Antonio Antón Morón

Sociólogo, politólogo y escritor.  Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022)

BLOG: http://www.antonio-anton-uam.es

SE HACE CAMINO AL ANDAR

Publicaciones propias y ajenas de interés sociopolítico

Selección mensual en el BOLETÍN INFORMATIVO: ver Boletín

Compartir esta página


Portada

Novedades del último mes

(anteriores en Publicaciones)


Artículos ajenos (abajo)

Libros, Ensayos y Artículos destacados (abajo)  


ARTÍCULOS PROPIOS:

Antonio Antón Morón: Ver Presentación-UAM

Antonio Antón Morón: Presentación

Ceuta y el racismo de las derechas europeas. Antonio Antón, en Público (17/08/2026)

 

La crisis humanitaria en Ceuta, sus causas con la profunda brecha socioeconómica con Marruecos, el objetivo reaccionario de la segregación y el supremacismo y el pacto Meloni/Frederiksen como expresión de la regresión racista. Selecciono varios párrafos:


“Esa entrada masiva, en este momento concreto, se explica por dos tipos de causas. Una inmediata, la permisividad, cuando no colaboración activa, de las autoridades marroquís. Las razones expuestas para esa abierta tolerancia son diversas, y hacen referencia a la advertencia prepotente del Régimen marroquí respecto del Gobierno español y la UE, para hacer valer sus intereses estratégicos y exigir mayor reconocimiento y recursos…


Hay otra causa más profunda que explica la motivación de fondo de esa masiva activación de la población migrante: la grave brecha de desigualdad socioeconómica entre el nivel de vida medio en la sociedad magrebí (y todavía más en la subsahariana) y la sociedad española y europea, a la que se añade la inseguridad por las insuficientes garantías democráticas.


Esa frontera separa el mayor desequilibrio socioeconómico mundial entre el Norte y el Sur Global. La diferencia de renta per cápita es de más de seis veces. La renta por habitante no llega a 5.000 euros en Marruecos, con un fuerte paro juvenil, y es en torno a 30.000 euros en España. No hace falta detallar el gran desnivel de condiciones vitales y sociopolíticas con el conjunto de países africanos.


Esa dura realidad socioeconómica, con la persistente dinámica neocolonial, los desequilibrios mundiales y los conflictos geopolíticos, sin garantías de un desarrollo social y económico equitativo, junto con la perspectiva de un gran ascenso demográfico y el bloqueo institucional de sus diversas élites gobernantes, constituyen un motor para huir de la pobreza, la inseguridad o la ausencia de expectativas y buscar una mejora vital a través de la migración.


Esa dinámica estructural se combina con una coyuntura en la que, por distintos canales, se divulga la facilidad de la inserción. Es cuando aparecen la manipulación de las expectativas sobre el fácil acceso y la frustración (parcial) consiguiente…


La trayectoria de las ultraderechas está inserta en esta dinámica reaccionaria, antidemocrática y de discriminación étnica-cultural (y de opción sexual y de género), que tiene un carácter de subordinación clasista y neocolonial. Asistimos al gradual desplazamiento de las derechas tradicionales hacia esa recomposición estratégica y discursiva.


El comunicado de 22 gobiernos europeos, la mayoría de derechas, contra la gestión del gobierno progresista de Sánchez es significativo de esa confrontación de una estrategia autoritaria frente a un mínimo respeto por los derechos humanos, que incluye la actual regularización inmigrante en España y la actitud propalestina.

Significa el reagrupamiento político-ideológico reaccionario, a raíz de esta crisis en Ceuta. Expresa la necesidad de una política sobre la inmigración basada en los derechos humanos y la convivencia intercultural. Es fundamental para una opción progresista.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/ceuta-racismo-derechas-europeas.html

Los incendios ponen a prueba la seguridad colectiva y la democracia. Antonio Antón, en Público (5/08/2026)

 

Se han hecho diversos estudios de expertos. Me centro en la combinación entre una experiencia personal y colectiva ambivalente, traumática y cooperativa, y la mejora de una respuesta institucional, positiva en lo inmediato, pero con deficiencias estructurales evidentes. Transcribo la introducción:


“La valoración sociopolítica de una catástrofe como los incendios recientes en diferentes puntos de España (y de los países mediterráneos y del mundo) es difícil separarla de la experiencia vital de inseguridad que embarga a las personas directamente afectadas y, en general, a gran parte de la población susceptible de ese riesgo, cada vez más frecuente, virulento y de impacto masivo para la gente, la naturaleza y la gestión institucional.


Este desastre muestra la vinculación entre la sostenibilidad medioambiental y la seguridad colectiva de la gente, la interacción entre naturaleza y humanidad, la tensión entre calidad de las relaciones sociales cooperativas y el elitismo corporativo. Se ha hecho presente el trauma de una subjetividad condicionada por la incertidumbre y el miedo que, sin garantía de una respuesta consistente y participativa del Estado (o la comunidad), es manipulable por el autoritarismo ultra; o bien, se abandona a la inercia del mercado y las distintas relaciones de poder.


Esta experiencia ofrece enseñanzas sobre la necesidad del refuerzo de las instituciones públicas y la democracia, con sus límites, como medios colectivos de abordar los riesgos colectivos. En particular, destaca la ejemplaridad de muchos servidores públicos, frente a la reacción autoritaria y demagógica de las derechas que instrumentalizan las dificultades sociales para salvar los intereses de los grandes poderes económicos, atacar las estrategias ecologistas e impulsar la regresión social y política.


La coordinación institucional entre Gobierno, Comunidades Autónomas y Ayuntamientos ha sido razonable… pero dando por supuesto las insuficiencias de las políticas preventivas y los recursos presentes, algunos recortados por las propias derechas. La gestión política, como es habitual en los demás campos en los últimos tiempos, también ha estado sometida a la estrategia reaccionaria contra el Gobierno progresista. No ha tenido demasiado fundamento ya que, en las deficiencias de fondo, son todavía más responsables los Ejecutivos derechistas.


Tampoco han tenido mucho eco ciudadano los intentos ultras de desbordar, de forma descalificadora, la estructura institucional y la articulación de los distintos servicios públicos que, dados sus escasos recursos, han tenido que suplirlos con el sobreesfuerzo de su personal y la colaboración comunitaria.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/incendios-ponen-prueba-seguridad-colectiva-democracia.html

La cruda realidad para las izquierdas. Antonio Antón, en Público (22/07/2026) y Rebelión (27/07/2026)

 

Tras un análisis de las tendencias socioelectorales y el desgaste de las fuerzas progresistas se expone la hipótesis de la remontada de las izquierdas. Selecciono esta última parte:

 

“No obstante, también hay que contemplar la posibilidad de la modificación sustancial de los equilibrios demoscópicos actuales, promovidos por dos tipos de trayectorias políticas, de las derechas y las izquierdas. Por un lado, las debilidades legitimadoras de las derechas, derivadas de sus prepotencias institucionales y errores estratégicos. El Partido Popular, necesariamente atado a la alianza con Vox para acceder a la gobernabilidad, está apostando públicamente por una estrategia autoritaria, alejada del talante democrático mayoritario en la sociedad española, y regresiva, confrontada con el apoyo masivo de la ciudadanía a los derechos sociales y el bienestar público. El riesgo que corre es que se genere la suficiente activación cívica en contra de esas amenazas, con una reafirmación democrática y social, incluida la sensibilidad feminista, territorial y solidaria. 


Por otro lado, los posibles aciertos de las izquierdas… aunque hoy no se vislumbren mucho. Más allá de siglas, liderazgos personales y discursos adecuados, supondría una profunda renovación estratégica y orgánica del conjunto de la izquierda alternativa, que refuercen su credibilidad transformadora y su legitimidad ciudadana y, en particular, que incrementen la capacidad articuladora y representativa de sus élites partidistas.


La cuestión de fondo es que con la actual inercia sociopolítica, institucional y de liderazgos en las izquierdas no se garantiza la renovación de una nueva etapa de progreso y se perfila un cambio de ciclo derechista, de fuerte impacto para la ciudadanía durante una legislatura o una década. En el actual panorama político, social y mediático no se atisba una salida clara del túnel de la incertidumbre para el campo progresista. Solo apunto una hipótesis sobre la victoria de las izquierdas, considerando además el impacto defensivo y movilizador entre los electorados progresistas que puede generar la injusta escalada reaccionaria.


Una posibilidad, aunque sea relativa, es la firmeza transformadora y regeneradora del Partido Socialista. Para ello debería superar los simples emplazamientos discursivos o las referencias programáticas más o menos ambiguas, y retomar un fuerte compromiso público por un nuevo contrato social y democratizador para la próxima legislatura. Y no va a ser suficiente los gestos simbólicos de buenas intenciones. No solo es resistencia; es profundización reformadora.

 

Otra condición es demostrar por la izquierda alternativa su capacidad unitaria y altura de miras estratégicas y orgánicas ante lo que se avecina, en particular entre la nueva Sumar y Podemos (la izquierda nacionalista está estabilizada), con un nuevo liderazgo y un proyecto plural y compartido, que estimule la credibilidad transformadora de las fuerzas del cambio. Se trata de un reajuste serio y articulado para superar la dinámica actual concentrada en reforzar el particular proyecto diferenciado de cada cual.


Los liderazgos políticos (y sociales) de las izquierdas (y el bloque nacionalista) tienen una gran responsabilidad. Queda poco tiempo. El movimiento se demuestra andando.”


Referencia web original:  

https://www.publico.es/opinion/columnas/cruda-realidad-izquierdas.html


Referencia web de la versión en Rebelión (27/07/2026):

https://rebelion.org/la-cruda-realidad-para-las-izquierdas/

Procesos de identificación feminista. Antonio Antón, en Mientras Tanto, n.º 258 (1/07/2026) y Nueva Tribuna (24/07/2026)

 

Versión adaptada de la Comunicación de Sociología de Género presentada al XVI Congreso Español de Sociología, Bilbao, julio de 2026. Selecciono varios párrafos:

 

“El objeto de análisis es el sentido de las identificaciones colectivas, ambivalentes desde el punto de vista de su significado ideológico y político, y la conveniencia de la identificación feminista, con una perspectiva igualitaria-emancipadora. Este tema está vinculado con la formación del sujeto social, la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, así como con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Tiene un enfoque sociohistórico. Se trata de analizar el proceso de conformación de los sujetos sociales y superar, por un lado, el simple identitarismo particularista reaccionario o posmoderno, y por otro lado, el universalismo abstracto e indiferenciado, de carácter liberal o conservador…


Desde la sociología crítica la pertenencia e identificación colectivas progresistas se van formado a través de las relaciones sociales, sobre la base de una práctica social prolongada, una interacción relacional solidaria tras los objetivos de libertad, igualdad y reciprocidad. El hacerse e identificarse feminista es una conformación social, procesual e interactiva: supone comportamientos duraderos igualitarios-emancipadores y solidarios, interrelacionados con esa subjetividad. Es la experiencia vital, convenientemente interpretada, la participación en la pugna social y cultural en sentido amplio, incluyendo hábitos, estereotipos y costumbres además de subjetividad, frente a la desigualdad y la discriminación, la que va formando la identidad feminista, o cualquier otra de capas subalternas, como la identificación de clase, la identidad nacional y la antirracista o decolonial. El componente social de la interacción humana es el principal para forjar el reconocimiento y las pertenencias grupales e individuales y dar soporte a la acción colectiva…


En definitiva, en el debate sobre el sujeto y la identidad feminista, que no femenina, habría que superar los determinismos sociodemográficos y estructurales, así como los idealismos culturalistas de priorizar, para definir su carácter, los proyectos y aspiraciones, aunque sean también importantes. A partir de la realidad de desigualdad y subordinación de las mujeres -y otros grupos subalternos- e integrando las demandas de sus derechos igualitarios y emancipadores, debería ponerse el acento, desde esta interpretación relacional y crítica, en los procesos de identificación colectiva derivados de unas prácticas sociales, unos comportamientos o unas costumbres comunes que establecen unos vínculos sociales y una cultura sociopolítica con ese carácter feminista. Es el nexo social y realista para una transformación sociopolítica hacia la libertad y la igualdad.”


Referencia web original:  

https://mientrastanto.org/258/ensayo/procesos-de-identificacion-feminista/


Referencia web de la versión editada en Nueva Tribuna (24/07/2026): 

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/analisis-sociologia-procesos-identificacion-feminista/20260724003616252662.html

Artículos y ensayos ajenos destacados

Texto más significativo, de cada mes, para un pensamiento crítico


ARTÍCULOS AJENOS (Último mes):

El abismo de las ilusiones especulares de la guerra de Ucrania. Anatol Lieven (10/08/2026)


Una visión realista y crítica de un investigador directo. Selecciono los últimos párrafos:


“Todo ello deja abiertas dos posibilidades alternativas. La primera es si, en el próximo año o en los próximos años, una combinación de crisis económicas y agitaciones políticas abrumará tanto a Europa que resulte imposible mantener unos niveles adecuados de apoyo a Ucrania. Un momento clave será si Rassemblement National gana las elecciones presidenciales francesas la próxima primavera. Aunque Jordan Bardella ha tratado de ajustarse a las posiciones de la OTAN y de la UE sobre Ucrania, es bien sabido que Marine Le Pen se considera en realidad la heredera de la postura de De Gaulle sobre la seguridad común europea, incluida Rusia. También es cierto que, aunque no sienten ninguna simpatía por Rusia, los seguidores de Bardella consideran que la migración, la delincuencia y la desintegración social son, con diferencia, las amenazas más importantes para Francia.


La segunda posibilidad es que la guerra se prolongue sin victorias importantes para ninguna de las partes, hasta que, finalmente, tras más años y más muertes, Rusia se haga con la última porción del Donbas, circunstancia que permitiría a Putin declarar victoria. Sin embargo, no sería prudente dar por hecho que la guerra continúe por estos derroteros sin una escalada radical. Hasta ahora, la relativa moderación tanto de Rusia como de la OTAN ha evitado un enfrentamiento directo, a pesar de los deseos de algunos partidarios de la línea dura activos en ambos bandos. Pero siempre existe la posibilidad de un accidente desastroso, como el ataque con misiles estadounidenses mal dirigido que destruyó una escuela primaria en Irán.


Los analistas rusos me han expresado su convicción de que, si un misil o un dron ucraniano, aunque fuera de forma accidental, impactara en una escuela de Moscú o San Petersburgo, Putin no tendría más remedio que intensificar la escalada contra los miembros europeos de la OTAN, quienes, según creen los rusos y con razón, han estado ayudando a Ucrania a seleccionar sus objetivos. Esta sería precisamente la oportunidad que esperan los partidarios de la línea dura rusa, ya que creen que solo aterrorizando a los europeos para que retiren su apoyo a Ucrania podrán aspirar a la victoria total con la que todavía sueñan. El gobierno ucraniano también ha estado trabajando con ahínco para provocar un enfrentamiento directo entre Rusia y la OTAN, alimentando a los medios de comunicación occidentales con «información» sobre las ambiciones agresivas y universales de Rusia.


Durante las últimas décadas de la Guerra Fría, a pesar de los temores occidentales ante la agresión soviética, el riesgo de una escalada que condujera a una catástrofe nuclear generó una firme voluntad de distensión entre las clases dirigentes occidentales. Tras el colapso de la Unión Soviética, quedó claro que la agresividad soviética se había exagerado enormemente en Occidente. Hoy en día, el riesgo de escalada es mucho mayor, pero esa lección no se ha aprendido y la voluntad de distensión parece haber desaparecido. Es necesario recuperarla, antes de que sea demasiado tarde.”


Referencia web original: 

https://www.antagon.red/articulo/geopolitica-guerras/abismo-ilusiones-especulares-guerra-ucrania/20260810022444001294.html

Cómo salir de Irán sin admitir que nunca debiste entrar. Vicenç Fisas (18/08/2026)


Los vericuetos discursivos y diplomáticos para salir airosos de los errores y fracasos estratégicos. Selecciono varios párrafos:


“En los conflictos armados, cada concesión que una de las partes hace suele percibirse no como un simple ajuste técnico, sino como una pérdida existencial. Esta dinámica psicológica explica buena parte del laberinto en el que Donald Trump parece haberse instalado con la guerra de Irán: un conflicto que escaló sin una hoja de ruta clara de salida, y en el que cada posible retirada, cese al fuego o negociación se percibe —tanto por él como por su base— no como un ajuste pragmático de política exterior, sino como una capitulación.


La estrategia de reencuadre de la pérdida, bien conocida en la literatura sobre negociación, busca precisamente neutralizar ese componente psicológico transformando la concesión en una ganancia relativa o funcional, de modo que la parte que cede pueda presentarla —ante sus bases, su opinión pública o incluso ante sí misma— como un acto de pragmatismo, visión de futuro o incluso fortaleza, en lugar de debilidad o traición.


Esto se logra mediante mecanismos bien identificados: enmarcar la concesión en términos de beneficios futuros tangibles en vez de pérdidas inmediatas, usar lenguaje ambiguo que permita a cada bando interpretar el acuerdo de manera favorable a su relato interno, secuenciar las concesiones para que ninguna parezca una capitulación aislada, introducir garantías simbólicas que compensen el costo identitario de la cesión, y externalizar la responsabilidad de la decisión hacia “la historia”. En esencia, se trata de gestionar la aversión a la pérdida, ese sesgo cognitivo tan humano, para que el costo político interno de aceptar un acuerdo sea menor que el beneficio percibido de alcanzarlo. Aplicado al caso que nos ocupa, la pregunta no es si Trump puede encontrar una salida razonable a la guerra de Irán —probablemente existan varias sobre la mesa—, sino si alguien logra ayudarle a reencuadrarla de manera que no la experimente como una derrota.


A esta primera herramienta se suma otra igualmente relevante en la caja de herramientas diplomática: la ambigüedad constructiva, técnica de redacción que consiste en formular deliberadamente los términos de un acuerdo de manera lo suficientemente flexible o imprecisa como para que cada una de las partes en conflicto pueda interpretarlos de acuerdo con sus propios intereses, narrativas políticas y necesidades de legitimación ante sus respectivas bases, sin que ninguna quede obligada a admitir explícitamente una concesión que resulte inaceptable o humillante para su electorado.


Su utilidad radica en que permite destrabar puntos de la negociación que serían irresolubles si se exigiera una definición unívoca y cerrada, postergando la clarificación final del significado hacia la fase de implementación —aunque conlleva el riesgo, nada menor, de generar interpretaciones divergentes que resurjan como fuentes de conflicto en etapas posteriores—.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/salir-iran-admitir-debiste-entrar_129_13452088.html

La instrumentalización política de la crisis de Ceuta. Ousama Chakkor (17/08/2026)


La prioridad de los derechos humanos y los principios democráticos. Selecciono varios párrafos:


“Desgraciadamente, que la situación de Ceuta pase de ser una crisis humanitaria a una confrontación política ayuda mucho al proceso de criminalización de las personas migrantes en los inconscientes colectivos de occidente. De facto la entrada masiva de personas en Ceuta generó una emergencia humanitaria sin precedentes recientes, está claro, y las organizaciones presentes sobre el terreno denunciaron la insuficiencia de recursos para atender adecuadamente a miles de personas, entre ellas menores de edad, mujeres y personas heridas o en situación de extrema vulnerabilidad. Sin embargo, gran parte del debate público se desplazó rápidamente hacia cuestiones relacionadas con la seguridad, el control de fronteras, criminalización de los y las migrantes mediante la normalización del discurso xenófobo y el uso habitual de terminología como "remigración", "deportaciones masivas", "fronteras impermeables" o "preferencia nacional" para etiquetar humillar y deshumanizar a la persona migrante.

 

El gran error histórico es que la criminalización de quienes migran no reduce las causas de la movilidad ni evita nuevas tragedias. Por el contrario, contribuye a justificar políticas de contención que desplazan las rutas hacia itinerarios más peligrosos, incrementan el número de muertes y desapariciones y alimentan un clima de polarización que dificulta la construcción de respuestas sostenibles.


Desde una perspectiva de derechos humanos, la obligación de los Estados es gestionar las fronteras respetando el derecho internacional, garantizando el acceso efectivo al asilo, evitando las devoluciones contrarias a las garantías legales y protegiendo la vida y la dignidad de todas las personas.


La defensa de unas fronteras compatibles con los derechos humanos exige sustituir la lógica de la amenaza y la criminalización de la persona del migrante por una política basada en la protección de las personas, la cooperación internacional, la creación de vías legales y seguras y el abordaje de las causas estructurales que impulsan la movilidad humana. Solo desde ese enfoque será posible responder a desafíos complejos sin erosionar los principios democráticos, desarraigar a personas y destruir vidas.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/criminalizacion-personas-migrantes-instrumentalizacion-politica-crisis-ceuta.html   

“Si queremos resolver cualquier conflicto sin el juez, la policía y la prisión, tiene que haber sociedad”: Clara Serra (17/08/2026)


Entrevista con alguna novedad con los temas de cuidados, lo comunitario y de crítica a la dirección de Podemos y Sumar por su elitismo y su fracaso electoral y organizativo, con su apuesta por una reflexión crítica para una nueva alternativa con arraigo social. Selecciono varias respuestas:


“Diría, en primer lugar, que el hecho de que hoy hablemos de la centralidad de los cuidados es una victoria del feminismo y que, entre otras cosas, supone que gran parte de un trabajo cotidiano feminizado se vuelve un trabajo esencial para nuestra sociedad. La critica que ha hecho la economía feminista en este sentido supone una gran enmienda a la totalidad en la forma en la que pensábamos la economía y sus asuntos. Durante mucho tiempo la economía solo parecía interesarse por aquello que producía mercancías y beneficios, mientras que todo el enorme trabajo necesario para sostener la vida quedaba naturalizado y oculto. El feminismo ha conseguido que entendamos que, sin ese trabajo cotidiano, que sin duda llevan también a cabo muchas mujeres migrantes, no existiría ninguna economía.


Ahora bien, sobre el concepto de cuidados podemos hacernos también algunas preguntas. Hay feministas que, desde una perspectiva marxista, prefieren hablar de “reproducción social”, que sería un concepto más amplio y mejor definido. Un concepto que, al que dar definido por su relación inversa con lo productivo, delimitaría mejor el tipo de actividades que queremos englobar. Tengamos en cuenta que “cuidado” es una palabra semánticamente muy densa y que, bajo algunos de sus significados, remite a una relación afectiva y casi amorosa. Me parecen difícil despojar el concepto de cuidado de esas acepciones y, si es así, el término “cuidados” puede implicar una cierta ambigüedad que yo preferiría no reproducir. Una sociedad democrática debe garantizar que todas las personas puedan vivir con dignidad, independientemente de que tengan o no una familia que las quiera o una red afectiva que las sostenga. No tenemos un derecho a ser queridos; tenemos un derecho a que nuestra reproducción material esté asegurada…


Por eso hablo de errores compartidos y justamente en tanto que compartidos no solo son los más importantes de analizar sino que son los errores que a nadie le interesa analizar. Espero que un día podamos hacerlo porque aprender de la experiencia política de esta pasada década es necesario para abordar las siguientes. Sin menospreciar en nada las dificultades que plantea el status quo y los poderes realmente existentes poner en marcha un proyecto como el que significó Podemos—eso ya lo sabíamos—, también tenemos que pensar qué hemos hecho mal. Organizativamente hemos fracasado, y esto es también una pregunta feminista. Construimos un aparato volador sin anclaje real, y muy poco democrático en el fondo: se movía con la lógica del plebiscito y el líder que consulta, pero nunca se tomó en serio sus órganos internos ni el tiempo que implica la democracia en los distintos estratos de una organización. E, insisto, no solo estoy hablando del liderazgo de Pablo sino de un modelo compartido del que nadie ha querido salir. Sumar, en este sentido, es la evidencia de un fracaso estrepitoso de la dinámica del liderazgo mediático y la centralidad de lo electoral a toda costa. Por supuesto, ambas son lógicas heredadas de Podemos y, exacerbadas, de forma aún más descarnada o desnuda, han hecho de Sumar una carcasa vacía que aspira a sobrevivir nada más que a la próxima cita electoral y a tocar posiciones de gobierno en cualquier contexto posible y sin discusión ninguna. Es enormemente sintomático de la vacuidad de la actual izquierda parlamentaria y de su inevitable caducidad el hecho de que la discusión política sobre si entrar en el gobierno tiene o no tiene sentido ni siquiera exista. Ni está ni se la espera, ha dejado de percibirse incluso como algo que falta. Este vacío político, esta ausencia de estrategia, producirá (ya lo estamos viendo) la desaparición de estos proyectos políticos. Tendremos que levantar otros nuevos, pero para que resistan y estén en condiciones de durar, tendrán que ser no solo marcas electorales, tendrán que tener lógicas nuevas. Y para eso necesitamos una reflexión que sea honesta, y lo más colectiva posible, sobre lo que se hizo bien y lo que se hizo mal.”


Referencia web original

https://www.nortes.me/2026/08/02/si-queremos-resolver-cualquier-conflicto-sin-el-juez-la-policia-y-la-prision-tiene-que-haber-sociedad/

La Unión Europea en guerra, Alemania al timón. Manolo Monereo (17/08/2026)


La estrategia de rearme europeo, la subordinación a los intereses estratégicos de EE.UU. y la confrontación con Rusia. Selecciono varios párrafos:


“La estrategia de los dirigentes europeos, y del secretario general Rutte, ha sido conceder al presidente norteamericano lo mucho que exigía, fortalecer económica y militarmente a Ucrania y neutralizar cualquier posibilidad de acuerdo con Rusia. El plan Colby (subsecretario de Guerra de Estados Unidos), la OTAN 3.0, se aprobó y se convierte en la política de la Alianza. La estrategia europea funcionó. Donald Trump llegó a Ankara muy debilitado por el fracaso militar con Irán y porque en el interior de su equipo ganaron, además, los sectores partidarios de someter a Rusia y fortalecer la alianza con la UE. Queda por saber si el presidente iba en serio en las negociaciones con Rusia o fue una trampa desde el principio. Esa duda, imagino, la tendrá Putin viendo cómo escala el conflicto y a un Trump aconsejando incrementar los ataques en profundidad contra Rusia para conseguir la paz.


La guerra y los conflictos aceleran los procesos históricos. La UE está redefiniendo su papel internacional y reorganizando sus poderes internos. Hasta ahora, el eje había sido la alianza franco-alemana. Esto empieza a ser el pasado. Alemania quiere ser también un poder militar decisivo. El tabú militarista ha sido superado. No hay que confundirse: el gran país teutón quiere seguir siendo aliado estratégico de Estados Unidos para, a la vez, seguir hegemonizando una nueva UE en construcción. La política del actual gobierno alemán busca convertir a sus fuerzas armadas en el ancla central de la defensa europea. No se trata de organizar un ejército europeo, tampoco unos Estados Unidos de Europa, que ni están ni se esperan; es otra cosa, aprovechar el rearme y militarización para definir y proyectar políticas de poder, voluntad y dominio.


Alemania ha puesto en marcha un mastodóntico plan concebido desde sus intereses económicos, tecnológicos y estratégicos y coordinado con la OTAN. Las cifras son enormes: 779.000 millones de euros entre 2026 y 2030 para gasto militar y de seguridad, cifra muy similar a la del Plan ReArmar Europa / Preparación 2030 del conjunto de la UE. Objetivo declarado: que las Fuerzas Armadas de Alemania sean las más fuertes de Europa, centro logístico y tecnológico-militar decisivo con grandes capacidades ofensivas y con un gasto militar superior al de Rusia.


Parafraseando la conocida frase de Lord Hastings, primer secretario general de la OTAN, la nueva Alianza se estructuraría con base en “mantener a los rusos como enemigos, a los americanos dirigiendo y a los alemanes arriba”. Al final, la historia siempre vuelve y en su centro siempre, siempre, Eurasia. Sí, la sombra de Mackinder retorna una y otra vez: Alemania de nuevo contra Rusia y trabajando para Estados Unidos. Esta vez actuando de gregario de lujo. Karl Haushofer estará rabiando en su tumba y repitiendo que los líderes alemanes no saben geopolítica.”


Referencia web original

https://rebelion.org/la-union-europea-en-guerra-alemania-al-timon/

¿Por qué la guerra y no la revolución?. Mauricio Lazzarato (16/08/2026)


Introducción del nuevo libro del pensador italiano, sobre la vinculación entre el capitalismo, el imperialismo y la guerra, la necesaria oposición popular y la dificultad hoy de procesos revolucionarios. Selecciono varios párrafos:  


"En la segunda parte del libro nos preguntamos precisamente por este problema estratégico: ¿por qué no se ve ninguna revolución en el horizonte a pesar de que existen condiciones objetivamente favorables? En el centro de la respuesta, difícil de formular, hay, tal vez, tres problemas principales: la cuestión del poder, la cuestión de la multiplicidad del proletariado y la cuestión del saber estratégico. Estos tres problemas convergen en el problema: la naturaleza del conflicto revolucionario y su organización…


En segundo lugar, estrategia significa también gestión de la relación entre acontecimiento y proceso, capacidad de concatenar la ruptura instantánea (revuelta, tumulto, insurrección) y el tiempo más largo de la acumulación de la fuerza y de la desestabilización y desestructuración del poder. Desde hace cincuenta años, hemos vuelto a caer en la época de las meras revueltas, en el tiempo de las derrotas sin futuro, de los proletarios sin revolución. Los únicos que han conservado y transmitido con celo su pensamiento estratégico y su odio de clase han sido nuestros enemigos y por ello vencen y seguirán venciendo (o autodestruyéndose). Sin la invención de un nuevo ciclo estratégico de la revolución, nuestro destino es la servidumbre.


El pensamiento crítico, pero también los movimientos feministas, decoloniales, ecológicos y lo que queda del movimiento obrero, actúan como si el nuevo orden deseado no tuviera como premisa el tomar y el dividir y, por lo tanto, la organización para imponerlos. El poder sexual, racial y económico del hombre blanco es inseparable del ciclo estratégico del capital y de su uso de la fuerza. Es más, la continuidad de estas formas de poder sobre los cuerpos encuentra su pleno ejercicio en las clases que gestionan el poder global.


La subjetivación no puede limitarse a ser ética (cuidado de sí, diferenciación de las subjetividades, prácticas de libertad, relación consigo mismo, etc.), porque debe moverse entre el ciclo de la acumulación y el ciclo estratégico, entre la continuidad y la discontinuidad de las dos modalidades de subjetivación: subjetivación contra el poder económico, sexual y racial, y subjetivación estratégica contra los poderes globales.


La realidad del enfrentamiento de clases imperialista nos impone esta verdad: el capitalismo no es aprehensible ni a través del «uno» de la trascendencia hobbesiana, ni a través de la «multiplicidad» spinozista de la inmanencia. Su primera realidad es el dos: la división, la polaridad, la oposición, la hostilidad. La condición para retomar un discurso y una práctica de ruptura es pensar y organizar las relaciones entre el dos y la multiplicidad en lugar de oponerlos, con el propósito, objetivamente «irrealista», por el momento, de construir una estrategia política que tenga en cuenta los tres verbos con los que hemos comenzado, tomar, dividir, producir, y el hecho de que estos constituyen la política del capitalismo financiero.”


Referencia web original

https://jacobinlat.com/2026/08/por-que-la-guerra-y-no-la-revolucion/

¿Integración o domesticación del inmigrante?. Cándido Marquesán (15/08/2026)


Una amplia e interesante reflexión Selecciono varios párrafos:


“En algunas ocasiones he comentado que lamentablemente a la sociedad europea los inmigrantes solo interesan desde un punto de vista económico. Los inmigrantes no cuentan, se cuentan. Se cuentan en los institutos, en los ambulatorios, los servicios sociales, se hacen estadísticas de su actividad legal o ilegal, se discute sobre el número de irregulares o de la cuota de refugiados. Muchos, demasiados, excesivos: es el único lenguaje usado cuando hablamos de inmigración. Y esta visión economicista la corrobora Sayad: "La lucha por la representación de la inmigración y de los inmigrados en términos económicos de "costes" y "beneficios" es, en realidad, el ejemplo mismo del trabajo político que se disimula bajo las apariencias de una simple operación de orden económico. Racionalizar en el lenguaje de la economía un problema que no es (o no es solamente) económico sino político, lleva a convertir en argumentos puramente técnicos los argumentos éticos y políticos".


En el estudio de la integración realizada por Sayad, se hace una crítica demostrando que las políticas migratorias y la visión de Estado no persiguen la construcción de sociedades integradas, sino que exigen al migrante su incorporación (asimilación) a un conjunto de prácticas, ritos y haceres que aparecen como universales y propios de la nación. La diversidad es socialmente juzgada y castigada. Además, esta construcción de la integración desde la identidad y la cultura expulsa e impide a los hijos e hijas de la migración llegar a ser considerados, pese a nunca haber migrado, ya han nacido, en Francia o España, miembros plenos de la sociedad de acogida. Examina algunas de las políticas de integración de inmigrantes (contratos, exámenes, certificados…) desarrolladas en los países europeos. Su trabajo permite observar que estas políticas funcionan como una herramienta más del Estado para determinar quién es auténtico y quién un impostor, y, con ello, reproducen las desigualdades e introducen nuevas dificultades y espacios de expulsión".”


Referencia web original

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/politica-ultraderecha-neoliberalismo-integracion-domesticacion-inmigrante/20260815131204253254.html

Cooperar con Marruecos infringiendo la ley. Violeta Assiego (15/08/2026)


Un alegato en defensa de los derechos humanos y la protección necesaria a la población migrante. Selecciono varios párrafos:


“Sr. Albares; no se puede devolver a “hasta la última persona”. No porque España no pueda devolver a quienes hayan entrado irregularmente, sino porque antes tiene la obligación de saber quién es cada una de esas personas y si concurre alguna circunstancia que impida jurídicamente su devolución. Nadie puede garantizar de antemano un resultado universal y, a la vez, respetar un procedimiento cuyo sentido es precisamente que el resultado no está decidido de antemano. Es imposible que el ministro sepa, ni a fecha de sus declaraciones ni a día de hoy, que absolutamente todas las personas que permanecen en Ceuta pueden ser devueltas; a no ser, claro, que esté dispuesto a vulnerar las leyes. Porque es materialmente imposible que entre las decenas de miles de personas que entraron no haya quienes necesiten protección internacional…


Cualquier eventual repatriación de personas menores de edad a Marruecos no puede decidirse colectivamente, ni porque Marruecos esté dispuesto a recibirlos –por más que Albares se haya apresurado a destacarlo–, ni porque Ceuta esté desbordada, ni porque políticamente interese anunciar que «todos volverán». Cada decisión exige valorar individualmente si el retorno responde al interés superior de ese niño o niña. Quienes vivimos en primera línea la crisis de Ceuta de 2021 ya advertimos entonces de que devolver menores sin respetar esas garantías vulneraría sus derechos. No era una advertencia teórica; en enero de 2024, el Tribunal Supremo confirmó la ilegalidad de aquellas devoluciones por la «absoluta inobservancia» del procedimiento previsto en la Ley de Extranjería y por vulnerar los derechos a la integridad física y moral de los menores; y en septiembre de 2025 la Audiencia Provincial de Cádiz condenó por prevaricación administrativa a la entonces delegada del Gobierno en Ceuta y a la vicepresidenta primera de la Ciudad por la devolución exprés de 55 menores a Marruecos, imponiéndoles nueve años de inhabilitación por actuar conscientemente al margen del procedimiento legal…


Y ahí aparece Marruecos, el vecino al que España procura no incomodar pese a que instrumentaliza a su propia población y utiliza la frontera como herramienta de presión. Cooperar entre Estados es necesario, pero convertir esa cooperación en una coartada para incumplir la legalidad vigente, no. Cooperar con Marruecos es legítimo, hacerlo infringiendo la ley, no.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cooperar-marruecos-infringiendo-ley_129_13448375.html

Almaraz: el Gobierno blinda el negocio nuclear del oligopolio eléctrico. Juanxto López Uralde (15/08/2026)


La crítica a esta actuación del Gobierno, que rompe sus compromisos. Selecciono varios párrafos:


“Esta es una decisión que solo beneficia al oligopolio energético, y vuela por los aires el desarrollo renovable. Las centrales nucleares españolas son de capital privado, propiedad en su mayor parte de las empresas Endesa e Iberdrola. Estas empresas firmaron en el año 2018 un acuerdo con el Gobierno en el que se pactaba el calendario para el cierre progresivo de las nucleares. Este acuerdo fue uno de los elementos clave para la elaboración posterior del PNIEC. Ahora, esas mismas empresas que querían deshacerse de las nucleares vuelven a ver negocio en ellas si se cumplen unas condiciones económicas, que pronto van a poder forzar…


La suerte está echada. Con agosticidad y alevosía el Gobierno ha decidido seguir otro rumbo energético. La impunidad con la que se ha roto el compromiso de cierre nuclear nos hace dudar de las nuevas propuestas de pacto que se proponen desde el Gobierno.


Poco oportuno parece, en medio del repetido llamamiento a un Pacto de Estado contra el cambio climático, hacer saltar por los aires un acuerdo político que estaba escrito y firmado, como el calendario de cierre de las centrales nucleares. Sánchez es muy hábil levantando banderas, pero muy poco coherente cuando le toca defenderlas frente a intereses poderosos.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/almaraz-gobierno-blinda-negocio-nuclear-oligopolio-electrico.html

Estatismo, productivismo y liderazgo fuerte. Claves para la transición global. Álvaro García Linera (14/08/2026)

 

Las tendencias del capitalismo, y las alternativas del estatismo protector, qué tipo de políticas industriales y comerciales, en particular para América Latina, y la hipótesis de un Estado postcapitalista con acción colectiva popular. Selecciono varios párrafos:


“Las derechas autoritarias del continente que hoy gobiernan y aplican “ajustes estructurales de mercado”, no han creado un nuevo modelo económico expansivo y sostenible en el tiempo, solo han reciclado, de manera envilecida y marginal, el de hace cuatro décadas. Es hora de que el progresismo y las izquierdas muestren con ímpetu que son capaz de construir un nuevo orden socioeconómico adecuado al nuevo mundo y que garantice soberanía y bienestar a toda la sociedad.


¿Y qué pasa con las medidas postcapitalistas por las que apuesta la izquierda revolucionaria? Estas no dependen de decretos gubernamentales ni de la pedagogía de tesis radicales. Ningún Estado puede generar por decisión administrativa, algún tipo de socialismo. Aun sumando todas las nacionalizaciones posibles esto es, en cualquier lugar del mundo, capitalismo de Estado. En casos, más igualitario, menos mercantilizado, con más derechos y más bienes comunes, lo que ya es muy importante para la vida de la gente, pero variantes de capitalismo, al fin y al cabo.  Ir más allá del capitalismo es un proceso de emancipación colectiva de las clases menesterosas que crean, en los hechos, modos de democratización radical de la propiedad y de la gestión de las decisiones sociales; es decir, la antípoda de cualquier Estado cuya función, es por cualidad histórica, centralizar y monopolizar la riqueza en común que posee la sociedad.

 
Esas acciones autodeterminativas de la sociedad no se planifican. Emergen en los tiempos de crisis como estallidos excepcionales y, cuando se dan, las izquierdas, desde el Estado y, principalmente, fuera de él, lo que pueden hacer es ayudar a que se expandan a otros territorios y a otras actividades de la vida cotidiana de las personas. Y aun en caso de darse este acontecimiento extraordinario, la economía de transición que pueda emerger combinará, de manera inédita, la acción colectiva con el intervencionismo estatal, las cadenas de valor regionales y los liderazgos políticos fuertes.”


Referencia web original

https://www.antagon.red/articulo/america-latina/estatismo-productivismo-liderazgo-fuerte-claves-transicion-global/20260814214020001301.html

La brecha orgásmica y la transformación económica del amor. Aitzone Araneta (14/08/2026)

 

Sobre las capacidades relacionales para construir vínculos profundos y satisfactorios. Selecciono varios párrafos:


“La brecha orgásmica se ha convertido en uno de los conceptos que más intríngulis trae a la hora de analizar la sexualidad contemporánea. A primera vista parece un asunto estrictamente relacionado con la erótica: la diferencia en la frecuencia con la que hombres y mujeres alcanzan el orgasmo durante los encuentros. Sin embargo, una observación más detenida revela que estamos ante un fenómeno mucho más complejo, capaz de conectar cuestiones de identidad y expectativas, educación sexual, cultura, economía y transformación de las interrelaciones emocionales entre los sexos…


Durante siglos, la cultura occidental construyó un modelo sexual centrado fundamentalmente en la experiencia masculina. La penetración fue considerada el acto por excelencia y, en muchos casos, el orgasmo masculino actuó como marcador implícito del final del encuentro. Mientras tanto, las formas de placer femenino quedaron relegadas a un segundo plano o directamente invisibilizadas. Como decíamos, el deseo y la excitación en femenino pueden ser más voluptuosas, escurridizas y también más sostenidas en el tiempo, con más ciclos…y esto es fundamental que lo entendamos para comprender al otro y a la otra -y para reducir desencuentros y sensaciones frustrantes, etc.-.


En todo caso, esta visión tuvo consecuencias importantes. La sexualidad en femenino fue menos estudiada, menos divulgada y peor comprendida y, por ejemplo, el conocimiento sobre el papel del clítoris en el placer en femenino permaneció durante mucho tiempo fuera de los relatos dominantes. Desde esta perspectiva, la brecha orgásmica no sería una consecuencia inevitable de la naturaleza humana, sino el resultado de prácticas, hábitos y expectativas sociales aprendidas durante generaciones…


Las sociedades contemporáneas han incrementado enormemente el acceso al conocimiento, pero no necesariamente han fortalecido las capacidades relacionales necesarias para construir vínculos profundos y satisfactorios. Por eso, esto que se ha venido denominando como brecha orgásmica conecta con otros fenómenos contemporáneos como el aumento de la soledad, las dificultades para establecer relaciones estables, la polarización de los discursos sobre género o el sentimiento de desconexión emocional que describen numerosos estudios sociales. La brecha orgásmica nos recuerda que las relaciones humanas siguen dependiendo de elementos que ninguna tecnología ni ninguna métrica pueden sustituir: la escucha, la empatía, el cuidado mutuo.”


Referencia web original

https://www.publico.es/mujer/brecha-orgasmica-transformacion-economica-amor-1.html

Ceuta y "las invasiones bárbaras". Miguel Urbán (14/08/2026)


La retórica belicista, con medidas de militarización de las fronteras. Selecciono varios párrafos:


“La retórica belicista de "las invasiones bárbaras" que han hecho suya desde la derecha hasta ciertos sectores del progresismo, presentando la llegada de miles de personas como un "ataque a la integridad territorial" o incluso como una invasión. Denota una forma de abordar los movimientos migratorios desde una perspectiva securitaria que evita enunciar la crisis social que refleja la situación, apelando a una respuesta militar y no humanitaria. Cambiaba el enemigo —para unos eran los propios migrantes; para otros, Mohamed VI—, pero se mantiene una misma gramática: España era atacada, la frontera se convertía en frente y decenas de miles de personas quedaban transformadas en un arma.


La retórica militarista ante los fenómenos migratorios no es nueva en la Europa Fortaleza. De hecho, ante la falta de amenazas militares tradicionales que justificasen mayores gastos en defensa, la securitización de las fronteras exteriores de la UE se había convertido durante todos estos años en una mina de oro para la industria de defensa europea…


Quizá por eso convenga volver sobre la vieja imagen de las "invasiones bárbaras". No tanto para describir a quienes llegan, sino para señalar el modo en que Europa vuelve a imaginarse a sí misma: una civilización sitiada, una fortaleza amenazada por "los barbaros" que supuestamente vienen a conquistarla. La metáfora no es inocente, conecta la retórica complotista de la extrema derecha del gran remplazo con la creciente securitizacion de las fronteras por parte de la Unión Europea y sus estados miembros. Convirtiendo a quienes migran en una amenaza colectiva, borra sus historias, sus causas y sus derechos, y permite presentar como defensa lo que en realidad son políticas de exclusión, violencia y muerte. Porque quizá el problema no esté en quienes llegan a nuestras puertas, sino en la fortaleza que hemos construido para mantenerlos fuera.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/ceuta-invasiones-barbaras.html

La frontera del espectáculo. Alejandro Segura (13/08/2026)


A raíz de la crisis en Ceuta, análisis de la batalla cultural y los intereses ultras y planes restrictivos de los oligarcas tecnológicos. Selecciono varios párrafos:


“La ola reaccionaria no oculta su voluntad de forzar un giro. España ocupa en estos momentos un lugar específico en ese tablero. Ceuta se sitúa en una escena en la que la nueva derecha internacional se afana en construir un símbolo. Trump y sus aliados de la oposición española obtienen un ejemplo perfecto para su discurso antinmigración, los influencers consiguen millones de visualizaciones, las plataformas digitales multiplican la interacción, los medios aumentan su audiencia, la industria tecnológica encuentra nuevos mercados y Marruecos incrementa su capacidad de presión diplomática. Todos parecen sacar algo de Ceuta, todos salvo Ceuta, que queda relegada a telón de fondo para una miríada de actores que operan a miles de kilómetros…


Europa ha externalizado buena parte del control migratorio hacia Marruecos, convirtiendo a Ceuta en el último dique de la política de Bruselas. Cuando ese sistema ha fallado, el Gobierno pretende explicar la crisis mediante las mafias que organizan las entradas; la oposición, criminalizando a las personas que entran. Entre ambos relatos queda desdibujada una población que soporta sus consecuencias: servicios desbordados y una convivencia sometida a prueba.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/frontera-espectaculo.html

Ceuta y la trampa de la firmeza. Ruth Ferrero (13/08/2026)


El componente geopolítico y la crisis humanitaria, con la prioridad del derecho y la protección de las personas. Selecciono varios párrafos:


“El terreno estaba preparado. El Pacto Europeo de Migración y Asilo consolida una tendencia que lleva años avanzando en Europa y que contempla la movilidad humana cada vez más desde el paradigma de la seguridad. Control fronterizo, procedimientos acelerados, retornos y acuerdos con terceros países ocupan progresivamente el centro de la política migratoria europea.


Y es importante ser consciente de que la externalización genera dependencia. Cuando se entrega a terceros Estados una parte sustancial del control de las fronteras europeas, esos Estados adquieren capacidad de presión. Marruecos lo sabe. Turquía lo sabe. Libia lo sabe. Túnez lo sabe. Europa compra capacidad de contención y, al hacerlo, vende parte de su autonomía política.

Por eso resulta tan desconcertante que el Gobierno español no esté construyendo un relato político más claro. La respuesta no puede consistir en competir con Meloni, Frederiksen o Kristersson en contundencia retórica mientras se evita elevar el tono frente a Rabat. Tampoco en presentar el cumplimiento de las garantías jurídicas como un obstáculo administrativo que ralentiza las devoluciones.


España debería defender exactamente lo contrario. Debe afirmar que controlará sus fronteras, perseguirá a las redes que instrumentalizan la migración y exigirá a Marruecos que cumpla sus obligaciones. Pero también que aplicará la ley. Que cada solicitud de asilo será examinada. Que ningún menor será devuelto sin un procedimiento individualizado. Que la presión de Rabat ni la de otros gobiernos europeos modificarán las garantías que definen a un Estado democrático.


Porque esta crisis es geopolítica, pero también es humanitaria. Y ambas dimensiones no pueden ordenarse jerárquicamente colocando siempre la seguridad nacional por encima de los derechos. Ese ha sido precisamente uno de los grandes errores de la política migratoria europea de las últimas décadas.


La fortaleza de un Estado no se demuestra prometiendo que devolverá a todo el mundo. Se demuestra siendo capaz de controlar una frontera sin renunciar al derecho cuando hacerlo resulta políticamente incómodo. España debería haber aprendido esa lección en Ceuta en 2021. Sería especialmente grave que, cinco años después, volviera a olvidarla.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/ceuta-trampa-firmeza.html

El problema de Ceuta es que han llegado vivos. Miquel Ramos (11/08/2026)


La crítica a las posiciones reaccionarias y supremacistas. Selecciono varios párrafos:


“El caso de Ceuta tiene múltiples lecturas que no podemos obviar, y que se deben tratar para entender el acontecimiento en sí y el contexto en el que ha tenido lugar. La lectura en clave de política nacional, la geopolítica, la burocrática, la legal, la securitaria y la humanitaria en menor medida, están siendo las que imperan en los debates y los múltiples reportajes que surgen estos días en medios de todo el mundo. España está en el centro, y la extrema derecha está aprovechando el foco para inundar las redes de discursos de odio y desinformación, con la complicidad de las plataformas digitales que lo permiten y a las que ningún gobierno parece tener intención de sancionar por ello.


Hay excepciones, como siempre, de compañeras y compañeros periodistas aportando otros puntos de vista que sí incluyen el factor humano, que ponen nombre y rostro a las cifras, que nos invitan a reflexionar sobre sus motivos y a preguntarnos por lo que les empuja a esto. Hay análisis que nos ponen frente al espejo y señalan nuestra responsabilidad, la de nuestros gobiernos, con el estado del mundo actual, que destapan los intereses que promueven alianzas con dictadores, vulneraciones constantes de derechos y relaciones perversas de interés que hacen que nuestro bienestar sea a costa de la miseria de otros. Pero estos discursos no suelen estar en los grandes medios, ni por supuesto, en los debates políticos entre Gobierno, socios y oposición. Nadie quiere abrir ese melón. Acusan a la izquierda de no querer hablar de inmigración por no comprar sus marcos que evitan este debate, que es el que realmente importa, más allá del que nos imponen sobre cuantos metros más deben medir las vallas.


Los marcos que elegimos para hablar de este asunto, más allá de buscar soluciones a corto plazo, van arrastrando el sentido común hacia determinadas posiciones. Lo explicaba Toni Mejías la semana pasada en Público, como pasamos de la empatía tras la muerte del niño kurdo ahogado en las costas turcas hace diez años, a que los racistas que celebran su muerte estén ganando elecciones. Si nos quedamos con la lectura securitaria y de políticas fronterizas no hacemos más que reforzar las ideas más reaccionarias. Esto es, que debemos protegernos de los pobres, que sigamos como hasta ahora, legitimando y financiando regímenes que condenan a la miseria y al exilio a sus ciudadanos mientras ponemos todos los medios para que, si llegan a nuestras costas, lo hagan muertos. Y así poder seguir disfrutando de nuestras playas y nuestros veranos sin ningún sobresalto.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/problema-ceuta-han-llegado-vivos.html

Cuando el trabajo deja de enriquecer. Alberto Garzón (11/08/2026)


El mayor peso del rentismo y la trasmisión de la vivienda en perjuicio de los salarios, su marco explicativo y sus consecuencias sociopolíticas. Selecciono varios párrafos:


“Existe, desde luego, una élite cuyo enriquecimiento casi exponencial depende de que las transmisiones no se toquen. Es el tipo de comportamiento que criticaba un liberal como John Stuart Mill, quien estaba en contra de las “familias perpetuas” tanto por razones morales como de eficiencia —consideraba que los herederos eran más ociosos y menos dispuestos a trabajar duro—. Pero esa élite cuenta con aliados en una coalición de propietarios modestos cuyo único patrimonio es una o dos viviendas, y que perciben cualquier gravamen sobre el patrimonio como una amenaza a la poca seguridad que les queda fuera de un Estado social (sanidad, educación, pensiones…) amenazado por los recortes y la pérdida de calidad. Como ya dije en el análisis de la vivienda, esta oposición responde a incentivos materiales muy concretos, porque cuando el salario ya no es estable ni permite acumular riqueza, la vivienda familiar es literalmente la última frontera frente a la intemperie. Lo curioso es que la misma dinámica que concentra la riqueza arriba convierte a los de abajo en guardianes de la concentración. Los estudios al respecto han repetido una y otra vez que la propiedad de vivienda reduce el apoyo a la redistribución, y la revalorización lo reduce todavía más.


Es importante subrayar que esto no es una cuestión únicamente, ni principalmente, generacional. Los boomers no son culpables de la situación de las generaciones posteriores: ellos también fueron producto de unas condiciones económicas que les permitieron acumular patrimonio trabajando y comprando activos cuando eran relativamente baratos. Esas condiciones fueron el resultado no sólo de un capitalismo occidental más sólido y mejor posicionado, sino también de las luchas obreras que empujaron hacia una redistribución más justa del excedente. El asunto central es que esas condiciones ya no existen. Y no lo hacen porque el capitalismo occidental está perdiendo su lugar de honor en la economía-mundo, porque las luchas obreras han perdido capacidad de influencia y porque otras regiones del mundo se están desenvolviendo mejor en la lucha competitiva que impone el sistema. Como consecuencia, el capitalismo occidental está en una deriva decadente tal que el trabajo (y el salario) es cada vez menos importante y, sin embargo, lo es mucho más el aguijón especulativo que, paradójicamente, hace más pobre y débil a la economía.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/economia/trabajo-deja-enriquecer_129_13437879.html

'La Odisea' en tiempos ultras. Gerardo Pisarello (9/08/2026)


La tradición homérica y la necesidad actual de la acción colectiva con una perspectiva transformadora. Selecciono varios párrafos:


"Algunos dilemas son claros: ¿basta con tener razón para vencer o también hay que saber actuar con la astucia y la audacia de Ulises cuando las circunstancias lo requieren? ¿Tiene sentido fiarlo todo a la asimétrica competición electoral o hace falta construir con paciencia prácticas comunitarias, cotidianas, como las que permitieron a Penélope resistir el embate de los pretendientes al trono de Ítaca?...


Esta persistencia en el impulso de organizaciones culturales, vecinales, sindicales, de base, es tan necesaria como la astucia, la capacidad de seducción y la propia exhibición de fuerza cuando una huelga o un acto de resistencia civil pueden más que mil palabras.


Gracias a la sugerente película de Nolan, hemos recordado que a Ítaca no se regresa por derecho ni por nostalgia. Que hace falta inteligencia, persistencia y el coraje de seguir remando incluso cuando el mar entero parece estar en contra nuestro.

Con qué objetivo, podemos preguntarnos. Nolan también nos ofrece una respuesta: para que cuando llegue el momento, todavía quede un hogar que defender. O como prefería Dante en la Divina Comedia, para perseguir un horizonte nuevo, una nueva Ítaca que, con ese u otro nombre, nos siga encendiendo el corazón.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/odisea-tiempos-ultras.html

Totalitarismo democrático. El testamento político de Mario Tronti. Ida Dominijanni (8/08/2026)


Una evaluación de pensamiento del intelectual italiano, fundador del operaísmo y eurocomunista radical y heterodoxo, en particular, sobre el carácter de la democracia real. Selecciono varios párrafos:


“En el fondo, lo que mueve la crítica trontiana a la democracia no es únicamente la constatación de que las democracias contemporáneas muestran una creciente incapacidad para gobernar las crisis sistémicas recurrentes (económicas, ecológicas, pandémicas, bélicas), sino sobre todo la doble convicción de que la base cuantitativa y contable del paradigma democrático es estructuralmente convergente con la lógica capitalista de la mercancía y de que la democracia real ha demostrado ser «la forma política de neutralización y despolitización del conflicto social más exitosa hasta el momento». Esta última tesis está relacionada con el punto quizá más discutido, también por mí, del último Tronti, es decir, su devaluación de 1968 como una época tan solo ilusoriamente revolucionaria, pero en realidad reabsorbida por los procesos de modernización capitalista y de inclusión democrática. Es cierto que, en el razonamiento trontiano, la denuncia de la deriva despolitizadora de la democracia vela la comprensión de los procesos de politización no solo de la esfera productiva, sino también de la reproductiva y de la vida en su conjunto, que, desde la revolución de 1968 y del feminismo, los movimientos sociales no han dejado de desencadenar, sacudiendo el teatro democrático e invadiéndolo con formas de subjetivación irreductibles a su contabilidad individualista, a su gramática de derechos y a su sintaxis representativa. Pero también es cierto que el problema de la capacidad efectiva de ruptura antisistémica de estas insurgencias es un punto no resuelto en toda la teoría política crítica contemporánea, de la teoría marxista y multitudinaria de Toni Negri y Michael Hardt a la teoría posmarxista y populista de Ernesto Laclau.


Dejo este punto abierto, en mi opinión indecidible únicamente en el ámbito de la teoría, para hacer una observación final. Tronti siempre ha presentado su crítica de la democracia como una postura teórica carente de implicaciones prácticas contra la democracia. «Se puede hacer hoy una crítica de la democracia política aceptando, defendiendo, desarrollando y reformando los sistemas políticos democráticos», escribía hace unos años en Dello spirito libero (p. 183), reivindicando, como en otras ocasiones, la distancia entre teoría y práctica, que a menudo le ha sido imputada. El desafío trontiano es, pues, ante todo un desafío para la capacidad de pensar y la imaginación de otra forma de vida y de otro régimen político, contra las pretensiones universales y totalizadoras de la religión democrática. Este desafío debe partir de la constatación de que el paradigma democrático está ya realizado y consumado, que su crisis no depende de sus promesas fallidas, como sostenía Norberto Bobbio hace medio siglo, sino de sus premisas realizadas y que, por lo tanto, «el plazo para un uso diferente del concepto ha expirado» (ibid.) y los márgenes para reformar sus resultados históricos se han estrechado.


La historia se ha acelerado desde que Mario Tronti escribió Il proprio tempo appreso col pensiero hace año y medio, lo cual hace aún más difícil «aferrar el tiempo con el pensamiento». Y ello ha imprimido una aceleración vertiginosa a la crisis de la democracia, que hoy aparece no tanto, o no solo, asediada por regímenes autocráticos hostiles, como recita la vulgata dominante, como devorada por sus contradicciones internas, como demuestran la parábola de Estados Unidos bajo la presidencia de Trump, así como el movimiento retrógrado de las democracias europeas hacia horizontes neofascistas y posfascistas, que parecían relegados a los archivos de la historia. Entretanto, la alianza entre democracia y liberalismo parece encaminada a un divorcio en absoluto consensuado; el autoritarismo avanza impetuoso bien anclado en el consenso popular; el optimismo progresista de la izquierda posterior a 1989 salta en mil pedazos ante el futurismo tradicionalista de la pareja Trump-Musk; el capitalismo tecnocrático y oligárquico tiene la clara intención de emanciparse definitivamente de las correcciones redistributivas del siglo XX mientras ordena a la política seguir la senda del rearme; y la libertad individualista, basada en el rendimiento y competitividad de la era neoliberal, evoluciona hacia el libertarianismo soberanista de los que pueden basado en la esclavitud y la deportación de los que no pueden.”


Referencia web original

https://www.antagon.red/articulo/luchas-sociales/totalitarismo-democratico-testamento-politico-mario-tronti/20260801091645001275.html

Ceuta, Marruecos y Europa: las consecuencias de un régimen migratorio colonial y racista. Augusto Delkáder-Palacios (6/08/2026)


Buen diagnóstico global. Selecciono varios párrafos:

“La instrumentalización de la migración por parte de Marruecos puede entenderse como una forma de desestabilizar las jerarquías históricas que han estructurado el régimen migratorio entre Europa y Marruecos. Pero evidentemente también es una forma de presión política. Cuando Marruecos percibe que sus intereses estratégicos se ven amenazados (como podría haber ocurrido por la futura aprobación de la ley que otorgará la nacionalidad española a los saharauis nacidos en tiempos de la colonia española) dispone de capacidad para instrumentalizar los flujos migratorios, en la lógica que Kelly Greenhill define como ingeniería estratégica de las migraciones. En la visión marroquí, una buena forma de defender sus intereses es activar una de sus palancas más valiosas (o su renta política, como algunos la llaman), instrumentalizando esos flujos migratorios…


Por su parte, la derecha radical global aprovecha cada crisis migratoria para reforzar una cada vez más extendida visión hobbesiana de la sociedad, presentada como una permanente lucha por recursos limitados entre grupos culturalmente incompatibles. Desde esta perspectiva, la inmigración se construye como una amenaza para la seguridad, el bienestar y la identidad, legitimando políticas cada vez más restrictivas, excluyentes y securitarias. Resulta alarmante la fragmentación europea en esta crisis. Como señaló Josep Borrell, “la solidaridad europea ha muerto en Ceuta”. Quizá nunca estuvo viva.


Necesitamos descolonizar el régimen migratorio europeo, superando las lógicas de securitización, externalización y jerarquización racial de la movilidad que reproducen la matriz colonial del poder. También una política migratoria común europea basada en la solidaridad entre los países. Esto permitiría reducir la dependencia estratégica de terceros Estados para la gestión migratoria y avanzar hacia una movilidad global más justa y segura.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/internacional/ceuta-marruecos-europa-consecuencias-regimen-migratorio-colonial-racista_129_13430144.html

Terremoto monetario en Japón con riesgo de tsunami global. Juan Torres (5/08/2026)


Los grandes riesgos financieros mundiales. Transcribo varios párrafos y la conclusión:


“Sin embargo, Estados Unidos ha hecho en las últimas semanas lo que no suele hacer: intervenir para defender la moneda de otro país y, menos aún, cuando se trata de una economía avanzada, como la japonesa, de la que se supone que tiene un banco central con suficientes instrumentos para resolver sus problemas monetarios.


Lo que oculta, por tanto, la intervención de Estados Unidos es una falla estructural del sistema financiero internacional, un peligro real de la que apenas se habla: la peligrosa interrelación entre las finanzas de las grandes potencias y el riesgo al que está sometida la deuda estadounidense…


Es pronto para saber si nos encontramos ante una simple turbulencia o ante el comienzo de una transformación mucho más profunda. Durante años se repitió que Japón demostraba que las montañas de deuda podían sostenerse indefinidamente. Tal vez lo que estamos viendo ahora sea exactamente lo contrario: el primer aviso serio de que incluso las excepciones históricas tienen un límite. Y, sobre todo, algo mucho más importante. Durante años se ha dicho que los mercados financieros distribuían bien el riesgo y lo que ahora estamos comprobando una vez más es justamente lo contrario. La globalización financiera no ha eliminado los riesgos, los ha conectado, y una tensión monetaria localizada puede recorrer el planeta en cuestión de horas.”


Referencia web original

https://ctxt.es/es/20260801/Firmas/54769/Juan-Torres-Lopez-japon-deuda-eeuu-trump-globalizacion.htm

La IA, o cuando el capitalismo aprendió a “producir sentido”. Una conversación con Giorgio Griziotti. Aniello Lampo (4/08/2026)


Entrevista sugerente con este experto informático. Selecciono varias respuestas:


“Cuando la máquina pasa del decir al hacer ocurre algo especialmente grave: el acto se separa de la responsabilidad. Quien actúa -la máquina- no responde; quien debería responder sostiene que ya no es quien actúa. Se produce así una delegación potencialmente letal. Y conviene subrayarlo: no delegamos en la inteligencia artificial, como si esta decidiera por sí sola. Delegamos en el capitalismo de la inteligencia artificial. La responsabilidad no solo se desplaza: desaparece. Los efectos permanecen, pero cuando son devastadores resulta cada vez más difícil atribuirlos a alguien.


La segunda gran novedad tiene que ver con la dimensión material de estas tecnologías. No es que hace diez años ignorara esta cuestión: en Neurocapitalismo ya hablaba de las granjas de datos, del cuerpo físico de la infraestructura digital. Pero entonces el fenómeno seguía presentándose, sobre todo, como un universo de flujos, datos y atención. Hoy la inteligencia artificial hace imposible mantener esa ilusión de inmaterialidad. Su cuerpo se ha vuelto gigantesco: centros de datos cada vez más grandes, enormes consumos de energía y agua, extracción masiva de minerales y una infraestructura planetaria cuya escala resulta imposible ignorar.


Esto no ocurre únicamente con la inteligencia artificial. Las redes sociales ya operaban de forma extractiva precisamente porque actuaban dentro de la relación. La IA representa un paso más allá: extrae valor de capacidades profundamente humanas y sociales -el lenguaje, la atención, los afectos o la cooperación- hasta llegar a intervenir en la propia producción de sentido y de pensamiento. Precisamente porque no existe una frontera nítida entre nosotros y la máquina, el capital puede operar desde el interior de esa relación y apropiarse de aquello que producimos simplemente viviendo. Si esa separación existiera realmente, la extracción sería mucho más visible y también mucho más fácil de rechazar…


Y aquí me parece fundamental introducir una distinción. Podemos reapropiarnos del uso de una tecnología; de hecho, al capital no le incomoda demasiado que lo hagamos. Lo que permanece concentrado es la producción: los grandes modelos, los chips, la energía, los datos y las infraestructuras necesarias para sostenerlos. Mientras ese núcleo permanezca intacto, el equilibrio de poder apenas cambia.


Por eso creo que el verdadero horizonte político no consiste únicamente en descentralizar el uso, ni siquiera en dispersar parcialmente la producción, sino en convertirla en un bien común. Se trata de arrancar la infraestructura del monopolio de ese monstruo bicéfalo formado por el Estado y el tecnocapital -cada vez más autoritario- y construir lo que denomino un común infraestructural. No solo un común del conocimiento, basado en el software libre o los datos abiertos, sino también un común que alcance la producción material, energética y tecnológica…


La cuestión decisiva deja entonces de ser si necesitamos más o menos tecnología. La verdadera pregunta es otra: qué tecnología queremos, quién la produce y dentro de qué límites ecológicos y políticos. Es ahí donde, a mi juicio, ecología y política dejan de ser dos cuestiones distintas para convertirse en una sola.”


Referencia web original:

https://www.antagon.red/articulo/capitalismo/ia-cuando-capitalismo-aprendio-producir-sentido/20260803204936001281.html

Lo que dejamos de cuestionar cuando hablamos de Ceuta. Itxaso Domínguez (3/08/2026)


Una reflexión pertinente para reajustar el marco interpretativo y las estrategias públicas. Selecciono varios párrafos:


“Quizá por eso me llama la atención que incluso muchos discursos que pretenden ser profundamente críticos rara vez lleguen hasta ahí. Denuncian, con razón, el autoritarismo del régimen marroquí o la instrumentalización de seres humanos. Pero pocas veces se preguntan por qué esa instrumentalización resulta posible. O por qué aceptamos con tanta facilidad un sistema en el que el simple hecho de haber nacido a un lado u otro de una frontera determina hasta dónde llegan tus oportunidades, tus derechos o incluso tu libertad para moverte.


Porque las fronteras no solo separan territorios. También producen categorías con consecuencias materiales y discursivas: deciden quién será turista, quién expatriado, quién trabajador internacional, quién refugiado y quién inmigrante irregular (al menos hemos dejado atrás, al menos algunos, esa idea de que hay seres humanos 'ilegales'). Y esas categorías no son neutrales. Ninguna lo es. Acaban determinando los derechos que creemos que corresponden a unas personas y no a otras, que nuestras leyes refuerzan y perpetúan. También determinan, de forma obvia, quién nos parece que pertenece y quién nos parece que está fuera de lugar. Además de quién ha caído en el olvido (estas dos últimas opciones a veces van de la mano, pero no siempre). Claro que las personas migrantes merecen más derechos, igualdad, dignidad, justicia… en el Estado español. Pero… ¿acaso no existe una conversación que estamos decidiendo no tener más allá de ésta?


Quizá esa sea la mayor fortaleza de las fronteras. No que dividan el mundo, sino que consiguen que dejemos de imaginar que podría dividirse de otra manera, y es así como la geopolítica despolitiza. Porque lo sorprendente es que apenas hablamos de esas categorías como si fueran una institución política. Las tratamos como si fueran una montaña, un río o el clima. Como si el actual régimen global de movilidad fuera una consecuencia inevitable de cómo funciona el mundo y no el resultado de decisiones políticas muy concretas, tomadas en momentos concretos y por actores muy concretos.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/dejamos-cuestionar-hablamos-ceuta.html

"No se ha entendido en más de cien años lo que quería decir Marx cuando hablaba del Estado": Álvaro García Linera (2/08/2026)

 

Interesante entrevista sobre la teoría del Estado y su papel económico, y sobre las tareas de las izquierdas en la articulación y unificación de las clases subalternas. Selecciono varias respuestas:


“El Estado es, fundamentalmente, un ente económico. Luego también es un ente coercitivo, ideológico y organizativo, pero ante todo es económico. Y eso es básicamente lo que decía Marx. Dice que es una máquina de opresión, sí, pero también todo lo anterior, porque era muy lúcido. De hecho, eso se ve cuando uno lee el capítulo de El capital dedicado a la acumulación originaria o el capítulo de los Grundrisse posterior al de las formaciones económicas precapitalistas, cuando estudia los sistemas de transporte y de carreteras y explica cómo las condiciones generales de la vida asociada están en manos del Estado. Es fascinante cuando muestra cómo las sociedades, en el momento de unificarse, requieren un conjunto de infraestructuras monopolizadas por el Estado que, al mismo tiempo, lo trasciendan. En torno a ellas, el Estado se define como ente económico y como ente unificador.


En definitiva, la conclusión que tuvimos que constatar mediante una pandemia es que no hay, hoy por hoy, ningún sustituto a la unificación de la sociedad que no opere bajo la forma estatal. Los marxistas nos planteamos la superación del Estado como una posibilidad real, pero, para hacerlo, es imprescindible que entendamos el Estado como el gran unificador, como el gran monopolizador de lo común que tiene una sociedad, y así busquemos la influencia en el Estado de una manera distinta a cómo lo hemos venido haciendo en las últimas décadas…


Uno puede decir, visto con distancia, que tuvimos la capacidad para crear mecanismos de unificación y de articulación de la sociedad por un momento, pero que estas se agotaron, como siempre. Y hoy no estamos teniendo la suficiente capacidad para volver a crear nuevas narrativas y propuestas cercanas a la gente que permitan volver a articular o a integrar. La política es eso justamente. Es la capacidad de plantear un conjunto de propuestas prácticas viables para la gente que permitan volver a encontrarse y a unificarse. Pero, vuelvo a decir, en mi lectura no existe ninguna vacuna. De hecho, la izquierda, está para eso: ¿cómo replantear continua e ininterrumpidamente, hasta el infinito, procesos de unificación contra procesos de desunificación que te están asediando, que te van a seguir asediando y que nunca van a acabar de asediarte, hasta que se extinga la humanidad? Siempre va a haber esta tendencia a la desunificación. Y, frente a ella, una tendencia a la unificación…


Por la experiencia histórica, por lo avanzado hasta aquí y por las propias fuerzas motoras con las que se construyen los proyectos de izquierdas y progresistas, está claro que el tema antiextractivista forma parte de la agenda de un proyecto de izquierda. Sin embargo, creo que este está y debe estar articulado y subordinado a temas de bienestar social y soberanía, porque vas a tener que convivir durante un tiempo con procesos extractivistas y con procesos no extractivistas.”


Referencia web original

https://sinpermiso.info/textos/alvaro-garcia-linera-no-se-ha-entendido-en-mas-de-cien-anos-lo-que-queria-decir-marx-cuando-hablaba

Los expertos lo tienen claro: el cambio climático agrava y multiplica los grandes incendios. Angela Torres (2/08/2026)


El cambio climático y la gestión forestal como causas de incendios. Selecciono varios párrafos:


“La crisis climática de origen humano ha incrementado desde los años ochenta las condiciones meteorológicas que favorecen los incendios en el suroeste de Europa. Las olas de calor son ahora más “frecuentes, intensas, duraderas y extensas”, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), y España figura entre los países más afectados. Francia atraviesa también una situación crítica tras el megaincendio del suroeste del país, que ya ha arrasado más de 42.000 hectáreas.


La combinación de calor extremo, ausencia de precipitaciones y baja humedad acelera el secado de la vegetación. Esta actúa como un auténtico “combustible vegetal”, facilitando la ignición y favoreciendo incendios más rápidos y difíciles de controlar.

El cambio climático y la gestión forestal —o el abandono del monte, uno de los argumentos más repetidos por quienes minimizan el papel del calentamiento global— no son, por tanto, factores excluyentes, sino que se potencian mutuamente.


El calor extremo es, de hecho, un elemento “determinante”, subrayan desde la Aemet, porque reseca la vegetación y dificulta las labores de extinción al favorecer una propagación mucho más rápida de las llamas. A ello se suman las tormentas secas, asociadas con frecuencia a las olas de calor, que combinan escasas precipitaciones, rayos y fuertes rachas de viento.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/sociedad/expertos-claro-cambio-climatico-agrava-multiplica-grandes-incendios_1_13415266.html

El antirracismo es una cuestión de clase. Danièle Obono (1/08/2026)


Interesante entrevista a una diputada de la izquierda francesa. Selecciono un par de respuestas:


“Nuestro análisis sostiene que la política francesa se organiza alrededor de tres grandes bloques: uno de extrema derecha, otro liberal-autoritario articulado por el macronismo y nuestro propio bloque popular. Pero existe también un cuarto grupo: los millones de personas que no votan. Creemos que allí se encuentra el camino de la izquierda hacia la victoria. Por eso nuestra estrategia se concentra en atraer a quienes se abstienen mediante un programa que responda directamente a la crisis del costo de vida, con medidas como el control de precios y el aumento de los salarios. Queremos establecer un contraste claro con la extrema derecha, que se presenta como antisistema pese a mantener estrechos vínculos con los intereses de las grandes empresas.


Al mismo tiempo, rechazamos que las cuestiones sociales puedan separarse de las raciales. La extrema derecha intenta racializar los problemas sociales y convertir el malestar económico en hostilidad contra los migrantes y las minorías. Nuestra respuesta combina una política de clase con el antirracismo, partiendo de que la raza y la clase suelen estar profundamente entrelazadas. Queremos movilizar a los trabajadores, los jóvenes y las comunidades racializadas detrás de un programa común de transformación social, manteniendo una oposición intransigente al racismo.


Sabemos que no convenceremos a todo el mundo. Pero, si conseguimos incorporar a la participación política a una proporción importante de quienes hoy se abstienen, particularmente entre los sectores más pobres y racializados de la sociedad, creemos que la izquierda puede llegar a la segunda vuelta y finalmente conquistar el poder…


Nuestra propia comprensión de la raza ha tenido que evolucionar como respuesta. En la actualidad, las cuestiones raciales e identitarias se emplean para dividir a la sociedad y construir alianzas que se extienden desde el centroderecha hasta la extrema derecha, particularmente alrededor de la islamofobia y la equiparación del islam con el islamismo. Esto permite reunir a diferentes grupos sociales detrás de una misma lógica de exclusión. Por esa razón desarrollamos una estrategia que articula el antirracismo con las demandas sociales y económicas, en vez de tratarlos como asuntos separados.”


Referencia web original:

https://jacobinlat.com/2026/08/el-antirracismo-es-una-cuestion-de-clase/

Lo que dejamos de ver cuando hablamos de Ceuta. Itxaso Domínguez (1/08/2026)


La prioridad de las personas y sus derechos. Selecciono varios párrafos: 


“Quizás el problema no sea que hablemos de geopolítica. Sería absurdo o completamente inútil dejar de hacerlo. El problema aparece cuando la geopolítica acaba sustituyendo a las personas. Cuando el mapa se vuelve más importante que quienes lo atraviesan, o que quienes ni siquiera tienen acceso a él.


Y esto no siempre suele ocurrir por crueldad. O al menos no una demasiado aparente y fácil de diagnosticar. Muchas veces ocurre porque el lenguaje de la seguridad, de la estrategia o incluso de la academia acaba imponiendo sus propias categorías. Y casi sin darnos cuenta, dejamos de hablar de personas para hablar de fenómenos.


Es entonces cuando dejan de tener nombre. Dejan de tener historia. Dejan de tener miedo. Dejan, simplemente, de ser personas. Se convierten en "arma híbrida", en "presión migratoria", en "efecto llamada", en "oleadas", en cifras… Incluso las muertes acaban funcionando como un dato más que confirma una tesis o refuerza una posición política.


Llevo toda la noche dándole vueltas a esto. No porque tenga una respuesta clara, sino porque me inquieta la facilidad con la que aceptamos esa desaparición. Una y otra vez, he de decir. Incluso quienes creemos estar hablando desde la empatía o desde el rigor acabamos cayendo en ella. Una y otra vez.


Porque las narrativas nunca son neutrales. No solo describen la realidad. También delimitan qué vidas vemos y cuáles dejamos fuera del plano. Si casi todas empiezan por borrar la humanidad de quienes llegan, quizá la pregunta no sea qué está pasando en Ceuta. Quizá la pregunta sea mucho más incómoda, pero también necesaria. ¿A quién beneficia que hayamos dejado de ver personas?”


Referencia web original: 

https://www.publico.es/opinion/columnas/dejamos-ver-hablamos-ceuta.html

La geopolítica que pasa por Ceuta. Javier de Lucas (1/08/2026)


Buen análisis geopolítico y sobre la actitud de defensa de los derechos humanos ante la inmigración. Selecciono varios párrafos:


“Dicho esto, el problema, a mi juicio, es que en el marco discursivo que domina la política europea es imposible desligar este episodio del debate sobre la política migratoria. Y ahí es donde encuentro los problemas de la posición de nuestro gobierno, frente a la propaganda interesada de la derecha y extrema derecha europea (con Italia, Finlandia, la inevitable Dinamarca y Suecia, que llegan a pedir el disparate de que España sea expulsada del Acuerdo Schengen), que han visto el filón para continuar con sus críticas, asentadas en bulos y disparates, sobre el proceso de regularización, y plantear de nuevo la emergencia securitaria como clave de la política migratoria (con el apoyo de políticos connotados de extrema derecha, en Polonia, Alemania y Francia) y por eso, en lo que sigue, quiero insistir en que en términos de política migratoria, una vez más, tanto  la izquierda como la derecha liberal y conservadora cometen el error de hacer suyo el marco discursivo sobre el debate que difunden la derecha ultramontana y la extrema derecha…


Pues bien, considero un primer error que, en esa declaración institucional, el presidente del Gobierno haya concretado sus propuestas sólo en el marco de comprensión de la seguridad como clave de la política migratoria. Así, al subrayar que esta irrupción masiva en Ceuta ha sido un hecho excepcional, frente a lo que ha calificado como gran éxito de la política del gobierno en colaboración con países de origen y tránsito, que ha conseguido una importante disminución de entradas de inmigrantes irregulares en las costas españolas (obviando que el mayor porcentaje de inmigración irregular llega por la vía legal -tramposa- del visado turista). Y, desde luego, yerra a mi juicio al concretar las iniciativas sólo en el ámbito de seguridad: el aumento de dotación de policía y guardia civil, y la presencia de fuerzas armadas. También por eso, considero un error el hecho de que -y permítanme la cita-, como yo mismo apunté frente al optimismo de otros colegas, se perdiera de vista que la sentencia del Tribunal Supremo, en realidad, ofrecía una pista para seguir con las devoluciones en caliente. Y es lo que ha escogido el presidente al anunciar que se colocarán elementos de contención en el mar, como un sistema de boyas, de forma que quien los traspase pueda ser objeto del procedimiento de devolución en frontera, al igual que en la frontera terrestre. O sea, dejemos a un lado los derechos y sigamos con las devoluciones en caliente, sin asistencia de letrado y sin tutela judicial efectiva.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/geopolitica-pasa-ceuta.html

Todo lo que nos enseña la crisis de Ceuta sobre la relación de España con Marruecos. Jesús A. Núñez (1/08/2026)


Los intereses geoestratégicos contrapuestos. Selecciono varios párrafos:


“Todo eso muestra, asimismo, el fracaso del esquema ideado por los sucesivos Gobiernos españoles para evitar los sustos que Marruecos nos proporciona regularmente. Ni el pleno alineamiento con la tesis soberanista marroquí respecto al Sahara Occidental, ni las condecoraciones a altos responsables de la seguridad del reino (los mismos que algo tendrán que ver con el espionaje telefónico al que ha sido sometido el propio presidente del Gobierno español), ni el extremo cuidado en no alimentar sus suspicacias (renunciando incluso a que el personal de refuerzo de Frontex esté presente en la zona fronteriza) han servido para evitar la repetición a mayor escala de lo sufrido hace cinco años.


Tampoco parecen haber sido muy útiles los servicios de Inteligencia españoles: a pesar de que en la primera mitad del año la entrada de irregulares había aumentado un 150% respecto al mismo periodo del año anterior, no han sido capaces de detectar lo que se venía preparando.


En definitiva, da igual si esta nueva crisis es la respuesta marroquí a la reciente visita del jefe de gobierno español a Argel o si busca forzar la aceptación española de que la final del Mundial de fútbol se celebre dentro de cuatro años en Casablanca. Lo que deja en claro es tanto la voluntad de Rabat de mantener el rumbo soberanista (más aún al saberse respaldado por Washington y Tel Aviv), como la incapacidad española para neutralizar esa estrategia en la zona gris.


Seguimos atrapados en un esquema que no ha servido para garantizar una relación bilateral mutuamente fructífera y que –como demuestra la reacción inicial de nuestros socios, con Italia y Finlandia en primera línea– tampoco consigue alinear a los Veintisiete –con toda la potencialidad presupuestaria, comercial y diplomática que atesoran– para dejar suficientemente claro quién tiene realmente la sartén en su poder.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/internacional/ensena-crisis-ceuta-relacion-espana-marruecos_129_13421487.html

Ceuta: lo que no es y lo que sí es. Violeta Assiego (1/08/2026)


Una clarificación de la crisis humanitaria y política. Selecciono varios párrafos:


“Lo que ocurre en Ceuta no es una crisis migratoria. Es, ante todo, una crisis humanitaria, pero también una crisis política. Cuando personas en situación de extrema vulnerabilidad son utilizadas para presionar a otro Estado, el problema no es ellas, sino los gobiernos que las convierten en instrumentos de presión aprovechándose de su pobreza…


No es una crisis migratoria. Es, ante todo, una crisis humanitaria, pero también una crisis política. Cuando personas en situación de extrema vulnerabilidad son utilizadas para presionar a otro Estado, el problema no es ellas, sino los gobiernos que las convierten en instrumentos de presión aprovechándose de su pobreza, de la falta de oportunidades y de la vulneración de sus derechos. Como señala la APDHE, esta situación hunde sus raíces en la externalización de las fronteras y en años de prácticas ilegales en su gestión. A ello se suma la deshumanización con la que se las trata para dejar de ser personas y convertirse en cifras, amenazas o problemas de seguridad. Las personas que han llegado a Ceuta no constituyen un peligro por sí mismas; están siendo utilizadas para generar una situación de tensión e inestabilidad política.


No es una cuestión de seguridad frente a derechos. Un Estado tiene derecho y obligación de controlar sus fronteras, pero también la obligación de respetar la normativa nacional e internacional en materia de derechos humanos, incluidos los instrumentos de protección de las personas menores de edad y las garantías de quienes solicitan protección internacional. La gestión de las fronteras y la protección de los derechos humanos no son incompatibles; ambas forman parte del Estado de Derecho. La integridad territorial de los Estados no es incompatible con la protección de los derechos humanos.


En todo caso, en ese relato no olvidemos que han fallecido al menos cuarenta personas y que sus vidas tienen exactamente el mismo valor y la misma dignidad que las nuestras. Tampoco ignoremos el impacto que esta situación tiene sobre quienes viven en Ceuta. Es el momento de exigir a quienes nos gobiernan serenidad, responsabilidad institucional y la aplicación de respuestas que ya están previstas y que respetan los derechos de todas las personas. La excepcionalidad de la situación no justifica deshumanizar a las personas migrantes, al contrario, hacerlo solo dificulta comprender las causas de lo que está sucediendo, deteriora la convivencia y alimenta un discurso del odio que únicamente beneficia a quienes sustituyen el diálogo y el Derecho por la violencia contra las personas, ahora migrantes y mañana cualquiera.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ceuta-no-si_129_13421004.html

El sorprendente regreso de los valores sexuales tradicionales entre las generaciones más jóvenes. Aitzone Araneta (31/07/2026)


Sugerentes apreciaciones sobre las paradojas de las actitudes sexuales y sociales juveniles. Selecciono varios párrafos:


“Resulta especialmente interesante que algunas de estas ideas asociadas a lo tradicional hayan encontrado eco en sectores que históricamente se identificaban con posiciones progresistas. La crítica a determinadas dinámicas relacionales, la preocupación por los desequilibrios de poder o la atención a las consecuencias emocionales de ciertas conductas han contribuido a una revisión crítica de creencias que durante décadas fueron consideradas símbolos de liberación, pero tienen el doble reverso de venir con concepciones morales conservadoras.


Esta evolución refleja una tensión interna entre dos impulsos distintos: la defensa de la libertad individual y la preocupación por los posibles riesgos asociados a determinadas dinámicas sexuales. Un ejemplo: en no pocos casos se está pidiendo a los hombres que sean cariñosos, cuidadosos, blanditos que sostengan emocionalmente y domésticamente a las mujeres y a los hijos…pero que a la vez sean empotradores en la cama. Quizá son cosas que pueden convivir, pero hay que enseñar cómo…


La prevención de riesgos es importante, proteger la salud también, pero una educación basada exclusivamente en el peligro corre el riesgo de generar miedo y desconfianza. Las relaciones humanas implican incertidumbre, y las sexuales, por supuesto también. No existe una forma de vincularse sin exponerse emocionalmente al rechazo, la decepción o el conflicto. Educar únicamente desde la lógica del riesgo o de la seguridad puede dificultar el aprendizaje de la confianza, la negociación y la reciprocidad. La cuestión no es elegir entre seguridad o libertad, sino enseñar a gestionar ambas simultáneamente.


Por último, y no menos importante: al igual que en terapia es conveniente no hacer transferencias sobre las creencias o ideologías personales de la profesional a los consultantes, en educación de los sexos hay una tarea pendiente.

No solo con la enseñanza de la vulnerabilidad, la fragilidad y la incertidumbre, sino con la tarea de mostrar qué referentes sexuales -y, especialmente, en qué coordenadas han de manejarse los hombres- nos gustaría encontrar en esa convivencia de los sexos.”


Referencia web original

https://www.publico.es/mujer/sorprendente-regreso-valores-sexuales-tradicionales-generaciones-jovenes.html

Montes, incendios y desinformación. Ferrán Dalmau (31/07/2026)


Combatir la desinformación y rechazar el uso oportunista del miedo. Selecciono varios párrafos:


“No son los únicos bulos. También se repite que los montes arden porque “no se limpian” (como si un ecosistema forestal fuera un solar y toda la vegetación fuese suciedad), que bastaría con llenar el país de cortafuegos o productos milagrosos, que más aviones apagarían cualquier incendio, o que el pastoreo, las quemas prescritas, la tala o la prohibición absoluta de intervenir son, cada una por separado, la solución definitiva. Todas esas herramientas pueden resultar útiles en determinados lugares y bajo determinadas condiciones. Ninguna sirve para todo el territorio, frente a cualquier comportamiento del fuego y en cualquier escenario meteorológico.


El incendio 3x1 (Burgohondo en Ávila, San Martín de Valdeiglesias en Madrid y Almorox en Toledo) se originó, respectivamente, por una imprudencia grave con maquinaria pesada, un vehículo que comenzó a arder en la carretera M-501 y la presunta negligencia junto a una urbanización y acabaron juntándose en el incendio más grande de nuestra historia. Entre 70 y 80.000 hectáreas. Y es que la causa de la ignición, siendo importante, lo es menos que la causa de la propagación. Y los fuegos se propagan más y con mayor intensidad porque hay más energía disponible arriba (atmósfera) y abajo (vegetación seca y disponible para arder).


Por cierto, el potencial del incendio 3x1 era de más de 100.000 hectáreas quemadas de no ser por el eje de contención entre Cebreros y Robledo de Chavela apoyado en la AV562, M539 y M512 a ambos lados del río Cofio de no ser por dos razones clave: la primera, las fincas El Queixigal (Ávila) y El Endrinal (Madrid), gestionadas por sus propietarios -¡gracias!- con trabajos forestales, ganadería extensiva y una red fantástica de caminos, han sido fundamentales para sostener la cabeza del incendio más grave de nuestro país hasta la fecha. La segunda, un gran despliegue de servicios públicos de emergencia, el esfuerzo denodado de profesionales y personas voluntarias para contener el paveseo (chispas incandescentes que saltaban a la carretera) con la utilización de maquinaria pesada, tendidos de manguera, descargas de medios aéreos, uso de fuego técnico… y trabajo en equipo.


Seguro que se puede hacer mejor. Tiempo habrá. Pero este episodio inédito, complejo y muy intenso muestra un paradigma claro: sólo conseguiremos afrontar el reto de los incendios forestales que vamos a sufrir a partir de ahora trabajando en equipo. Con todas las capacidades del país.


Las mentiras tienen una ventaja política: caben en un eslogan. La gestión forestal real, en cambio, exige diagnóstico, planificación, inversión continuada, personal cualificado, mantenimiento, evaluación de resultados y adaptación a cada paisaje. Exige decidir dónde actuar, con qué intensidad, para proteger qué valores y asumiendo qué efectos. Exige integrar selvicultura, ganadería extensiva, agricultura, aprovechamientos forestales, fuego técnico, restauración, conservación de la biodiversidad, infraestructuras defensivas y autoprotección. De ahí la importancia de la ciencia y el conocimiento. Y exige admitir una realidad incómoda: habrá incendios que, durante determinadas fases, superarán la capacidad de extinción. Prometer que todos pueden evitarse o apagarse es tan irresponsable como resignarse a no gestionar el territorio.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/montes-incendios-desinformacion_129_13417172.html

Feminismo, crisis de la reproducción social y capitalismo neoliberal en las sociedades semiperiféricas. Majik Maleki (30/07/2026)


Muy buenos diagnósticos y, sobre todo, el enfoque general, de la relación entre liberación femenina, igualdad social y transformación socioeconómica, familiar y de cuidados justa e igualitaria. Selecciono la conclusión:


“La crisis de la familia en las sociedades semiperiféricas no puede reducirse a una simple consecuencia de la libertad de las mujeres o del cambio cultural; un análisis así simplifica en exceso la historia y oculta la responsabilidad de las estructuras económicas. Al mismo tiempo, no puede suponerse que la sola entrada de las mujeres al mercado laboral, sin una transformación correspondiente en la organización económica y social de la sociedad, conduzca a una liberación real.

La tarea esencial es construir un orden en el que la libertad de las mujeres venga acompañada de seguridad económica; en el que el trabajo de cuidado sea valorado como trabajo social; en el que la familia no quede sola para cargar con todo el peso de la reproducción social; en el que los hombres también se liberen de la presión de los roles económicos tradicionales; y en el que la economía sirva a la vida humana, en lugar de que la vida humana sirva a la economía.

La liberación de las mujeres, la justicia social y la reconstrucción de las relaciones humanas no son tres cuestiones separadas —son tres caras de una misma pregunta fundamental: ¿cómo podemos construir una sociedad en la que la vida humana prevalezca sobre la lógica de la ganancia y de la acumulación de capital?.”


Referencia web original

https://rebelion.org/feminismo-crisis-de-la-reproduccion-social-y-capitalismo-neoliberal-en-las-sociedades-semiperifericas/

La espada y la pared: movimientos sociales y polarización política. Massimo Mondonesi (30/07/2026)


Interesante este ensayo. Selecciono varios párrafos:


"En suma, no hay un escenario ideal para la conflictualidad ordinaria que, de todas formas, fluye casi naturalmente, con relativa independencia del tipo de gobiernos y de coyunturas más o menos favorables. Aunque, en el terreno estructural, en términos de derechos sociales y civiles, de privatizaciones, precarización, hostigamiento, represión, etc. no pesa lo mismo una «pasivización» progresista que una ofensiva conservadora, que erosiona más profundamente la capacidad de organización y de resistencia de las clases subalternas. Otra vez, mejor la pared que la espada.


Ahora bien, más allá del terreno cotidiano de la acumulación o desacumulación de fuerzas, es crucial e inclusive diría decisivo el plano de lo extraordinario, de los ciclos de movilización —como se conocen en la sociología de la acción colectiva— que implican cierto desborde de masas, para usar una expresión más nuestra, es decir extensión e intensificación de la protesta, extensos porque por su amplitud social y temporal e intensos por la radicalidad de demandas, impactos y repertorio de acción. Es ahí que pueden darse los saltos cualitativos que permiten salir de momentos difíciles como los que estamos viviendo. Porque en la dimensión fisiológica del conflicto el progreso que se puede obtener es relevante pero tiene una incidencia marginal y, además, su acumulación es demasiado lenta para la urgencia que tenemos de revertir la crisis: tanto la ofensiva de la derecha y la policrisis global, como la crisis política de la izquierda, para sostener y refundar culturas y prácticas antisistémicas y anticapitalistas…


Las movilizaciones que implican desborde de masas y formas disruptivas de protesta, que tengan o no una componente de revuelta, que rompen, como decía Melucci, «la compatibilidad del sistema», son oportunidades no solo para colocar demandas y obtener resultados, sino, sobre todo, de subjetivación política, de reconstitución de un tejido amplio, de articulación de un Movimiento Social que tenga trascendencia histórica. Experiencias de «catarsis antagonista» que pueden generar saltos en términos de conciencia y politización y favorecer interconexiones horizontales que se diluyen en los conflictos ordinarios que tienden a ensimismarse corporativamente. Las movilizaciones masivas, y aún más las rebeliones, agudizan lo que Gramsci llamaba el «espíritu de escisión» y abren espacios de autonomía.


Sin duda, comportan elementos problemáticos en distintos niveles: no garantizan alcance instituyente ni legado organizacional, pueden ser contraproducentes en caso de derrota o represión (el llamado backlash) e inclusive generar polémicas ligadas al empleo de la violencia desde abajo. Aunque es necesario analizar y enfrentar estos límites, quiero enfatizar sus potencialidades para terminar con un tono más optimista. Porque, aún con todos sus reparos, solo estos sobresaltos extraordinarios de lucha social ofrecen posibilidades de interrupción, aunque sea momentánea, de la polaridad regresiva entre progresismos siempre más conservadores y derechas siempre más reaccionarias.”


Referencia web original:

https://jacobinlat.com/2026/07/la-espada-y-la-pared-movimientos-sociales-y-polarizacion-politica/

La batalla por explicar los incendios. Alberto Garzón (30/07/2026)

 

Un diagnóstico bien argumentado y matizado. Selecciono varios párrafos:


“La izquierda no puede limitarse a denunciar el negacionismo, como si bastara con señalar la supuesta ignorancia de sus adversarios. De manera más ambiciosa, necesita construir un proyecto para el mundo rural capaz de integrar la gestión del territorio, la revitalización económica y la lucha contra el cambio climático…


Se trata de una batalla política no contra el negacionismo climático per se sino contra una cosmovisión que es falsa. La transformación del mundo rural no ha sido producto de las mentes de los ecologistas, sino de un sistema económico impulsado por la lógica de la rentabilidad. Allí donde había ganadería extensiva dirigida por familias, ahora hay macrogranjas propiedad de fondos de inversión y que contaminan los suelos, el agua, la atmósfera y además no prestan los servicios ecosistémicos que antes realizaba el ganado libre. Allí donde existía un modelo en el que la producción y el consumo eran de cercanía, ahora la globalización y los tratados de libre comercio impulsados por los combustibles fósiles han conducido a la multiplicación del consumo de productos procedentes de sitios a miles de kilómetros de distancia y que distorsionan radicalmente el mundo rural y sus lazos comunitarios. Y es, paradójicamente, una de las expresiones biofísicas de ese sistema, la emisión de gases de efecto invernadero, la que crea las condiciones para los megaincendios que ahora arrasan nuestros bosques.


En mi opinión, esta disputa es central y requiere que la izquierda se tome mucho más en serio su presencia en el mundo rural. Eso exige no caricaturizar todos los discursos de la derecha como “anticientíficos”, sino comprender por qué esos resultan persuasivos para una parte del mundo rural, identificar qué problemas reales consiguen canalizar y ofrecer respuestas más convincentes que las de la derecha. Debemos articular una propuesta que, a nivel de discurso, haga imposible que la derecha pueda esquivar la responsabilidad del cambio climático en todo lo que está sucediendo. Por supuesto, este es un asunto que va mucho más allá del fenómeno de los incendios, y que atraviesa todas las dimensiones sociales y económicas: despoblación, turistificación, modelos de desarrollo, desigualdad económica, concentración empresarial, desempleo, etc.


Sabemos que los incendios del futuro dependerán cada vez más de la física del clima, pero, también, que la respuesta colectiva seguirá dependiendo de la política. La batalla decisiva consistirá en decidir por qué arde el territorio, y quien consiga imponer esa explicación también condicionará las soluciones que la sociedad considere legítimas en el presente y en el futuro. Por eso la izquierda no puede limitarse a denunciar el negacionismo, como si bastara con señalar la supuesta ignorancia de sus adversarios. De manera más ambiciosa, necesita construir un proyecto para el mundo rural capaz de integrar la gestión del territorio, la revitalización económica y la lucha contra el cambio climático. Si no consigue disputar ese marco interpretativo, también dejará en manos de la derecha la definición de las soluciones que la sociedad considere posibles frente a los incendios del siglo XXI.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/batalla-explicar-incendios_129_13415735.html

¿Dónde están todos?. Liberar a la naturaleza y a los subhumanos. Boaventura de Sousa Santos (29/07/2026)


Amplio ensayo sobre la necesaria relación entre una acción anticolonialista y anticapitalista, así como la vinculación de la existencia de la humanidad y la sostenibilidad de la naturaleza. Selecciono su conclusión: 


“Cuando se considera la defensa de la vida en su totalidad como la esencia de la liberación de la humanidad, la lucha de liberación configurada como anticolonialista es hoy tan importante y quizá más urgente que la lucha configurada como anticapitalista. La lucha anticapitalista está condenada a un callejón sin salida si sigue separada de la lucha anticolonialista. El colonialismo siempre ha sido la faceta más violenta y problemática, ya que viola explícitamente los principios universales que la burguesía liberal comenzó a adoptar a partir del siglo XVIII. La Revolución de Haití de 1804 fue el primer grito contra esta incongruencia. A partir de entonces, quedó claro que el colonialismo, para seguir siendo parte constitutiva del capitalismo, tendría que cambiar de forma sin modificar significativamente su contenido. Siguió un siglo y medio de independencias políticas, pero, a pesar de ellas, la apropiación y la violencia coloniales continuaron bajo otras formas: el colonialismo interno, el neocolonialismo y el imperialismo.


La crisis actual de la acumulación capitalista tiene diversas manifestaciones y todas ellas convergen en una mayor visibilidad del colonialismo. Por diferentes vías, se está produciendo un desplazamiento de la línea abisal en el sentido de ampliar la sociabilidad colonial y reducir la sociabilidad metropolitana. En este contexto, es importante recurrir nuevamente a Espinosa y a su concepto de servidumbre. Espinosa considera la servidumbre como la contradicción entre el aumento de la voluntad y la capacidad imaginaria de existir y actuar, y la disminución real de dicha capacidad.


En ello reside la alienación que, según Espinosa, consiste no solo en no reconocer el poder externo que nos domina, sino también en desearlo e identificarnos con él. La autoesclavitud disfrazada de autonomía de los llamados trabajadores autónomos (precarios) es un caso de servidumbre espinosista. La concesión de autonomía va de la mano del robo de las condiciones que la harían realmente posible. Dichas condiciones son las que la ONU ha sintetizado en el concepto contemporáneo de seguridad humana: una vida libre frente al miedo y frente a las necesidades básicas, de seguridad económica y de desarrollo humano.


La forma en que hoy en día la industria del entretenimiento e incluso cierta cultura erudita abordan el tema de la esclavitud pretende crear un contraste total entre cómo vivimos hoy y cómo vivían los esclavos. No niego que haya habido avances, pero ¿no será ese contraste, en gran medida, una ilusión óptica? El contraste entre la servidumbre de entonces y la libertad de hoy puede estar siendo exagerado para promover una visión reconfortante de nuestra época.”


Referencia web original

https://www.meer.com/es/110946-donde-estan-todos

La Operación. Oriol Bartomeus (29/07/2026)


Una interpretación creíble sobre la estrategia de las derechas. Selecciono varios párrafos:


‘Si el objetivo final de la operación es la caída del Gobierno y todo lo que ha pasado no lo ha conseguido, lo único que les queda a los que pueden hacer y hacen es apuntar al corazón del Ejecutivo. El fiscal general era una pieza importante, pero no letal, como se comprobó. Ábalos ya estaba de salida, así que no funcionó. Zapatero hace más daño, pero tampoco ha sido el tiro de gracia’…


En España, las derechas hace tiempo que acusan a Pedro Sánchez de querer implantar un régimen autoritario. Se le ha acusado de torpedear la división de poderes cada vez que critica una actuación judicial o de querer silenciar al Parlamento para imponer un sistema a la turca (o a la venezolana). La apelación a que el “sanchismo” representa un peligro para la democracia española se ha convertido en un mantra de la derecha, junto con la defensa de la Transición que Sánchez (y antes Zapatero) se habría cargado con su ley de memoria democrática.


Ante esto, como en tantas otras ocasiones, es interesante recorrer a las declaraciones del expresidente Aznar, que acostumbra a actuar como vocero de las intenciones de la derecha (“el que pueda hacer…”). En una entrevista en ABC (2 de noviembre 2025) definió las próximas elecciones como “cuasi constituyentes” y en un almuerzo informativo (1 julio) remachó que “no nos jugamos un cambio de Gobierno, sino un cambio de sistema”. Para evitarlo, según Aznar, hace falta una “mayoría nacional” que vaya de izquierda a derecha. Una llamada a salvar a España de la anti-España. Con 210 diputados es posible emprender reformas de la constitución (artículo 167). Tal vez tenga razón Aznar, tal vez sí estemos ante unas elecciones constituyentes y un intento de cambio de régimen, pero por parte de la derecha. Una derecha que siempre ha considerado que el poder en este país le pertenece por derecho y los otros no son más que usurpadores.”


Referencia web original

https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/operacion_129_13412071.html

Los dos incendios. Santiago Alba (29/07/2027)


Un relato sentido y reflexivo del impacto de los incendios. Selecciono un largo párrafo:


Ojalá este soplido letal sirviera al menos para hacernos mejores. No estoy seguro. En España ha habido dos incendios. Uno estructural de estallido aleatorio, fruto del estrés climático, la mala gestión y la composición misma de los bosques. Y otro provocado de orden político. En estos días de dolorosa itinerancia no he dejado de escuchar en las farmacias, en los bares, en los comercios, a gente honrada y, al mismo tiempo, bocazas; gente solidaria y, al mismo tiempo, fanática; gente generosa y, al mismo tiempo, envenenada por el odio: "Sánchez está quemando España para instalar placas solares", "el gobierno nos ha abandonado", "los ecologistas impiden desbrozar los campos y recoger piñotes”, "la UME no hace nada", y todo ello con el aplomo gritón del que identifica su relato con la verdad verdadera, sin esperar jamás de su interlocutor un contraste o un desmentido. No pienso perder un minuto en desmontar estos bulos en un diario que no leerán los que los difunden. Estos honrados bocazas -que no me van a leer- tienen miedo, como todos. Frente al horror necesitamos siempre una explicación sencilla, es decir, un culpable en el que descargar la angustia de la incertidumbre. La política de la derecha consiste en proporcionarles uno. Es el victorioso populismo expiatorio que, en un mundo de complejidad abstracta y pasiones negativas, proporciona a los perdedores el goce de un odio visceral. La gente verdaderamente honrada de estas tierras de Castilla combina de un modo muy destructivo la fragilidad neoliberal y el casticismo ancestral. Fruto del individualismo consumista y del abandono secular, esta combinación fatal se manifiesta en la desconfianza más feroz hacia el Estado: en la España de hoy, en efecto, la izquierda urbana y periférica es institucionalista mientras que la derecha reaccionaria y rural es "libertaria". No se puede dejar de admirar un poco la cabezonería irracional del castellano que sólo confía en sí mismo para salvar sus cabras, apagar los incendios y vengar sus agravios. No se puede tampoco dejar de temerla, como tememos los tsunamis de fuego.”


Refererencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/dos-incendios.html

Incendios, abandonos y responsabilidades. José Antonio Sacaluga (29/07/2026)


Un diagnóstico global. Selecciono varios párrafos:


“En Occidente, la psicosis de una nueva guerra fría privilegia un esfuerzo militar que tendrá -lo está teniendo ya- un efecto pernicioso sobre los planes de transición hacia una economía sostenible y el freno al deterioro ambiental. Se culpa a la actual administración norteamericana de haber provocado este giro o este frenazo (según el grado de pesimismo de la evaluación). Pero la indudable actitud reaccionaria de Trump en esta materia no explica por si sola el abandono creciente de otros máximos responsables políticos…


En efecto, incluso Europa, que había asumido un liderazgo en la lucha contra la degradación medio ambiental, ha dado marcha atrás en el impulso de una nueva economía ecológica. Se ha flexibilizado el plan de prohibición de fabricación de vehículos de combustión previsto para 2035 y se han rebajado los objetivos de reducción de emisiones (un 40% con respecto a las existentes en 1990, en 2040), justificándose en exigencias de competitividad económica. El llamado “pacto europeo está políticamente muerto”, por miedo a que sea utilizado por la extrema derecha en ascenso. El Consejo Científico Europeo sobre el clima profundiza en estos reproches a los órganos decisorios de la Unión.


Paradójicamente, mientras se evidencia este paso atrás de Europa, China, la gran señalada como responsable principal de la degradación climática en los tiempos presentes, se pone a la cabeza de la economía verde. Hace apenas tres años, los chinos producían casi nueve de cada diez paneles solares y tres cada cuatro baterías de lito, iconos de la nueva energía sostenible. Hoy ya se encuentran por delante de cualquiera en la fabricación y exportación de coches eléctricos. Como dice Leah Aranowsky, una de las principales académicas en el pensamiento ecológico actual, si Occidente fue pionero “en el proyecto de reconstrucción medioambiental y en asignación de recursos financieros para mitigar el cambio climático, China está cosechando ahora los beneficios materiales”.”


Referencia web original

https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/incendios-abandonos-responsabilidades/20260729121623252828.html

Una oleada de incendios amenaza nuestra felicidad estival. Emmanuel Rodríguez (28/07/2026)

 

La política, impotente ante los incendios y las catástrofes. Selecciono varios párrafos:


“Estos incendios de sexta generación (fuegos incontrolables y que afectan a áreas periurbanas) son evidentemente el resultado del cambio climático. Pero mucho más importante es reconocer que tienen que ver con formas de vida y ocupación del territorio, completamente desconectadas del mismo.


Otra cuestión central para el análisis nos lleva inevitablemente a la gestión estatal de esta situación excepcional, en la que la confianza en las instituciones se juega con toda su bochornosa solemnidad. Una vez más, las declaraciones y el paseo de los políticos contrastan con la pasividad general de la población. El espectáculo de la catástrofe corresponde con el espectáculo de la política. Y este se concentra en proporcionarnos una sensación de seguridad y unidad, especialmente en los momentos más duros de la emergencia. (Al fin y al cabo, todo político es un siervo del poder del Estado como solucionador de última instancia).


No obstante, no falta tiempo para que la catástrofe se convierta en otra guerra cultural dirigida a ocultar la impotencia general y asignar ideológicamente las culpas. Los bandos previsibles dividirán a supuestos “tradicionalistas” y negacionistas (la forma de cretinismo en este siglo), que a buen seguro apuntarán a la “dictadura ecológica” como causa de los fuegos, y los “progres”, hoy en el Gobierno, que harán de la gestión racional de estos eventos (incluido un previsible pacto de Estado por la “resiliencia” y la adaptación al cambio climático) la forma ideológica del conformismo. Los primeros culparán a los ecologistas de que no les dejan limpiar los montes (que, por otra parte, les importan poco), y tratarán de acusar de ladrones –ya lo hacen– a la numerosa población migrante que habita estos pueblos como trabajadores infrapagados de los pequeños negocios y obras de la zona: la propensión a repetir el pogromo de Torre Pacheco está ya circulando en redes. Los progres atribuirán las culpas a la ignorancia y brutalidad de los primeros, y nos propondrán nuevas soluciones técnicas y expertas que tampoco lograrán gran cosa. Como decíamos, la política impotente sigue a la impotencia ante la catástrofe.”


Referencia web original

https://ctxt.es/es/20260701/Politica/54543/Emmanuel-Rodriguez-incendios-cambio-climatico-modelo-territorial-declaraciones-politicas.htm

Incendios, capitalismo y desinformación. Miquel Ramos (28/07/2026)


El sentido de la guerra cultural de las derechas para consolidar su poder. Selecciono varios párrafos:


“La explotación sin límites del planeta y el desmantelamiento de los servicios públicos son parte del capitalismo sin frenos que sufrimos, pero necesita justificarse y explicarse de manera que no se toque nada, que todo siga igual. Todo sistema requiere construir una serie de consensos que le permitan no solo sobrevivir, sino ser aceptado como el único o el mejor posible. Lo que llaman batalla cultural, en este caso, no es tanto un combate de ideas diferentes para mejorar nuestras vidas sino un envenenamiento progresivo del sentido común para abrazar los dogmas del neoliberalismo. Y esto pasa también hoy por difundir todo tipo de conspiranoias, y no por ignorancia, sino por pura ideología, por pura maldad. Hoy, los incendios son culpa del ‘fanatismo climático’, del ecologismo, del wokismo o de la todopoderosa e inquietante Agenda 2030, estos últimos, contenedores habituales donde depositar la culpa de cualquier mal. Ya tienen su marco y lo van a repetir hasta la saciedad.


El capitalismo que rige nuestras vidas y que crea estas ciénagas de la posverdad no está dispuesto a dar ni un paso atrás. No tiene moral, no entiende de responsabilidad ni de empatía, de solidaridad ni de justicia social, entiende el planeta y la humanidad como recursos sin límites y a su servicio, dure lo que dure. Es un depredador cortoplacista capaz de exprimir hasta la última gota de sangre del planeta y de sus habitantes haciendo a unos pocos cada vez más ricos y poderosos a costa de la mayoría y de la habitabilidad de este mundo. Esa es su batalla cultural, no lo olvidemos, por mucho que jueguen constantemente a sus particulares políticas de identidad trufadas de miedos, odios y de su patético patrioterismo barato.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/incendios-capitalismo-desinformacion.html  

Fuego en el alma. Juantxo López Uralde (28/07/2026)


Una explicación del cambio climático y el negacionismo. Selecciono varios párrafos:


“Sánchez sabe que un Pacto de Estado contra el cambio climático es imposible, simplemente porque la derecha española es negacionista. Agita esa bandera porque sabe que no va a ir a ningún lado. Le va bien hacerlo en este momento, como le fue bien agitar el No a la guerra en un momento en que la corriente antibélica se fortalecía por su izquierda. Pero él sabe muy bien que los negacionistas de la derecha nunca aceptarán un verdadero Pacto contra el cambio climático.


En todo caso es importante decir que, más allá de la retórica, la lucha contra el cambio climático pasa por eliminar los subsidios a los combustibles fósiles, y reordenar el sistema eléctrico con una empresa pública de energía. Algo que ya Teresa Ribera dejó claro en su día que no piensa aceptar. Hasta ahí llega su compromiso climático.


En fin, que España arde, y mucha gente está sufriendo, pero las lágrimas de Ayuso son tan falsas como aquella declaración suya en sede parlamentaria de que el cambio climático es cosa de comunistas. No basta llorar, hay que seguir en pie para hacer frente a la cascada de bulos y conseguir acabar con el trumpismo y sus derivados antes de que sea demasiado tarde.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/fuego-alma.html  

La normalización del discurso excluyente: el marco de la escasez y la "prioridad nacional". María Márquez (27/07/2026)


Los marcos interpretativos e ideológicos que utilizan las derechas para justificar la regresión social, la segregación y el racismo, y la privatización de beneficios de los poderosos. Selecciono varios párrafos:


“Si decimos que el concepto de "prioridad nacional" es un artefacto retórico que supone una amenaza para el Estado de Derecho es porque, sobre esa base lógica del orden natural y la escasez, saca los derechos del ámbito de los principios inalienables del ser humano, y los sitúa en la hoja de cálculo de la contabilidad del mercado. Al asociarlos a rasgos externos -raza, nacionalidad, sexo, religión- niega su carácter universal y a priori, el vínculo esencial que los asocia con la dignidad humana y la igualdad, las cuales se sustraen a la lógica del coste-beneficio y operan -al menos así debería ser en un entorno democrático- como principios innegociables, base de la sociedad contemporánea.


Y es que los marcos actúan como una lupa, su área de acción abarca no solo la zona que iluminan con su foco, sino también el amplio margen de sombra que proyectan y logra ocultar otros elementos. El esquema de la escasez difumina ese vínculo esencial y convierte a los derechos en privilegios, pues en un contexto de supervivencia lo material se impone con una urgencia ineludible. Y una vez sobre la mesa el trágico dilema del "o nosotros o ellos", automáticamente dejan de plantearse el problema ético y legal relativo a los derechos sociales, así como la cuestión política de la gestión y redistribución de los recursos.


Aparte de cuestionar consensos democráticos conquistados, la "prioridad nacional" desplaza el eje del debate desde las razones estructurales que generan la desigualdad hacia una cuestión identitaria. Así planteada, la dualidad nacional / extranjero sirve de coartada para encubrir cómo las élites han acaparado todos los recursos y cómo estas evaden reiteradamente su responsabilidad en la justa y necesaria aportación al bienestar común. Todo se ve reducido a una lucha a muerte por la supervivencia en un contexto de incertidumbre y desamparo. Ocurre que el marco de la escasez, aunque desmentido profusamente con los datos de científicos y expertos, funciona muy bien a nivel electoral, porque activa una pulsión muy primitiva del ser humano: el miedo a verse abandonado, sin comida o sin refugio. Sin embargo, es incapaz de explicar la prosperidad moderna, la cual nace precisamente de la capacidad humana para cooperar, producir y multiplicar los recursos disponibles.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/normalizacion-discurso-excluyente-marco-escasez-prioridad-nacional.html

La tormenta que viene. Ángel Ferrero (25/07/2026)


La situación previa a la primera guerra mundial, con similitudes con la actual, para prever los conflictos globales de grandes potencias... que ahora serían mucho más graves. Selecciono varios párrafos:


“La lección principal de la etapa anterior a la Primera Guerra Mundial, según el autor, “es que un cambio repentino y dramático en las constelaciones de grandes potencias puede conducir a la guerra, pero no tiene por qué hacerlo”, sobre todo si se tienen en cuenta las estimaciones de poder relativo, las actitudes y creencias y las causas inmediatas. “Pero con todo”, subraya, “se trata de decisiones hechas por humanos que intentan hacer lo que, bajo su punto de vista, es lo mejor para su país y para ellos mismos.” La diferencia clave, continúa, “entre la guerra y la paz en la mayoría de casos consiste en encontrar las maneras de reconciliar estos intereses percibidos con las oportunidades de alcanzar un compromiso cuando surgen.” Muy pocos líderes políticos “creen que una gran guerra sea la mejor opción para su país”, señala Westad al afirmar que lo que los empuja a tomar esta decisión es “normalmente el miedo, y con frecuencia el medio a algo debilitador, previniéndolos de tomar una acción que pudiese alejarlos del conflicto militar o, al menos, ganar tiempo para negociar una paz.” Un miedo que puede ser a la humillación, a la pérdida, al engaño o al arriba mencionado “llegar tarde”.


Otra de las lecciones es que “la guerra puede surgir de percepciones y cálculos equivocados”: “En contra de lo que se cree a menudo, estos errores rara vez son un resultado directo, como pueda ser un dirigente que no entiende los objetivos de sus adversarios o la ausencia de suficiente información de los servicios de inteligencia que pueda prevenir la guerra; en su lugar, las percepciones equivocadas se centran con frecuencia en creer que no hay absolutamente ninguna posibilidad de alcanzar un acuerdo con el adversario, un punto de vista que en la mayoría de casos es erróneo” y que “repetidamente procede de pensar, de un modo desesperado, que la guerra es mejor que la paz, lo que rara vez es el caso.”…


“El mundo en el que estamos entrando será un lugar difícil, con estrechos márgenes para maniobrar para las grandes potencias y por los países que intenten encontrar su espacio entre ellas”, escribe Westad, “lo único cierto es que las constelaciones de poder no seguirán siendo como eran y que habrá que encontrar nuevas soluciones para mantener a los países seguros y prevenir otra guerra mundial.”


Referencia web original

https://www.diario-red.com/articulo/armas-para-pensar/tormenta-que-viene/20260723094004073359.html

La extrema derecha a la conquista de Europa. Eric Toussaint (24/07/2026)


La expansión de las ultraderechas, vinculadas al trumpismo. y sus alianzas con las derechas tradicionales. Selecciono varios párrafos:


“La extrema derecha ya no es una fuerza política marginal en Europa. Ya gobierna en varios países, domina la vida política en otros e influye ahora en las principales decisiones de la Unión Europea. Y lo que es aún más preocupante, los partidos conservadores tradicionales están abandonando progresivamente el "cordón sanitario" que los separaba de la extrema derecha y están formando con ella mayorías parlamentarias cada vez más frecuentes.

La extrema derecha ha experimentado un fuerte avance electoral en Europa durante los últimos 15 años. Salvo contadas excepciones, todos los partidos de extrema derecha o neofascistas de Europa expresan su simpatía por las posturas de Trump…


El avance de la extrema derecha en Europa no constituye ni un accidente electoral ni un paréntesis político. Se ha convertido en una de las principales manifestaciones de la profunda crisis que atraviesan las sociedades europeas. Ante las crisis económica, social, ecológica, geopolítica y democrática, una parte cada vez mayor de las clases dirigentes y de las fuerzas conservadoras ya no considera a la extrema derecha como un peligro que hay que contener, sino como un socio político legítimo.


Sin embargo, sería un error creer que esta evolución es inevitable. La historia demuestra que las ofensivas autoritarias pueden ser frustradas cuando los movimientos sociales, las organizaciones sindicales, las fuerzas feministas, ecologistas, antirracistas y antifascistas, así como las fuerzas políticas de izquierda, logran construir movilizaciones convergentes y alternativas creíbles. Ante una extrema derecha que ahora está organizada a escala internacional, las fuerzas de resistencia también deberán reforzar su capacidad de acción, solidaridad y coordinación más allá de las fronteras. El verdadero reto es ahora saber si las fuerzas comprometidas con la democracia, los derechos sociales, la igualdad, la paz y la justicia climática sabrán construir, a su vez, un proyecto lo suficientemente ambicioso como para invertir esta dinámica.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/extrema-derecha-conquista-europa.html

Los camisas pardas de ayer llevan togas negras hoy. Alfredo González (23/07/2026)


El tipo de fascismo que viene. Selecciono varios párrafos:


“Con la violencia legal de los togas negras sucede lo contrario. Esa sí que tiene el poder de paralizar. Uno se lo piensa dos veces antes de expresar su opinión, hacer un chiste, dibujar una viñeta satírica. interpretar una obra de teatro o promover una ley progresista si sabe que puede acabar ante el juez o en el calabozo.


Mientras unos togas negras luchan por acabar con la libertad de expresión de raperos o humoristas, otros persiguen a historiadores. O impiden a familiares de víctimas del franquismo recuperar los restos de sus seres queridos. O frustran la resignificación del Valle de los Caídos. O revientan las políticas sociales de un ayuntamiento. O desgastan un gobierno que no les gusta para conseguir que lleguen los suyos al poder.


Y cuando los suyos llegan, los togas negras emprenden una campaña para acabar con el aborto, limitar el voto de la gente que no vota bien o privar a los inmigrantes de derechos básicos. Es mucho más difícil luchar contra los togas negras que contra los camisas pardas. Y es que los togas negras no llevan porras ni botas militares. Pero dan mucho más miedo.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/camisas-pardas-ayer-llevan-togas-negras-hoy.html

El mundo que ya no reconoce límites. Ruth Ferrero (23/07/2026)


La primacía de la fuerza de los poderosos en declive -el trumpismo de EEUU- o aspiracionales -Alemania- para articular un nuevo orden internacional a su medida hegemonista. Selecciono varios párrafos:


“Durante décadas, incluso las grandes potencias necesitaron presentar sus actuaciones como compatibles con un determinado orden internacional. Existía una tensión permanente entre intereses y principios, pero los principios seguían siendo un referente indispensable. Hoy esa necesidad parece debilitarse aceleradamente. El lenguaje de la fuerza desplaza al lenguaje de las normas. La competición sustituye a la cooperación como lógica dominante. La excepcionalidad se convierte en rutina.


Resulta significativo que este proceso coincida con una creciente fragmentación del sistema internacional. La rivalidad entre grandes potencias, el debilitamiento de las instituciones multilaterales, la revolución tecnológica, la crisis climática y la proliferación de conflictos regionales no constituyen fenómenos independientes. Se alimentan mutuamente y configuran un escenario donde cada vez existen menos incentivos para construir bienes públicos globales y muchos más para reforzar posiciones de poder…


Los cambios de época no se producen solamente cuando caen gobiernos o estallan guerras. También ocurren cuando cambian nuestros marcos mentales, cuando se desplazan los límites de lo aceptable y cuando la fuerza deja de buscar justificación. Quizá ese sea el verdadero cambio civilizatorio que estamos viviendo. No el fin de un orden internacional concreto, sino el nacimiento de un mundo que ya no siente la necesidad de reconocer límites.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/mundo-reconoce-limites.html

¿Dónde estamos cuando nos situamos «a la sombra de Marx»?. Alfredo Iglesias (23/07/2026)


Una recensión del libro de Rendueles, con la tensión entre el conflicto ecológico, que afecta toda la humanidad, y el tradicional de la lucha de clases entre capital y trabajo. Selecciono varios párrafos:


“Rendueles somete a crítica el legado político e intelectual de más de una centuria del pensamiento de Marx y de sus herederos con el fin de discriminar los ingredientes válidos para las luchas emancipadoras de este siglo…


Es bajo esta perspectiva emancipatoria que Rendueles nos invita a liquidar (extinguir) el marxismo y construir un “frente climático”, pero… ¿Es posible un “frente climático”. Esa es la apuesta de Rendueles al afirmar que “un electrocapitalismo descarbonizado daría aire a las élites capitalistas, sin duda, pero aún habría gente viva para combatirlo”. No obstante, es ahí dónde reside la principal dificultad: no solo se trata de descarbonizar el mundo, hay que situarlo dentro de sus límites ecológicos; de hecho, desde hace más de 200 años nuestro modelo de desarrollo se ha basado en el uso de fuentes energéticas (carbón, hidrocarburos y uranio) y recursos minerales (hierro, aluminio, litio, cobre…) que son finitos y su horizonte de agotamiento está próximo, lo que va a dificultar incluso la transición descarbonizada y electrificada hacia un mundo más autosostenido ecológicamente.


Ahora bien, al margen de que se pueda considerar —como hace Rendueles— que la crisis ecológica ha hecho desaparecer el nicho ecológico en el que ha intervenido el marxismo en los últimos 175 años y que el movimiento ecologista ha desplazado la capacidad interpretativa y movilizadora del marxismo, lo cierto es que, como en más de ocasión recordaba Manuel Sacristán, el primer filósofo ecologista procedente del marxismo, la lucha ecologista no nos debe hacer olvidar la contradicción principal: la que existe entre el capital y el trabajo.


En este sentido, lo que urge es construir un horizonte utópico en el que el crecimiento ilimitado ya no se encuentre al final del camino, sino que sea devolver a la humanidad a lo que es: una especie biológica que tiene que vivir en armonía con la naturaleza; no obstante, en tanto que somos seres sociales y nos encontramos en un momento en el que las clases más desfavorecidas están en continuo retroceso frente a las fuerzas del capital, urge recuperar el pulso utópico que llevó al marxismo a luchar por el fin de la opresión. ¡El fin de la explotación social, también es el fin de la explotación de la naturaleza!”


Referencia web original

https://rebelion.org/donde-estamos-cuando-nos-situamos-a-la-sombra-de-marx/

Decálogo para un decreto de emergencia por la vivienda. Alejandra Jacinto (22/07/2026)


Por una política eficaz sobre la vivienda. Selecciono varios párrafos de la introducción:


“Sin embargo, "la vivienda" no se ha convertido en el principal factor de desigualdad por casualidad. Se ha convertido porque durante décadas se ha protegido y fomentado más el derecho a especular que el derecho a habitar. El mercado inmobiliario ha sido capaz de neutralizar los esfuerzos redistributivos del propio Estado.


Cada vez que la legislación ha intentado cerrar una vía de negocio, el mercado ha encontrado otra o lo que es peor, desde los poderes públicos se les ha concedido una salida. Primero fueron las ventas masivas de viviendas públicas a fondos de inversión, después llegaron los pisos turísticos. Más tarde aparecieron los falsos alquileres de temporada. Y cuando éstos empezaron a cuestionarse, proliferó el alquiler por habitaciones convertido en un mecanismo para multiplicar la rentabilidad. La especulación se ha sofisticado y el rentismo -tanto el profesional como el aspiracional- está absolutamente desatado, fomentado y promovido por algunos poderes públicos. A nivel autonómico, la dejación de funciones es tan obscena que comienza a tener visos delictivos.


La política de vivienda no puede seguir llegando siempre tarde y tímidamente. Hablamos de una infraestructura de seguridad democrática y en ese sentido bienvenidas sean todas las iniciativas tendentes y robustas para apuntalarla. Necesitamos vigas de hierro, que no se las lleve el viento cuando el lobo sople.


En las últimas semanas se ha anunciado por parte del Gobierno de coalición, la intención de aprobar un nuevo Real Decreto de medidas urgentes para sofocar la situación. Son ya demasiados los anuncios cuya música suena bien pero que a la hora de la hora o no se implementan, se hacen tarde y mal o tratan de soplar y sorber a la vez "you have been PSOEd again", pero como nunca es tarde si la dicha es buena, y la cuestión requiere altura de miras, sobre todo porque nos va la vida en ello, vamos a ver si está vez se avanza en la dirección ya no digo correcta- sino eficaz- para atajar el problema, como sucedió con el tan necesario como efímero Real Decreto de la prórroga de alquileres aprobado el pasado mes de marzo.


Como punto de partida conviene recordar que, si estamos realmente ante una emergencia habitacional, un decreto de urgencia no debería medirse por el número de páginas, ni de incentivos fiscales que contiene, sino por el número de puertas que es capaz de cerrar a la especulación. En ese sentido aquí unas pinceladas de qué debería contener una norma de estas características.”


Referencia web original

https://www.publico.es/opinion/columnas/decalogo-decreto-emergencia-vivienda.html

La izquierda después del progresismo. Fabricio Muñoz (22/07/2026)


Una reflexión en profundidad y controvertida, a raíz del fracaso de la izquierda en Colombia, cuestionando los ejes convencionales de una política transformadora socialista. Selecciono los últimos párrafos:


“Es allí donde aparece el límite histórico del progresismo. Resulta insuficiente afirmar que la derecha moviliza emociones mientras la izquierda ofrece argumentos, porque esa oposición supone que la producción de sentido pertenece al terreno de la cultura y que la política reaparece apenas en la administración del Estado. La experiencia reciente muestra lo contrario. Gobernar siempre implica producir una determinada imagen del mundo y toda hegemonía depende, antes que de la conducción de las instituciones, de la capacidad para hacer que una configuración histórica aparezca como natural, legítimo y deseable. La derrota del progresismo expresa, en ese sentido, mucho más que un revés electoral. Señala el agotamiento de una forma de hacer política que amplió derechos y fortaleció la democracia, pero fue cediendo el conflicto por la imaginación histórica desde la cual esas conquistas encontraban su dirección de continuidad.


Por esa razón, la discusión que se abre no consiste en restaurar el progresismo ni en administrar con mayor eficacia el mismo orden. Tampoco puede agotarse en la construcción de un nuevo lenguaje político. Lo que reaparece es una pregunta más antigua y más exigente, la pregunta por la forma en que una sociedad organiza la producción de su vida material y por las relaciones de poder que esa organización reproduce. Volver a hacer política emancipatoria significa, en ese sentido, disputar la forma histórica del Estado, no sólo como aparato administrativo sino como condensación de una correlación de fuerzas entre clases sociales, reorganizar la producción y el trabajo frente a la expansión permanente de la mercantilización y volver a situar la lucha de clases como el conflicto que atraviesa y articula las demás contradicciones de la época.


Así entonces, el socialismo deja de ser el nombre de una promesa distante o de una identidad ideológica heredada para recuperar su sentido original como crítica práctica de las relaciones sociales que sostienen la dominación capitalista. Su actualidad no depende de la fidelidad a un vocabulario ni de la repetición de las experiencias del siglo pasado, sino de la persistencia de los problemas que le dieron origen. Mientras la producción continúe subordinada a la acumulación privada, mientras el Estado siga reproduciendo las condiciones generales de esa acumulación y mientras la riqueza social permanezca separada de quienes la producen, la perspectiva socialista seguirá reapareciendo bajo formas nuevas, porque ningún pueblo puede renunciar indefinidamente a disputar las condiciones materiales sobre las cuales decide su propio destino.


Ese es el verdadero desplazamiento que anuncia nuestro tiempo. Las nuevas derechas comprendieron que una época de incertidumbre abre la posibilidad de reconstruir la hegemonía del capital mediante lenguajes capaces de presentar como naturales la autoridad, la competencia, la exclusión y el mercado. La izquierda sólo recuperará iniciativa histórica cuando vuelva a comprender que ninguna transformación emerge de la administración del Estado, aunque tampoco pueda prescindir de ella, porque toda estrategia de emancipación exige modificar las relaciones sociales desde las cuales el Estado, el mercado y la propia vida cotidiana adquieren su forma. La política emancipatoria comienza allí donde el acceso al gobierno deja de confundirse con la conquista del poder y vuelve a reconocerse como una práctica capaz de transformar las condiciones materiales de la existencia, de disputar el sentido común de una época y de abrir, en medio de un presente que pretende clausurar toda alternativa, la posibilidad siempre inacabada de que los pueblos vuelvan a imaginar, organizar y conquistar otro orden histórico.”


Referencia web original

https://rebelion.org/la-izquierda-despues-del-progresismo/

“Gaza ha deteriorado la credibilidad moral de Occidente, especialmente en el Sur Global”: Kepa Bilbao (20/07/2026)


Interesante entrevista sobre la guerra y la paz y la importancia del derecho internacional, con la crisis de la relación entre derecho y poder. Selecciono un par de respuestas:


¿La guerra aparece cuando la política fracasa o es la propia política la que a veces recurre a la guerra?
La respuesta depende del marco teórico que adoptemos. Desde la tradición liberal suele entenderse la guerra como un fracaso de la política, de la diplomacia y de las instituciones encargadas de gestionar los conflictos. Sin embargo, desde una perspectiva clausewitziana, la guerra no sería la negación de la política, sino una de sus expresiones extremas. La guerra es un instrumento de la política, no la sustituye ni supone su interrupción, la política continúa operando durante la guerra, aunque bajo formas violentas. Sin compartir todos los presupuestos de Clausewitz, creo que esa intuición sigue siendo útil. Las guerras no surgen de la nada. Surgen de conflictos de intereses y de poder previamente definidos en el ámbito político, y es la propia política la que determina sus objetivos, orienta su desarrollo y establece los fines que la acción militar debe perseguir. Comprender esto no significa legitimar la guerra, sino reconocer que ninguna paz será sólida si ignora las causas políticas que la han provocado.


Las instituciones internacionales parecen cada vez más impotentes. ¿Es una crisis del derecho internacional?
Es, sobre todo, una crisis de la relación entre derecho y poder. El problema fundamental del derecho internacional es que carece de una autoridad soberana capaz de imponer de forma efectiva sus decisiones a las grandes potencias. Por eso su eficacia depende en gran medida de las correlaciones de fuerza y de la voluntad política de los Estados. Aun así, sería un error concluir que el derecho internacional carece de valor. Sus límites son evidentes, pero la alternativa no es un orden mejor, sino un mundo todavía más dominado por la fuerza.”


Referencia web original

https://www.elsaltodiario.com/filosofia/gaza-ha-deteriorado-credibilidad-moral-occidente-especialmente-sur-global

El racismo institucional se dispara en España, según el último informe anual de SOS Racismo. Alberto Mesas (19/07/2026)


Un informe detallado que explica que el origen étnico-racial sigue siendo un factor de exclusión para acceder a prestaciones y servicios públicos como la vivienda, además de estar detrás de agresiones, abuso policial y discriminación laboral. Selecciono varios párrafos:


“El perfil de quienes acudieron a las oficinas de denuncia de SOS Racismo refleja que la discriminación afecta principalmente a personas en edad de trabajar. El 72% de los expedientes corresponde a personas de entre 26 y 45 años. Los hombres representan el 57% de las personas atendidas y las mujeres el 41%, una diferencia que el informe interpreta también desde una perspectiva de género, señalando que muchas mujeres afrontan barreras específicas que dificultan incluso el acceso a los mecanismos de denuncia.


En cuanto al origen de las personas denunciantes, la población procedente del Magreb ocupa el primer lugar con 219 casos, el 41% del total, por delante de las personas originarias de América del Sur, que representan el 33%. Desde la consideran especialmente preocupante este incremento al entender que confirma una tendencia detectada por otros estudios sobre discriminación que sitúan a la población magrebí como el colectivo más expuesto a la hostilidad tanto en espacios públicos como privados. Según el informe, este cambio en el perfil de las personas denunciantes evidencia que el origen sigue siendo un factor determinante en la exposición a prácticas discriminatorias.”


Referencia web original

https://www.elsaltodiario.com/racismo/racismo-institucional-se-dispara-espana-segun-ultimo-informe-anual-sos-racismo

La cuarta ola feminista. Carmen Heredero (18/07/2026)


Excelente aportación al análisis, la estrategia y la teoría feministas, basada en tres ejes: frente a la violencia machista; más igualdad y más libertad, y un sujeto feminista inclusivo. Selecciono varios párrafos:


“La violencia machista es uno de los grandes problemas que sufren muchas mujeres. Y para combatirla son necesarias múltiples medidas sociales de carácter integral, de prevención de las violencias -educación, sanidad, medios de comunicación…-, eficientemente aplicadas, eso sí, además de la construcción de una sociedad que aprenda a resolver sus conflictos de forma pacífica y de la búsqueda de otras posibles estrategias como la justicia restaurativa.

 

Es muy importante, por otra parte, que el feminismo no presente a las mujeres como víctimas pasivas, permanentemente susceptibles de ser atacadas, sino que busque reforzar su disposición para decidir sobre su vida y para perseguir sus deseos en todos los ámbitos. Este es un elemento fundamental, hay que fortalecer el feminismo. Las mujeres no hemos ido “demasiado lejos”, que opinan algunos, al contrario, aún siguen dándose relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, aún ellos mantienen ventajas gracias a la subordinación de las mujeres y aún se repiten las reacciones violentas de muchos hombres sobre demasiadas mujeres…


El feminismo tiene como reto, desde mi punto de vista, seguir pretendiendo la igualdad y la libertad, los dos polos de la justicia social [3] que debe conllevar la liberación femenina: igualdad de derechos, de responsabilidades, de trabajo, de salario, de consideración social, de participación ciudadana…, y libertad, es decir, reconocimiento de la diversidad individual y refuerzo de la autonomía de las mujeres para definir sus opciones y preferencias vitales en todos los aspectos y, muy especialmente, en el ámbito de la sexualidad, tan negada históricamente a las mujeres.


Estos conceptos no pueden sino ir unidos en la lucha a favor de las mujeres, pues de nada nos sirve tener derechos en igualdad con los hombres si no tenemos la autonomía y la libertad para decidir sobre cualquier aspecto de nuestra vida, si no se nos considera “mayores de edad”. Son objetivos complementarios y no se pueden priorizar o jerarquizar el uno sobre el otro. Ahora bien, en el contexto del feminismo han cogido auge ciertas posiciones que rompen esa necesaria dualidad igualdad-libertad, por el lado de la libertad, desconsiderando la importancia de esta…


La defensa de la igualdad entre los sexos sigue siendo una prioridad, dado que la realidad discriminatoria de las mujeres, tanto en el mercado laboral, como en el ámbito social sigue siendo un hecho. Una igualdad que tenga en cuenta la diversidad de mujeres y de situaciones por las que atraviesan, dada la existencia de otras opresiones sociales como la etnia o la opción sexual o de género, que pretenda el acceso de las mujeres a todos los ámbitos sociales, así como la participación de los varones en las tareas domésticas y de cuidados. 


La defensa de la libertad nos lleva a rechazar la pretensión de quienes defienden un “modelo feminista de ser mujer o de pensar como mujer”, al igual que rechazamos los estereotipos de género impuestos por una sociedad sexista. Establecer un único modelo rígido, excluyente, esencialista…, al margen de la situación e intereses de las personas, enlaza con esa nefasta visión tradicional, que hemos combatido, de las buenas y las malas mujeres e induce al rechazo y al odio hacia quienes son situadas en el lado de las “malas”, de las que no siguen el patrón marcado. Una cosa son los valores sociales positivos de igualdad, solidaridad, justicia social…, a fomentar en todas las personas, y otra normativizar señas de identidad y comportamientos que pueden generar malestar individual, marginación y exclusión social hacia quienes no siguen la norma.”


Referencia web original

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/analisis-feminismo-cuarta-ola-feminista-patriarcado/20260718170131252509.html

Libros destacados (con acceso libre):

Ver todos los: Libros

Movimiento popular y cambio político. Nuevos discursos. Antonio Antón Morón, Editorial UOC (Universidad Abierta de Cataluña) (2026) [2015] (286 pp.)


Extracto de la Introducción:


“Este texto explica las características de estas tendencias sociales, culturales y políticas y las opciones para el cambio institucional y socioeconómico en España, en el marco europeo. Para profundizar en su significado, realiza una valoración crítica de los discursos más significativos sobre la contienda política, así como de las nuevas teorías interpretativas de los movimientos sociales y la dinámica del cambio social y político, incluyendo la teoría populista. Aporta, desde una perspectiva transformadora, algunas claves teóricas para avanzar en una comprensión más profunda del nuevo ciclo sociopolítico y sus principales actores.


El primer capítulo analiza las respuestas ciudadanas en defensa de los derechos sociolaborales y democráticos y la importancia de los cambios culturales y de comunicación, así como el proceso de indignación social, sus principales actores y su impacto sociopolítico y electoral, incluyendo la expectativa del cambio institucional.


El segundo realiza una valoración crítica de las teorías explicativas de la protesta social, la contienda política y los movimientos sociales, para avanzar en un enfoque relacional e histórico que permita una mejor interpretación de las dinámicas de movilización social, cambio cultural y legitimación pública y favorezca una posición transformadora.


El tercero explica el significado de Podemos, como fenómeno sociopolítico y discurso, las condiciones y las posiciones sobre el cambio político, desde la idea de profundizar en la unidad popular y el empoderamiento de la ciudadanía y con los objetivos de avanzar en la igualdad y la democracia, con especial hincapié en los cambios simbólicos y de discursos y el significado de las izquierdas.


El cuarto expone cómo se construyen las identidades populares, el papel de las ideas, los discursos y la participación sociopolítica, y se profundiza en los conceptos de cultura popular y hegemonía.


Por último, el quinto capítulo evalúa críticamente la teoría populista, particularmente su ambigüedad ideológica, aunque destaca la importancia del conflicto social con un contenido sustantivo emancipador, igualitario y democrático y la acción por la hegemonía cultural y política de las fuerzas alternativas y de izquierda; termina con un análisis sobre la influencia de la teoría populista en Podemos y su caracterización político-ideológica.”


Identificador institucional de la editorial (02 Repositorio UOC) de la nueva edición digital en abierto (2026):

Antón Morón, A. [Antonio]. (2016). Movimiento popular y cambio político: nuevos discursos. Editorial UOC. https://hdl.handle.net/10609/155018


Referencia web de la edición digital (texto completo con acceso libre en PDF) (ISBN: 978-84-9116-041-0):

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:EU:19eb7d38-d983-4cbc-b8d9-52499a889e90

Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas. Antonio Antón Morón. Ediciones Dyskolo (370 pp.) (marzo de 2026)

 

Este libro, Cambio de ciclo. Desafíos para las izquierdas, tiene un hilo conductor: el análisis de las condiciones y tendencias que aventuran el cambio del ciclo institucional de progreso de los últimos años y los desafíos de las izquierdas para contrarrestar las dinámicas autoritarias y regresivas y garantizar el impulso democratizador y de reforma social. Trata del refuerzo, la unidad y la renovación de las izquierdas sociales y políticas. Tiene, fundamentalmente, un componente analítico de las dinámicas sociopolíticas, al que se añade una reflexión más normativa o propositiva sobre los retos, las estrategias y las trayectorias de las izquierdas.


Adopta un enfoque sociohistórico y crítico, con un triple plano temático. El primero de los temas, capítulos 1 y 2, se centra en el diagnóstico del contexto internacional derivado del trumpismo y las tendencias ultras, en particular el racismo. El segundo, capítulos 3 y 4, es más teórico y expone los fundamentos de la justicia social y los valores de la igualdad y la libertad, así como diversas reflexiones sobre la acción colectiva. El tercero, capítulos 5 y 6, explica las estrategias de las izquierdas y las identidades colectivas de los movimientos sociopolíticos y culturales, y analiza la problemática política y socioelectoral actual y los dilemas de las izquierdas en España ante la perspectiva de cambio de ciclo.

 

Enlace web al texto digital completo, con acceso libre y gratuito, con posibilidad de un pago voluntario para la editorial:

https://payhip.com/b/xO3I7

 

La presentación, organizada por Acción en Red – Madrid, se realiza con la participación, junto con el autor, de Violeta Assiego, abogada feminista y activista defensora de los Derechos Humanos, y Fernando Cerezal, profesor titular (jubilado) de la Universidad de Alcalá de Henares, en La Bóveda (Madrid), 9 de abril de 2026 (19 h.).

ENCRUCIJADAS. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo. Antonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (341 pp.) (abril de 2025). Prólogo de Albert Recio Andreu


PRESENTACIÓN:


"España, Europa y el mundo están viviendo profundas mutaciones, con diversos conflictos y crisis que afectan, sobre todo, a las capas populares. Estamos ante varias encrucijadas de caminos, con distintas y contradictorias tendencias. Para las fuerzas progresistas y de izquierda, particularmente en España, se abren dilemas estratégicos en el objetivo de avanzar en un sentido igualitario, emancipador y solidario y de hacer frente a las dinámicas reaccionarias de involución social y autoritarismo político.


Este libro, ENCRUCIJADAS. Para la democracia, las izquierdas y el feminismo, explica ese contexto socioeconómico, cultural y político. El texto se centra en el impacto social de esas dinámicas globales y los desafíos para el sistema democrático, las izquierdas sociales y políticas, especialmente la izquierda alternativa y, en particular, para el feminismo, como movimiento social y corriente cultural progresista y transformadora.


Tiene, sobre todo, un contenido analítico y valorativo de los hechos sociopolíticos más relevantes, y aborda algunas cuestiones teóricas y estratégicas para la transformación social. El análisis se realiza desde la teoría crítica, en particular de la sociología política, la sociología de los movimientos sociales, la acción colectiva y el cambio social y la sociología del género. Todo ello con un enfoque realista, relacional y sociohistórico. Tiene cuatro capítulos.


El primer capítulo “Derechización y continuismo socialista” analiza el marco político institucional general, las tendencias de involución autoritaria y regresiva, con especial protagonismo de las ultraderechas, en España, Europa y el mundo. Así, se hace una valoración de las estrategias de los principales actores políticos y sociales.


El segundo capítulo se titula “Desafíos de la izquierda alternativa”. Ante las dificultades para una remontada electoral, política y unitaria, que no termina de fructificar, con efectos para la gobernabilidad progresista, repasa esta densa y controvertida experiencia y estudia los desafíos de la izquierda transformadora.


El capítulo tres, “Polémicas sobre los feminismos”, reúne varios textos individuales y otros compartidos con Carmen Heredero, filóloga, feminista y experta en coeducación. Constituyen valoraciones y debates del momento actual, con un enfoque feminista, crítico, relacional, igualitario, popular y transformador.


El cuarto y último capítulo, “Debates sociopolíticos”, explica siete temas específicos de relevancia sociopolítica, que constituyen debates significativos en las izquierdas, con posiciones diversas y, a veces, controvertidas."


Enlace web con el texto completo (acceso libre):

https://payhip.com/preview/L0wZn


Referencia editorial:

https://www.dyskolo.cc/catalogo/lib094


Su presentación se realiza en La Bóveda, organizada por Acción en Red - Madrid, el viernes 25 de abril de 2025 (19h.). Participan Luis Enrique Alonso, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Carmen Heredero, filóloga, feminista y experta en coeducación, y Antonio Antón, autor, sociólogo, politólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (2003/2022). Presenta Paco Castejón, físico nuclear y miembro de Acción en Red.


Izquierda transformadora. Antonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (366 pp.) (enero de 2024) 


Este libro -en edición digital y con acceso libre- tiene por objeto el análisis de las características y la evolución de la izquierda transformadora en el contexto sociohistórico de los últimos quince años en España y, de manera detallada, su rearticulación en estos dos últimos años entorno a la coalición Sumar/Podemos con la perspectiva de formar un frente amplio alternativo, con sus dificultades y condiciones.


El contenido tiene un doble hilo conductor. Por un lado, es analítico de los rasgos principales de esta dinámica social y política, así como de su contexto socioeconómico, institucional y de alianzas en las diferentes fases. Por otro lado, es valorativo con distintas reflexiones de carácter teórico y estratégico sobre el alcance del cambio de progreso, así como de varios debates específicos con una dimensión global.


En su conjunto constituye una investigación rigurosa sobre una trayectoria sociopolítica fundamental que está condicionando la configuración de este país plurinacional desde una perspectiva de progreso, así como una reflexión crítica de las ideas e interpretaciones existentes en el mundo sociopolítico e intelectual sobre el cambio social, cultural e institucional desde una dimensión democratizadora, igualitaria y emancipadora.


Enlace web con el texto completo (acceso libre):

https://payhip.com/preview/8nl01


Referencia editorial:

https://www.dyskolo.cc/catalogo/lib087


Su presentación se realiza en La Bóveda, organizado por Acción en Red - Madrid, el viernes 26 de enero de 2024.

Participan Ramón Adell, profesor de Sociología de la UNED, especialista en cambio social, Carolina Alonso, ex-diputada de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, y Antonio Antón, autor, sociólogo, politólogo y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) (2003/2022). Presenta, Fernando Cerezal, catedrático -jubilado- de la Universidad de Alcalá.



Feminismos. Retos y teorías. Antonio Antón Morón, Dyskolo (510 pp) (abril de 2023)


Este libro, editado en digital y con acceso libre, tiene un doble plano, analítico y teórico. Por una parte analiza las características de la nueva ola feminista en España en este lustro, sus causas, el contexto sociopolítico y cultural y su impacto transformador y de avance de derechos, así como las características y tendencias feministas, en el marco más amplio de la experiencia de la acción popular y el cambio progresista. Por otra parte, explica los diferentes enfoques teóricos, en particular, los debates sobre el sentido de las identidades feministas y su relación con la formación del sujeto feminista y su acción por la igualdad y la emancipación de las mujeres y colectivos LGTBI. Los dos aspectos se entrecruzan en sus once capítulos.


Enlace web con el texto completo (acceso libre):

https://payhip.com/preview/Vqd86


Reeditado por Rebelión (mayo de 2023). Referencia web:

https://rebelion.org/download/feminismos-retos-y-teoriasantonio-anton-moron/?wpdmdl=759691&refresh=6455205658dbe1683300438


Su presentación se ha realizado en el espacio ECOOO, centro de eventos culturales, en el barrio de Lavapiés de Madrid, el 7 de junio de 2023. Junto con el autor, han participado tres destacadas feministas: Carmen Heredero, Ana Almirón y Violeta Assiego.

VÍDEO (2 horas) de la presentación y el debate del libro: 

https://drive.google.com/file/d/1EdWzrSwJvALnmYe4_Ix1ZLM8OlRWCoTs/view?pli=1

“Dinámicas transformadoras. Renovación de la izquierda y acción feminista, sociolaboral y ecopacifista”. Antonio Antón Morón, Dyskolo (305 pp.) (octubre, 2022)


Este libro (en digital y en abierto) explica las características y el marco de la acción democrática y los dilemas de la política progresista, así como las tendencias transformadoras de carácter sociopolítico en España, en el marco europeo y desde un enfoque realista, social y crítico que profundiza en varios conceptos fundamentales para clarificar los procesos de cambio político, como la formación de las identificaciones, los sujetos colectivos y la hegemonía ideológica.


Consta de seis capítulos complementarios. Los dos primeros sitúan el marco general de la trayectoria política progresista y varios de los debates sobre el diagnóstico y la estrategia reformadora de las izquierdas. Los tres siguientes profundizan en tres aspectos específicos (sociolaboral, feminismo y pacifismo) de gran relevancia, que tienen un impacto global: los cambios en el mercado de trabajo y las relaciones laborales, en este contexto de persistencia de la crisis social y la gestión del Gobierno de coalición progresista; los retos del feminismo y el debate sobre su orientación y su identidad, y la configuración de un nuevo pacifismo ante la guerra en Ucrania y los actuales conflictos geopolíticos. Y el sexto es una valoración más teórica sobre el papel de las identidades, la conformación de los sujetos colectivos y la acción por la hegemonía ideológico-cultural.


Referencia web original: https://payhip.com/preview/VjlmR


Reseña de la Federación Española de Sociología (FES) (27/10/2022): https://fes-sociologia.com/noticia/Dinamicas-transformadoras-Renovacion-de-la-izquierda-y-accion-feminista-sociolaboral-y-ecopacifista-Antonio-Anton-Moron-1666270776


Perspectivas del cambio progresista.  Antonio Antón Morón. Ediciones Dyskolo (224 pp.) (octubre, 2021)


Este texto tiene un hilo conductor, el análisis de las dinámicas sociopolíticas transformadoras que permiten evaluar las perspectivas progresistas del cambio social y político en España. Está compuesto por seis capítulos intercalados que conforman tres áreas temáticas interconectadas: procesos amplios de activación social y cívica, experiencias de acción política y electoral, reflexiones teóricas desde un enfoque social, realista y crítico. El libro analiza los dos grandes procesos de movilización sociopolítica en esta década: el movimiento 15M y la cuarta ola feminista (desde 2018); acontecimientos recientes significativos como la pugna político-electoral en la Comunidad de Madrid y las enseñanzas que para la izquierda deben tener las elecciones madrileñas del 4M, como inicio de una nueva etapa política caracterizada por la polarización y las tendencias e identificaciones ideológicas de los electorados, particularmente los progresistas. El autor también aborda, de un modo más teórico, los fallos del mercado, las insuficiencias del liberalismo y la necesidad de impulsar una teoría social crítica, la pugna interpretativa de la nueva cuestión social, y también cuatro aspectos relevantes para las fuerzas del cambio como son las guerras culturales, las características del espacio violeta, verde y rojo, la ambivalencia de las identidades y la relación del individuo y lo común, y el debate sobre las izquierdas.


Referencia web original: https://www.dyskolo.cc/cat%C3%A1logo/lib063


Cambios en el Estado de bienestar. Antonio Antón, Rebelión (2/01/2021) (346 pp.)


RESUMEN: “La realidad social es compleja y el horizonte para esta década es incierto, en particular, para la cohesión de sociedades como la española, la vertebración de la Unión Europea y el tipo de salida de esta crisis prolongada. Este libro analiza las características de la desigualdad social y las tendencias de las condiciones socioeconómicas y laborales así como de los sistemas de protección social y, más en general, de los cambios en el Estado de bienestar. Además, se valoran los discursos y teorías que explican esos hechos para clarificar los desafíos pendientes de nuestras sociedades e instituciones. La perspectiva deseable es una democracia social, un giro socioeconómico progresista y una democratización del sistema político, en el marco de una Unión Europea más social, solidaria, democrática e integrada. La conclusión es la necesidad del refuerzo del Estado de bienestar, con sus dimensiones distribuidora, reguladora y de protección pública. Los textos, revisados para esta edición, son investigaciones académicas presentadas en distintos encuentros, congresos y jornadas, fundamentalmente, de Sociología que tienen este hilo conductor: Cambios en el Estado de bienestar.”


Referencia web original del TEXTO COMPLETO, en abierto: https://rebelion.org/download/cambios-en-el-estado-de-bienestarantonio-anton-moron/?wpdmdl=653380&refresh=5ff03e69ad9e81609580137

Clase, nación y populismo. Pensamiento crítico y estrategias políticasAntonio Antón Morón, Ediciones Dyskolo (382 pp.) (julio 2019)


El libro consta de tres partes. La primera, La teoría populista: una mirada crítica, es una valoración teórica sobre la lógica populista, así como una evaluación del republicanismo y el marxismo. Se trata de sentar unas bases de pensamiento crítico sobre las que elaborar un enfoque alternativo, social y realista, valorar conceptos básicos como clase, pueblo y nación y avanzar en la interpretación de las nuevas realidades sociopolíticas que permitan una acción transformadora democrático-igualitaria.


La segunda parte, Cuestión nacional, agenda social y feminismo,  constituye un análisis de los procesos sociopolíticos concretos en sus tres planos: la articulación del conflicto nacional en España, particularmente en Cataluña, y su relación con un proyecto de país de países y un cambio de progreso, con una actitud democrática, social y solidaria; la protesta social colectiva, en particular la del movimiento feminista, y la situación socioeconómica de las capas populares, las dinámicas contradictorias y el tipo de salida de la crisis socioeconómica, compatible con el incremento de la desigualdad social, y la persistencia de un amplio malestar cívico.


La tercera parte, Estrategias para un cambio de progreso, arranca con una valoración de los límites interpretativos y teóricos del enfoque populista y explica los debates y desafíos estratégicos en Podemos, la formación y las características de los sujetos colectivos y su relación con la clase social, la estrategia gubernamental socialista y los dilemas estratégicos de las fuerzas del cambio.


El objetivo es favorecer una interpretación realista de las tendencias sociales y políticas y un debate riguroso sobre las perspectivas transformadoras, en un sentido democrático e igualitario, en la nueva etapa que comienza.


Referencia web original (texto completo en abierto):

https://pe56d.s3.amazonaws.com/o_1gga9rlhujqp15h01saf1g59nojm.pdf


Una versión impresa se ha editado por la Editorial Académica Española (2019), con el título Clase, pueblo, nación.

ISBN: 978-613-9-43600-2.


Ciudadanía activa. Opciones sociopolíticas frente a la crisis sistémica. Antonio Antón, Sequitur (2026) [2013] (271 pp.)


Extracto de la Introducción:


“Existen cuatro elementos, íntimamente interrelacionados, que se encadenan históricamente y que, con diversos antecedentes, conforman un nuevo escenario sociopolítico desde el año 2010. Se han producido cambios en las condiciones materiales y de conciencia social, estrategias regresivas del poder político, distanciado de la ciudadanía, y refuerzo de las demandas sociales de bienestar y democratización, con revitalización de una expresión pública relevante y nuevos o renovados actores sociales.


Así, se combinan y condicionan los cuatro aspectos: a) el deterioro socioeconómico, con paro masivo, desigualdad social y retroceso de condiciones y derechos sociales y laborales; b) el carácter antisocial y poco democrático de la gestión de las élites dominantes y las altas instituciones políticas; c) la configuración de una amplia conciencia ciudadana, progresista y crítica, frente a la injusticia social, con gran indignación popular y reafirmación democrática frente a los poderosos; d) la expresión colectiva de una ciudadanía activa de carácter sociopolítico, democrático y pacífico, de composición de capas populares, con importante participación juvenil (con pocas perspectivas en su futuro laboral y vital y una mayor conciencia pública), por un lado, y de clases medias o con empleo cualificado (con dinámicas de descenso social y profesional), por otro lado.


Se ha abierto una profunda y prolongada pugna sociopolítica con el telón de fondo de posiciones contrapuestas, así como en el campo cultural y de la conciencia social… Las opciones básicas son dos: 1) una profunda reestructuración regresiva del Estado de bienestar europeo, con un retroceso de su modelo social, los derechos sociolaborales y la calidad democrática, así como una relegitimación de las actuales élites gestoras y los grupos dominantes de poder financiero; 2) una dinámica sociopolítica que impida esa salida y apueste por una democratización del sistema político, una renovación profunda de las élites gobernantes, una regulación institucional de los mercados financieros, con una fiscalidad progresiva, y un refuerzo de un Estado de bienestar más avanzado, con empleo decente…


En definitiva, esta investigación explica la constitución y el papel de la ciudadanía activa y la corriente social indignada como elementos nuevos y positivos que inciden en la pugna sociopolítica por la orientación de la gestión y la salida de la crisis socioeconómica y la democratización del sistema político, con el horizonte de una democracia social avanzada y más igualitaria.”


Referencia web (texto completo en abierto en PDF de la reedición en 2026) (ISBN: 978-84-15707-09-7):

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:EU:da7e6207-a303-4a40-8f79-5c0d5219717f

Reestructuración del Estado de bienestar. Antonio Antón, Talasa (2026) [2009] (583 pp.)


Extracto de la introducción:


“Este texto consta de ocho capítulos repartidos en tres partes diferenciadas. La primera es de carácter analítico y descriptivo y está constituida por el primer capítulo. Explica las tendencias generales de los Estados de bienestar europeos: Las características y trayectorias del Estado de bienestar, el diagnóstico sobre el gasto social y la desigualdad económica, las dinámicas y debates de la reforma actual, las actitudes de la población y el futuro de la reforma social.


La segunda parte es de carácter teórico y crítico y la conforman los capítulos segundo, tercero, cuarto y quinto. Es un bloque amplio dedicado a la valoración de diversas teorías e interpretaciones sobre el Estado de bienestar y su relación con la economía y la sociedad. En el capítulo segundo se detallan las teorías sobre el Estado de bienestar y sus bases sociales fundamentales, los conceptos de igualdad, solidaridad y distribución, y se explica el enfoque social. El capítulo tercero evalúa diversas ideas, particularmente, en la izquierda: La insuficiencia explicativa de la idea de polarización de ‘clase’, las tesis del ‘desmantelamiento’ y la ‘irreversibilidad’ del Estado de bienestar, la posición del pluralismo del bienestar, así como los debates sobre los límites del Estado de bienestar, las tendencias en la socialdemocracia y el nuevo paradigma de la empleabilidad. El capítulo cuarto analiza una cuestión relevante sujeta a polémica en ámbitos académicos y políticos: la modernización económica en España y el debate sobre la relación entre crecimiento económico y distribución. Junto con ello hay una valoración de las concepciones neoliberales sobre la economía, el Estado y la protección social. El capítulo quinto explica otro aspecto complejo y muy debatido: la relación entre Estado, mercado y sociedad, y la conformación de nuevos equilibrios entre ellos. En particular, se analiza el papel de la familia y el tercer sector.


La tercera parte trata tres aspectos específicos, fundamentales para completar la mirada sobre este proceso: el impacto de la crisis económica, el sistema de protección social y el papel de la educación. El capítulo sexto expone los elementos centrales de la nueva situación de crisis económica mundial, así como las particularidades en España: el paro y la encrucijada sociolaboral y política, los problemas del modelo productivo, las características de la estructura social y el tipo de políticas sociales. El capítulo séptimo, señala las características y reformas de los sistemas de pensiones europeos, sin entrar en detalle en el caso español. El capítulo octavo explica los problemas educativos en España y analiza las políticas puestas en marcha en ese ámbito desde la óptica de la igualdad de oportunidades. Finalmente, en un pequeño capítulo, a modo de epílogo, se señala sintéticamente la principal conclusión: continuidad y cambio del Estado de bienestar. No se han tratado otros aspectos importantes –de los que existen excelentes monografías- como un análisis más detallado del desarrollo del Estado de bienestar en España y otros aspectos sectoriales, por ejemplo, la sanidad y los servicios sociales o la fiscalidad y las tendencias distributivas. Quedan para otro momento.”


Referencia web de la reedición digital, en abierto, en PDF (2026) (ISBN: 978-84-96266-29-2):

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:eu:ce33d83c-4536-417b-bbac-1aebadae1fa7

Precariedad laboral e identidades juveniles. Antonio Antón, Fundación Sindical de Estudios-Ediciones GPS-Madrid (2026) [2006](221 pp.)

 

Extracto de la Introducción:


"Este texto titulado Precariedad laboral e identidades juveniles trata de las trayectorias laborales de los jóvenes trabajadores, mayoritariamente precarias, y de las tendencias de su conciencia social y sus identidades. Se ha distribuido en cinco capítulos: 1) mercado de trabajo juvenil; 2) tendencias de la temporalidad y precariedad juveniles; 3) trayectorias laborales de los jóvenes; 4) identidades juveniles y actitud ante el trabajo, y 5) las relaciones entre precariedad laboral juvenil y sindicalismo. Los tres primeros capítulos describen las tendencias del mercado de trabajo juvenil y los dos últimos incorporan el análisis del componente de la subjetividad de los jóvenes trabajadores y de su actitud ante la acción sindical…


En sus conclusiones se adelantan dos tipos de dinámicas que explican el desencuentro de jóvenes y sindicatos. Primero, los procesos de socialización laboral de los jóvenes son mayoritariamente precarios, en una situación de relativa inseguridad e indefensión. Ello hace que haya una mayor inclinación hacia estrategias adaptativas e individuales y una menor implicación en la acción sindical. Segundo, en los jóvenes trabajadores existe una conciencia de la precariedad y de la importancia del trabajo. Ello supone la existencia de un ‘interés’ por la mejora de sus condiciones sociolaborales y de empleo, una aspiración a mejorar en esas condiciones y una delegación condicionada en las funciones de representación de los sindicatos, pero con un débil sentido de pertenencia al sindicalismo. Estas cuestiones, apuntadas aquí, se tratarán detalladamente en otro texto –El devenir del sindicalismo y la cuestión juvenil- desde el ángulo del lugar de los jóvenes trabajadores en las políticas sindicales y con un análisis detallado de la actitud de los jóvenes hacia el sindicalismo.”


Referencia web (texto completo en abierto, en PDF, de la versión digital, 2026) (ISBN: 84-9721-205-3):  

 

https://acrobat.adobe.com/id/urn%3Aaaid%3Asc%3AEU%3A45766a9e-3a4b-4f74-9f5e-76aef614926a/ 

El devenir del sindicalismo y la cuestión juvenil. Antonio Antón, Talasa (2026) [2006] (220 pp.) 

 

Extracto de la introducción:


“Este texto El devenir del sindicalismo y la cuestión juvenil trata de las teorías, las dinámicas del sindicalismo y las políticas sindicales, y del lugar de los jóvenes trabajadores en ellas. Así, se analizan las características y dificultades de los vínculos entre jóvenes trabajadores y sindicatos en España en los últimos años. El problema analizado es que el sindicalismo en España apenas logra movilizar y organizar a la juventud trabajadora. Existe una significativa representatividad de los sindicatos a través de las elecciones sindicales pero se produce escasa participación de jóvenes en los procesos de acción colectiva sindical y en la afiliación sindical. Ello denota, en la gran mayoría de jóvenes trabajadores, poca identificación con el sindicalismo y la percepción de insuficientes beneficios derivados de la acción sindical que justifiquen su implicación. Y en los sindicatos expresa sus dificultades en la conexión con la gente joven. Esa fragilidad de los vínculos asociativos y culturales entre ambos, la difícil regeneración de los sindicatos, está condicionando su presente y su inmediato futuro, es decir, la evolución y renovación del sindicalismo. Ese distanciamiento está vinculado a los dos componentes básicos de la relación entre jóvenes trabajadores y sindicalismo: poco sentido de pertenencia en los jóvenes, e insuficiente capacidad de influencia externa de los sindicatos. Por tanto, la densidad de los vínculos de los trabajadores y trabajadoras jóvenes con los sindicatos junto con su participación en la acción colectiva y sindical definirán la capacidad de renovación del sindicalismo y su evolución, su devenir.”


Referencia web (texto completo en abierto en PDF de la versión digital, 2026) (ISBN: 978-84-96266-14-1):

https://acrobat.adobe.com/link/review?uri=urn%3Aaaid%3Ascds%3AUS%3A533dbbc8-79fc-3953-a04c-b972e2249d38

Selección de publicaciones

Relación de publicaciones destacadas por su calidad y su contribución al pensamiento crítico, propias y ajenas: 


VER Artículos ajenos destacados


(Abajo, el propio)

Luz en la penumbra: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

Luz en la penumbra:

¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

Artículo ajeno destacado del mes anterior:

La izquierda resurgirá. Boaventura de Sousa Santos (24/06/2026)


Ensayo sobre la necesidad de renovar la izquierda y superar su tradición, con una profunda democratización interna y externa. Selecciono varios párrafos:


El poder y la oposición. El primer paso es partir de la premisa de que, aunque gane las elecciones, la izquierda siempre está en la oposición. El poder gubernamental hoy en día es solo un componente del poder político —y quizá ni siquiera el más importante—. Cuando la derecha gana las elecciones, ostenta el poder gubernamental, el poder mediático, el poder financiero y el poder cultural. Cuando gana la izquierda, solo ostenta el primero de ellos. En relación con todos los demás, se encuentra en la oposición y debe actuar como tal. Esta es una importante asimetría de la democracia liberal que garantiza la continuidad de la tríada de la dominación moderna…


Partidos, movimientos sociales y presencias colectivas en la esfera pública. La forma-partido, tal y como existe hoy en día, favorece únicamente a la derecha. Los partidos actuales son estructuras que tienden a estar dominadas por élites centralistas, autoritarias, oligárquicas —en definitiva, antidemocráticas. Fomentan la distancia, más que la cercanía, entre sus miembros o simpatizantes y sus líderes. Este modelo beneficia a la derecha porque alimenta la fusión entre el universo de los valores ético-políticos y el de los valores económicos: los líderes de los partidos pasan sin problemas de las empresas al gobierno y del gobierno a las empresas. En la era de la socialdemocracia, las cosas eran algo diferentes, precisamente en la medida en que ambos ámbitos permanecían en cierta medida separados.


Para la izquierda, este modelo de partido es un desastre porque la falta de democracia interna socava o desacredita cualquier lucha por una mayor democracia en la sociedad. Por lo tanto, el primer paso para romper con la tradición es aceptar que la forma de partido, tal y como existe hoy en día, ha agotado su utilidad histórica y es un obstáculo tanto para la supervivencia de la democracia como para la supervivencia de la izquierda. Esto se aplica a todos los partidos de izquierda, ya pertenezcan a la coalición de gobierno o a la oposición.


Una profunda reforma interna se basa en la idea de que la izquierda debe practicar internamente la única forma de democracia capaz de sobrevivir algún tiempo: la integración de la democracia representativa y la democracia participativa. La izquierda seguirá teniendo líderes y programas, pero ambos surgirán de procesos de democracia participativa liderados por los miembros y simpatizantes del partido.


El partido de izquierdas del futuro es, por definición, un partido-movimiento, ya que la democracia interna que lo impulsa combina lógicas y procedimientos representativos con lógicas y procedimientos participativos. Esto hace que el partido esté más abierto a la colaboración con movimientos y organizaciones sociales no partidistas —una colaboración basada en la autonomía y el respeto mutuos—. Permite al partido comprender y respetar nuevas formas de protesta social que no son ni partidistas ni están organizadas por movimientos u organizaciones sociales. Se trata de presencias colectivas en la esfera pública, muchas de ellas genuinamente espontáneas y movilizadas por un acontecimiento que provoca una repulsa o indignación particulares. He escrito extensamente sobre el partido-movimiento y remito a los lectores a uno de esos textos…


El grado cero de la reforma política. De todo lo que analizo en este texto se desprende que se necesita urgentemente una profunda reforma política de los regímenes democráticos. El horizonte de esta reforma es una sociedad poscapitalista, poscolonial y pospatriarcal. La democracia que más nos acerque a este horizonte será, sin duda, muy diferente de la democracia de baja intensidad que prevalece hoy en día —una democracia que, aun así, está en peligro porque no logra defenderse de los fascistas al permitir que estos sean elegidos democráticamente.


Se trata de una tarea que debe llevarse a cabo a medio plazo. Pero hay un aspecto de esta reforma que, dada su urgencia, debe abordarse a corto plazo: la financiación de los partidos. Si se sigue permitiendo la financiación de los partidos sin límites ni transparencia, la izquierda ni siquiera dispondrá de un "a medio plazo" para imaginar la sociedad del futuro y luchar por ella…


Conclusión. A corto plazo, des-tradicionalizar la izquierda (todo el espectro de movimientos de izquierda) significa hacerla capaz —ya sea en el Gobierno o en la oposición— de garantizar que la democracia prevalezca y no se limite a sobrevivir. En última instancia, se trata de democratizar la propia democracia para permitir un medio plazo democrático. A medio plazo, la sociedad democrática será poscapitalista, poscolonial y pospatriarcal. Este medio plazo debe concebirse y prepararse a corto plazo. Ese es el tema del próximo texto.”


Referencia web original:

https://www.meer.com/es/109568-la-izquierda-resurgira

Artículos destacados


Artículo propio destacado del mes anterior

Amanecer: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

Amanecer: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

El antipluralismo de las derechas. Antonio Antón, en Público (13/06/2026) y Mientras Tanto (1/07/2026)


El carácter autoritario y corrupto de las derechas de PP y Vox, con su control del Estado y el poder económico y mediático, y la encrucijada para las izquierdas. Selecciono varios párrafos:


Las derechas españolas, particularmente las élites dirigentes del Partido Popular y de VOX, no tienen una arraigada cultura democrática. Lo que les identifica es su sentido y su práctica de la apropiación del Estado y el poder político-institucional, con una gestión autoritaria. Dan por hecho que son dueños del Estado, de la Ley y del ‘destino de la nación’, con su particular reinterpretación del pacto constitucional y el control del poder judicial y de seguridad…


Hay una responsabilidad política colectiva que asumir por la dirección socialista y, probablemente, el electorado la sancione, si no comprueba la existencia de una garantía de su ejemplaridad partidista con fuertes convicciones democráticas, como formación consecuente de izquierdas…


Las derechas cuentan con total hegemonía en los aparatos del Estado, particularmente en el poder judicial y las fuerzas y cuerpos de seguridad. El grueso de los grandes poderes económicos y de la patronal comparten esos intereses corporativos y regresivos. En el ámbito cultural e ideológico, la mayoría de los grandes medios de comunicación y gran parte de la educación (escuela concertada y universidades privadas) están imbricados con ese poder económico y político, y están condicionados por el pensamiento conservador, el nacionalismo españolista y las actitudes reaccionarias.


Admiten algunos rasgos mínimos del sistema democrático, en particular el sistema electoral (preconstitucional) y parlamentario, del que nace la legitimidad de los Gobiernos (estatal, autonómicos y municipales) y, por tanto, la posibilidad de la alternancia en los Ejecutivos.


Sin embargo, no soportan la ocupación gubernamental progresista y una básica gestión democratizadora y de izquierdas. En ese caso, no existe su (leal) oposición democrática, ni siquiera con el respeto a valores liberales clásicos como el reconocimiento del pluralismo político y la soberanía popular para determinar las políticas públicas. El Estado y su posesión está por encima de la democracia y la participación popular.


En los momentos más decisivos de la alternancia progresista se han lanzado a la deslegitimación frontal de los grupos políticos de izquierdas, gobernantes o con capacidad de influencia política e institucional. Las derechas españolas no garantizan la democracia y los avances sociales. Deben estar contrapesadas con una fuerte izquierda social y política y una amplia conciencia cívica. Necesitan una profunda reconversión democrática.


Estamos al final de la legislatura, con una incertidumbre respecto de las posibilidades de cambio de ciclo político. Se abre la doble alternativa: la continuidad progresista en las próximas elecciones generales, con la renovación de una nueva etapa de avance social y democrático; o bien, la amenaza de una victoria derechista, que vaticina una involución regresiva de los derechos sociales y la democracia. La incertidumbre se instala en gran parte de la sociedad. Queda camino por recorrer.”


Referencia web original:

https://www.publico.es/opinion/columnas/antipluralismo-derechas.html


Referencia web de la reedición en Mientras Tanto n.º 258(1/07/2026):

https://mientrastanto.org/258/de-otras-fuentes/el-antipluralismo-de-las-derechas/

Ensayos e investigaciones

       




Ver todas: Investigaciones

Ver: Ensayos destacados

     Último año:  

Porfiar a pesar de los nubarrones:

¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

Procesos de identificación feminista. Antonio Antón, en Mientras Tanto, n.º 258 (1/07/2026) y Nueva Tribuna (24/07/2026).

 

Versión adaptada de la Comunicación de Sociología de Género presentada al XVI Congreso Español de Sociología, Bilbao, julio de 2026. Selecciono varios párrafos:

 

“El objeto de análisis es el sentido de las identificaciones colectivas, ambivalentes desde el punto de vista de su significado ideológico y político, y la conveniencia de la identificación feminista, con una perspectiva igualitaria-emancipadora. Este tema está vinculado con la formación del sujeto social, la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, así como con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Tiene un enfoque sociohistórico. Se trata de analizar el proceso de conformación de los sujetos sociales y superar, por un lado, el simple identitarismo particularista reaccionario o posmoderno, y por otro lado, el universalismo abstracto e indiferenciado, de carácter liberal o conservador…


Desde la sociología crítica la pertenencia e identificación colectivas progresistas se van formado a través de las relaciones sociales, sobre la base de una práctica social prolongada, una interacción relacional solidaria tras los objetivos de libertad, igualdad y reciprocidad. El hacerse e identificarse feminista es una conformación social, procesual e interactiva: supone comportamientos duraderos igualitarios-emancipadores y solidarios, interrelacionados con esa subjetividad. Es la experiencia vital, convenientemente interpretada, la participación en la pugna social y cultural en sentido amplio, incluyendo hábitos, estereotipos y costumbres además de subjetividad, frente a la desigualdad y la discriminación, la que va formando la identidad feminista, o cualquier otra de capas subalternas, como la identificación de clase, la identidad nacional y la antirracista o decolonial. El componente social de la interacción humana es el principal para forjar el reconocimiento y las pertenencias grupales e individuales y dar soporte a la acción colectiva…


En definitiva, en el debate sobre el sujeto y la identidad feminista, que no femenina, habría que superar los determinismos sociodemográficos y estructurales, así como los idealismos culturalistas de priorizar, para definir su carácter, los proyectos y aspiraciones, aunque sean también importantes. A partir de la realidad de desigualdad y subordinación de las mujeres -y otros grupos subalternos- e integrando las demandas de sus derechos igualitarios y emancipadores, debería ponerse el acento, desde esta interpretación relacional y crítica, en los procesos de identificación colectiva derivados de unas prácticas sociales, unos comportamientos o unas costumbres comunes que establecen unos vínculos sociales y una cultura sociopolítica con ese carácter feminista. Es el nexo social y realista para una transformación sociopolítica hacia la libertad y la igualdad.”


Referencia web original:  

https://mientrastanto.org/258/ensayo/procesos-de-identificacion-feminista/


Referencia web de la versión editada en Nueva Tribuna (24/07/2026):

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/analisis-sociologia-procesos-identificacion-feminista/20260724003616252662.html

Actitud juvenil ante la discriminación y la democracia. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 257 (1/06/2026)


Ensayo sobre la preferencia mayoritaria de la juventud por la democracia, el distanciamiento juvenil de las élites políticas, la persistencia de la desigualdad de género y la violencia machista, la discriminación relacional y el maltrato, y la actitud ante la inmigración y la segregación étnico-nacional. Transcribo la introducción:


“El amplio estudio sociológico «Jóvenes españoles 2026» de la Fundación SM, que acaba de publicarse, aporta numerosos datos de la opinión de la juventud (15 a 29 años) sobre diversos aspectos, con una amplia muestra de más de cinco mil encuestas realizadas por la agencia de investigación 40dB. Es un buen punto de partida sociológico para analizar la realidad juvenil, sometida a distintas interpretaciones, más o menos sesgadas, e intereses diversos.


En la primera parte explico la actitud de la gente joven hacia la democracia o un régimen autoritario. Es un tema con muchas aristas políticas e ideológicas, sobre el que en las izquierdas hay cierta confusión analítica y desorientación normativa y en las derechas una tendencia hacia el autoritarismo.


En la segunda parte me centro en dos aspectos, dentro de una vivencia discriminatoria más general, vinculados con un fuerte conflicto sociopolítico y controversia cultural: la opinión juvenil, con una profunda brecha por sexo/género, ante la persistencia de la desigualdad de género y la violencia machista; y su actitud ante la inmigración y la segregación étnico-nacional, puesta de relieve estas semanas por el pacto de PP y Vox, con la defensa del criterio supremacista de la «prioridad nacional».”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/257/ensayo/actitud-juvenil-ante-la-discriminacion-y-la-democracia/

Política, democracia y hegemonía. Antonio Antón, en Mientras Tanto, n.º 255 (1/04/2026)


Ensayo sobre estos tres conceptos fundamentales de la teoría política crítica. Transcribo su introducción:


“En esta reflexión sobre el concepto de política y su papel autónomo, voy a exponer su significado como relaciones de poder, como acumulación, pugna y correlación de fuerzas sociales y políticas. La política consiste en el acceso y la gestión del poder institucional, acompañados por la hegemonía ideológico-política y cultural. La participación ciudadana y el consentimiento (o el disenso) cívico, a través de la democracia, son expresión de la soberanía popular frente al poder (o la tiranía).


Este enfoque de la política como conflicto sociohistórico en torno a la dominación de un grupo social, dominante, frente a otros, dominados o subalternos, se diferencia del mecanicismo determinista y el idealismo discursivo, habituales en las izquierdas y el ámbito académico.


En primer lugar, voy a precisar el concepto de autonomía de la política, haciendo alusión a varios pensadores de las izquierdas. En segundo lugar, expongo una crítica a la sobrevaloración de la comunicación o la lucha ideológica para conformar fuerza social. En tercer lugar, profundizo en la concepción de que la democracia y la articulación popular son claves para las izquierdas.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/255/ensayo/politica-democracia-y-hegemonia/

La reconstrucción de la izquierda transformadora. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 254 (1/03/2026)


Ensayo sobre la incapacidad -hasta ahora- para afrontar el declive alternativo, la formación del espacio socioelectoral alternativo, la pugna por la primacía estratégica y de poder, las tendencias políticas de la izquierda transformadora con las dificultades para su articulación unitaria y pluralista, su corporativismo y autonomización elitista y la voluntad de superación. Selecciono los últimos párrafos:


“He explicado las grandes dificultades para que las actuales élites partidarias alternativas sean capaces de afrontar los grandes retos existentes para las clases trabajadoras y la ciudadanía progresista. No obstante, existen energías sociopolíticas y democráticas para abordar con realismo, voluntad y esperanza las tareas de refuerzo de una trayectoria transformadora. Pero los límites de los grupos dirigentes tienen que ser compensados por el mayor protagonismo de sus militantes y bases sociales, en un proceso de reconstrucción del conjunto de la izquierda alternativa, incluida la nacionalista.


Termino con una convicción. De momento, no veo mimbres realistas e integradores suficientes, sobre todo en los liderazgos partidarios actuales, para avanzar hacia una solución completa que asegure su reconstrucción, con una dinámica transformadora, renovadora e integradora. Existe una profunda desconfianza entre las direcciones (y parte de sus militancias) de la actual coalición Sumar y Podemos por el proceso de sustitución de la primacía dirigente del conjunto, que ostentaba Podemos.


Sin abordarlo, y consensuar el equilibrio dirigente y la estrategia compartida, con procedimientos democráticos y de respeto a la pluralidad, es difícil avanzar en una colaboración del conjunto, dando por supuesto que ambas fuerzas y su cooperación son imprescindibles para garantizar la remontada política y electoral de la izquierda alternativa, además de la colaboración de las izquierdas nacionalistas, que priorizan su propio autodesarrollo.


Habrá que seguir evaluando las diversas iniciativas puestas en marcha que pretenden definir una salida a esta perspectiva preocupante, y que están levantando muchas expectativas. Para evitar una nueva frustración, se debería pasar por activar mucho más a la ciudadanía progresista y de izquierdas, con un mayor papel protagonista de esas bases sociales, reforzar el proyecto democratizador y de reforma social y renovar las estructuras dirigentes partidarias con un talante unitario e integrador de la pluralidad. Se trata de generar mejores condiciones para la remontada socioelectoral, evitar la victoria de las derechas en las próximas elecciones generales, garantizar la prolongación de la gobernabilidad progresista y abrir una etapa de un nuevo impulso transformador efectivo.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/254/ensayo/la-reconstruccion-de-la-izquierda-transformadora/

El supremacismo neocolonial. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 253 (1/02/2026)


Ensayo sobre el reagrupamiento del poder neocolonial, el autoritarismo imperialista, la adaptación de las élites europeas y los sujetos y proyectos de cambio democratizador y por la paz mundial. Selecciono varios párrafos:


"Pero el problema principal y su solución decisiva dependen del tipo de orientación estratégica del espacio común. Básicamente, se dibujan dos opciones contrapuestas, tras las que se prefiguran distintas fuerzas sociopolíticas.


Una, más autoritaria y regresiva, así como neocolonial y dependiente de la recolocación en la dominante jerarquía imperial de EEUU. Es la dinámica hacia la que tienden la mayoría de las élites europeas, en un proceso de adaptación seguidista a esa subordinación, temerosas de la democratización de sus pueblos y el empuje del Sur Global.


Supone la apuesta de los principales grupos de poder del Norte por la hegemonía global, hacia un sistema autoritario posdemocrático, con el incremento de la confrontación de bloques, mayor rearme y belicismo atlantista, con riesgo de guerra generalizada, ante las resistencias del Sur Global.


Otra opción es más social y democrática, con un diseño pacífico y multilateral, refundando la mejor tradición europea igualitaria y emancipadora. Este diferenciado proyecto geopolítico para Europa ya se vislumbra en los tres ejes que se vienen exponiendo: autonomía estratégica sin dependencia de la OTAN y EEUU, con desarrollo de la multipolaridad colaborativa; oposición a los hegemonismos imperiales autoritarios y refundación comunitaria; refuerzo de la igualdad social, incluido por sexo/género, con respeto a la diversidad étnico-cultural, la convivencia intercultural y la sostenibilidad medioambiental; profundización de la democracia, con la promoción de la cooperación, la participación deliberativa, así como el reconocimiento de la pluralidad política y las libertades individuales y colectivas.


En ese sentido hay indicios sociopolíticos y culturales de las dinámicas sociopolíticas que ya están insertas en el panorama internacional. Por un lado, veremos la firmeza y las capacidades del pulso de China ante el objetivo trumpista de doblegarle, combinada con su paciencia estratégica, así como las de sus aliados de los BRICS. Estos tienen gran heterogeneidad de sistemas políticos, niveles económicos y tradiciones culturales, pero comparten la indignación y el resentimiento derivados del extractivismo y la prepotencia colonial occidental, y se mueven en esa tensión entre la sumisión adaptativa y la firmeza por mejorar su posición.


Por otro lado, se encuentra la resistencia democrática de las ciudadanías estadounidense y europeas y su capacidad articuladora en el ámbito sociopolítico, cultural e institucional, que pueden resquebrajar la legitimidad cívica y la representatividad electoral e institucional del propio plan autoritario del trumpismo y la derecha ultra europea...


Por tanto, junto con las dinámicas autoritarias y regresivas de los grupos de poder y las trayectorias resistentes y adaptativas del Sur Global, en ambos ámbitos del Norte, EE. UU. y Europa, se pueden reforzar las tendencias democratizadoras, frenar este ciclo autoritario amenazante y abrir nuevas perspectivas para el avance social y democrático, así como para la paz mundial y los derechos humanos. El futuro está en manos de la gente.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/253/ensayo/el-supremacismo-neocolonial/

Movimientos sociales y cambio global. Antonio Antón Morón (20/01/2026)


(Comunicación presentada al XVI Congreso Español de Sociología. Grupo de trabajo 20: Acción colectiva, Movimientos sociales y Cambio social. Bilbao, julio de 2026) (Aprobada el 23/04/2026)

 

Introducción. Esta comunicación analiza la articulación de la acción colectiva y la movilización popular, con una dinámica de cambio global de progreso, así como su conexión con la formación de sus élites representativas y la elaboración de una teoría social crítica que mejore su capacidad interpretativa y orientadora. Se trata de profundizar en las particularidades españolas, sobre su diversidad social y política, y tener en cuenta la experiencia popular de acción cívica, con sus marcos socioculturales y los procesos democratizadores.

 

https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:eu:6d150eb3-6f37-46de-9f26-973b9a518330


Una versión adaptada se publica en Nueva Tribuna (13/06/2026): 

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/analisis-politico-movimientos-sociales-cambio-global/20260613040300251273.html

Acerca de lo woke: experiencia, identitarismo y universalismo. Antonio Antón, Mientras Tanto n.º 250 (1/11/2025)


Ensayo sobre el sentido y la justificación de lo woke, junto con la experiencia española y algunas reflexiones teóricas sobre justicia social, reciprocidad y políticas compensadoras y los fundamentos de un universalismo concreto, emancipador, igualitario y solidario. Selecciono varios párrafos sobre la justicia social:


“Tercero, la justicia social. Parte de la situación desigual de las personas y grupos sociales y la redistribución y la protección pública se regulan de acuerdo y como respuesta a las necesidades sociales. Consiste en un trato ‘compensador’, en los ámbitos públicos y comunitarios, ante situaciones desiguales, una realidad persistente en distintos planos de la sociedad.


Por tanto, son insuficientes la simple equidad meritocrática o el trato igual, haciendo abstracción de la (desigual) realidad social, por origen, estatus y trayectoria. La justicia debe considerar las situaciones personales o grupales distintas. Así, cuando existen necesidades desiguales, la justicia social exige adecuación o compensación de las políticas públicas para reequilibrar esa desigualdad y avanzar hacia la igualdad real. Es el criterio habitual en distintos campos de las democracias sociales avanzadas: desde la fiscalidad progresiva -quien más tiene, más paga-, hasta las prestaciones o subsidios no contributivos -por estado de necesidad y con el derecho a una vida digna-, la educación compensadora -ante mayores necesidades educativas- o la sanidad pública -ante el distinto estado de salud o grado de enfermedad-. La correspondencia redistributiva y protectora pública o de apoyo comunitario no es mecánicamente igual para todas las personas, ni proporcional a la contribución aportada, sino que la justicia (social) exige adecuación a esa necesidad social, derivada de una condición desigual previa.


Es el fondo de la concepción del valor de la solidaridad (fraternidad y sororidad), en las relaciones sociales e institucionales, en el que el contrato social de las obligaciones públicas (o el apoyo mutuo interpersonal o familiar) no derivan de las aportaciones o empleos realizados previamente, sino que, dando por supuesto un pacto global de sociabilidad, ciudadanía o interacción humana e intergeneracional, se atienden las necesidades humanas, según el viejo criterio socialista de ‘cada cual según su capacidad y a cada cual según su necesidad’.

Se trata del criterio justificativo de las políticas de igualdad sustantiva, partiendo de la desigualdad real -de estatus, trayectoria, apropiación y dominio-, que está detrás de lo woke, como conciencia y reconocimiento, y las políticas de identidad, distributivas y compensadoras, que responden a las necesidades particulares de grupos sociales en situación de discriminación o dinámicas desventajosas, pero están incardinadas en la finalidad universalista de avanzar hacia la igualdad real.


Es la concepción de una justicia social avanzada contra la que se oponen las fuerzas liberales, conservadoras y ultraderechistas, que consideran estas políticas sociales o culturales reequilibradoras, como inmerecidas e injustas, contraponiendo y haciendo prevalecer las otras dos concepciones, de la equidad meritocrática y la igualdad -abstracta- de trato. La ofensiva práctica e ideológica contra los supuestos excesos de lo woke conlleva el retroceso de la solidaridad pública, el recorte del Estado de bienestar, la anulación de la justicia social según necesidad, consideradas un ‘exceso’ de la normalidad del actual orden neoliberal (capitalista, neocolonial, supremacista y patriarcal). En las democracias sociales avanzadas se trata de acertar con una combinación adecuada de los distintos criterios de justicia y reforzar la ‘solidaridad social’.


No obstante, hay que recalcar que este valor de la solidaridad forma parte, junto con la libertad y la igualdad, del núcleo fundamental de los valores universales. Junto con otros valores decisivos, como el de la democracia y el laicismo, constituyen la referencia universalista de la mejor tradición humana, adecuada a las distintas culturas y realidades mundiales, pero superadora del relativismo cultural o el nihilismo adaptativo al poder. Supone la readecuación del universalismo, con una perspectiva transformadora liberadora.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/250/ensayo/acerca-de-lo-woke-experiencia-identitarismo-y-universalismo/


Reeditado en Voces Críticas nº 53- Noviembre 2025:

https://mailchi.mp/672b146d56de/voces-criticas-53-noviembre-2025

Lo woke y el debate sobre las identidades colectivas. Antonio Antón, en Rebelión (24/10/2025)


Ensayo reelaborado sobre el sentido de la identidad, la conveniencia de la identificación feminista, la relación de la identidad colectiva con la formación del del sujeto social, la combinación entre distintas identificaciones parciales y el significado de la interseccionalidad. Transcribo la introducción:


“Este ensayo trata sobre el sentido de las identificaciones colectivas, ambivalentes desde el punto de vista de su significado ideológico y político, la conveniencia de la identificación feminista y antirracista, con una perspectiva igualitaria-emancipadora, la vinculación de la identidad colectiva con la formación del sujeto social, y la combinación e interseccionalidad de sus identificaciones parciales, junto con el carácter sociopolítico de ciudadanía y el universalista como ser humano. Tiene un enfoque sociohistórico. Se trata de analizar el proceso de conformación de los sujetos sociales y superar, por un lado, el simple identitarismo particularista posmoderno, y por otro lado, el universalismo abstracto e indiferenciado, de carácter liberal.


En este tiempo que hay una ofensiva ultraconservadora contra las identidades progresistas, descalificadas por las derechas extremas como woke; es imprescindible clarificar el sentido de las identidades, en particular la feminista, y su interacción multidimensional y relacional para reafirmar una dinámica igualitaria y emancipadora y superar el individualismo abstracto.


Por un lado, hay que constatar las desigualdades por motivos étnico-culturales o de raza, con particular impacto en las personas inmigrantes, con un fuerte crecimiento en España, y la necesidad de priorizar la defensa de sus derechos e intereses; se trata de desarrollar una cultura antirracista, decolonial e intercultural, clave para la integración social y convivencia sociocultural en las clases populares españolas y europeas.

Por otro lado, existe una ofensiva política, relacional y cultural de carácter reaccionario y ultraconservador de las nuevas fuerzas de extrema derecha que pretenden hacer retroceder los derechos feministas hacia un modelo tradicional y patriarcal de subordinación femenina; requiere una trayectoria democratizadora y antiautoritaria, común a otras fuerzas sociales.


De ahí, el carácter más multidimensional, interseccional e inclusivo del presente feminismo, abarcando toda la diversidad y complejidad de la acción emancipadora, con la conformación de un proceso unitario y complementario de problemáticas singulares, sujetos colectivos e identificaciones parciales, en una dinámica cooperativa de respuesta y, al mismo tiempo, de conjunción y superación, en un proceso identificador feminista más global e interrelacionado respecto de las especificidades y la diversidad de cada dinámica particular, que evite sus efectos disgregadores.


Se trata de fortalecer el feminismo frente al machismo, de articular procesos identificadores de ese sujeto colectivo, anclados en la realidad de opresión específica pero asociada a la dinámica social y cultural progresista y los valores universalistas de igualdad, libertad y solidaridad, constitutivos del feminismo en estos más de dos siglos. Supone continuidad emancipadora y renovación y adecuación práctica y teórica ante las nuevas realidades sociales.”


Referencia web original:

https://rebelion.org/lo-woke-y-el-debate-sobre-las-identidades-colectivas/

La claudicación de la Europa liberal. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 248 (1/09/2025)


Ensayo sobre la rendición de las élites europeas ante Trump, la prepotencia imperial trumpista y el supremacismo estadounidense, el fiasco de la autonomía estratégica europea, el soberanismo oligárquico y, frente a todo ello, otra Europa, otro mundo, son posibles. Selecciono varios párrafos:


“Su objetivo está claro: la primacía de EE. UU., la subalternidad de Europa y el control y sometimiento del Sur Global, que se le escapa. Es una dinámica imperial, autoritaria e iliberal que pretende reforzar a las derechas extremas en Europa, cuartear su Estado de bienestar y de derecho y vaciar la democracia representativa. Es el cierre a la Europa liberal progresista, a su modelo social y democrático. Sin que se plantee, de momento, la ruptura de la UE o la salida de la Unión, se acomete una profunda reorientación geopolítica, estratégica y de articulación institucional.


Junto con mayor dependencia de la OTAN y el militarismo, se refuerzan los soberanismos estatales y los nacionalismos excluyentes y antiinmigración, las dinámicas institucionales autoritarias y tecnocráticas y la recomposición de las élites dirigentes, con la colaboración entre las derechas tradicionales, liberal-conservadoras, y las ultraderechas postdemocráticas…


Se trata del gran soberanismo de las élites y grupos de poder de los principales países, en busca del interés de sus oligarquías respectivas y sus elementos comunes frente a sus mayorías sociales y a terceros países más subalternos. En ese camino, las derechas tradicionales se aprestan a colaborar con las derechas extremas, cada vez más potentes e influyentes, seguidistas del reaccionarismo imperial del trumpismo en contradicción con su supuesto nacionalismo como bienestar de sus poblaciones y cada vez más aupadas al argumento esencialista pro-oligárquico. El resultado es neutralizar a las izquierdas y movimientos progresistas y monopolizar el poder institucional y cultural-ideológico. La socialdemocracia europea, particularmente la alemana, la danesa y la británica, con posiciones de gobierno, se va derechizando, en especial con el exclusivismo nacional, el militarismo y la segregación racista…


La reacción popular progresista se construye sobre la base de evidencias sufridas de desigualdades y recortes de estatus, reconocimiento y poder. No son suficientes los discursos preventivos o la denuncia pública; los programas son necesarios para los sectores avanzados o críticos y para la elaboración de línea política partidista, constitutiva del contrato socioelectoral con sus bases sociales. Pero la formación y articulación de un sujeto sociopolítico y un conglomerado electoral de izquierdas o progresista, más con la plurinacionalidad española, con su implementación práctica y su representación pública, es más compleja. Depende de encrucijadas o coyunturas estratégicas donde confluyen relación de fuerzas, legitimidades, actores… y representantes (políticos, sociales e intelectuales) con teoría, organización y discurso.


El futuro está abierto. El ciclo de progreso no está muerto. Hay motivos y condiciones para la pugna democratizadora o, si se quiere, igualitaria y emancipadora. Para avanzar, es insuficiente señalar solo el horizonte o expresar simples gestos diferenciadores. Hay que precisar el camino y concretar la formación de las fuerzas sociopolíticas para caminar. La trayectoria inmediata es difícil, pero al mismo tiempo estimulante para las izquierdas. No es inevitable la salida reaccionaria. En la sociedad siguen vigentes los grandes valores de igualdad, libertad y solidaridad. Frente a la involución social y democrática, otra Europa, otro mundo, son posibles.”


https://mientrastanto.org/248/ensayo/la-claudicacion-de-la-europa-liberal/

Respuestas a la amenaza ultraderechista. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 247 (1/07/2025)


Ensayo completo en el que explico la involución sistémica, las condiciones político-sociales del ascenso ultra, el contexto europeo ante el avance ultra y la actual dinámica reaccionaria, el descrédito y el reajuste del poder establecido, las estrategias socioliberales fallidas, la ofensiva ideológica ultra y la interacción entre la pugna sociopolítica y la ideológica. Selecciono varios párrafos:


El avance de la influencia política, cultural, electoral e institucional de las ultraderechas, en esta última década, es evidente. Desde un enfoque democratizador, se trata de explicar la especificidad del ascenso actual de esta tendencia ultraderechista y analizar sus causas, para aportar fundamentos analíticos, teóricos y estratégicos para hacerle frente hoy y superarla.


Avanzo su sentido general, con algunos rasgos comunes: nacionalismo excluyente, autoritarismo institucional, prepotencia económica, dominio neocolonial, militarismo. Supone una involución de los derechos sociales, civiles y políticos, mayor segregación étnico-racial y antifeminista y el negacionismo climático…


En definitiva, las fuerzas ultraderechistas, aun con elementos irracionales, idealistas y voluntaristas, tienen un fundamento realista: están incrustados y refuerzan su poder en las estructuras estatales, sociales y económicas, implementan sus políticas reaccionarias, de forma directa o condicionando las instituciones políticas, y utilizan sus guerras culturales para dar legitimidad a sus avances estructurales y ensanchar su representatividad.


La crítica y la oposición democráticas y de izquierdas frente al ascenso ultra o, si se quiere, la resistencia antifascista, se fundamentan en la acción cívica frente al carácter reaccionario de su proyecto y su trayectoria de dominación: regresivo, segregador y antiigualitario en lo social y relacional; ultraconservador en lo cultural; y autoritario y antidemocrático en lo político-institucional.


En consecuencia, la ofensiva ultra no solo, ni principalmente, es cultural, por lo que no es suficiente la prioridad por la pugna ideológica contra ella. Su intensa labor de socialización cultural, con nuevos discursos e instrumentalización de todo un cúmulo de aparatos comunicativos, buscan asentar un nuevo sentido común o hegemonía ideológica. Es imperioso desplegar una actividad de elaboración de pensamiento crítico y una acción divulgativa y de debate público para contrarrestar las falacias y argumentos derechistas.


No obstante, el plan global de las derechas extremas pretende imponer una transformación profunda de las relaciones de dominación en el conjunto de las estructuras sociales hacia: un sistema político postdemocrático, la reducción del Estado social y de derecho, un orden internacional neocolonial con la primacía estadounidense.


La respuesta transformadora, democrática y solidaria sigue estando en la acción cívica de las mayorías sociales, con el ejercicio de su principal arma, la participación democratizadora respecto de las relaciones desiguales y las estructuras de dominación. El problema es, sobre todo, sociopolítico, donde confluyen intereses sociales, sujetos colectivos y agenda de cambio.


La solución pasa, principalmente, por la masiva activación popular y democrática, por la participación activa de la ciudadanía y su reflejo representativo e institucional. El factor clave es la práctica social, la experiencia popular en el conflicto sociopolítico y cultural, con su articulación plural y unitaria frente a las dinámicas de involución socioeconómica, sociocultural e institucional.”


Referencia web original:

https://mientrastanto.org/247/ensayo/respuestas-a-la-amenaza-ultraderechista/

Perspectivas de la izquierda alternativa. Antonio Antón, en Mientras Tanto n.º 246 (1/06/2025)


Ensayo completo donde trato: el declive de la izquierda alternativa, superar el sectarismo partidista, las dinámicas regeneradoras, el riesgo de involución y la voluntad transformadora, desafiar al mal mayor, frente a la prioridad contra el mal menor, preservar las fuerzas transformadoras, enseñanzas históricas y pugna competitiva, el camino hacia la recomposición y las bases para abordar la renovación y la remontada. Transcribo el párrafo final:


“La conclusión es que, frente al declive representativo y de influencia de la izquierda alternativa, la solución vendrá de abajo, y los liderazgos deberán demostrar su capacidad para articular una dinámica transformadora y democrática, en condiciones desfavorables. Su renovación y ampliación procederá de la confluencia de la experiencia de acción popular, la articulación democrática y la cultura crítica de una nueva generación, con los valores de libertad, igualdad y solidaridad. Queda abierta la tarea de la recomposición y la remontada de la izquierda alternativa en la próxima década.”


https://mientrastanto.org/246/ensayo/perspectivas-de-la-izquierda-alternativa/

Caminos por recorrer: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!

Caminos por recorrer: ¡SE HACE CAMINO AL ANDAR!