Artículos ajenos

(Año 2020 - Primer semestre)

 

Relación de artículos ajenos de interés sociopolítico, con un resumen y comentario, por orden cronológico. El texto completo pinchando el título

SE HACE CAMINO AL ANDAR

Los hijos no pertenecen a nadie, tampoco a los padres. Violeta Assiego (17/01)

Buen enfoque:

“No son los derechos de los padres los que están en juego con el veto parental, sino los de los niños; plantearlo de otra forma es tratar a estos como sujetos pasivos sin voz ni derechos, es usurparles la titularidad de su vida, tratarles como objetos. Si hay algo ideológico en el veto parental no es defender los derechos humanos, sino atacarlos; si hay algo verdaderamente ideológico es el veto parental

Referencia web original: https://www.eldiario.es/zonacritica/hijos-pertenecen-nadie-padres_6_985911428.html

¡Larga vida al Gobierno de la mayoría social!. Gabriel Flores (17/01)

Comentarios a las dificultades y posibles errores del Ejecutivo plural progresista. Acierta en la exigencia de cooperación entre ambos socios. Pero, no hay que olvidar que ahora se ha llegado a ese acuerdo y, por tanto, es posible la cooperación, tras el fracaso socialista de la operación centro y el gobierno en solitario y su cambio forzado hacia una acción unitaria con Unidas Podemos, que ha demostrado su resiliencia y acierto estratégico, como única alternativa frente al bloqueo de las derechas. Ese motivo instrumental inicial se debe complementar con la dinámica de lealtad al proyecto compartido para ensanchar sus bases sociales, iniciar los cambios democráticos y sociales imprescindibles y ser receptivos a las opiniones y críticas ciudadanas. Destaco un par de párrafos:

“Para dar cuenta de ese carácter sustancial de la disputa en la acción política se acuden a diversos tópicos, como el de la competencia virtuosa o el de unidad y lucha entre los que más se mencionan. Creo que como todos los tópicos reflejan parte de la realidad, pero no contribuyen a fijar la atención en lo esencial, en lo que distingue la excepcional coyuntura política que atravesamos: la necesidad de una leal cooperación a largo plazo entre ambos socios gubernamentales. Cooperación que no excluye la disputa, dado que tienen intereses y necesidades particulares, además de una historia y fuerzas motrices muy diferentes. Esa imprescindible cooperación debe implicar una clara visión compartida de que no hay posibilidades de cambio si pretenden conseguir más votos o apoyos sociales a costa o en contra de sus socios de Gobierno. Sólo se podrá avanzar en el cambio posible y ensanchar lo que es posible cambiar con el reforzamiento de los dos componentes de la coalición gubernamental y de la mayoría social frente a unas derechas doctrinarias que intentan, cuestionando la legitimidad del Gobierno Sánchez y aumentando el ruido y la inestabilidad, reforzar los privilegios y el poder de las elites y las clases dominantes.

Habrá críticas, también, desde la ciudadanía y los movimientos y organizaciones que vertebran la sociedad, porque defiendan prioridades diferentes o no compartan las iniciativas gubernamentales o los ritmos con los que el Gobierno pretenda llevarlas a cabo, sea por excesivamente lentos o por considerarlos demasiado rápidos. Nada peor para el buen desarrollo de la gestión gubernamental que despreciar la crítica, rehuirla o tratar de escudarse en la propaganda, el plasma o los relatos que intentan evitar la necesidad de dar explicaciones y ofrecer argumentos.”

Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/opinion/gabriel-flores/larga-vida-gobierno-mayoria-social/20200117101712170163.html

La desigualdad justa. Josep Ramoneda (16/01)

Una buena valoración, con una conclusión discutible. Frente a las derechas reaccionaria, encauzar el conflicto en Cataluña y abordar el desafío fundamental: el progreso (socioeconómico) de la ciudadanía (se supone que en un sentido igualitario). Falta por precisar el concepto complejo que toma de Piketty “desigualdad justa”, a modo de conclusión. Merecen la pena algunas aclaraciones.

Ya decía Aristóteles que era permisible la desigualdad derivada de los distintos méritos. Pero habría que profundizar en el equilibrio entre la igualdad real (y la emancipación), el alcance de la meritocracia y la redistribución equitativa, así como con las garantías públicas según las necesidades sociales y los derechos universales a una vida digna. En su reciente libro, Capital e ideología, Piketty tampoco lo avanza y dice: “Dar un sentido a las desigualdades, y justificar la posición de los ganadores, es una cuestión de importancia vital. La desigualdad es ante todo ideológica”. Pero la desigualdad se produce, sobre todo, por unas relaciones ilegítimas de poder, es decir, es relacional y estructural, y conlleva la interacción dominación/subordinación a superar. No hay que priorizar solo el cambio cultural o justificarla por méritos distintos, sin igualdad de oportunidades (reales, contextuales, de origen y trayectoria). En definitiva, el énfasis debe ser en combatir y deslegitimar la desigualdad injusta, que es la principal. Selecciono sus últimos párrafos:

“Fruto de estos conflictos, la política se ha radicalizado. Del tradicional teatro parlamentario bipartidista hemos pasado a la pelea identitaria, en la que los argumentos encallan en las apelaciones trascendentales: todo por la patria. Y las razones se pierden en el ondear de banderas, bajo el que se esconden las luchas de intereses. Estamos ahora en la resaca de esta fase. Donde la ciudadanía constata que, por mucho que la crisis se dé por amortizada, el horizonte de futuro sigue clausurado para mucha gente. Y donde a su vez las peleas patrióticas han llevado a un bloqueo que se ve difícil de romper. Y, sin embargo, el Gobierno de coalición y el acuerdo de investidura entre PSOE y Esquerra Republicana apuntan a la única vía posible de salida del impasse: que se abran brechas en cada uno de los bloques (el PSOE se aleja de la derecha que le tenía atrapado por el desafío independentista) y el independentismo catalán se parte por momentos, volviendo lentamente al eje derecha/izquierda.

En uno y otro caso, la radicalización se desplaza a la derecha, quizás porque con ello disimula su inmovilismo económico y social. De modo que en este momento, mientras la derecha española sigue aferrada a la táctica del juzgado de guardia y la derecha catalana a la confrontación, es la izquierda la que crea una mesa para hablar. Una vez formado Gobierno, las pesadillas de Pedro Sánchez han dejado paso a los sueños fantásticos: “Si se llega a una votación será porque se habrá llegado a un acuerdo. Y habremos resuelto la crisis de Cataluña”. Pero esta izquierda afanosa tiene un compromiso capital por el que será juzgada: devolver un horizonte de progreso a la ciudadanía. Piketty da nombre al empeño: la búsqueda de una “desigualdad justa”. Y asegura que no es oxímoron.”

Referencia web original: https://elpais.com/elpais/2020/01/15/opinion/1579099593_942165.html

El intento de golpe de Estado por vía judicial. Vicenç Navarro (16/01)

Una crítica incisiva y argumentada a la estrategia de las derechas:

“Ni que decir tiene que cualquier gobierno con vocación transformadora, como es el que acaba de ser escogido en las Cortes, tendrá que cambiar el orden de prioridades y la interpretación y aplicación de la Constitución. Su credibilidad dependerá de que ello ocurra. Y para que ello suceda será muy necesario hacer cambios sustanciales en los aparatos del Estado…

Pero donde el dominio de las derechas ha sido casi completo es en el poder judicial. La gran mayoría del personal profesional es profundamente conservador (muy de derechas)… Otro indicador de la gran derechización del sistema judicial es su sesgo a favor de los grandes intereses económicos y financieros como la banca, que ha alcanzado tales niveles que incluso ha merecido la recriminación de la justicia europea en múltiples ocasiones, como es el caso de las cláusulas suelo que protegían a la banca en detrimento del consumidor. Y todavía otro indicador de esa derechización es la sanción enormemente desproporcionada que se ha impuesto a los dirigentes independentistas, con un claro acento represivo…

Es esencial, sin embargo, que se aprenda de lo que ocurrió en la Transición, cuando las izquierdas, al llevar a cabo su necesaria integración en las instituciones del Estado, abandonaron las movilizaciones sociales que habían sido, como indiqué al principio, la principal causa de que se terminara el período dictatorial. Tal movilización es necesaria para presionar a fin de que se aplique el programa de gobierno ya pactado, el cual representa una apertura a un cambio que es muy urgente y necesario, rompiendo con la imagen que los grandes medios conservadores están promocionando de que hoy las dos Españas (la conservadora y la progresista) están muy igualadas entre sí, asumiendo erróneamente que la distribución de escaños en las Cortes refleja el sentir de la ciudadanía española. Los datos muestran que la gran mayoría de las clases populares (que constituyen la mayoría de la población) de los distintos pueblos y naciones de España están deseosas de estos cambios propuestos por el programa del gobierno de coalición…

Hoy, la estrategia de las derechas es expandir la judicialización de la política a todas las principales áreas de intervención gubernamental, trasladando la judicialización de los temas territoriales también a los temas sociales. Con su agresividad intentarán, conjuntamente con las cloacas del Estado (que permanecen inalteradas) y en colaboración con el periodismo basura (que continúa visible en los grandes medios), destruir los sectores y personajes más progresistas del gobierno de coalición. Lo han estado haciendo y lo seguirán haciendo. Así es la derecha española, que es continuadora de la derecha de siempre.”

Referencia web original: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2020/01/16/el-intento-de-golpe-de-estado-por-via-judicial/

Es la complejidad, idiota. Jesús Maraña (15/01)

Buena mirada interpretativa. La realidad es compleja (plural, ambivalente, multidimensional, con tendencias contradictorias…). Para comprenderla se necesita realismo crítico, una visión multilateral y una actitud abierta y dialógica. Y ello es compatible con la necesidad de una estrategia política (democrático-igualitaria) definida y firme, o sea, ni simple ni ambigua, tal como señala sobre el actual Gobierno de coalición progresista:

“Para entendernos más acá de la teoría: fortalecer y dotar de eficacia a esta “democracia compleja” exige diálogo frente a imposición, capacidad de escuchar frente al griterío, humildad contra la prepotencia, defensa radical de la pluralidad ante los sectarismos, respeto en lugar de insultos, colaboración y no crispación. Se trata, efectivamente, de generar inteligencia colectiva y de fortalecer el sistema democrático institucional y las vías de participación y control popular, de forma que ni la dictadura de los expertos ni tampoco la de la opinión pública guíen las decisiones de gobierno. No nos cansemos de insistir: la democracia necesita nuevas vías de participación además de las urnas, pero también órganos eficaces de control, regulación y vigilancia que garanticen que un corrupto o un imbécil que llegue al poder se vea pronto obligado a abandonarlo y haga el mínimo daño posible a la comunidad…

Ya sea por convicción o por necesidad, el Gobierno de coalición se estrena lanzando signos de haber comprendido esa realidad compleja y la necesidad de asumirla y de actuar en consecuencia. Llega dispuesto (u obligado) a disputar al conservadurismo neoliberal y a la extrema derecha la hegemonía cultural en esta época en la que importan tanto como siempre los principios y los contenidos, pero más que nunca la capacidad de comunicar lo que se hace y el marco del debate público generado.”

Referencia web original: https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2020/01/15/es_complejidad_idiota_102841_1023.html

Repartir el poder. Ignacio Sánchez-Cuenca (14/01)

Acertado diagnóstico sobre la excesiva acumulación de poder (económico, institucional y relacional), que exige su redistribución y una democratización profunda (aunque sea difícil):

“Pues bien, creo que hay motivos para afirmar que desde el inicio de la crisis económica, en España el poder se ha concentrado, no en todas las dimensiones posibles, pero sí en algunas de ellas…

En primer lugar, la gran crisis financiera se llevó por delante las cajas de ahorro, quedando el sector dominado por cinco grandes entidades, el Santander, el BBVA, Caixabank, Bankia y Banco de Sabadell…

En segundo lugar, se ha producido una gran asimetría de poder en el mercado de trabajo. La reforma laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy ha supuesto en la práctica una mayor concentración de poder en las empresas frente a los trabajadores…

En tercer lugar, el sector privado ha ganado un poder considerable frente a los servicios públicos que provee el Estado. Así, tanto en educación como en sanidad la inversión de los grupos económicos privados ha aumentado mucho más que la del sector público…

En cuarto lugar, se ha producido una cierta recentralización del poder político en el gobierno central en virtud de las obligaciones fiscales adquiridas por España en el área euro…

En fin, en estas cuatro dimensiones (la financiera, la laboral, la social y la territorial), se ha producido una mayor concentración de poder, que genera desigualdades de tipo diverso. Inevitablemente, esto supone un problema para el funcionamiento de la democracia. Hay tres opciones ante este problema: la inacción, basada en el supuesto de que se trata de procesos naturales o espontáneos que no tiene sentido dirigir; la compensación, intentado ayudar o proteger a los colectivos que salen perdiendo con estos cambios; y la corrección mediante políticas que alteren la distribución de poder. Esta última opción es la más ambiciosa, pero también la más difícil: supone enfrentarse con intereses fuertes y bien pertrechados para defender el statu quo.”

Referencia web original: https://ctxt.es/es/20200115/Politica/30529/poder-sanchez-cuenca-gobierno-bancos-crisis-politicas.htm

De lo que no se habla sobre la democracia española. Vicenç Navarro (13/01)

Justa valoración sobre el sesgo conservador de la ley electoral, con la constatación de la continuada mayoría electoral de las izquierdas y, específicamente, de las propuestas progresivas del gobierno PSOE-Unidas Podemos:

“Esta escasa representatividad tiene lugar también en el sistema democrático español. La distribución de escaños en las Cortes Españolas no muestra la verdadera distribución de sensibilidades políticas existente en la ciudadanía española, pues no refleja la voluntad de la mayoría de la población, ni siquiera de la ciudadanía votante… verán que en la mayoría de las elecciones a las Cortes durante el periodo 1977-2008 los votos a los partidos de izquierda sumaban sustantivamente más que los votos a las derechas…

Esta situación se ha seguido dando en la mayoría de elecciones a las Cortes, en las que los votos a las izquierdas han sido mayores que los votos a las derechas, siendo la diferencia en abril de 2019 de 1,5 millones de votos, y de casi 1 millón en las elecciones de noviembre del mismo año. La interpretación de los resultados de tales elecciones (a partir de los cuales el candidato de izquierdas, el Sr. Pedro Sánchez, obtuvo la presidencia por solo 2 escaños de diferencia en las Cortes Españolas), fue, de nuevo, incorrecta, ya que se presentaron como indicador de que la ciudadanía española estaba dividida en dos mitades iguales, lo cual no era cierto. Los datos no permitían llegar a tal conclusión. Lo mismo (o todavía peor) ha ocurrido en Catalunya, donde las derechas han gobernado la mayor parte del período democrático…

Los resultados electorales y el número de escaños que estos determinan no reflejan apropiadamente el abanico de opiniones políticas existente en el país…

Los datos presentados en este artículo muestran que sería un gran error que el gobierno actual interpretara los resultados de las elecciones en las Cortes como una casi igualdad de fuerzas entre la España conservadora (muy de derechas) y la España progresista. La primera es mucho más reducida que la segunda, no solo en cuanto a votos, sino también en cuanto al hecho de que una mayoría de la población apoya las políticas públicas progresistas. De ahí que la “moderación” que de nuevo promueven los establishments político-mediáticos del país no se justifique a la luz de los datos disponibles. La evidencia muestra que hoy hay un gran apoyo mayoritario para llevar a cabo la gran mayoría de propuestas hechas por el nuevo gobierno de coalición PSOE-UP.”

Referencia web original: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2020/01/13/de-lo-que-no-se-habla-sobre-la-democracia-espanola/

Regresión progresiva. Metamorfosis de la política social europea. Wolfgang Streeck (2019)

Interesante ensayo del sociólogo alemán en New Left Review 118 (2019) donde explica las distintas etapas de la política social europea: etapa 1, Planificación sectorial en economías mixtas; etapa 2, Federalismo del estado del bienestar; etapa 3, El capital se impone de nuevo; etapa 4, Europa en la tercera vía; etapa 5, La política social, subsumida; y 6, Perspectivas de futuro. Señalo sus conclusiones sobre el debilitamiento del ‘modelo social europeo’:

“Las políticas sociales europeas han experimentado un continuo vaivén, cambiando con la dinámica de la economía capitalista, de las relaciones de poder entre el capital y el trabajo, así como al hilo del tamaño y la heterogeneidad de «Europa» como entidad política. Lo que se estableció como un ejercicio internacional en la gestión pública tecnocrática de sectores económicos específicos se convirtió durante un corto periodo de tiempo en un proyecto de construcción del Estado del bienestar socialdemócrata, lo cual desafió y fue posteriormente desafiado por el proyecto de construcción neoliberal de un mercado supranacional, que para entonces había comenzado a surgir de la crisis de la economía mixta característica del capitalismo administrado por el Estado de la Europa de posguerra.

Ese conflicto se resolvió en la década de 1980 a favor de la construcción supranacional del mercado con el advenimiento del «mercado interno» en 1992 y la introducción de la moneda común carente de Estado a fines de la década, lo cual constitucionalizó el «déficit democrático» de la Unión con respecto de la política monetaria, a escala supranacional, y de la política fiscal, económica y social en los Estados miembros. A ello se sumó en la primera década del nuevo siglo un proyecto de construcción imperial, que utilizó el apoyo financiero y fiscal a los países periféricos para atraerlos a la órbita del centro de Europa occidental, ayudando a «Occidente» a extender su periferia hasta las fronteras de Rusia.

La política social europea actual ya no es un campo de política («relativamente») autónoma impulsado por intereses en conflicto, por débiles y limitados que fueran, con los imperativos de la acumulación de capital. En lugar de retrasar o modificar el curso del desarrollo capitalista, la política social europea, en sus muchas y diversas versiones, se vio envuelta en la crisis general de la acumulación capitalista y del sistema estatal de posguerra, y más recientemente en la batalla por un orden posneoliberal y, de hecho, por el futuro del capitalismo. ¿Qué pasará con la política social europea, dada su actual condición de crisis y debilidad, ahora que se ha estancado el proceso de «integración europea» de posguerra? Depende de lo que llegue a ser el sistema estatal de Europa occidental dada su sobre-extensión, su frustrada ambición de centralización tecnocrática, sus disparidades cada vez mayores entre regiones y Estados, la creciente desigualdad de sus ciudadanos y las ambiciones geopolíticas de París, Berlín y, de un modo diferente, Bruselas. Sin embargo, lo que parece claro es que el proyecto, que se remonta a la década de 1970, de un Estado del bienestar a escala europea, que otorgaba contenido político a un supuesto «modelo social europeo», ha llegado a su fin.”

Referencia web original: https://newleftreview.es/issues/118/articles/progressive-regression.pdf

Machismo y LGTBIfobia en las políticas públicas. Teresa Maldonado (8/01)

Para un debate sereno sobre la complejidad de las relaciones sexuales y de género y para adoptar políticas públicas adecuadas al conjunto de esta diversidad de discriminaciones:

"La violencia patriarcal se ceba también con aquellas personas que desoyen el llamado mandato de género… ¿La diversidad sexual y de género debe estar asociada a igualdad de género o es conveniente ubicarla con las políticas de inmigración, discapacidad u otras? ¿La lucha contra la violencia de género debe incluir a la LGTBIfobia o no debe hacerlo?”

Referencia web original: https://www.pikaramagazine.com/2020/01/machismo-y-lgtbifobia-en-la-politicas-publicas/?

"No nos vamos a olvidar de dónde venimos". Pablo Iglesias (7/01)

Una larga e interesante entrevista donde Iglesias opina de todos los temas de actualidad .

Referencia web original: https://www.eldiario.es/politica/Pablo-Iglesias-vamos-olvidar-venimos_0_982002194.html

Gobierno de coalición: enterrar el ‘síndrome Mitterrand’. Juan Laborda y Andrés Villena (7/01)

Ante los desafíos del nuevo gobierno es conveniente aprender de algunas experiencias históricas similares, salvando las distancias, sobre la capacidad de la política y el Estado para regular la economía y las dinámicas estructurales y de poder mundial:

“Más allá de los resultados que pueda obtener, el nuevo Ejecutivo tiene la posibilidad de demostrar que la política sigue teniendo sentido en las democracias europeas.”

Referencia web original: https://ctxt.es/es/20200108/Firmas/30437/gobierno-europa-francia-mitterrand-economia-villena-juan-laborda.htm

¿Un gobierno contra el Estado o un Estado contra el gobierno?. Xavier Doménech (6/01)

Clarificador diagnóstico y solución adecuada ante la evidencia de la actuación de parte del Estado de ‘hacer saltar por los aires los acuerdos que llevaban a la investidura’:

“Si esta coalición quiere perdurar deberá hacer frente al problema, cada vez más grave como indica Europa, de la reforma de las Leyes Orgánicas del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. No para controlar políticamente la justicia, sino para evitar que la misma actúe políticamente como ha hecho de forma manifiesta en la última década. El Consejo de Europa ya avisó en este sentido en 2017 que el Tribunal Constitucional debía ser neutral. Las últimas sentencias del Tribunal de Justicia de la UE han puesto al Tribunal Supremo claramente ante un espejo que no habla de garantía de derechos. Asimismo, estas instancias han desarrollado una jurisprudencia ante la crisis económica claramente favorable a los grandes intereses económicos, con el escándalo de la sentencia sobre las hipotecas en 2017 o las posibilidades de municipalizaciones de bienes públicos en 2019. En este tema la nueva coalición de gobierno sólo podrá subsistir si avanza hacia delante. Independientemente de la voluntad que se tenga, quedarse parado no es una opción. Lo conseguirá o no, pero aquí no se cierra nada, todas las crisis abiertas en la última década siguen allí y afectan al corazón del Estado. Sólo hacia adelante hay soluciones, hacia atrás seguro que no.”

Referencia web original: https://www.ara.cat/es/opinion/xavier-domenech-gobierno-contra-estado_0_2375762497.html

La próxima gran transformación. James K. Galbraith (5/12)

Interesante ensayo titulado en la versión digital ‘Por qué acabar con la desigualdad es la salvación del capitalismo’. Considera imprescindible frenar la desigualdad para lo que es necesario controlar el carácter depredador de las finanzas globales. Destaco algunas frases:

“Las finanzas globales y la desigualdad económica son las dos caras de la misma moneda… Al igual que en el new deal original, el primer paso tiene que ser una reforma financiera… El actual nivel de desigualdad es síntoma de una enfermedad económica que amenaza la perduración de una existencia humana organizada, pacífica y próspera. Las desigualdades provocadas por los momentos de prosperidad financiera disparada y la concentración de ingresos en sectores especulativos (burbujas) son insostenibles por naturaleza. Si nos preocupa la sostenibilidad medioambiental, también tenemos que preocuparnos por la sostenibilidad en el terreno de la economía, ya que la inestabilidad obstaculiza la acción eficaz ante los desafíos mundiales, incluidos el cambio climático y la amenaza nuclear. Si no hacemos nada, nos habremos atado de manos. Cualquier planteamiento tolerante con la desigualdad extrema y carente de utilidad pública es una fórmula que garantiza disturbios sociales, conflictos internacionales y pérdida de libertades ya en peligro en todas partes.”

Referencia web original: https://elpais.com/elpais/2020/01/03/ideas/1578052655_735844.html?prod=REGCRART&o=cerrideas&event_log=oklogin

“No hay economía ni tecnología ni política ni sociedad sin naturaleza y sin cuidados”. Entrevista a Yayo Herrero (3/01)

Una interesante entrevista donde esta antropóloga, ingeniera, profesora y activista, una de las principales defensoras en España del ecofeminismo, expone ‘una teoría y una práctica que permite vincular opresiones y entender el mundo combinando las herramientas de la ecología social y el feminismo’.

‘El ecofeminismo es una teoría o conjunto de teorías que permite vincular diversas opresiones, pero también es un movimiento social, aunque según dice la activista Yayo Herrero, las “etiquetas” no son lo importante, sino “lo que hay de fondo”, es decir, “la defensa de la tierra y, por otro lado, un proceso emancipador de mujeres que se presentan y se configuran como agentes clave para defender y proteger la vida”.

Referencia web original: https://www.elsaltodiario.com/ecofeminismo/entrevista-yayo-herrero-econom%C3%ADa-tecnolog%C3%ADa-pol%C3%ADtica-sociedad-naturaleza-cuidados?

Vísperas de un cambio político cargado de futuro. Gabriel Flores (3/01)

Un relato esperanzado: ‘Estamos en vísperas de un cambio político inédito y trascendental’. Otra cosa son las causas, el por qué se ha abierto la oportunidad del gobierno progresista de coalición, para valorar qué consistencia tiene el proyecto acordado. Así, se debería realzar: un contexto de grave situación socioeconómica, institucional y europea; la crisis del bipartidismo, particularmente el PSOE, como representación política exclusiva, y la aceptación del pluralismo (nacional y en las izquierdas); el fracaso de los intentos normalizadores o centristas de la dirección socialista y su monopolio gestor, y la persistencia de un campo sociopolítico firme por el cambio real de progreso, representado, sobre todo, por Unidas Podemos y sus convergencias y aliados que han mantenido una fuerza determinante. Abordar bien esos retos, junto con la regulación de la plurinacionalidad, va a ser fundamental para afianzar esta experiencia compartida frente a la ofensiva de las derechas.

“La acción política del Gobierno de coalición progresista va a resultar decisiva para la necesaria extensión de esa experiencia de cooperación más allá de una difícil legislatura, pero no podrá sostenerse sin la complicidad crítica de la ciudadanía, las clases trabajadoras y las organizaciones que las representan y defienden. Y para ello será básico la capacidad de estas organizaciones de servir de portavoces de las críticas de los sectores sociales en los que se sustentan y a los que representan y exigir diálogo y respuestas de instituciones y responsables políticos.”

Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/opinion/gabriel-flores/visperas-cambio-politico-cargado-futuro/20200103110531169691.html

La izquierda que habla como Vox para oponerse a derechos. Nuria Alabao (3/01)

Una crítica al llamado ‘feminismo reaccionario’, de tipo esencialista, desde un feminismo más inclusivo, defensor de los derechos de las mujeres y personas LGTBIQ, así como con una concepción del sujeto feminista basado en la experiencia práctica y relacional (por la igualdad y la emancipación). Denota la pugna de fondo por el control institucional de las políticas feministas y la orientación político-ideológica del movimiento feminista. Selecciono dos párrafos:

“El marco más general donde se desarrolla el debate es lo que llaman “el sujeto del feminismo” del que dicen que no puede incluir a trans o personas que cuestionen el binarismo de género. Pero los sujetos políticos no se construyen ni en abstracto ni en la teoría, se construyen en las luchas. Y lo cierto es que los y las trans ya están en nuestras movilizaciones, como están por ejemplo en muchas asambleas del 8M. Sus demandas no compiten con las del feminismo, solo lo hacen más fuerte y más potente. La extrema derecha mundial –que se aglutina bajo la batalla contra la “ideología de género”– lo tiene muy claro: la reacción es simultánea contra los derechos de las mujeres –sexuales y reproductivos fundamentalmente, pero también otros– y los de las personas LGTBIQ –matrimonio, adopciones, Ley de Identidad, etc–. Ellos no hacen distinciones, perciben muy claramente lo conectadas que están estas luchas.

En definitiva, ¿qué feminismo es el que quiere quitar derechos a otras personas? Solo hay una respuesta, es un feminismo reaccionario, uno de mujeres privilegiadas –con sus tribunas, sus posiciones institucionales, sus charlas que utilizan para negar derechos a otras que están peor–. Uno relacionado con la tendencia a hacer política desde identidades cerradas, con una visión de la sexualidad como espacio de peligro para las mujeres que considera que ser mujer es un lugar con ciertos privilegios conquistados que no quieren compartir con otras personas vulnerables. Y por cierto, con posiciones institucionales que tampoco quieren perder en un momento de eclosión feminista donde llegan muchas generaciones nuevas con un feminismo más transgresor. ¿Quién va a representar al feminismo? ¿Quién va a definir sus demandas y a qué intereses de clase va a responder? ¿A los de las más vulnerables o al de las que ya están arriba preocupadas por el techo de cristal. Este debate sobre los derechos trans clarifica mucho las posiciones.”

Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/27396/la-izquierda-que-habla-como-vox-para-oponerse-a-derechos/

Desafíos ineludibles. Albert Recio Andreu (1/01)

Agudas reflexiones sobre los retos y tareas de la izquierda transformadora para 2020, aunque pone el acento en el riesgo del gobierno progresista de coalición más que en la oportunidad para iniciar un cambio de progreso.

“Entramos en 2020 sin haber resuelto ninguna de las grandes incertidumbres políticas que teníamos hace un año. En algunos casos —sobre todo la consolidación institucional de Vox— hemos ido a peor. Los vaivenes del ciclo electoral, la frustrada investidura y el inacabable procés catalán deparan una combinación de hastío y crispación a partes iguales, que son asimismo fábricas de despolitización y de integrismo. Y el panorama es aún más sombrío cuando se visualiza la situación internacional con un fin de año dominado por la victoria de Boris Johnson en Gran Bretaña y el fracaso previsible de la COP25. No es cuestión de pesimismo, sino de tratar de entender la naturaleza y la complejidad de las situaciones para poder desarrollar una respuesta adecuada. En lo que sigue me limitaré al caso español, en concreto a debatir los principales puntos de ruptura que pueden afectar al futuro inmediato, en especial a las aspiraciones de transformación social. Consideraré tres planos de tensión: el que se deriva de la polarización izquierda-derecha a escala nacional, el del conflicto catalán y el que vuelve a emerger en el seno de la izquierda con el posible acceso de Unidas Podemos al Gobierno central…

Hay una tercera tensión emergente que merece ser explorada, la que surge de la posible entrada de Unidas Podemos en el Gobierno. No es nueva, pues afecta de forma persistente a la relación entre la izquierda transformadora y la presencia institucional, un problema que suele tener mal encaje y que obliga a ser repensado de modo permanente. En lo sustancial, es obvio que muchos de los problemas actuales requieren de una izquierda fuerte capaz de generar hegemonía cultural entre la población y de desarrollar políticas que transformen la realidad. Tenemos, en cambio, una izquierda social y política débil, aunque hay que matizarlo…

Sin embargo, para que la situación se consolide hace falta adecuar un buen modelo organizativo y orientar bien la relación entre la esfera política institucional, los movimientos sociales y los núcleos de reflexión política. Y es ahí donde hasta el momento está casi todo por hacer y mucho de lo hecho ha estado mal orientado. Con la entrada de Unidas Podemos en el Gobierno las cosas pueden empeorar aún más. Formar parte de cualquier espacio institucional condiciona y coarta. El peor peligro es que al final se asuma la lógica de las instituciones y se trate de imponer a la base una especie de pensamiento único diseñado para hacerles cómoda la vida a los que ocupan dicho espacio institucional; sobre todo si, como ocurre en este momento, hay personalidades muy dominantes que ocupan u ocuparán esos cargos. También pueden surgir problemas en el otro lado.”

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-186/notas/desafios-ineludibles

Pasos hacia una política antisexista. Antonio Giménez Merino (1/01)

Una interesante aportación: A propósito del Manifiesto feminista por un debate sin censuras.

“Por todo ello, antes que pensar en la intensificación de la intervención penal o en prácticas prohibicionistas al servicio de la victimización simbólica de las mujeres, lo que hace falta es asegurar un terreno común contra el sexismo lo más amplio posible. Eso es lo que está pidiendo, sensatamente, el sector académico y activista del feminismo más consciente de la necesidad tanto de democracia interna frente a las nuevas tendencias reaccionarias como de generación de estrategias en la que se vean también llamados, como sujetos beneficiarios y no antagonistas, los varones."

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-186/notas/pasos-hacia-una-politica-antisexista

Cinco tesis sobre el procés. Hèctor Xaubet (1/01)

Una buena clarificación de varias interpretaciones unilaterales sobre la relación entre procés e independentismo y explicar el nuevo ciclo que comienza. Selecciono varios párrafos:

“El propósito real del procés, que evidentemente no es el mismo que el de los independentistas honestos, no es otro que mantener la rueda en marcha: el procés se retroalimenta a fin de seguir consiguiendo réditos electorales y a fin de que la derecha siga presidiendo la Generalitat…

Lo que en estas líneas defendemos es fácil de comprobar en la medida en que nos damos cuenta de que el nacionalismo español se ha avivado en toda España, no solo en Cataluña, porque lo que afecta en Cataluña se ve y se representa como una amenaza al sentimiento de pertenencia global. Pero, como esta polarización política que el nacionalismo españolista ha generado no puede trasladarse en términos puros a todos los territorios del Reino —pues no en todos lugares hay un “nacionalismo periférico” al que confrontarse—, se expresa en forma de exacerbación nacionalista, de forma que los partidos (básicamente la derecha) compiten entre ellos para mostrarse lo más españolistas (“españoles”, dirán ellos) posible…

Pero vayamos un poco más allá, al núcleo de nuestra tesis: la polarización social, en este contexto de confrontación nacionalista, supone problematizar también aquello que usa la sociedad para comunicarse y que es a la vez distintivo de Cataluña —aunque no solo— respecto del resto de España, o sea, la lengua. Consecuencia indeseada del procés, por vía de la exaltación nacionalista de C's (que justamente entró en el Parlament en el 2006 con un solo punto en el programa: la erradicación de la inmersión lingüística), es y ha sido el ataque a la lengua catalana, el sentimiento de agravio de la comunidad castellanoparlante, el rechazo de la lengua catalana como instrumento de inclusión social, papel que ha desarrollado hasta ahora y que, creemos evidente, ha demostrado ser efectivo. De esta forma, lo que ha conseguido colar C's bajo la apariencia de anti-independentismo es en realidad un profundo anticatalanismo, que muchos inconscientemente reproducen. No podemos ser ingenuos y aceptar ese discurso, porque esto significaría certificar que hay una división social (entre dos comunidades lingüísticas), representaría confirmar una cierta etnicidad y supondría rechazar el que fue lema de integración e inclusión del pueblo catalán en su conjunto por parte de la izquierda: “un sol poble” (‘un solo pueblo')…

El procés es, como hemos visto, una estategia de gestión autojustificativa y, como decimos, muta continuamente. En su reelaboración aparecen a veces fricciones, sea por su alta negligencia o por disonancias entre los timoneles del procés —entre ellos o entre ésos y las bases independentistas—. Ciertamente, la mutación puede llevar a choques con el principio de realidad así como a choques por la lucha por el poder. Igualmente tenemos que considerar que la mutación no implica, evidentemente, un cambio parejo en las bases independentistas, que siguen siendo independentistas, y que por tanto pueden distanciarse de los líderes…

Finalmente, estas disonancias —como las hemos llamado— nos llevan a considerar que el procés está entrando en una nueva fase; todavía tiene que adaptarse y acomodarse, hasta que pueda controlar las protestas —que evidentemente no son para nada deseadas por la derecha— y pueda mantener al movimiento independentista firmemente cooptado. Aun así, sabemos que a veces la política genera efectos “indeseados”, como la exacerbación del nacionalismo españolista en el caso del procés, y sabemos también que en el gobierno español ahora toma parte Podemos, un partido que a pesar de no haber estado siempre a la altura, a nuestro parecer, tiene ciertamente un talante distinto y una visión sobre España y Cataluña que no casan con el endémico centralismo castellano. Aunque estos dos motivos nos lleven a estar expectantes, el autor de estas líneas no cree que la lógica del procés expresada en estas tesis —aunque ahora nos interesa especialmente esta quinta, por ser la que recoge la relación entre gobierno catalán y gobierno español— se vaya a ver alterada.”

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-186/notas/cinco-tesis-sobre-el-proces