Antonio Antón Morón

Sociólogo, politólogo y escritor.  Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022)

Artículos ajenos - Año 2026 - 2º Semestre


Relación de artículos ajenos de interés sociopolítico, con un extracto y comentario, por orden cronológico.

El texto completo pinchando el título. Otros semestres, en la entrada correspondiente.

La OTAN 3.0: adiós a la autonomía estratégica de la UE. Manolo Monereo (10/07/2026)


El diagnóstico crítico sobre la estrategia de las élites europeas, subordinada a EEUU, de priorizar el rearme, la militarización y la confrontación prolongada con Rusia, a pesar de los riesgos geopolíticos y de cohesión interna. Selecciono varios párrafos:


“Al final, la guerra entre la OTAN y Rusia por intermedio de Ucrania, lo determina todo y más. A estas alturas no sabemos si Trump estaba dispuesto realmente a llegar a un acuerdo con Putin o se trató, desde el principio o de forma sobrevenida, de una finta para ganar tiempo y mejorar la posición negociadora de Zelenski. Se sabrá pronto, creo. Desde siempre ha habido una durísima oposición de los gobiernos europeos a cualquier tipo de pacto con Rusia que pudiera significar un cambio en la relación de fuerzas y, sobre todo, una nueva arquitectura de seguridad en el conjunto de Europa. La contradicción era especialmente aguda: la Unión Europea solo puede derrotar a Rusia con el apoyo de los EE. UU, pero estos han cambiado de política, el frente europeo ya no es una prioridad. Además, Trump siempre ha afirmado que el conflicto ucraniano fue un error y que tendría que haberse evitado.


La estrategia europea ha sido muy precisa: ganar tiempo, neutralizar los acuerdos Trump/Putin, armar metódicamente a Ucrania y escalar contra una Rusia entretenida con unos pactos de muy difícil cumplimiento. Eso sí, partiendo siempre del supuesto de que Putin no se atreverá a ir más allá del armamento convencional. La clave ha estado desde el principio en las divisiones del equipo del presidente Trump y en el consenso bipartidista norteamericano (el Estado profundo) firmemente opuesto a una Rusia fuerte y determinante en las relaciones internacionales. Esto terminó definitivamente en Ankara. ¿Qué viene ahora? El paso de una “guerra limitada” a una “guerra generalizada”. En el gran país euroasiático ya no se habla de operación especial; ahora se habla de la guerra de la OTAN contra Rusia.”


Referencia web original:

https://www.nortes.me/2026/07/10/la-otan-3-0-adios-a-la-autonomia-estrategica-de-la-ue/

Cinco años llamando dictador a Sánchez tienen consecuencias. Alberto Garzón (9/07/2026)


La erosión de la democracia, con la disponibilidad a transgredirla, por parte de unas derechas con poca raíz democrática, empeñada en deslegitimar los gobiernos de izquierdas, y 'hacer lo que haga falta'. Selecciono varios párrafos:


“Cuando sumamos ambas cosas, esto es, un vínculo más débil con las instituciones democráticas y una disposición mayor a subvertirlas a fin de lograr una causa mayor, entendemos mejor los resultados de la última encuesta sobre calidad democrática (del CIS). Publicada esta misma semana, recoge que el porcentaje de ciudadanos que considera “en algunas circunstancias” preferible un gobierno autoritario a un sistema democrático se dispara entre los votantes de derechas.


Aunque entre el conjunto de la población española este porcentaje es de un 8,8%, entre los votantes de VOX asciende al 29,4%; entre los votantes del PP al 10,8%; y entre los votantes de otros partidos de derechas —Junts, UPN, PNV— al 10%. Por el contrario, entre los votantes de izquierdas esa opción de preferir un gobierno autoritario es marginal: 2,5% en PSOE y 1,3% entre otros partidos de izquierdas.


Una precisión importante: no estoy diciendo que podamos inferir que estos datos sean el resultado de la estrategia discursiva de la extrema derecha y de Ayuso. Pero sí podemos afirmar que todo el proceso de deslegitimación del gobierno llevado a cabo por ellos conduce al mismo punto: al descrédito de la propia idea de la democracia. Desde el punto de vista de una mente conservadora, si la democracia supone “algo” tan peligroso —para su noción de España— como Pedro Sánchez, el gobierno de coalición y sus políticas sociales, es fácil desmerecer a la propia democracia. Cuanto más peligroso parece Sánchez a las derechas, menos valor tiene para ellos la democracia que le permitió ser presidente. Por eso es coherente que hasta el 90% de los votantes de VOX y el 67% de los del PP se declaren poco o nada satisfechos con la democracia. Se dirá, con razón, que parte de esa insatisfacción es la que produce estar en la oposición, y que las cifras de la izquierda tampoco son bajas (50% en SUMAR, 38% en PSOE). Pero la insatisfacción con el funcionamiento de la democracia no equivale a la disposición a prescindir de ella. Ese contraste es el que deja de admitir explicaciones benignas: repito, un 29,4% de los votantes de VOX prefiere, en algunas circunstancias, un gobierno autoritario, frente al 2,5% de los votantes del PSOE y 1,3% de otras izquierdas.


Cabe insistir en que la mayor amenaza para una democracia no siempre consiste en que alguien la derogue de un día para otro. El proceso de deterioro es más sutil, y a menudo comienza cuando una parte creciente de la sociedad deja de considerarla digna de ser defendida. Si durante años se convence a millones de ciudadanos de que el Gobierno surgido de las urnas es en realidad un régimen ilegítimo, autoritario o incluso dictatorial, el problema ya no es solo la falsedad de esa acusación. El problema es que, llegado el momento, cualquier respuesta contra ese supuesto enemigo parecerá justificada. La deslegitimación sistemática de la democracia acaba erosionando la propia cultura democrática, y reconstruir esa confianza resulta mucho más difícil que destruirla.”


Referencia web original:

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cinco-anos-llamando-dictador-sanchez-consecuencias_129_13365125.html

Más allá del racismo y la enemistad: hacia un eros social y anticolonial. Mario Espinoza (7/06/2026)


La innovación moderna del racismo y la cultura colonial. Selecciono varios párrafos:


“El otro eje de lucha debe ser la reconstitución de un eros social. Precisamos de una erótica del encuentro que se sitúe en las antípodas de las relaciones de enemistad. La construcción de vínculos más allá de las relaciones de sospecha y odio a las que hemos aludido, las cuales plantean una lógica que quiebra el deseo de toda sociabilidad y alteridad, encerrándonos en los muros de una jerarquización racista del mundo. Necesitamos un eros anticolonial que cuestione radicalmente el canon de la blanquitud y vaya más allá de cualquier idea abstracta y folklórica de mestizaje, precisamos de una reconstrucción de lazos sociales, eróticos y deseantes que estrechen relaciones entre identidades, miradas y concepciones del mundo fronterizas —por decirlo con Gloria Anzaldúa— que desborden el eurocentrismo y el capitalismo, para tejer así una trama en la que la igualdad y la diferencia se anuden.


Para que algo así suceda, debemos luchar contra la institucionalidad que mantiene la colonialidad más viva que nunca: la ley de extranjería, los centros de internamiento de extranjeros, las políticas de violencia fronteriza, el racismo en todas sus formas. Y, más allá, contra toda política imperial que revive el delirio aniquilador del colonialismo en la actualidad. Solo la solidaridad y la lucha contra el racismo y el dominio capitalista, solo el antagonismo como una forma de eros social puede generar la potencia colectiva para impugnar estas dinámicas que no dejan de sumir al mundo en un ciclo de violencia devastador, en el que familias, ciudades, culturas y territorios enteros son sacrificados en aras del beneficio de unos pocos.


Pero erraríamos si pensásemos que el racismo es únicamente un “instrumento” para dividir a las masas desde la perspectiva de las élites. Es mucho más, es una estructura que recorre la modernidad: ha moldeado la cultura, las relaciones de poder actuales y se ha revelado tremendamente funcional y constitutiva del desarrollo del capitalismo y su expansión. Subvertir el racismo precisa, por tanto, de un replanteamiento radical de la sociedad, la cultura y del mundo en que vivimos. Vale la pena recuperar una frase de Sigmund Freud que pertenece al Porvenir de una ilusión, y en la que reverberan los ecos revolucionarios de otra época: “Una cultura que deja insatisfechos a un número tan grande de sus miembros y los empuja a la revuelta no tiene perspectivas de conservarse de manera duradera ni lo merece” (Freud, 1992). Es una sentencia tremendamente actual, pues el mundo que nos toca vivir no es en absoluto sostenible. Y no merece la pena que lo sostengamos más.”


Referencia web original:

https://www.elsaltodiario.com/analisis/alla-del-racismo-enemistad-un-eros-social-anticolonial

El mito roto de la OTAN. Marga Ferré (6/07/2026)


El último refugio del militarismo imperialista. Selecciono varios párrafos:


“Ahondando en las grietas del mito de la guerra y de la OTAN encontramos, maravillosamente, una brecha generacional que en Europa es espectacular. Los sociólogos empiezan a llamarla la "Generación Gaza": son los y las jóvenes que durante el genocidio en Gaza salieron masivamente a las calles europeas cuando casi ningún gobierno alzó la voz con contra la masacre. La disfunción generacional es de época.


Más quiebras: a pesar de que persiste en las élites (y en los medios a ellas sumisos) una retórica belicista que a duras penas disfraza la melancolía de los imperios perdidos, el caso de la relación UE-China es una fractura brutal. Usé este caso para ejemplificar cómo las instituciones europeas se encaminan hacia una delirante mentalidad bélica.


En el documento Plan Rearmar Europa se afirma que "Rusia, apoyada por sus aliados, entre ellos Bielorrusia, China, Corea del Norte e Irán, es la amenaza directa e indirecta más importante para la UE y su seguridad" (PE, 2025); luego está "China, impulsada por la ambición de convertirse en una superpotencia mundial". Les repito que es un documento oficial. Pero ¿qué mirada del mundo es esa en la que todo lo que no esté bajo el dominio de los plutócratas estadounidenses es una amenaza? Pero, nuevamente, la realidad nos habla de otra historia. Una encuesta de Public First constató este año que la mayoría de los europeos percibe a China como un socio más fiable que Estados Unidos. Y no me extraña, oyendo los insultos grotescos de Donald Trump.


La existencia de la OTAN carece de sentido. Fuera de las cumbres de la OTAN y su vasallaje bochornoso a Trump, hay un mundo que ya está trabajando por definir nuevos modelos de seguridad y paz que tienen que ver con la defensa de la razón, entendida como nuestra capacidad de ir más allá del statu quo, como el poder de crear un orden internacional diferente. Estos nuevos modelos para el siglo XXI implican cambiar el paradigma de la competencia por el de la colaboración, el de la guerra por el de la paz, el del caos por el de la gobernanza global, más derechos, y un desarrollo justo y sostenible.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/mito-roto-otan.html

Vías democráticas hacia el socialismo: el retorno de la cuestión estratégica. Peter D. Thomas (julio 2026 [2011])


Ensayo sobre la cuestión política-estratégica en la tradición marxista. Selecciono varios párrafos:


“Poulantzas tenía razón al decir que la noción gramsciana de guerra de posiciones presuponía una variante más sofisticada de la estrategia de la dualidad del poder, pero no por las razones que él había imaginado. Tal y como lo concibió inicialmente Lenin, el concepto de «dualidad del poder» no era una cuestión de elegir una propuesta estratégica frente a otra, ni implicaba un simple rechazo de la confrontación con el aparato estatal existente y sus mecanismos de democracia parlamentaria (sobre los que Lenin no dejó de explicar que podían ser tácticamente útiles para el movimiento revolucionario en determinadas coyunturas), en nombre de una forma de poder político más «auténtica»…


Sin embargo, si la tesis de Lenin describía una coyuntura ya ocurrida (y no predicha), la teoría de Gramsci, elaborada en un momento de derrota en el fondo de una cárcel fascista, buscaba reagrupar las fuerzas que harían posible el retorno de tal situación de dualidad de poder. A diferencia del intransigente ultraizquierdista de los años de la fundación del PCI, el Gramsci de los Cuadernos de la cárcel reconoció que tal proceso puede necesitar efectivamente pasar por una fase de transformación desde dentro del Estado existente: su tardío apoyo a la estrategia del frente único y su último consejo al movimiento obrero italiano sobre la necesidad de que un amplio frente antifascista reconstituyera las instituciones representativas (en contra de la locura del dogma del tercer periodo de la Internacional Comunista) defendía explícitamente tales transformaciones en esa coyuntura.


Sin embargo, esto seguía siendo una maniobra táctica, subordinada al objetivo estratégico último de dotar a las clases subalternas de las formas institucionales necesarias para su transición de grupo dirigente a grupo dominante, fundador de un «nuevo tipo de Estado» que no consistiría en un Estado. Por lo tanto, no se trata, para modificar una de las formulaciones de Poulantzas al final de El Estado, el poder, el socialismo, «de una simple alternativa entre» la vía democrática hacia el socialismo «y la guerra de posiciones, ya que esta última, en el sentido de Gramsci, consiste siempre en un» despliegue táctico de la primera.


Con Gramsci, la vía democrática hacia el socialismo reconoce la realidad del Estado integral existente (como único lugar del poder político y, por lo tanto, como horizonte en el que debe operar el movimiento obrero) y, al mismo tiempo, la realidad del modo de existencia de ese Estado particular como Estado burgués y capitalista basado en una condensación específica de relaciones sociales burguesas, tanto en la sociedad civil como en la sociedad política. Sobre la base de este reconocimiento, Gramsci pudo formular en términos concretos la posibilidad de un tipo de condensación completamente diferente, a saber, la intensificación de las fuerzas sociales dentro del movimiento obrero que serían capaces de volver a poner en la agenda «el tipo de Estado completamente nuevo» que determinó los contornos de la experiencia política de octubre de 1917.


Desde esta perspectiva, el reto para la izquierda contemporánea de dar una respuesta satisfactoria al retorno de la cuestión político-estratégica no se limita simplemente a una confrontación responsable con la realidad del Estado existente y el terreno político que este define. De manera mucho más crucial, esta cuestión remite al reto de actualizar el análisis inicial de Lenin sobre la realidad de la dualidad del poder, es decir, que el movimiento obrero debe desarrollar su propia forma de poder político e intentar con seguridad llevar hasta el final sus consecuencias institucionales. Esta vía democrática hacia el socialismo tiene como objetivo superar el Estado capitalista y, en este sentido, un despliegue táctico de los análisis de Poulantzas en la perspectiva estratégica de la guerra de posiciones gramsciana por un «nuevo tipo de Estado» podría resultar ser la forma más viable y eficaz del legado de Poulantzas en la actualidad.”


Referencia web original:

https://jacobinlat.com/2026/01/vias-democraticas-hacia-el-socialismo-el-retorno-de-la-cuestion-estrategica2/

Diez años de un grito colectivo: 'Yo Sí Te Creo'. Noelia Adánez (5/07/2026)


La necesidad de la reafirmación feminista frente a las violencias machistas, mejorando estrategias y discursos. Selecciono varios párrafos:


“Desde al menos 2017 las mujeres de todo el mundo disputaron el sentido común en las redes sociales a través de los testimonios de violencia. Con el intercambio y la verbalización de sus experiencias se puso de manifiesto el carácter estructural de las violencias, el alcance interracial y la permeabilidad de todas las clases sociales a esta forma de abuso de poder que atenta contra la libertad sexual de las mujeres, contra su dignidad y contra su identidad. Si bien en la segunda ola ya se había hablado y teorizado la existencia de la cultura de la violación, las redes sociales aceleraron en esta tercera ola feminista un cambio dirigido a señalar que las violencias sexuales no pueden seguir formando parte de nuestra normalidad y que mientras existan no será posible la convivencia. Se rompió el silencio. Las mujeres hablaron, se alentaron entre ellas, se dijeron las unas a las otras YoSíTeCreo o, más tarde, Cuéntalo.


El movimiento testimonial supuso una verdadera revolución, un punto de inflexión sostenido en el tiempo que dio lugar a un nuevo consenso: del no es no pasamos al solo sí es sí y al aterrizaje del paradigma del consentimiento en una nueva ley que vino acompañada de un debate tristemente simplificador y crispado tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales. Con la popularidad en aumento de los discursos de la extrema derecha, llegaría también un creciente rechazo social al feminismo -no así a la idea de igualdad- contra el que los reaccionarios han dado a conciencia su correspondiente batalla cultural.


Y las acusaciones de “haber llegado demasiado lejos” fueron naturalizadas sin más problema por el CIS que, tras aquella mención de Pedro Sánchez a sus amigos de cuarenta años, comenzó a preguntar si el reconocimiento de derechos a las mujeres estaba provocando la discriminación de los hombres. Últimamente, además, se responsabiliza también al feminismo de la derechización de los varones jóvenes, otorgándole un papel más relevante, según parece, que a la precariedad laboral, la inestabilidad económica y la falta de horizontes…


Al introducir discursos transformadores que pugnaban por generar un nuevo sentido común cristalizado en consignas como MeeToo o YoSíTeCreo, se buscaba resquebrajar un poder apabullante que ha privado históricamente a las mujeres de algo tan necesario para erigirse en sujetos independientes como es la credibilidad. La credibilidad nos dignifica y nos separa de cualquier intento de tutela; sin ella las mujeres seguiremos estando en una posición social de minoridad…


Al margen de la instrumentalización de los testimonios de violencia que se haya podido hacer en casos muy concretos, por mi parte al menos creo que la preocupación que debemos albergar a ese respecto trasciende las historias particulares y debe centrarse en la manera de evitar los excesos punitivos, como dije, y la difusión de discursos de pánico social y guerra de sexos. Tenemos que imaginar un feminismo que evite caer en este tipo de errores y que contenga la ofensiva de los ultras para privarnos de derechos. Las feministas debemos seguir exigiendo credibilidad, autonomía y derechos. Debemos seguir aprendiendo y defendiéndonos. El balance de la última década es positivo aunque, como siempre en la historia de los feminismos, la lucha no haya hecho más que comenzar.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/diez-anos-grito-colectivo-te-creo.html

La nueva oligarquía trumpista. Joseph Stiglitz (5/07/2026)


Las consecuencias negativas del capitalismo de amigos para la economía y la democracia de EEUU. Selecciono varios párrafos:


“Los funcionarios estadounidenses afirman que estas medidas en dirección a un capitalismo de Estado garantizarán el acceso de todos a los beneficios de la IA. Pero si ese fuera el objetivo real, apoyarían el cobro de impuestos a las ganancias empresariales, que están para garantizar un reparto de los beneficios de la actividad económica, sobre la base de reconocer que las empresas mismas han obtenido beneficios del acceso a bienes públicos. En cambio, este gobierno debilitó la fiscalidad corporativa. En los años setenta, los impuestos a las ganancias empresariales generabaningresos del orden del 2,6% del PIB, mientras que hoy sólo recaudan la mitad de esa cifra, a pesar de que esas ganancias como porcentaje del PIB llegan a casi el doble.


En cualquier caso, si alguien piensa que a Trump y sus secuaces los mueve la preocupación por el estadounidense de a pie, tengo un puente en Brooklyn para venderle. Este es el gobierno más corrupto de la historia de los Estados Unidos, por varios órdenes de magnitud. Nada de lo que hace es transparente. Cada participación que obtiene en el sector privado obedece a favoritismo o inversiones personalesde altos funcionarios, y las distorsiones económicas resultantes se irán acumulando.

El modelo de capitalismo del Partido Republicano tiene amplias derivaciones. En primer lugar y sobre todo, debilita la democracia y nos acerca cada vez más a una oligarquía, donde las élites con conexiones políticas pueden influir en las decisiones de gobierno. En segundo lugar, también debilita la prosperidad estadounidense. Una idea central de la economía moderna y de la historia económica es que para lograr mejoras sostenidas en el nivel de vida es esencial contar con instituciones sólidas (entre ellas el Estado de derecho).


El matonismo de Trump es la antítesis de los cimientos institucionales sobre los que se construyó la economía estadounidense. Los ganadores en la nueva competencia oligárquica no son quienes fabrican los mejores productos o los más innovadores (en IA, por el momento ese título al parecer le corresponde a Anthropic). Son más bien los que tienen menos principios y los que saben adular mejor al rey loco. ¿A alguien le sorprende que Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI (tambaleante competidor de Anthropic), haya sido el primero en proponerla idea de una participación estatal a la administración Trump?


El gobierno tiene razones legítimas tanto para promover industrias incipientes como para regular aquellas donde los beneficios privados pueden no estar en línea con el interés público (como es el caso evidente de la IA). Pero estas intervenciones en el mercado deben respetar el Estado de derecho y estar bajo supervisión de instituciones independientes, en vez de implementarse con esquemas opacos, ad hoc y en beneficio propio.


Con Trump al mando, Estados Unidos está condenado a sumarse a los demás países que padecen el capitalismo de amigos, a diferencia de los que han demostrado cómo es una estrategia industrial exitosa. La economía, la democracia y la seguridad nacional de los Estados Unidos se están sacrificando en el altar de la codicia insaciable de Trump y sus aduladores.”


Referencia web original:

https://elpais.com/economia/negocios/2026-07-05/el-capitalismo-antiestadounidense-de-trump.html

Supremo, TJUE y gestión migratoria. María E. Rodríguez Palop (4/07/2026)


Un poder judicial politizado funcional para propuestas reaccionarias. Selecciono varios párrafos:


“Quizá lo que escuece al Supremo es que la regularización vaya en contra de la lógica del sistema europeo de retorno, pero este no sería un problema jurídico sino político.


Como deberían haber hecho otros países, España ha manifestado su rechazo político y jurídico al Reglamento de Retornos porque viola la Carta de Derechos Fundamentales, vulnera el principio de proporcionalidad, y nos obliga a aplicar un estándar en la protección de derechos fundamentales que es muy inferior al que ya tenemos consolidado en nuestro país. Es posible que el Supremo no esté de acuerdo con la posición del Gobierno, pero no puede utilizar al TJUE como el árbitro de un debate político interno.


El Alto Tribunal sabe perfectamente que será imposible anular masivamente los permisos ya concedidos porque eso violaría el principio de seguridad jurídica, el principio de confianza legítima y el respeto a la vida privada y familiar de las personas afectadas. Sabe que hablamos de actos administrativos individuales que, salvo fraude o falsedad documental, tienen efectos consolidados. ¿Qué es lo que pretende entonces?


Si el TJUE declarara incompatible el esquema general de regularización con el Derecho de la UE, se podría cerrar el procedimiento antes de lo previsto, endurecer los requisitos a futuro o restringir los márgenes que legal y legítimamente tienen concedidos los Estados en la Unión Europea para gestionar la política migratoria usando la vía de la regularización.


Además, la simple intención de llevar el decreto al TJUE se ha utilizado ya como prueba de su supuesta ilegalidad, alimentando un clima de incertidumbre que puede prolongarse durante años, disuadir a potenciales beneficiarios o complicar las renovaciones en el futuro. No hay duda de que esta sombra de duda favorece el discurso xenófobo de las derechas, que la explotarán a su conveniencia. Abrir la vía prejudicial es totalmente innecesario, incoherente e irresponsable, y abunda en la imagen de un poder judicial politizado que resulta funcional a propuestas reaccionarias.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/supremo-tjue-gestion-migratoria.html

Tanto odio no es casualidad. Violeta Assiego (4/07/2026)


El derecho a vivir sin miedo, a vivir en paz. Selecciono varios párrafos:


“Estas agresiones no castigan únicamente una orientación sexual, una identidad de género o la manera en que este se expresa desde la disidencia sexual. Estas agresiones castigan la visibilidad de las personas que somos LGTBIQ+, no son episodios aislados ni simples peleas. Son un mensaje que las personas que agreden lanzan no solo a la persona concreta que es víctima, sino a todas las personas que formamos parte de un colectivo que nos identificamos bajo las siglas LGTBIQ+. Un mensaje amplificado en la violencia y que busca expulsarnos del espacio compartido, del lugar público, de la vida cotidiana, de la naturalidad de las relaciones humanas, de los derechos innatos que nos corresponden…


El odio también se aprende porque nadie nace pensando que llamar “maricón”, perseguir a una persona trans o golpear a un chico por besar a otro es una forma “aceptable” de comportarse. Esa legitimación se construye poco a poco, cuando determinados discursos dejan de presentarnos a las personas LGTBI como personas cuyas vidas debe ser respetadas para convertirnos en un problema, en una amenaza o en enfermos. Narrativas que reproducen los planteamientos de Antonio Vallejo-Nájera (que estaba al frente de los servicios psiquiátricos del régimen de Franco) que disfrazó el odio en ciencia para calificar y tratar a las personas homosexuales como enfermas, incapaces y criminales. Basta sembrar una idea para justificar la violencia y convertir el odio en un comportamiento social que proporciona reconocimiento y pertenencia.”


Referencia web original:

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odio-no-casualidad_129_13355470.html

Diez años de 'la manada' y del 'yo sí te creo': la década que sacó a la luz la violencia sexual. Ana Requena (3/07/2026)


Buen reportaje de una experiencia fundamental para el feminismo. Selecciono varios párrafos:


La ley de libertad sexual, aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez con Irene Montero como ministra de Igualdad, obligó a las comunidades a tener centros de crisis, equiparó los derechos de las víctimas de violencia sexual a los de las víctimas de violencia de género, eliminó la distinción entre delitos y calificó como agresión sexual todo acto sin consentimiento.


“No es abuso, es agresión”, fue uno de los lemas que el movimiento feminista sacó a las calles desde que la primera sentencia calificara los hechos como abuso con prevalimiento y no como agresión sexual. Hasta la ley de 'solo sí es sí', un delito sexual solo era considerado agresión sexual si existía violencia o intimidación, algo que quedaba a la interpretación del tribunal de turno. En el caso de 'la manada', los mismos hechos fueron calificados como violación por el Tribunal Supremo que, por unanimidad, aseguró que se trató de un “auténtico escenario intimidatorio”. La presión social consiguió que España cambiara su norma en línea con el Convenio de Estambul, el texto internacional de referencia en la materia: la ausencia de consentimiento es lo que determina que un hecho sea considerado agresión sexual.


Más allá de eso, la nueva norma consagró un nuevo entramado para prevenir y abordar la violencia sexual. “La ley consigue el derecho a la atención especializada, que hasta ese momento dependía, sobre todo, de asociaciones feministas”, constata Tardón, que recuerda otros logros, como la obligatoriedad de tomar y conservar muestras biológicas sin que las mujeres tengan que denunciar en el momento, para que puedan hacerlo más adelante si lo desean.”


Referencia web original:

https://www.eldiario.es/sociedad/diez-anos-manada-si-creo-decada-saco-luz-violencia-sexual_1_13329333.html

Ankara, la cumbre de las dudas europeas. Ruth Ferrero (2/07/2026)


Las élites europeas sin alternativa a la dependencia estadounidense y al rearme, y con la tarea de su justificación ciudadana y esconder el costo político, social y estratégico para sus sociedades. Selecciono varios párrafos:


“La paradoja es que todos los gobiernos europeos, incluso los más favorables a reforzar la soberanía estratégica, comparten un mismo diagnóstico que no es otro que Europa todavía no dispone de las capacidades necesarias para sustituir a Estados Unidos como garante último de su seguridad. Aunque el compromiso del 5 % se cumpla íntegramente, serán necesarios muchos años para desarrollar capacidades propias en inteligencia, transporte estratégico, defensa antimisiles, industria militar o sistemas de mando y control. Y esta es la verdadera tensión que marcará la próxima década. Europa sabe que debe prepararse para un escenario en el que Estados Unidos sea un aliado más exigente y menos disponible. Pero también sabe que todavía no puede prescindir de él.


Las posiciones más pragmáticas en este sentido apuestan por avanzar en autonomía estratégica sin romper con el vínculo transatlántico confiando en que Trump sea solo una pesadilla de la que en algún momento despertarán. Sin embargo, todo apunta a que lejos de ser un hecho coyuntural, el desplazamiento del interés estadounidense hacia Asia-Pacífico será algo permanente y, por tanto, la separación transatlántica se irá consolidando progresivamente. La cuestión es si se hará con los tiempos que marque Washington y con sus condiciones, o si los europeos, a pesar de la conciencia de sus debilidades estratégicas, están dispuestos a proponer otros escenarios más imaginativos que podría incluir nuevas alianzas estratégicas.


Lamentablemente lo que veremos en la cumbre de Ankara reforzará un posicionamiento conservador y poco rupturista que apostará por mantener los equilibrios sin poner en riesgo la capacidad de disuasión que, hoy por hoy, sigue descansando en gran medida sobre el liderazgo estadounidense. Eso, y luego trasladar a sus poblaciones lo acordado a través de la construcción de una narrativa que seguro que obviará los costes derivados de esa apuesta que irán al debe de la cohesión y que, a buen seguro, pasará factura política a todo el continente. Y este y no otro será el reto de esta y de futuras cumbres de la OTAN, pero todo esto no aparecerá en la declaración final de la cumbre.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/ankara-cumbre-dudas-europeas.html

Una teoría marxista de la crisis en el mundo contemporáneo. Michael Roberts (1/07/2026)


Amplia entrevista publicada por World Socialist Research, con especial énfasis en la teoría del valor de Marx para explicar la caída de la tasa de ganancia del capital y el conflicto de clases. Selecciono varios párrafos:


“La diferencia clave, por encima de todo, es que otras escuelas de economía —incluso las escuelas heterodoxas más radicales que no aceptan que los mercados sean perfectos— no están de acuerdo con la ley del valor de Marx. No aceptan que la contradicción clave de la producción capitalista sea la producción con fines de lucro, y no la necesidad social, ni que el aumento de la producción acabe entrando en conflicto con el aumento de la rentabilidad, y que eso es lo que conduce a los auges y las caídas, es decir, a las crisis. La escuela neoclásica dominante niega que puedan producirse crisis en mercados bien gestionados o en mercados en los que no interfieran los gobiernos, los monopolios o los sindicatos. Los economistas heterodoxos niegan el papel de la ganancia en las crisis y lo achacan bien a una “falta de demanda” (Keynes), bien a la inestabilidad financiera (Minsky), a los monopolios (Sweezy, Stiglitz) o a una mala regulación.


Y esta es una diferencia crucial, porque todas estas corrientes sugieren que la producción capitalista puede modificarse o corregirse para que el capitalismo funcione mejor. Keynes decía que más gasto público o inyecciones monetarias serían la solución; el heterodoxo Minsky decía: regulad los bancos y las instituciones financieras, y entonces el capitalismo será estable. Estos enfoques reformistas son erróneos tanto teórica como empíricamente. La teoría de la crisis de Marx demuestra que el capitalismo no puede reformarse de esa manera. Las crisis son endémicas en el capitalismo porque, en última instancia, están causadas por la caída de la rentabilidad. La única forma de acabar con las crisis es sustituir el capitalismo por una economía planificada bajo propiedad común, es decir, sin capitalistas…


Los datos o el conocimiento provienen de la actividad humana. Por eso, el conocimiento tiene valor de la misma forma que las cosas físicas tienen valor para la sociedad y para el capital. El conocimiento es material: requiere la energía del trabajo humano; es decir, el trabajo mental, igual que el trabajo físico. Ambos son materiales y crean valor. Así que el capital puede apropiarse de la plusvalía de las y los trabajadores del conocimiento que emplea, y lo hace cada vez más en todos los sectores y en todo el mundo. Esa plusvalía se plasma en patentes, derechos de propiedad intelectual, etc. El conocimiento o el trabajo mental es tan material como el trabajo físico. La actividad mental tiene lugar en las sinapsis del cerebro humano y se combina con el trabajo físico mediante un ordenador, etc. Así que el trabajo mental crea tanto valor como el trabajo físico. Y los trabajadores y trabajadoras del conocimiento forman parte del proletariado tanto como los trabajadores y trabajadoras manuales que realizan tareas físicas.


De hecho, el capital explota cada vez más a las y los trabajadores mentales para apropiarse del plusvalor (ganancia). Así que no hace falta inventarse un nuevo término, como multitud, para la clase trabajadora. Esto da a entender que la clase trabajadora —quienes solo se ganan la vida vendiendo su fuerza de trabajo y no poseen medios de producción— ya no existe. Este término oculta la lucha de clases entre el trabajo y el capital, lo que confunde la necesidad de sustituir al capitalismo.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/258/de-otras-fuentes/una-teoria-marxista-de-la-crisis-en-el-mundo-contemporaneo/

Imperios, naciones y problemas globales. Albert Recio (1/07/2026)


La necesidad de abordar los problemas globales, superando la dinámica imperialista y la perspectiva e institucionalidad nacionalistas. Selecciono los párrafos finales:


“La mayor parte de instituciones que organizan la vida cotidiana de la gente siguen siendo nacionales. Y ello se complementa con un persistente machaqueo cultural donde lo nuestro se antepone a lo de fuera. Un discurso que circula por vías muy diversas y que contribuye a cerrar la percepción de los problemas. Hoy, lo nacional —en un momento marcado por una enorme incertidumbre económica, por procesos migratorios que han invertido las antiguas corrientes que partían de Europa para conquistar el mundo, por la incapacidad de las políticas locales para coartar el poder del capital— se ha convertido en el espacio idóneo para la extrema derecha. Un modelo de organización social inadaptado para hacer frente a los problemas globales, los más acuciantes. Y que, en cambio, es capaz de proyectar, en cada país, una imagen de un viejo orden deseable que es la fuente de la distopía que amenaza nuestro futuro. Quizá en el pasado la formación de naciones sirvió para barrer el viejo orden feudal y crear uno nuevo basado en la ciudadanía. Hoy, lo nacional sirve esencialmente para bloquear cualquier intento de racionalizar políticas universales, para generar nuevas desigualdades en función del pasaporte, y resulta inútil para controlar el poder desmedido de los grandes capitales.


Sin duda, el desastre ecológico en ciernes es el que tiene mayor probabilidad de generar una crisis letal. Ya la estamos percibiendo en dosis moderadas —que resultan insoportables— como ocurre con las crecientes olas de calor y los fenómenos meteorológicos catastróficos. Las guerras, presentes y potenciales, son otra cuestión endémica; quizás siempre lo fueron, pero su gravedad corre pareja a las brutales capacidades de la tecnología bélica. Los genocidios en marcha provocados por Israel y por los militares sudaneses son parte de este desastre. Las propias migraciones son un efecto de estos problemas generales, de las crisis climáticas, de las guerras, de economías locales incapaces de ofrecer condiciones vitales dignas a su población. El endeudamiento global y todos los problemas generados por un capitalismo financiero descontrolado (y que vuelve a la carga a por más desregulación) es parte del grave problema de la vivienda que se experimenta en el mundo urbano…


Los problemas globales solo son abordables desde una institucionalización diferente. Por ahora, inexistente. Es lo que quita credibilidad a propuestas deseables de reforma, como el recién publicado Global Justice Report. Un puñado de buenas ideas a las que les falta una propuesta institucional factible para llevar a buen término. El mismo tipo de carencia que encontramos cuando constatamos la debilidad del Tribunal Penal Internacional para procesar a asesinos como Trump o Netanyahu. Estamos constreñidos por un marco institucional que no sirve para abordar los problemas globales y que en cambio proyecta constantemente una ideología favorable a la cerrazón y a la ausencia de solidaridad.


Los problemas globales son acuciantes. Por eso resulta tan necesario luchar a la vez contra el imperialismo agresivo y el nacionalismo cerrado. La lucha por la igualdad y la ecología requiere también una construcción institucional alternativa. El internacionalismo, entendido como suma de acciones nacionales, ha quedado obsoleto. Es necesario un nuevo enfoque que se base en una humanidad común y que se oriente a crear instituciones operativas a niveles adecuados.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/258/notas/imperios-naciones-y-problemas-globales/

Captura de élites y autodestrucción europea. Nel Bonilla (1/07/2026)


Largo ensayo sobre ‘La arquitectura oculta de la hegemonía transatlántica’, cómo actúa la selección y la formación de las élites europeas bajo hegemonía estadounidense y cómo deshacer el nudo. Selecciono un amplio extracto:


“Dentro de este sistema euroatlántico, la inclusión es selectiva. Japón y Corea del Sur, a pesar de su lealtad, nunca recibieron el mismo trato que Europa occidental. Y las potencias emergentes son bien domesticadas, bien persuadidas para que se adapten. O, tercera alternativa, contenidas como amenazas. Esta lógica es fundamental: si la incorporación fracasa, la contención se hace imprescindible.


Sin embargo, la contención comienza en las mentes, no con los misiles. La asimilación ideológica de las élites extranjeras es la primera línea de defensa del imperio. Por lo tanto, el mantenimiento de la hegemonía depende menos de la coerción que de una sutil operación de incorporación sutil. Las redes de conocimiento de élites, integradas en programas universitarios, fundaciones filantrópicas y centros de investigación, actúan como vectores de este poder blando. Socializan, reclutan y certifican a los líderes emergentes…


En otras palabras, el objetivo de los think tanks occidentales es anticiparse a esa divergencia y proteger la esfera en la que operan quienes hoy forman parte de las élites. Las élites europeas no solo están influenciadas por Estados Unidos. A través de este sistema, se les «da forma», se les «moldea» profesionalmente y se les sujeta a vínculos ideológicos. Por supuesto, no de forma total ni completa, como si carecieran por completo de autonomía o como si la historia nacional no tuviera ninguna relevancia para estas élites; ciertamente, las características de cada nación europea aportan un matiz único a la visión transatlántica que guía sus políticas.


El resultado: los objetivos de la política exterior estadounidense no se imponen simplemente a Berlín (o París o Roma); se articulan «desde dentro». El orden liberal se presenta como universal, pero quienes se adhieren al mismo deben aceptar una serie de normas implícitas (aunque susceptibles de ser conocidas y, en ese sentido, públicas). Quienes no muestren su adhesión se enfrentarán a las consecuencias de la presencia militar permanente de Estados Unidos. En otras palabras, el núcleo imperial preserva su estatus socializando a otras élites en su visión del mundo, en lugar de simplemente coaccionarlas. Veamos ahora cuáles son esos mecanismos de integración de élites (en particular, ocupándonos de los vínculos transatlánticos entre Alemania y las élites funcionales alemanas)…


Ambos hombres adquirieron sus redes formativas en entornos que eran geográfica e ideológicamente periféricos al principal cinturón de adoctrinamiento atlántico: El círculo de Brandt era la diáspora nórdica antinazi; El ámbito de Palme era el de la ONU y la descolonización. Dado que sus carreras ya eran viables antes de que las becas financiadas por Estados Unidos se convirtieran en la norma en la UE, pudieron hacer uso de las herramientas atlánticas sin adoptar sus patrones de pensamiento. Estos casos excepcionales demuestran que la distancia de la red de socialización atlántica no garantiza sabiduría ni una distancia absoluta de ella; sin embargo, tener una biografía esencialmente ajena a la cultura atlántica amplía las posibilidades de reflexión. Los márgenes se han estrechado desde entonces; reabrirlos es la condición previa para cualquier estrategia de soberanía alemana o europea…


Los materiales que se han presentado en este trabajo, a partir de textos tomados de fundaciones, redes de centros de estudios y «cónclaves» por invitación, no dejan lugar a dudas: el proyecto de la élite transatlántica está diseñado con vistas a su perpetuación. Su hegemonía cultural obliga a Europa a financiar un imperio que tiene su centro en Estados Unidos. Al tiempo que las élites de todos los países aliados se pliegan a esos intereses, incluso cuando el imperio sabotea los intereses materiales de Europa. Las hegemonías rara vez se derrumban por dificultades morales; solo se resquebrajan cuando las presiones externas o las quiebras internas hacen que la sumisión sea más costosa que la resistencia…


No bastará con que cambien las personas. La tarea que afrontamos consiste en desmantelar la «cadena de montaje» biográfica que comienza con intercambios juveniles financiados por fundaciones, continúa con becas en centros de investigación y culmina en gabinetes o consejos de administración. A menos que se rompa esa «cadena de montaje» o, al menos, se diversifique más allá de la burbuja atlántica, cualquier «cara nueva» terminará replicando los reflejos estratégicos de las élites actuales. La alternativa es neta y clara: o ver a tu país desangrarse al servicio de las élites de otro imperio o recuperar la capacidad de decidir nuestro propio futuro. La disyuntiva, entonces, ya no es entre el status quo y la reforma, sino entre la hegemonía y la supervivencia. La oportunidad para que el cambio se produzca pacíficamente puede estar desvaneciéndose, pero aún estamos a tiempo. Aprender de la historia no ofrece ninguna garantía de éxito, pero sí oportunidades para la ruptura.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/258/ensayo/captura-de-elites-y-autodestruccion-europea/