Artículos destacados

Selección del artículo mensual (propio y ajeno) más significativo para un pensamiento crítico, junto con una breve presentación. 

En las pestañas Art. ajenos y Publicaciones (los propios) se relacionan todos.

Explorar nuevos senderos

28 de abril: más luces que sombras. Albert Recio Andreu (1/05)

Buen análisis del escenario poselectoral y adecuado razonamiento (que comparto) sobre la actitud a adoptar por las fuerzas del cambio. Hago una amplia selección:

“El balance sintético de estas elecciones es bastante simple. Ha escampado la tormenta que amenazaba con un bienio negro. En España existe, al menos en potencia, una posibilidad de articular una política progresista con una estructura que reconozca la complejidad nacional. Que exista una posibilidad no garantiza que se llegue a buen puerto. Requiere que los nacionalistas periféricos giren hacia una propuesta federalista y que la fuerza hegemónica, el PSOE, tenga el coraje y la voluntad de llevarla a cabo. Si los primeros tensan la cuerda y el último se enroca, volverán las tensiones y la derecha tendrá de nuevo opciones de volver a meter cuña. La segunda conclusión es que la división de la derecha en tres proyectos ha ayudado a su debacle…

Queda un largo trecho hasta la formación del Gobierno. Pero de momento parece claro que la opción favorita del PSOE es la de volver a gobernar en solitario. En esto no hay novedad, pues forma parte de una larga tradición de un partido que sigue pensándose como hegemónico y no quiere contaminarse con pactos. Tiene varias opciones alternativas. Una es, en teoría, el pacto con Ciudadanos, el teóricamente preferido por las grandes empresas…

La segunda alternativa es el pacto con Unidas Podemos (y con el posible apoyo de alguna fuerza nacionalista o autonómica). Es seguramente el Gobierno que mejor representaría el resultado de las urnas. Pero UP, por más moderado que aparezca, sí que espanta a los poderes fácticos. Y sus demandas pueden ser consideradas demasiado costosas, tanto en el plano de las políticas económicas y sociales como en el del encaje territorial. El PSOE prefiere tener las manos libres para ganar visibilidad y poder maniobrar sin ataduras. Otra cosa es que pueda. Y ahí posiblemente lo que ocurra en las elecciones de mayo puede ser crucial: si arrebata alcaldías a los Ayuntamientos del cambio (o éstos simplemente las pierden), tendrá más posibilidades de desarrollar su política autónoma que si las cosas van por otro derrotero. Por esto el 26 de mayo puede decantar la situación…

Unidas Podemos ha experimentado una caída significativa, pero sin llegar a la debacle de experiencias anteriores. Y, quizás, remontando un poco en la fase final donde Pablo Iglesias supo lanzar un mensaje entendible. La caída no es solo una consecuencia del vaivén de votos en el seno de la izquierda. Es también un efecto de todos los errores anteriores, de los enfrentamientos internos (tanto en Podemos como en Izquierda Unida), de los personalismos excesivos, de las deserciones de líderes insensatos (Nuet, Errejón, Llamazares…). Habiéndolo hecho tan mal el resultado es hasta bueno.

No estamos sin embargo eximidos de sustos. La opción de UP de entrar en el Gobierno y forzar un giro a la izquierda es lógica a la luz de la situación. Otra cosa es que esta demanda acabe por dominar todo el debate y ensombrezca cuestiones cruciales y desestime otras alternativas. Los políticos tienden, a menudo, a hacer de la necesidad virtud, lo que acaba por confundir a la parroquia y hacer ininteligible el proyecto propio. Hay que hacer una reflexión seria de dónde se está y adónde se quiere ir. Y a qué precio hay que entrar en el Gobierno y en qué condiciones hay que optar por otra alternativa.

La cuestión ahora no pasa solo por digerir los resultados y no enloquecer con la formación de Gobierno. Pasa también por reflexionar sobre qué modelo organizativo puede desarrollarse para que la pareja de hecho se estabilice. También es constatable que, a pesar de que las clases sociales parecen difuminadas, persisten. Y el voto de la izquierda se concentra en los barrios más humildes, donde predomina la población de bajos ingresos y limitado poder social. Basta con consultar los mapas de voto por distritos en las grandes ciudades para saber que el eje izquierda-derecha sigue siendo un eje de clase.”

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-179/notas/28-de-abril-mas-luces-que-sombras

“Necesitamos una definición totalmente diferente del concepto de clase trabajadora”. Entrevista a Nancy Fraser (3/04)

Interesante y amplia entrevista sobre el feminismo. Selecciono tres respuestas significativas:

Hablemos de feminismo. Usted lleva militando y teorizando desde los años 70. ¿Cómo ha cambiado el movimiento?

“Para mí este es el momento más emocionante de mi vida desde los años 60 y 70. Creo que estamos viendo una ruptura con el feminismo corporativo liberal que ha dominado las últimas décadas, el feminismo de Sheryl Sandberg, Christine Lagarde o Hillary Clinton. Ahora creo que hay una ruptura, las feministas más jóvenes se han dado cuenta de que esa vía está muerta, de que ese camino solo nos lleva a más Trumps. Porque eso conecta al feminismo con las fuerzas que, básicamente, destruyen la vida de la gente en todo el mundo. Hay un sentimiento de que necesitamos una nueva dirección, en gran parte centrada en la lucha por la reproducción social, las escuelas, las viviendas, el transporte público, la sanidad. Todas aquellas áreas donde el neoliberalismo empuja a los Estados a “desinvertir” en nombre de la austeridad. Esto se ve en las huelgas en aquellos trabajos donde predominan las mujeres, profesoras, enfermeras…

Se ve en cosas como el #MeToo, que es fundamentalmente una lucha de clases (una revuelta contra los jefes) y sobre el derecho a tener un espacio de trabajo libre de violencia, asaltos y abusos. Aunque los medios han puesto el foco en Hollywood, el centro real de esta lucha está en la agricultura, en las camareras de piso, en las empleadas domésticas, y también en las actrices que son muy vulnerables al abuso. Muchos de estos colectivos tienen menos recursos, no tienen papeles y no les queda más opción que rendirse. Estas son las áreas vanguardistas de la lucha feminista, y no solo de la feminista, también de la social, y punto. Dada la debilidad de los sindicatos en los centros manufactureros tradicionales, la primera línea de la lucha ya no es la industria como lo era en los años 30. Esta es una crisis que pone la reproducción social como centro y frente de batalla. Y por lo tanto, a las mujeres. Es una nueva situación estructural: tenemos nuevas generaciones de mujeres a las que no les interesa el feminismo de las élites liberales. Es un momento tremendamente fructífero, muy emocionante. Por supuesto, la misma crisis que ha propiciado el cambio en el feminismo también ha causado el auge de movimientos repugnantes, supremacistas, xenófobos, anti-inmigración y racistas. Es un momento de riesgo y de oportunidad.

Para lograr un cambio, entendemos que el capitalismo tiene que ir desapareciendo, poco a poco pero sin pausa. ¿O qué sistema se propone?

No sé si necesitamos un nombre para ese sistema, aunque yo lo llamaría socialismo democrático, pero no soy dogmática, puede tener otros nombres. Creo que la idea central es que ya no es suficiente el pensamiento de los movimientos socialistas tradicionales, no basta con cambiar las relaciones de producción y socializar la propiedad de los medios de producción. Lo que de verdad tenemos que pensar es la relación entre producción y reproducción. La relación entre la economía y el sistema político. ¿Cómo dibujamos la línea entre las cuestiones que marcan las relaciones entre el mercado, los propietarios de las empresas y las decisiones democráticas? Tenemos también que pensar en una nueva relación con la naturaleza, que no esté basada en los combustibles fósiles. El cambio es mayor de lo que propone el socialismo tradicional. Porque no está centrado solo en la producción, sino en otros aspectos de la vida.

Hay algo de controversia dentro de la izquierda porque algunos dicen que el protagonismo del feminismo o el ecologismo favorecen la división de la clase trabajadora. ¿Qué les diría?

Estoy completamente en desacuerdo. Lo han entendido completamente al revés. Primero, ¿qué quieren decir con clase trabajadora? ¿No son las mujeres parte de la clase trabajadora? ¿No lo son las personas trans? ¿Las migrantes, las racializadas? ¿Quién creen que está haciendo el trabajo para que la sociedad siga funcionando? Necesitamos una definición completamente diferente de lo que es la clase trabajadora. No son solo hombres blancos en fábricas, de hecho, hay cada vez menos de ellos en la clase trabajadora. El tipo de feminismo por el que abogo es un movimiento de clase, contra el 1% o el 10%, y eso tiene que ver con poner las preocupaciones de las mujeres pobres, racializadas, migrantes y de la clase trabajadora en el centro, en vez de integrar a las clases profesional y directiva en el feminismo. Estamos en plena lucha de clases dentro del feminismo: debemos reorientarlo hacia la clase trabajadora. Además creo que si le dices a la gente que no hable de sus problemas reales no creas solidaridad, no consigues que se unan a tu movimiento. Les llevas a un camino de exclusión, y no necesitamos un feminismo excluyente, ni una clase obrera excluyente. Necesitamos una posición en la que todas estas corrientes se comuniquen y se apoyen mutuamente. Diciéndoles “shhh, estáis dividiendo”, les echas fuera. Tendrían que estar diciendo justo lo contrario, deberían estar diciendo: “Queremos ser parte de vuestra lucha y que seáis parte de la nuestra”.

Referencia web original: https://ctxt.es/es/20190403/Politica/25374/nancy-fraser-feminsimo-trump-adriana-m-andrade-elena-de-sus.htm

 

Debates sobre feminismo, Antonio Antón, en Pensamiento Crítico (22/03)

“El feminismo tiene numerosos retos por delante para el fortalecimiento de su impacto transformador de relaciones sociales y estructuras institucionales machistas. A pesar de la masiva sensibilización feminista, este año no se han producido avances significativos frente a esa realidad discriminatoria y sí nuevos riesgos de involución derivados de la regresión de las derechas. El proceso de este nuevo 8 de marzo está demostrando su capacidad unitaria, expresiva y movilizadora, la exigencia de reconocimiento y derechos de las mujeres (y personas LGTBIQ) y la articulación de unas demandas cívicas por una igualdad fuerte y efectiva. Primero hago un análisis de la activación feminista, particularmente, de las jóvenes. Segundo, expongo varias reflexiones de carácter teórico sobre el feminismo.”

Referencia web original: http://www.pensamientocritico.org/debates-sobre-feminismo/

El 82% de la ciudadanía cree que hay desigualdad entre mujeres y hombres en todos los derechos. Estudio de 40db. Belén Barreiro (27/02)

Interesante estudio demoscópico. Selecciono varios datos y tres valoraciones significativas sobre la percepción de la amplia desigualdad de género, la posición mayoritaria a favor de la regulación de la prostitución y la idea general de un feminismo consolidado en la sociedad:

“La opinión pública tiene una visión bastante contundente con respecto a la desigualdad de género: el 82% de los/las españoles/as cree que en este país existe desigualdad entre mujeres y hombres con respecto a sus derechos sociales, políticos y económicos. Únicamente el 6% se muestra en desacuerdo con esta afirmación…

La desigualdad de género se manifiesta en múltiples ámbitos. Tiene un componente que podríamos llamar “sistémico”, pero también se encuentra en la experiencia cotidiana de las mujeres. El machismo se detecta en las relaciones inter-personales y desde ahí llega hasta el funcionamiento de las instituciones… Una percepción generalizada de desigualdad de género en la sociedad española no es incompatible con un avance muy notable de actitudes feministas. El 52% de la ciudadanía ya se siente feminista. Entre los hombres este sentimiento está menos extendido, aunque casi la mitad de ellos se considera feminista (45%). Entre las mujeres lo hace el 58,6%. Este dato es quizá la confirmación más acabada de la naturaleza transversal del feminismo contemporáneo…

Los más feministas son los votantes progresistas, muy por encima de los votantes conservadores. Entre las/os votantes de Unidos Podemos, el 74% se reconoce feminista; en el electorado del PSOE hay también una mayoría, aunque algo más ajustada, con un 56,7%. Los electorados del PP y de Ciudadanos son prácticamente idénticos en este aspecto: no llegan a cuatro de cada diez los/las que se sienten feministas: a pesar de que se trata de porcentajes bajos, son lo suficientemente importantes como para que los partidos de la derecha no puedan enarbolar un discurso abiertamente anti-feminista…

Contrariamente a lo que sucede en el resto de asuntos por los que pregunta la encuesta, la prostitución despierta opiniones contrarias a lo que piensa una parte importante del movimiento feminista. Seis de cada diez personas están a favor de la legalización, mientras que sólo una de diez optaría por abolirla. Cabe destacar que el 28% no tiene claras sus posiciones, ya sea porque aún no sabe qué pensar o porque no esté de acuerdo con ninguna de las dos opciones de respuesta que se plantean. Se trata, por tanto, de un asunto en el que una parte de la opinión pública aún está por definirse…

Los datos de esta primera encuesta sobre feminismo permiten llegar a algunas conclusiones. En primer lugar, el feminismo, lejos de ser una burbuja, constituye en la actualidad una de las fuerzas sociales y políticas más potentes. El feminismo ha conseguido colarse en el “sentido común” de la sociedad: conductas y situaciones que hace no tanto se podían percibir por amplias mayorías como normales o tolerables, hoy resultan inadmisibles. Se ha producido una concienciación muy importante en este tema. Así, se señalan deficiencias en la igualdad de género tanto en la esfera familiar y personal como en el mundo laboral y en el funcionamiento de muchas instituciones y sectores de la vida pública. En segundo lugar, el feminismo es un movimiento transversal...

En tercer lugar, hay consensos suficientemente amplios para que los poderes públicos emprendan una política ambiciosa de reformas en cuestiones de género.”

Referencia web original: 

https://ctxt.es/es/20190227/Politica/24654/Bel%C3%A9n-Barreiro-encuesta-barometro-feminismo.htm

Salir del bloqueo, Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 176, febrero/2019

Versión completa donde detallo los dilemas estratégicos y organizativos de las fuerzas del cambio:

“Es necesaria una profunda reflexión y un impulso renovado para avanzar en la democracia y la igualdad, así como en la consolidación y unidad de las fuerzas del cambio. Partiendo de estos hechos, desde un enfoque crítico de la sociología política y de los movimientos sociales, me centro en tres aspectos encadenados y complementarios para clarificar las opciones progresivas. Primero, las dificultades y características de una estrategia de progreso por parte de las fuerzas del cambio, considerando las implicaciones del ascenso del bloque reaccionario de las tres derechas y la ambivalencia de la dirección socialista. Segundo, cómo superar la situación de bloqueo político y, especialmente, la subjetividad de ansiedad existente en mucha gente progresista por el temor a un retroceso político y representativo, así como fortalecer, con fundamentos realistas, una activación cívica y una voluntad colectiva igualitarias y democratizadoras en torno a un renovado proyecto de país, democrático, social y plurinacional. Tercero, cómo avanzar en una vertebración organizativa del conjunto de las fuerzas del cambio y, en particular, de Podemos sobre la base de una unidad y colaboración desde la pluralidad y el talante democrático e integrador, puestos en cuestión ahora por la crisis en Madrid (y estatal), a raíz de la candidatura autonómica de Íñigo Errejón con la plataforma Más Madrid y la respuesta contundente de la dirección… Por último, explico la necesidad y las características de un proyecto renovado de cambio.”

Referencia web original: 

http://www.mientrastanto.org/boletin-176/ensayo/salir-del-bloqueo

Reeditado (24/02): http://www.pensamientocritico.org/salir-del-bloqueo/ 

¿Adónde vamos? Albert Recio Andreu (01/02)

Valoraciones sensatas y realistas y criterios unitarios y constructivos para ‘manejar los problemas’ en las fuerzas del cambio. Selecciono varios párrafos:

“Reducir el problema de Madrid a un asunto de comportamientos personales es trivializar la cuestión. Hay temas de debate cruciales que afectan tanto a la configuración de las candidaturas como al proyecto sociopolítico. En el primer campo el debate es entre una elección militante, refrendaria, de los componentes de las candidaturas y la formación de un equipo en torno a la persona que lidera el proyecto. Algunos lo plantean como un conflicto entre democracia y autoritarismo, pero esta es una forma maniquea de presentar la cuestión…

La otra cuestión es indudablemente política y ha estado presente en toda la trayectoria de Podemos: la elección entre una definición de izquierdas (en la línea de Unidos Podemos) y una apuesta “populista de izquierdas” en que prime el ofrecimiento de honestidad y responsabilidad con lo público. El movimiento de Errejón y Carmena se explica porque interpretan que el fracaso de Unidos Podemos en Andalucía es atribuible al hecho de haber abandonado la segunda opción en aras de la confluencia de Podemos con Izquierda Unida. Algo que resulta discutible por varias cuestiones…

Una cosa es adecuar el discurso, plantear respuestas realistas, y otra es olvidar que casi todos los grandes temas que tiene planteados el país conducen a una confrontación de ideas y proyectos que podemos situar en el eje izquierda-derecha. En la crisis de la izquierda en la general, y en la específica de Unidos Podemos, persisten otros muchos problemas que se acaban expresando en conflictos como el que estoy aquí tratando de entender…

En el núcleo del problema está sin duda la transformación que ha experimentado la sociedad, y que afecta a los tradicionales puntos de anclaje de las políticas de izquierdas. Los cambios son múltiples y variados, mutaciones en la estructura social propiciados por el propio desarrollo capitalista y las políticas públicas…

Reducir toda la cuestión, como se hace en uno de los debates actuales, a que se trata de un problema de identidades es erróneo. Es cierto que proliferan las identidades parciales, fragmentarias, pero su aparición es en buena medida el resultado de la dificultad de aprehender de forma sencilla una realidad compleja y de construir una alternativa que sepa desarrollar un enfoque integrador de los problemas y las respuestas a la situación actual…

Así mismo, la ausencia de esta visión explica también los problemas organizativos y políticos de la izquierda actual, en particular de Unidos Podemos y las confluencias. Ahí persisten diferencias de visión, tanto de la naturaleza de los problemas como de la forma de abordarlos…

Hay que tratar de manejar estos problemas. En el plano analítico y de las propuestas políticas, se trata de desarrollar un marco de referencia que permita situar la complejidad y traducirla en una propuesta de acción comprensible. En el plano organizativo, se trata de buscar las fórmulas que permitan ser respetuosos con todo el mundo pero que sean compatibles con la concreción de una propuesta común…

A nivel municipal creo que no hay otra alternativa que apoyar a los “ayuntamientos del cambio”. En los otros planos, lo primero es pedir a todas las partes, a Podemos, Izquierda Unida, Llamazares y Errejón (e incluso apelar a los nacionalistas periféricos), que trabajen para evitar lo peor, esto es, que encuentren una fórmula de actuación electoral común, que cuando lo hagan sean capaces de explicarlo a sus respectivas bases, sean capaces de mostrar a esta parte de la masa social progresista, solidaria y sensible, que padece la situación pero no se moviliza, que se trata realmente de una situación peligrosa, de que realmente todo el mundo está dispuesto a impedir lo peor, que los proyectos son más importantes que las siglas y las personas.”

Referencia web original:

http://www.mientrastanto.org/boletin-176/notas/adonde-vamos

Tomar partido: cambio de época y nuevos tiempos difíciles. Roberto Rodríguez Guerra (23/12)

 

Selecciono varios párrafos de esta densa e interesante reflexión:

“Todo parece indicar que estamos ante una crisis de largo plazo -que acaso haya llegado para quedarse- en la que son notorios los enormes problemas sociales y económicos generados por el neoliberalismo. Pero también las demandas de –cuando menos- una reforma sustancial de la composición y funcionamiento de las instituciones y órganos fundamentales del Estado, así como del papel de los partidos políticos y de la sociedad civil (lo social) en la vida política. El sentido en que tal reforma se lleve a cabo está abierto y dependerá sin duda de la evolución de algunas de estas tendencias, así como del papel que en tal proceso desempeñen los diversos actores políticos y sociales. Y la reacción de la ciudadanía, de los partidos de izquierda y de los movimientos sociales alternativos será fundamental a este respecto…

El precio de este doble proceso –es necesario destacarlo- es un cierto giro del péndulo en la batalla ideológica, un giro por el cual estamos ante un desdibujamiento de los discursos de la izquierda y, por el contrario, una radicalización de los discursos de la derecha…

En todo caso, si tuviese que caracterizar el momento presente de alguna manera me atrevería a indicar que todo apunta hacia un momento de «relativa inestabilidad» de la vida política y el sistema político. De «inestabilidad» porque todos los fenómenos anteriormente señalados apuntan a un tiempo complejo en que asistimos a una crisis sistémica (como lo muestran los enormes y crecientes problemas socioeconómicos relacionados con la pobreza, la desigualdad, la precarización de la vida y el trabajo,...) y a una deslegitimación de las instituciones fundamentales del Estado de difícil solución…

De inestabilidad «relativa» porque si bien es cierto que perduran las vías institucionalizadas de participación (elecciones, partidos, parlamentos, ejecutivos), también lo es, por un lado, que persisten los movimientos de indignación ciudadana y el municipalismo popular como espacios amables de acción colectiva y de participación política y, por otro, que cada vez cobran mayor presencia los movimientos regresivo-autoritarios, así como porque –sobre todo en el espacio de la derecha- es perceptible una cruda polarización política e ideológica cuya finalidad es no solo descalificar burdamente al otro (la izquierda) y preservar el internamente disputado espacio electoral de la derecha. Es también anular toda posibilidad de avance social y democrático e, incluso, cuestionar algunos de los fundamentos del Estado social democrático de derecho…

Creo, sin embargo, que el problema fundamental sigue siendo que “las grandes masas se han apartado de las ideologías tradicionales, [y que] no creen ya en lo que antes creían». Es más, las tendencias recientes muestran que cada vez cobran mayor presencia las soluciones supuestamente salvíficas, abiertamente autoritarias y antisociales. De este modo, el trasfondo y las posibles respuestas a esta situación obligan, entre otras cuestiones, a una reflexión previa y en profundidad sobre los proyectos socioeconómicos, ideológicos y organizativos de la izquierda, sobre las respuestas que la izquierda puede y debe dar aquí y ahora a estos fenómenos y, en especial, a una revisión de las relaciones entre la izquierda parlamentaria y la izquierda social…

En el cada vez más incierto contexto actual y ante el avance del fascismo social y la ultraderecha política, deberíamos apostar por un «involucramiento crítico» tanto en el espacio socio-político como en el espacio político-institucional…

Es mucho lo que nos jugamos en los «nuevos tiempos difíciles» que se avecinan. Y frente a ellos creo que es preciso «tomar partido y comprometerse» tanto con los movimientos sociales como con la política institucional.”

Referencia web original:

https://robertorodriguezguerra.files.wordpress.com/2018/12/DEBATE01dic2018.pdf

Los enormes costes sociales de las tensiones interterritoriales en España. Vicenç Navarro, en Público (8-11)

 

V. Navarro avanza en la clarificación de la relación entre el tema nacional y el social y en la diferencia entre soberanismo e independentismo: “El tema nacional, que absorbe el debate político, oculta la crisis social creada por los dirigentes de ambos lados de la crisis nacional…

La vía independentista es solo una versión del soberanismo, pues hay otras formas de éste (tales como la defensa de la soberanía popular, la soberanía federal, la soberanía confederal y un largo etcétera) que quedan olvidadas, cuando no ocultadas, en esta monopolización del concepto de soberanismo…

Asumir que el independentismo es la única forma de soberanismo es profundamente erróneo…

Por otra parte, acercarse a la corriente independentista (que es lo que están pidiendo los autodefinidos “soberanistas” rebeldes en Catalunya en Comú) es apoyar su visión esencialista de carácter exclusivamente identitario, que antagoniza a las clases populares que se siente españolas, y que son la mayoría de la población en Catalunya y en España. Lo que es necesario es un soberanismo popular, construido a partir de una alianza con otras naciones y pueblos de España, para establecer no solo una cultura sino también un Estado republicano, en el que se pueda ejercer la soberanía dentro de una fraternidad y solidaridad interterritorial. Esta es la vía de las fuerzas derivadas del 15-M, que fueron un vendaval de aire fresco en un ambiente asfixiante y que hoy representan la esperanza de construir otra España, con su diversidad y plurinacionalidad basadas en la solidaridad y la fraternidad.”

Referencia web original:

https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2018/11/08/los-enormes-costes-sociales-de-las-tensiones-interterritoriales-en-espana/

Formación y diversidad del sujeto. Antonio Antón, en Mientras Tanto nº 173 (1/11)

 

En este ensayo, “apunto a una articulación democrática y participativa del sujeto como actor cívico en sus distintas configuraciones parciales, trayectorias específicas e interacciones socioculturales y políticas, sean movimientos sociales, tendencias sociopolíticas o corrientes de opinión, con una dinámica y una base social vinculadas a las clases trabajadoras o capas populares (pueblo). Ese sujeto colectivo o corriente popular está conformado histórica y relacionalmente, a través de la interacción práctica por intereses y demandas compartidas, bajo el respeto a su pluralidad interna; por tanto, con mecanismos democráticos, unitarios y flexibles, y con objetivos y dinámicas comunes diferenciadas del poder dominante.”

Referencia web original:

http://www.mientrastanto.org/boletin-173/ensayo/formacion-y-diversidad-del-sujeto

¿Populismo o/y socialismo? Crítica amistosa a Chantal Mouffe.Vicenç Navarro, en Público (18-10).

 

Acertada crítica a los límites del populismo de izquierda para explicar las relaciones de poder y el carácter del bloque dominante y el dominado, el actual proceso sociopolítico y su multidimensional interacción y, sobre todo, elaborar una estrategia socialista democrática-igualitaria. Añadiría, entre otros, un matiz particular sobre su concepto de clase social trabajadora para insertarla mejor en un enfoque relacional e histórico en el que convergen las experiencias, intereses y demandas compartidas o comunes de las distintas expresiones socioculturales y populares.

 

Selecciono algunos párrafos significativos: “Respuesta a Chantal Mouffe: el populismo de izquierdas no es suficiente. Ni que decir tiene mucho de lo que subraya Chantal Mouffe tiene gran valor y no se puede desmerecer sin más. Pero su menosprecio por el socialismo y el análisis de clase le impide claramente entender lo que ha estado ocurriendo y lo que ahora está pasando en estos países que ella cree conocer bien. A la luz de lo que conocemos de los años transcurridos desde los años ochenta es difícil de aceptar que el declive electoral que han sufrido los partidos de izquierdas europeos y norteamericanos (el Partido Demócrata, que con gran generosidad puede definirse como la izquierda estadounidense, y los partidos socialistas y socialdemócratas en Europa) se deba a su “estancamiento” en el análisis y discurso de clases…

Es cierto que uno de los elementos de transversalidad que podría unir a estos grupos diferentes es el nacionalismo. Ahora bien, el nacionalismo per se no tiene por qué permitir una movilización frente al responsable de la victimización, que puede ser de la misma nacionalidad…

¿Cuál podría ser otro elemento de transversalidad que englobara a la mayoría de las clases populares? Y es ahí donde la clase social adquiere una gran relevancia. La mayoría de mujeres, de negros y de ancianos, por ejemplo, en cualquier país capitalista desarrollado, son miembros de la clase trabajadora y otros sectores de las clases populares (es interesante señalar que, no solo objetiva sino también subjetivamente, hay más personas en EEUU que se autodefinen de clase trabajadora que de clase media, según las encuestas más elaboradas que se han hecho preguntándole a la población por su pertenencia dentro de la estructura social). 

En realidad, la precariedad está alcanzando grandes dimensiones, no solo entre la clase trabajadora, sino también en amplios sectores profesionales, siguiendo un proceso de “proletarización” de grandes sectores de las clases medias. De ahí que el proyecto socialista (que prioriza el bienestar de las clases populares) requiere un lugar común donde estas causas se encuentran enraizadas, una comunalidad que incluso adquiere más importancia cuando el adversario común es la clase dominante, que también pertenece a la raza y género dominantes. 

Es importante subrayar, sin embargo, que el cambio de género y de raza de las élites no necesariamente beneficia a la mayoría de las mujeres (que son de clase trabajadora) y de los negros (que son también la mayoría de clase trabajadora). En este sentido, el nivel de vida de las clases populares negras en EEUU no cambió durante el mandato del presidente negro Obama, próximo al capital financiero del país.” 

Lecciones catalanas. Antonio Antón (6-10)

 

Tras una pequeña síntesis introductoria del contexto, el objeto de estas reflexiones es la valoración de los fundamentos ideológico-políticos del nacionalismo excluyente catalán representado por el liderazgo de C. Puigdemont, en el marco del conflicto nacional y social en Cataluña y España y la reacción del nacionalismo conservador español. En particular, explicaré su relación con el etnopopulismo, así como su singularidad y su diferenciación respecto de las tendencias de extrema derecha y las dinámicas de recomposición de las élites que se están produciendo en diversos países europeos. De esta experiencia se sacan diferentes enseñanzas estratégicas y teóricas. Son, aunque no solo, lecciones catalanas a considerar para el cambio político de progreso en España y la Unión Europea. 

 

Las causas del crecimiento del mal llamado populismo. Vicenç Navarro (3-10).

 

Buen punto de partida para la reflexión. No obstante, señalo algunos aspectos a matizar y ampliar:

1) Hay que clarificar mejor el carácter de la reacción nacionalista frente a la globalización y el establishment.

2) El llamado populismo de derechas es un síntoma del malestar socioeconómico de muchas capas populares, pero también de una dinámica autoritaria, conservadora y segregadora funcional para sectores oligárquicos empeñados en frenar una salida progresiva y democrática a la crisis sistémica; así, llamarlos populistas (expresión del pueblo) difumina el aspecto principal de su identificación política: su carácter reaccionario o de derecha extrema.

3) Está bien señalar lo inadecuado del significante populismo de izquierdas como expresión para identificar el fenómeno Podemos (y todavía menos para las convergencias y candidaturas municipalistas) y vincularlo mejor como expresión de nueva izquierda (a vincular con la vieja izquierda renovada), así como señalar la insuficiencia del carácter defensivo y no tanto propositivo del populismo. 

Pero esa es una de sus limitaciones: debe definir mejor su sentido político de progreso, su proyecto de cambio igualitario-democrático-solidario y superar su ambigüedad en el plano teórico-ideológico como exclusiva lógica política. El problema no es tanto su identificación ‘popular’ o ‘de clase’; la representación política debe aspirar a ser amplia frente al poder establecido. La cuestión clave es esa masiva articulación sociopolítica, con fuerte arraigo y participación popular, con un proyecto de cambio de progreso más definido. 

Selecciono las ideas, a mi parecer, más relevantes y positivas:

“La adaptación de los partidos socialistas o socialdemócratas al neoliberalismo ha sido una de las principales causas del crecimiento de tales movimientos populistas…

El descenso del apoyo popular y electoral a tales partidos de la izquierda y su sustitución por los partidos populistas explica que hayan estado surgiendo nuevas sensibilidades dentro de las izquierdas que estén intentando canalizar este enfado popular (que es justo, lógico y predecible), respondiendo a las demandas fruto de esta queja…

Ahora bien, definir a estos movimientos como populistas es un gran error… Todos estos movimientos de la nueva izquierda salen y están enraizados en las izquierdas. Llamarlos populistas es un intento de identificarlos con otras formaciones de claro sentido derechista…

Los grandes límites del populismo: la necesidad de combinar lo nuevo con lo antiguo. La estrategia de defensa de los de abajo frente a los de arriba (o del pueblo frente a las élites), aunque necesaria, tanto electoralmente como tácticamente, es dramáticamente insuficiente, pues no reconoce, como acabo de indicar, que no todos los miembros del pueblo tienen intereses iguales…

Olvidar categorías de poder como clase social o la relevancia del socialismo es semejante a negar la ley de la gravedad.” 

A diez años del crac financiero. Albert Recio (1-9).

 

Reflexión interesante sobre la necesidad de una respuesta para salir de la crisis social, política y ecológica a la que nos lleva el capitalismo neoliberal. Selecciono un par de párrafos: 

"La pregunta verdaderamente relevante es por qué ante tamaño desastre no se ha configurado una propuesta mínimamente sólida para, cuando menos, propiciar alguna política nueva. Hay un vacío enorme entre la evidencia (incluso en los medios convencionales) del tamaño de las desigualdades y los peligros de la crisis ambiental y la inexistencia de propuestas de cambio movilizadoras. 

El auge de las propuestas derechistas y el repliegue hacia lo nacional-identitario en casi todos los países desarrollados tiene una de sus bases en esta falta de alternativas a la hegemonía capitalista. Una hegemonía que se ha consolidado menos por méritos propios que por el fracaso de sus presuntos oponentes. Este debería ser el núcleo de trabajo de cualquier persona interesada en afrontar en serio los problemas de la sociedad actual, especialmente de aquella gente que lleva años peleando en mil y una resistencia a los impactos del capitalismo. Y, más especialmente, entre la gente con capacidad técnica e intelectual para hacerle frente… 

En 2008 se pusieron de manifiesto muchos de los peores aspectos del capitalismo neoliberal. Diez años más tarde, estamos más o menos en la misma situación, pero en muchas partes del mundo los problemas sociales y ecológicos se han agravado. Y existen nuevas amenazas que conducen a la barbarie.

Por eso es tan necesario contar con alguna hoja de ruta que nos permita salir de esta situación. No la hemos tenido en el momento de la crisis (lo que facilitó que se acabara imponiendo la salida neoliberal). Y seguimos sin tenerla, demasiado ensimismados en cultivar las diferencias. Demasiado incapaces de construir un mínimo esquema a partir de las cosas que conocemos o deberíamos conocer. Urge una reconstrucción del pensamiento crítico que vaya más allá de la denuncia. Que aporte respuestas que nos alejen del mundo de la desigualdad insoportable, la catástrofe ambiental, la exclusión social y el autoritarismo que dominan el ambiente." 

Las falsedades de la supuesta recuperación económica promovida por el pensamiento neoliberal dominante. Viçens Navarro (16-8).

 

Acertado artículo de V. Navarro. Entresaco algunos párrafos:

 

"Lo que esconden los indicadores del “supuesto éxito”: el deterioro muy notable del bienestar y calidad de vida de las clases populares… Lo que hemos visto es cómo la aplicación de las políticas públicas neoliberales ha debilitado los instrumentos creados por el mundo del trabajo para defender sus intereses, como los sindicatos. Las reformas laborales, por ejemplo, estaban encaminadas a “flexibilizar” el mundo del trabajo. 

El término flexibilizar quiere decir eliminar los derechos laborales y sociales conseguidos por los trabajadores durante la época dorada del capitalismo (1945-1980), donde un pacto social se había conseguido entre el mundo del capital y el mundo del trabajo. De ahí que la solución exigiría un cambio político, observación especialmente importante, pues las causas políticas del deterioro del mercado de trabajo se ignoran constantemente, atribuyendo tal deterioro a la automatización, a la robotización o a cualquier otro elemento, sin tener en cuenta que, a su vez, tales variantes técnicas son determinadas por el contexto político. Parte de este debilitamiento del mundo del trabajo han sido los cambios en los partidos políticos que habían sido creados por este y que se han ido distanciando de su base electoral, haciendo suyas muchas de las medidas neoliberales que han contribuido a tal distanciamiento. 

El creciente control de estos partidos políticos (la mayoría de tradición socialdemócrata) por la clase media ilustrada (profesionales de formación universitaria que desarrollan intereses de clase propios, distintos a los que había sido su base electoral) explica su renuncia a políticas redistributivas y su conversión al neoliberalismo, tal y como ha ocurrido con los gobiernos Clinton, Obama, Blair, Schröder, Hollande, Zapatero, entre otros.

El colapso de la socialdemocracia y otras izquierdas es un indicador de ello. Es lógico y predecible que los movimientos antiestablishment de base obrera hayan ido apareciendo como respuesta."

Pedro Sánchez y Karl Polanyi en la eurozona. Juan Vázquez (1-8).

 

Interesante, aunque matizables algunas conclusiones, especialmente la 'canalización de las clases populares a través del populismo de derechas': 

“El hecho de que el nuevo Gobierno acepte sin oposición el marco del euro puede imposibilitar la creación de un escenario de protección para las capas de población más castigadas por la crisis… En plena crisis de la globalización financiera, la eurozona sigue siendo el máximo exponente del neoliberalismo, algo que no hace más que acelerar la respuesta de las clases populares europeas: su canalización es la derecha populista y el deterioro de la integración europea... 

Para concluir, la fórmula del nuevo gobierno liderado por Pedro Sánchez es una de las últimas balas en el marco de la eurozona para un país en el que sigue batallando un social-liberalismo en decadencia. El PSOE sigue apostando por la integración europea que tantos réditos le proporcionó en los años ochenta, aunque, en aquel momento, el neoliberalismo comenzaba su época dorada. En la actualidad, nos encontramos ante la ruptura de esa integración, del orden mundial de posguerra y con la fase b de Polanyi en marcha... 

De forma contraria, cada día nos encontramos más cerca de una nueva crisis a nivel mundial, que probablemente estalle en EEUU y repercuta de forma drástica en la zona euro (de forma similar al 2011-2012). En esta tesitura, Polanyi nos proporciona pistas ante el desmoronamiento de la estructura mundelliana: la atomización y flexibilización del “factor trabajo” tiene como respuesta la mencionada fase b. La sociedad en busca de sí misma, esto es, en busca de pertenencia, protección y seguridad. La disputa política se dirimirá en la canalización de esta pulsión social y en la capacidad de proporcionar un proyecto viable en este sentido, algo que está lejos de ofrecer el gobierno continuista del PSOE." 

El largo camino del feminismo: dogmas y disensos. Paloma Uría (20-7).

 

Excelente valoración de las principales polémicas en el movimiento feminista, con una posición clara y argumentada sobre: “El feminismo como objetivo y como ideología, el proteccionismo que limita la autonomía personal, los problemas de la concepción identitaria del movimiento, con una idea rígida de la mujeres o la masculinidad, la caracterización de los delitos de odio y su abuso sin diferenciar niveles de agresión, así como la tendencia problemática a una actitud punitiva y de censura en vez de reforzar la propia autonomía y capacidad de las mujeres, o a crear la impresión de un ambiente de agresividad masculina generalizada y de un peligro constante para las mujeres; es decir, se dio lugar a lo que podemos considerar un ‘pánico moral’.” 

La importancia de las distintas tonalidades del feminismo. Viçens Navarro (6-7).

 

La necesidad de un movimiento feminista progresista y popular. Entresaco algunas ideas de V. Navarro: 

"De ahí que el impacto que las políticas públicas que se propongan dependa mucho no solo de género sino también de la composición por clase social de la fuerza política que la proponga… 

Las mujeres trabajadoras reciben salarios menores que los hombres. Pero lo que es importante subrayar –y que no se subraya en los medios- es que los salarios de las mujeres trabajadoras (y de los hombres trabajadores) son de los más bajos de la UE. De ahí que luchar por cerrar la brecha salarial es necesario pero insuficiente. Lo que se necesita es complementar la reivindicación de conseguir igualdad, de género, con la demanda de terminar con la explotación laboral, pues la mayoría de las mujeres son trabajadoras con salarios muy bajos. Tener mujeres en la estructura de poder es necesario pero no suficiente para mejorar su bienestar…

Es importante y urgente que todos los movimientos reivindicativos (incluyendo el de la mujer) se alíen y colaboren en la transformación profunda de nuestra sociedad para eliminar la explotación de la mujer junto con otras explotaciones, como la explotación de clase que también afecta a la mayoría de las mujeres que pertenecen a las clases populares. Desde este punto de vista, el movimiento feminista actual en España representa un punto de referencia internacional pues su horizonte es claro –cambiar profundamente la sociedad- en alianza y no en contraposición a otras fuerzas y movimientos sociales y políticos reivindicativos que comparten tal objetivo… 

Una de las grandes aportaciones del movimiento feminista en España ha sido el poner el tema social en el centro del debate político y económico. Y ello es consecuencia de la identificación de la causa feminista con los deseos y aspiraciones de la mujer de clase popular, y que beneficia a todas las mujeres (y a todos los hombres). Hoy el énfasis por ejemplo en la economía de los cuidados es fundamental para mejorar la calidad de vida de la población así como mejorar la eficiencia económica."

Europa está paralizada. Gabriel Flores (3-07).

 

Buen balance de la cumbre europea: “Europa está completamente paralizada. Vive paralizada, plenamente consciente de su inacción y de las múltiples crisis que sufre, que las políticas de austeridad y devaluación salarial impuestas no han hecho más que agravar y extender al terreno político y electoral en beneficio de fuerzas xenófobas y antieuropeístas. En ninguna de las dos materias claves que estaban sobre la mesa de la cumbre, política migratoria y reforma de la eurozona, han aportado nada nuevo. Simplemente, no hay acuerdo… 

La política migratoria de la UE queda así confinada a un estrecho territorio, el de una disputa con la extrema derecha antieuropeísta en el que una de las partes, el actual bloque de poder encabezado por Merkel que marca el incierto y peligroso rumbo del proyecto de unidad europea, acepta algunos de los criterios de los xenófobos y buena parte de la dureza que exigen las fuerzas políticas de la extrema derecha en el tratamiento de las personas inmigrantes. Malos tiempos y mal rumbo para la unidad europea en una situación de evidente deterioro político.” 

Después de Piketty: el debate sobre la desigualdad continúa. Lídia Brun e Ignacio González (27-6).

 

Interesante recensión: Tres economistas recopilan en 'Debatiendo con Piketty' artículos académicos de múltiples disciplinas que abren nuevas líneas de investigación sobre el reparto de la riqueza. Selecciono algunos extractos:

“La evidencia de que trabajo y capital son complementarios sugiere, más bien, que el reparto cada vez más desigual entre trabajo y capital no se explica fundamentalmente por el desplazamiento tecnológico del trabajo, sino sobre todo por factores institucionales. Precisamente, uno de los principales aspectos de Debatiendo con Piketty es la lectura institucional y política de la obra del francés… 

El capítulo 9 ahonda en otra explicación institucional clave y, en nuestra humilde opinión, es una de las contribuciones más importantes del libro… Una parte importante de Debatiendo con Piketty aborda una aparente contradicción en el relato de C21, que oscila entre unas “dinámicas inexorables” del capitalismo que llevan a mayor desigualdad, frente al reclamo continuo de que “el nivel de desigualdad en una sociedad es una decisión política”… estamos convencidos de que la pluralidad política e ideológica que destilan los diferentes capítulos, que abarcan desde teorías neoclásicas como la del capital humano hasta teorías de corte institucionalista y otras teorías heterodoxas, es intencional y dota al libro de una riqueza teórica sorprendente… 

Debatiendo con Piketty es un libro importante y que apunta en la dirección correcta”. 

El momento neofascista del neoliberalismo. Érik Fassin (27-6).

 

Interesante clarificación para evitar la confusión de llamar a todo ‘populismo’ (de derechas, centro o izquierdas), confiando en que el ‘momento populista’ tiene ventajas para la igualdad y la emancipación. No hay que interpretar las tendencias reaccionarias de derecha extrema o neofascistas como beneficiosas para las clases populares y el marco democrático. Hay que vincularlas con una tendencia autoritaria de parte de la propia dinámica y élite neoliberal: 

“No basta con evocar un “momento populista”. Si Chantal Mouffe rechaza hablar de extrema derecha, prefiriendo la expresión “populismo de derecha”, esta filosofía aboga “por un populismo de izquierdas”: ambos tendrían en común un “núcleo democrático”, puesto que hacen visibles, ofreciéndoles, claro está, respuestas distintas, las reivindicaciones de “categorías populares”, es decir, de los “perdedores de la globalización neoliberal”. Sin embargo, no solo los dirigentes neoliberales no dudan en movilizar un populismo xenófobo, sino que a su vez también los líderes populistas, de Trump a Orbán pasando por Erdoğan, promueven políticas neoliberales. Resulta pues dudoso atribuir al voto favorable de los segundos 'la expresión de resistencias a la condición posdemocrática engendrada por treinta años de hegemonía neoliberal'…

Por eso hoy es importante llamar gato a un gato: negarse a nombrar este neofascismo autoriza a quedarse de brazos cruzados. El rigor intelectual escrupuloso de algunos sirve como pretexto para la tibia cobardía política de muchos. Los eufemismos impiden así la movilización de un antifascismo que, lejos de ser el respaldo democrático de las políticas económicas actuales, designaría la responsabilidad del neoliberalismo respecto del auge del neofascismo: no hay ninguna necesidad de dejarse llevar por la ilusión de que el populismo, que es el síntoma, podría ser el remedio.” 

El poder y el concepto. Fernando Broncano (6-05).

 

Muy interesante la interpretación de ‘violación’ frente a la sentencia de La Manada:

 

“Hay puntos sutiles filosóficos que desvelan profundas fracturas en la sociedad. Los conceptos, al final, son relatos de la experiencia de la humanidad y la experiencia es la forma en que los humanos damos sentido a las puras vivencias corporales. La lucha contra la violencia sexual no es solamente una lucha por la liberación de las mujeres del dominio patriarcal, sino por la conquista de un nuevo sentido de libertad sexual y de relaciones afectivas entre todos los humanos. Es una lucha que libera tanto a mujeres como a hombres. La lucha por el concepto es una lucha por la libertad real de todos”. 

Aproximación (exterior) al 'populismo de izquierdas'. Roman Ceano (1-05).

 

Sugerente ensayo crítico de R. Ceano sobre el populismo de izquierdas. Es largo y denso. Se puede ir directamente a las conclusiones (6 pp.): "Deconstruyendo a Laclau". Señala los límites de esta teoría que se queda en una lógica política de polarización con sobrevaloración del discurso en la construcción del sujeto político y con ambigüedad del sentido político de su proyecto transformador. Salvo matices, coincide con mi valoración. Ha sido funcional para conformar una nueva representación política: Podemos. Pero hay que superar el enfoque populista, avanzar en una teoría alternativa crítica y realista (superadora también del marxismo determinista) para hacer frente a la conformación y consolidación de los sujetos sociopolíticos o fuerzas del cambio y definir mejor las estrategias transformadoras en esta nueva fase histórica.

Las falsedades del supuesto Apocalipsis robótico: el fin del trabajo. Viçens Navarro (27-4).

 

Muy interesante V. Navarro, en particular frente a la desorientación de alguna gente de izquierdas en este tema del impacto tecnológico: 

"La revolución digital puede ser un instrumento de liberación o de opresión, dependiendo de quién la controle. Bajo las condiciones salvajes del mundo neoliberal, puede empeorar la calidad de vida de la ciudadanía, en tanto trabajadores y empleados y en tanto usuarios y consumidores… 

Ni que decir tiene que tal revolución digital puede eliminar puestos de trabajo, aunque en general en niveles menores de los que se indican. Pero lo que se olvida es que tal revolución digital también puede facilitar la creación de empleo. Que haga una cosa o la otra depende de quién controle el diseño, el uso y la utilización de la automatización. Es decir, depende de las relaciones de poder en el proceso de producción y distribución de bienes y servicios, así como de los medios de información. 

En otras palabras, el impacto que tal Cuarta Revolución tenga dependerá del contexto político en donde se establezca. De ahí que mientras en un contexto la robótica puede disminuir e incluso facilitar la reducción del tiempo de trabajo y aumentar el goce y placer del mismo; en otro contexto puede tener un impacto contrario…"