SE HACE CAMINO AL ANDAR: Estudiar, comprender, transformar

Artículos y ensayos ajenos destacados

Selección mensual del texto más significativo para un pensamiento crítico.

(Los anteriores a diciembre de 2019 están, junto con los propios, en: Artículos destacados)

Occidente y sus delirios coloniales: el desastre de Afganistán se veía venir. Pankaj Mishra (29/08/2021)

Una crítica profunda y realista de este ensayista angloindio sobre los errores estratégicos e intelectuales de las élites occidentales. Selecciono varios párrafos:

“Las críticas a la retirada del ejército estadounidense delatan los delirios de grandeza alimentados desde hace tiempo y aún vivos en Londres, Nueva York y Washington DC y hacen pensar que la verdadera amenaza para la seguridad y la credibilidad de Occidente no está en lo que suceda en las zonas rurales afganas, sino en las disfunciones políticas e intelectuales en el mundo angloamericano, que nos han proporcionado, uno detrás de otro, los fracasos militares en Afganistán, Irak y otros países, la crisis financiera, el Brexit y Trump…

Las escasas voces afganas que se oían procedían, casi en su totalidad, de una élite que trataba de sustituir a los talibanes, gente que después se hizo tristemente famosa por su extraordinario nivel de corrupción e incompetencia. En mis propios artículos para publicaciones estadounidenses, sentía las presiones de mis jefes para que no me apartara demasiado del consenso nacional sobre la idea de que los estadounidenses estaban impulsando la democracia y liberando a los afganos, sobre todo a las mujeres, de sus crueles opresores. Esa falsa ilusión convirtió la guerra de Afganistán en un gran fiasco intelectual: un fracaso crucial que plantó la semilla de todos los demás fracasos —diplomáticos, militares y políticos— en Irak y otros países, redujo drásticamente el poder y la influencia de Europa y Estados Unidos en el mundo y regaló enormes ventajas estratégicas y geopolíticas a países como Irán, Rusia, China y Turquía…

Hoy parece innegable que fue una locura extraordinaria vincular el prestigio, la seguridad y la credibilidad de Occidente a la alucinación de un poder largamente desaparecido, unas guerras neoimperialistas y unas cruzadas humanitarias. Porque ni las jerarquías raciales y geopolíticas ni las tecnologías militares creadas por europeos y norteamericanos blancos cuando colonizaron el mundo en el siglo XIX se pueden reproducir en el XXI. No cabe duda de que la reaparición de los brutales talibanes, con sus turbantes negros y sus largas barbas, alimentará una fantasía masculina sobre el justo combate de Occidente contra unos nativos atrasados e intransigentes. “La resistencia acaba de comenzar”, tuiteó Bernard-Henri Lévy la semana pasada. Pero lo más urgente es salvar, a Occidente y a los afganos, de los locos quijotescos del imperialismo.”

Referencia web original: https://elpais.com/ideas/2021-08-29/occidente-y-sus-delirios-coloniales-el-desastre-de-afganistan-se-veia-venir.html

Individuo y orden social en los comienzos de la modernidad: consideraciones sobre la categoría de individuo a propósito de la obra póstuma de Andrés Bilbao “Individuo y orden social”. Carlos Prieto (26/08/2021)

Ensayo valorativo (13 pp.) sobre este sugerente sociólogo en una temática que ha adquirido nueva relevancia en esta modernidad tardía y sobre la que hay que profundizar. Transcribo su resumen introductorio y un párrafo significativo:

“El artículo tiene un doble objetivo. Por un lado, quiere participar en la vieja disputa acerca del papel que ha jugado la categoría del ser humano entendido como individuo en la construcción del orden social de la modernidad. Y, por otro, el de hacerlo a partir de las aportaciones de Andrés Bilbao sobre el tema tal y como se recogen en su obra póstuma. Con el fin de desentrañar todo su sentido contrastamos sus ideas con las del antropólogo francés Louis Dumont y extraemos de esa comparación algunas conclusiones de interés. Un mejor conocimiento de los orígenes del orden social moderno redunda siempre en un mejor conocimiento de los problemas del presente…

Vistas así las cosas, los pilares con los que, según los pensadores de los siglos XVII y XVIII europeos, se construye (o debe construirse) el (nuevo) orden social no sería sólo el individuo (o, para ser más precisos, una determinada forma de concebirlo; un ser humano libre, autónomo, independiente y egoísta) sino, junto con él, la actividad de trabajo y el espacio societal de la economía del mercado como gran instancia social de coordinación. No un pilar, sino tres y los tres necesariamente conectados. Y los tres pensados y concebidos como entidades estrictamente nuevas: tanto el individuo como el trabajo y la economía de mercado.”

Referencia web original: https://revistas.ucm.es/index.php/CRLA/article/view/72830/4564456558059

El feminismo se ha vuelto feo: ¿qué está pasando? II. Nuria Alabao (9/07/2021)

Segunda parte del interesante ensayo sobre las divisiones en el feminismo y su apuesta por un feminismo ‘de clase’, crítico al feminismo institucional representado por el PSOE que ha utilizado una posición abolicionista de la prostitución (influyente en Unidas Podemos) y contra los derechos de las personas trans (en confrontación inicial con UP y los colectivos LGTBI que han vencido con su nueva ley). La pugna desatada por ese feminismo institucional socialista buscaría dividir el movimiento de base y mantener su prevalencia político-cultural, con su punitivismo y su puritanismo, así como sus privilegios en la representación institucional, académica y mediática.

Además, pretendería aislar al feminismo transformador e interseccional, mayoritario en la movilización social de estos años, frente al conservadurismo sociocultural, por la igualdad social, contra la violencia machista y por la libertad para desarrollar las opciones sexuales y de género. Esa estrategia de sectarismo, prepotencia y fanatismo ha generado perplejidad y debilitamiento del movimiento feminista y su capacidad unitaria, expresiva y movilizadora, pero estaría condenada al fracaso (el cese de la Vicepresidenta Calvo es sintomático) por la persistencia de las desventajas de género y la propia articulación feminista transformadora.

Una última consideración. Se cita la etiqueta feminismo de clase (o anticapitalista) y se habla de las mujeres migrantes, pero se echa en falta la preocupación por la problemática más general de la mayoría popular de las mujeres por su discriminación, desigualdad y segregación en los campos económico-laboral y de reproducción vital, educativo y de cuidados, así como respecto de su estatus social, cultural y político-institucional, presentes en los 8 de marzo y mucha actividad de base y descentralizada. Particularmente afectan a las jóvenes precarizadas, sometidas a mayor sobresfuerzo y desventajas y con fuerte descontento (tal como recogen los últimos estudios demoscópicos), que es la base principal de las amplias movilizaciones feministas. Y una dinámica igualitaria-emancipadora en esos campos es fundamental para continuar la masividad de la activación feminista, consolidar su arraigo, superar los obstáculos divisivos y reafirmar un feminismo crítico, plural y unitario. Selecciono varios párrafos significativos:

“Del 15M y los movimientos de base también vendrá un feminismo que piensa que el orden de género atraviesa por igual a mujeres y personas LGTBIQ y que no se puede combatirlo sin atacar estas intersecciones –y sin vincularlas a un proyecto más amplio de transformación social–. A menudo se le llama “transfeminismo”. El debate sobre “el sujeto del feminismo” –presente desde hace más de 100 años– que ha estallado con la cuestión de la Ley Trans también apuntaba a la línea de flotación de ese feminismo de base más diverso y transformador. Pero ha quedado patente que la mayoría del feminismo está del lado de los derechos de las personas trans. El feminismo del PSOE ha perdido pie…

Por lo que sabemos de la nueva ley de trata que ha anunciado el PSOE, también estará concebida bajo ese marco contrario al consentimiento de las prostitutas y diseñada como herramienta para el control de las migraciones. Nada nuevo en el PSOE, pero ¿por qué Podemos se lanza a competir por ese espacio político? ¿Por qué el feminismo de Podemos se parece cada vez más al del PSOE? ¿Tiene que ver la influencia de una IU que siempre se ha declarado abolicionista? Es inevitable verlo como un error político. Primero, porque renuncia a sostenerse y construir su propio espacio político, y también porque apuesta por un feminismo de minorías. El abolicionismo puede parecer una postura mayoritaria en el feminismo –aunque también hay dudas sobre esto, probablemente solo son las más movilizadas y virulentas–. Pero sobre todo, el sentido común social camina en dirección contraria. Todas las encuestas sobre prostitución muestran recurrentemente una mayoría clara de personas –superior al 60%– a favor de descriminalizar el trabajo sexual. También, la mayoría de mujeres e incluso de votantes del PSOE.

Así, estos encendidos debates forman parte de la guerra interna de la izquierda institucional por tratar de representar al feminismo. Es una lucha por el poder y por los recursos del Estado. Pero también hay un intento de cierto feminismo institucional de división del movimiento para deshacerse de sus segmentos más subversivos, aquellos con demandas radicalizadas que cuestionan sus propias posiciones sociales. El objetivo: devolver a la marginalidad al feminismo de base que ha tenido enorme presencia pública con los grandes 8M y las huelgas feministas…

Por tanto, un feminismo favorable a los derechos de las trans y a la descriminalización del trabajo sexual; uno que no vea la sexualidad únicamente como ámbito de peligro sino de disfrute y de libertad; claramente antipunitivo y antidentitario; que no se apoye en censuras ni linchamientos puede parecer marginal, pero en realidad conecta mejor con la sociedad española. La cuestión de cómo cambiar las jerarquías sociales y repartir poder y recursos –de cómo construir un feminismo de clase– puede parecer quizás más ardua de articular o de explicar, pero sin ella no hay proyecto emancipatorio posible.”

Referencia web original: https://ctxt.es/es/20210701/Firmas/36605/feminismo-divisiones-punitivismo-trans-ley-libertad-sexual-ultraderecha-Nuria-Alabao.htm

La cultura como campo de batalla: una conversación con Enzo Traverso. Entrevista por Gustavo Hernández y Juan Mainer (27/06/2021)

Interesante entrevista desde la teoría crítica del conflicto social. Selecciono un párrafo de su introducción y varias respuestas sobre la recomposición de la izquierda, el feminismo, el giro posmoderno, los límites de Foucault o Bourdieu y su apuesta por los pensadores del conflicto:

“La obra del historiador italiano Enzo Traverso ha sido desde siempre motivo de atención e interés para una revista como Con-Ciencia Social, interesada en la crítica de la cultura y de las instituciones donde tiene lugar la difusión y apropiación selectiva de conocimiento. En el transcurso de esta conversación, Traverso aborda un amplio conjunto de temas muy presentes en su prolífica y comprometida trayectoria como científico social: hablamos de Memoria y de Historia, de la construcción y del papel de los intelectuales, de revisionismos historiográficos y usos públicos del pasado, de educación histórica, pero sobre todo se reflexiona sobre el presente, la melancolía y la necesidad de la utopía…

Es imposible hacer predicciones pero, repito, sería irresponsable pensar en términos de un optimismo ingenuo, y sería también improductivo pensar en términos de un pesimismo cósmico, como si ya hubiéramos perdido la batalla. Entonces, yo creo que el escenario está abierto y hay muchos síntomas que lo indican. La experiencia de España, precisamente, es que el proceso de recomposición de la izquierda y de construcción de una alternativa no es para nada un proceso lineal ¿verdad?, es la búsqueda de soluciones que fracasan, que hay que cambiar y eso transforma las ideas, los equipos políticos, las formas de organización. Bueno, lo que pasó recientemente en España indica que algo se está moviendo, es un proceso molecular de cambio. Lo que ocurre en EE.UU. también…

Bueno, Fraser y Federici plantean la cuestión de cómo reintegrar el feminismo en un proyecto de cambio global y desde este punto de vista, sí, yo creo que su contribución es muy interesante e importante…

De manera que el giro posmoderno podríamos decir que ha tenido consecuencias contradictorias y hay que sacar lo mejor de todo ello. Una idea de subjetividad que, desde mi punto de vista, hay que reintegrar en una forma de universalismo crítico en línea con el pensamiento de la tradición de la Ilustración radical y toda la historia del marxismo que surge y nace de ella. Pues hemos de olvidar que el marxismo es uno de los éxitos de la Ilustración radical. Yo estoy entre los que piensan que el postmodernismo no hay simplemente que rechazarlo como una forma de oscurantismo, hay que criticarlo, pero reconociendo que puede ser también fructífero y que muchas de las críticas que puede hacer el postmodernismo se dirige a una tradición de pensamiento, que es mi propia tradición de pensamiento, y que muchas de esas críticas son pertinentes. Estoy convencido de que se pueden utilizar. Ese es el acercamiento que hago, pero, bueno, en otras situaciones se pueden ver las cosas de una manera diferente…

Pero, con el tiempo, he ido dándome cuenta y he aprendido —ahora que soy algo viejo— a ser desconfiado y disidente con respecto a todas las ortodoxias… Desde este punto de vista, una tradición de pensamiento que está representada por una tríada compuesta por Marx, Weber y Schmitt, los grandes pensadores de la violencia y del Estado, creo que es otra corriente que es mucho más pertinente que la idea de biopolítica de Foucault. El siglo XX es el siglo del biopoder y del triunfo de la biopolítica, pero es también el siglo del triunfo de la soberanía en el sentido más clásico de la palabra. Entonces, Foucault, es cierto, pertenece, cómo explicarlo, a mi taller, a mi caja de herramientas, pero con muchos otros. Ciertamente, la sociología del Estado de Pierre Bourdieu (dominación, nobleza de estado, campos, reproducción, etc.) puede ser utilizada de manera fructífera, pero en mi opinión no permite pensar profundamente los conflictos sociales y políticos, así tampoco, por ejemplo, los conceptos habermasianos de espacio público o de acción comunicativa. No son pensamientos útiles para analizar y explicar la guerra y la revolución. Para eso, en la posguerra, son más interesantes Carl Schmitt o Ernest Mandel, o Toni Negri y Mario Tronti o también Agamben. Cierto, son pensadores muy, muy diferentes, que no pertenecen a una misma escuela, pero todos son pensadores del conflicto. Creo que esta es la razón por la cual en mis trabajos de historia intelectual, Reinhart Koselleck me interesa, por ejemplo, más que la escuela de Cambridge (Pocock o Skinner).”

Referencia web original: https://conversacionsobrehistoria.info/2021/06/27/la-cultura-como-campo-de-batalla-una-conversacion-con-enzo-traverso/

La izquierda perpleja. Albert Recio (1/06/2021)

Un buen diagnóstico con propuestas transformadoras para debatir. Transcribo un amplio extracto:

“A la hora de entender los comportamientos sociales, de los que los electorales forman parte, considero útil partir de dos hipótesis complementarias. La primera es que el comportamiento real de la gente, de todos nosotros, se aleja de la presunta racionalidad basada en valorar pros y contras, en comprender los efectos de cada decisión y obrar en consecuencia. La segunda es que nuestros comportamientos están dominados por nuestras prácticas cotidianas y que éstas están, en gran parte, constreñidas por las estructuras sociales de las que participamos…

La vida de cada cual está influida poderosamente por nuestra experiencia individual, por la familia y el país en el que nacemos, por el barrio donde residimos, por nuestra experiencia educativa, por la información y el adoctrinamiento que recibimos; en definitiva, por nuestra socialización y nuestra esfera relacional. Todo ello es bastante obvio. Más complicado es entender cuáles son las estructuras dominantes en cada momento histórico, y en esto en la izquierda hay demasiada tendencia a retrotraerse a los análisis marxistas clásicos antes que a tratar de entender la realidad concreta del momento…

Todo este proceso de transformación social ha tenido lugar en un período en el que ha coincidido un importante cambio tecnológico que ha impactado en las formas de organización de la vida cotidiana, en la configuración espacial, en los procesos de socialización (el automóvil, el televisor, el móvil). Ha tenido lugar, al menos durante un tiempo, en un proceso en el que el crecimiento de los empleos “con formación” ha promovido la imagen de que el ascenso social era posible y la educación, su principal vía de acceso. Y ésta es la inercia sobre la que siguen manteniéndose las expectativas sociales de gran parte de la población…

Ni las estructuras sociales, ni la vida cotidiana ni los procesos de socialización son los de antaño, y la mayor parte de los cambios conspiran contra las tradiciones organizativas y sociales de la izquierda. La mayoría de las organizaciones políticas y sociales basan su existencia en un puñado de personas con convicciones fuertes (a veces se cuela algún trepa, aunque en la mayoría de las ocasiones dura lo que tarda en reconocer que ha escogido un mal lugar para hacer carrera), pero con pocos recursos. Tienen que hacer frente a potentes organizaciones privadas, con múltiples tentáculos, recursos, funcionarios o asesores bien pagados y presencia en los medios, y que cuentan, además, con un estructurado sistema de leyes y un aparato judicial que sirven para bloquear reformas que atenten contra alguno de sus intereses…

Es con estos condicionantes estructurales que hay que construir las políticas alternativas, siempre a la contra, y ello genera flaquezas, sesgos y errores. Jugamos un juego con recursos desiguales y reglas de juego sesgadas. Por esto lo normal es que los resultados electorales sean desfavorables y tan lentos los avances reales en materia de consolidación de derechos y mejoras sociales.

Los triunfos de la izquierda suelen obedecer a situaciones críticas. Son más fogonazos en un momento adecuado que avances sostenidos. Las victorias de Podemos, las confluencias y los municipalistas en 2015-2017 obedecieron a una situación de crisis en la que había a la vez demandas de cambio, esperanzas sobrevaloradas y cabreos. Fueron un éxito (la única vez que quizá haya sentido que ganábamos algo sustancial fue el día en que Ada Colau obtuvo la alcaldía de Barcelona, sin desmerecer otras victorias parecidas en otras ciudades), pero este tipo de victorias son inestables porque se sustentan en pilares débiles, en una oleada de optimismo social que espera resultados vistosos a corto plazo, en un auge de la militancia con expectativas aún más exageradas (es el gran momento de los aspirantes y de los vendedores de soluciones ideales). Pero después del éxito llega la resaca, que adopta formas diversas: ilusiones que no se cumplen (muchas eran imposibles), protagonismos frustrados, luchas de poder que estaban larvadas y acaban emergiendo...

El ejercicio real del poder muestra también sus límites, que operan en muchas líneas: falta de cuadros preparados, dificultades para movilizar a una burocracia pública con sus tradiciones, sus prebendas y sus inercias, presiones de los poderes fácticos y de los oponentes políticos, campañas mediáticas devastadoras...

Todo conspira para que el paso de la izquierda por los espacios de poder sea breve, se genere desilusión, se produzcan roces y divisiones internas; para que estos períodos de auge sean tan solo esto, sustos que los de abajo conseguimos darles algunas veces a los poderosos…

Dos años son poca cosa, pero hay que aprovecharlos para generar respuestas. Y ello requiere activar, conectar las diversas redes activistas, promover acciones que ayuden a mejorar la cultura política, social y ecológica de la población, generar redes que ayuden a generar buenos proyectos, formar cuadros...

Lo que siempre han sido tareas de la izquierda transformadora y que ahora devienen una necesidad urgente. Esto es lo que las bases tenemos la obligación de exigirles a quienes pretenden liderarnos.”

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-202/notas/la-izquierda-perpleja

El descontento movilizador: cultura y discursos sobre la política en un marco de crisis (2011-2013). María Jesús Funes; Ernesto Ganuza; Patricia García-Espín (ed.)

Interesante libro del CSIC (230 pp.), sobre el significado y el contexto del movimiento 15-M. Transcribo su resumen:

“En enero de 2020, tras varios años de elecciones generales recurrentes que denotaban una inestabilidad política inusual, se conforma el primer Gobierno de coalición de izquierdas desde la Transición. En la toma de posesión de algunos ministros se escucha un «sí se puede» que recordaba al tsunami de movilizaciones de 2011: el 15-M. Este libro nos traslada a aquellos años (2011-2013), no para estudiar el movimiento, sino para indagar qué ocurría en la sociedad española para que esta expresión de queja y reclamo político concitara un apoyo social sin precedentes. Mediante un estudio cualitativo, iniciado unos meses antes de los hechos y que termina dos años después, se analiza cómo vivía, pensaba y sentía la política la masa anónima que lo contempló desde la perplejidad, el entusiasmo o la preocupación. La conclusión da título al libro: se produjo un descontento movilizador, acontecimiento transformador con un intenso componente expresivo y un carácter performativo que evidencian el interés de estudiar la sociedad que lo produjo más allá de sus protagonistas y sus hechos. El libro comienza con un diagnóstico de situación intensamente crítico a partir del cual surgen propuestas políticas concretas asociadas a valores de justicia, ética y eficacia. El 15-M fue un revulsivo movilizador del descontento, pero también el signo de un descontento movilizador, descontento productivo y dinamizador cuyas claves culturales, sociales y políticas vertebran el libro. Los autores proponen el descontento movilizador como concepto teórico entendido como el conjunto de sentimientos y actitudes críticas hacia la actividad política dominante y su institucionalidad que, lejos de provocar pasividad, promueven la activación, una disposición positiva hacia formas variadas de actuación política. El empoderamiento de la población y un sentido de agencia y eficacia interna notables son los protagonistas, no solo del descontento, sino de la capacidad propositiva de las personas actuando plenamente como sujetos políticos.”

Referencia web original: https://editorial.csic.es/publicaciones/libros/13445/0/el-descontento-movilizador-cultura-y-discursos-sob.html

¿Capitalismo reformado? Comentario a dos planes. Albert Recio (1/05/2021)

Una reflexión crítica merecedora de una profunda deliberación para reorientar la política alternativa. Selecciono los párrafos finales:

“Comparadas con propuestas anteriores, éstas incluyen algunas buenas intenciones, aunque parece que en muchos casos tienen más que ver con necesidades de legitimación ante problemas que no se pueden esconder que con una reflexión profunda sobre su naturaleza. Las enormes y crecientes desigualdades sociales y la crisis ecológica, para mí las dos cuestiones centrales que debería abordar la política económica, difícilmente van a resolverse con lo planteado. En algunos casos pueden incluso empeorar, como en el de las infraestructuras inadecuadas, o en el del modelo del coche eléctrico y las zonas de baja emisión, o en el de la digitalización, que puede redundar en desigualdades diversas (lo de la brecha digital es sólo una parte del problema, y a menudo se puede convertir en otro motivo de estigmatización de los pobres). Siguen faltando una comprensión completa de los problemas ecológicos y una reflexión sobre los mecanismos que generan desigualdades profundas. Por ejemplo, nadie reconoce que en temas como el de los cuidados una parte de la indignidad de las condiciones laborales radica en unas políticas migratorias generadoras de exclusión (ni nadie repara en que estas mismas migraciones pueden facilitar la transición demográfica, pues la demografía se sigue pensando en clave local).

A corto plazo los ganadores van a ser, sin duda, los grandes grupos empresariales. No puede ser de otro modo, pues tienen el acceso a los mercados financieros, los conocimientos, la capacidad organizativa, las conexiones políticas y las ideas que van a funcionar. Posiblemente muchos de los proyectos ya estén pensados para cubrir sus demandas. El capitalismo es hoy una compleja trama de grandes organizaciones que interaccionan entre sí y con el Estado y que realmente tratan de conformar el mundo a sus intereses. Que a pesar de ello alguna de las cuestiones planteadas vayan en beneficio del conjunto depende de la capacidad de presión e influencia que podamos seguir ejerciendo desde movimientos sociales e instituciones diversas. Y ello va a ser esencial para conseguir que los elementos más interesantes de estas propuestas, como una reforma fiscal progresiva o del marco institucional de las relaciones laborales, puedan llegar a buen puerto.

Para la izquierda alternativa y para muchos movimientos sociales es fácil analizar estos planes, criticarlos duramente y decir que no son adecuados. Lo llevamos haciendo desde hace mucho tiempo. Ello refleja, a la vez, nuestra capacidad crítica y nuestra impotencia. Capacidad crítica porque, en efecto, estamos saturados de propuestas que incluyen bellos objetivos, pero que casi siempre los olvidan y en el peor de los casos los combaten. En el marco actual de hegemonía capitalista, en lo cultural y lo organizativo, con una conciencia ecológica e igualitaria débil, lo más probable es que las políticas tengan más de continuidad que de transformación. Y muchas de nuestras críticas son certeras y pertinentes. Sin embargo, refleja también nuestra impotencia para presentar proyectos que trasciendan estos límites. Los proyectos del poder no tienen ante sí propuestas serias y coherentes que planteen una transición social y ecológica aceptable. Somos organizativamente demasiado débiles, sin recursos suficientes, demasiado poco cooperativos para desarrollar estas propuestas, para popularizarlas, para tejer alianzas que trasciendan al pequeño mundo de la izquierda. No es culpa nuestra que seamos tan débiles; somos un reflejo de las desigualdades que engendra el sistema. Pero sí tenemos una responsabilidad que nos atañe, la de pensar que para tener alternativas, por provisionales que sean (un plan nunca se cumple como está previsto, es sobre todo una buena base de orientación), mucha gente tiene que cooperar para hallar propuestas satisfactorias. Sobran en nuestras filas los Peter Pan que se limitan a criticar las maldades del capitalismo esperando que caiga como fruta madura y sobran los aspirantes a montar su propio negociado en forma de movimiento social o político sectario.

Si en algo los planes que comento introducen alguna novedad aceptable es precisamente porque ha habido movimientos que llevan años presionando, haciendo propuestas, creando culturas que obligan a transformar las propias formulaciones dominantes. Lo que hace falta ahora es que estas iniciativas avancen en un proceso más intenso de elaboración colectiva y permitan imponer propuestas que vayan más allá de las pacatas y en parte erróneas de los planes actuales. Porque la crisis ecológica y la social seguirán estando ahí.”

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-201/notas/capitalismo-reformado-comentario-a-dos-planes

Feminismos en España en tiempos de pandemia: entre continuidades y mutaciones. María Martínez (abril, 2021)

Interesante ensayo (25 pp.) de esta profesora de Sociología en la UNED, publicado en el Anuario de Movimientos Sociales 2020 de la Fundación Betiko. Selecciono un párrafo explicativo del tema tratado:

“Tomando como punto de partida la manifestación del 8 de marzo de 2020 en Madrid analizaré, en primer lugar, las continuidades y mutaciones en el siempre presente debate sobre el sujeto del feminismo atendiendo particularmente a quienes son expulsadas de ese sujeto colectivo, así como en las posibles transformaciones en la identidad colectiva de este movimiento. En un segundo momento abordaré lo que llamo “profecía anunciada” que no es otra que la siguiente: la pandemia no ha hecho más que visibilizar, quizás, o hacer imposible de obviar, un tema sobre el que los feminismos llevan trabajando desde hace décadas, los cuidados. Pero más allá del debate concreto, quién cuida, quién es cuidado, mostraré como los feminismos ponen sobre la mesa una nueva reconfiguración social a partir de ese debate. Cerraré el texto con algunas reflexiones finales que buscan abrir más preguntas que respuestas pues la profecía no es mi práctica ni la de mi disciplina, la sociología, al menos no tal como yo la practico.”

Referencia web original: http://fundacionbetiko.org/wp-content/uploads/2021/03/anuario_2020_maria_martinez.pdf

Capitalismo esclerótico. Balance de dos décadas. Albert Recio (1/04/2021)

Una reflexión sugerente para tratar no solo las tendencias del capitalismo sino para abordar un marco interpretativo global que permita definir una alternativa estratégica para reestructurar la sociedad, la economía y la política. Destaco varios párrafos:

“Ambos problemas, el de las desigualdades y el de la crisis ecológica, han entrado en todas las agendas retóricas de las grandes instituciones internacionales y de gran parte de los partidos políticos. Incluso, el mundo de las grandes empresas presume de un giro estratégico hacia la sostenibilidad desarrollando una aparatosa política de pintar de verde sus políticas. El caso más espectacular es el de la industria petrolera, que anuncia un giro estratégico de inversiones en energías renovables y salida paulatina del negocio petrolero. Algo que parece más derivado de los problemas de rentabilidad de los nuevos yacimientos que de un convencimiento sobre la necesidad de un cambio radical de modelo. Mientras, la evidencia es tozuda y los problemas de desigualdad —en sus diversas dimensiones— y el deterioro ambiental prosiguen su marcha sin que se divisen en el horizonte propuestas reformistas fuertes que, cuando menos, inviertan esta dinámica suicida…

La cuestión crucial para el futuro es que esta emergencia [de China] es vista en términos de competencia “intercapitalista”, de rivalidad, lo que corre el peligro —ya palpable— de un reconocimiento de lo que en términos clásicos llamábamos competencia imperialista, con las graves secuelas del reforzamiento del militarismo, el patrioterismo y las tensiones de todo tipo. Las múltiples variantes de este conflicto (en el que Rusia recobra su parte de protagonismo) pueden no sólo desviarnos aún más de la búsqueda de soluciones efectivas a los problemas sustanciales, sino a la vez añadir otros nuevos en forma de peligros bélicos, guerras informáticas que colapsen parte de la vida social, desabastecimientos y abandono de poblaciones en peligro…

El drama de los refugiados, por ejemplo, se inscribe también en esta clave de rivalidad internacional que nunca ha dejado de existir y ahora corre peligro de renacer… Si evaluamos la economía mundial desde la óptica de las desigualdades y de la ecología, el balance es más que pesimista. En una sociedad que presume de un impresionante desarrollo tecnológico, que ha generado una cultura que habla de derechos universales y respeto, millones de personas viven en un permanente estado de inseguridad material y falta de derechos. Y esta inseguridad se está ampliando, en algunos aspectos, a nuevos sectores. Desde el punto de vista ambiental el balance aún es peor…

La izquierda, en sus muy diferentes versiones, sigue desaparecida. Ello no quiere decir que no haya propuestas sobre la mesa, pues las hay y en muy variados campos: la lucha contra las desigualdades, la defensa de servicios públicos universales, la necesidad de una reconversión ecológica de la sociedad, la reivindicación de la cooperación por encima de la competencia…

Son todos ellos temas que están ciertamente presentes en las propuestas y las prácticas de movimientos sociales y fuerzas de izquierda. Lo que no hay es un marco de referencia en el que situar un mínimo esbozo de como reestructurar la sociedad. Hay una buena capacidad de detectar dónde está el origen de muchos problemas, así como de denunciar sus efectos. Pero no de proponer una mínima guía de transición hacia un mundo deseable. Y es esta debilidad la que esteriliza muchas de las propuestas y la que permite seguir presentando como sensato el “modelo europeo”, cuando éste lleva años haciendo aguas y es todo menos una propuesta a la altura de una crisis civilizatoria. Casi nunca hay respuestas ante los que nos recuerda, de buena o mala fe, que los intentos de superar el capitalismo fueron un fracaso. Unas respuestas que exigirían tanto un buen análisis de las razones del fracaso como una reformulación de las alternativas que lo tuviera en cuenta. De los fracasos se aprende o se convierten en una experiencia paralizadora. Limitarse a denunciar los males del sistema y hablar de la necesidad de cambiarlo es sencillo. Pero puede resultar inútil si no hay una mínima idea de hacia donde se quiere ir y de que pasos dar.”

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-200/notas/capitalismo-esclerotico-balance-de-dos-decadas

Claves y propuestas sobre los cuidados. Carmen Heredero (30/03/2021)

Excelente estudio sobre la crisis de los cuidados y del sistema de reproducción social y vital del actual orden social que emplaza a su socialización y reparto equilibrado, con el refuerzo del Estado de bienestar y las políticas públicas. Selecciono varios párrafos:

“En definitiva, cuando hablamos del trabajo de cuidados estamos hablando verdaderamente del núcleo duro de la discriminación de las mujeres, de algo cuya responsabilidad está en la base de la estructura social que divide el trabajo según el sexo y en la base de la discriminación social femenina… Todo ello nos habla de la debilidad de nuestro estado del bienestar, que no ha sido capaz de atender a esta gran demanda de cuidados que ha originado la pandemia. Pero aún más, estamos ante una crisis que va más allá de los cuidados, pues pone en cuestión las bases mismas sobre las que se asienta este modelo social de capitalismo neoliberal patriarcal, que separa los ámbitos productivo y reproductivo, aprovechando para su beneficio el trabajo invisible e impagado de las mujeres en la esfera doméstica y que precariza las condiciones laborales de los sectores que se ocupan de los cuidados: frente al beneficio económico, las necesidades humanas no cuentan… El feminismo lleva años reclamando un sistema social que considere la vida en el centro. Es necesario, además, que consideremos a las personas como seres dependientes, vulnerables, que necesitan de cuidados en algún momento de su vida y que, por tanto, el cuidado es un asunto de responsabilidad social y ciudadana. Su resolución no puede recaer en exclusiva sobre las mujeres. Estos principios, que la actual crisis sanitaria se ha encargado de visibilizar y ratificar, deben marcarnos las alternativas sociales y las políticas públicas a acometer…”

Referencia web original: https://nuevatribuna.publico.es/articulo/sociedad/dependencia-claves-propuestas-trabajo-cuidados/20210330173425186192.html

Catalunya: seguimos en la noria. Albert Recio Andreu (25/02/2021)

Un interesante balance de las elecciones catalanas con las opciones de Govern y los retos para los Comuns. Selecciono esta última parte:

“Salir indemnes de esta situación va a ser complicado. La propuesta de un bloque de izquierdas que rompa la dinámica actual es justa pero poco viable. Sólo se sostiene durante el tiempo en que está pendiente la negociación del nuevo Gobierno, pero tiene poco recorrido. Aunque es cierto que en el Ayuntamiento de Barcelona funciona actualmente un pacto implícito entre el gobierno municipal Comuns-PSC y ERC que pacta con ellos muchas cosas, la Generalitat es otra cosa. Para el nacionalismo catalán tiene un papel simbólico que no tienen los gobiernos locales. Para cambiar la situación hace falta que haya movimientos más allá de los partidos. Que se genere un clima de opinión favorable al cambio que aunque sea modesto cambie los equilibrios de fuerzas. Y visto el reparto de espacios en Catalunya este equilibrio puede alterarse en dos sentidos: en conseguir que parte del electorado independentista apoye propuestas más sensatas y el de movilizar a una parte del electorado potencial de izquierdas que ahora opta por no participar.

Provocar este cambio no es tarea fácil. Ni puede asumirse solo desde una formación política. Exige una movilización social en la que participen muchos actores. Aunque en el campo político, el grupo de los Comuns debería ser un actor principal. Su propia composición interna y su ausencia de una elaboración política le ha impedido hacerlo. No fue capaz de hacer frente al “procés” y ofrecer un relato que se enfrentara al mismo y, al mismo tiempo, no cayera en la respuesta centralista, nacionalista española. Desmontar el” procés” exigía precisamente explicar a las propias bases del independentismo la falacia del proyecto. Y propugnar al mismo tiempo una reforma del Estado en clave federal. Ahora lo que hace falta es, además, canalizar esfuerzos sociales en hacer frente a la crisis social. En exigir un Govern que asuma una responsabilidad real y una acción eficiente. En abrir un debate social sobre las necesidades de cambio que exigen las diferentes crisis que nos afectan (y las que presumiblemente seguirán viniendo).

No es tarea fácil. Ni sobran los medios ni la gente activa. Ni las alternativas son sencillas. Los Comuns, además han minusvalorado o no han sabido articular una red de apoyos, diálogo y cooperación con una parte importante del tejido organizado que sostiene muchas movilizaciones y propuestas de cambio. Ni tiene una estructura orgánica adecuada. Pero si en este momento no son capaces de impulsar un mínimo cambio, seguiremos en la noria que rueda y rueda, condenados a ver como la situación se degrada a nuestro alrededor. Es un momento peligroso. Que exige que todas las personas, organizaciones que entendemos la necesidad de cambio estemos a la altura de la situación, sepamos buscar dinámicas transformadoras y dejemos de perdernos en las falsas pistas en las que tantas veces nos metemos la gente de izquierdas.”

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-199/notas/catalunya-seguimos-en-la-noria

Cómo los dogmas neoliberales están obstaculizando la resolución de la pandemia. Vicenç Navarro (3/02/2021)

Una crítica necesaria. Esos dogmas amparan los beneficios de los grupos oligopólicos y se están deslegitimando ante las mayorías sociales. Destaco un par de párrafos:

"Pero lo que el presidente de tal federación internacional olvida mencionar es que, además de utilizar el conocimiento básico que los Estados han financiado, esos mismos Estados ofrecen a las farmacéuticas un gran regalo al garantizarles el monopolio en la venta del producto durante muchos años, que pueden llegar hasta veinte, lo que les asegura unos beneficios astronómicos (los más elevados del sector empresarial de cualquier país).

Ahí está el origen de la escasez de vacunas. Es tan simple como esto. La propiedad intelectual, garantizada por los Estados y por las leyes del comercio internacional y sus agentes, es la que crea una escasez "artificial" de vacunas, lo cual genera unos beneficios astronómicos a costa de no tener suficientes vacunas para paliar las graves consecuencias de la pandemia y prevenir la muerte de millones de seres humanos…

Durante la II Guerra Mundial toda la producción industrial se orientó a la fabricación del material de guerra necesario. ¿Por qué no se hace ahora lo mismo? Si se forzara la producción masiva de tales vacunas por parte de las empresas farmacéuticas en todos los países o en grupos de países, se podría vacunar rápidamente a la población no solo de los países ricos, sino de todo el mundo. Como era predecible, la Unión Europea, desde su Parlamento hasta la Comisión Europea y sus otros órganos de gobierno (la mayoría gobernados por partidos conservadores y liberales), se ha opuesto a ello, pues es cautiva de sus dogmas, que ya han demostrado ser fallidos durante el período neoliberal y que, a pesar de su gran fracaso, continúa siendo dominantes en los establishments político-mediáticos a los dos lados del Atlántico Norte. Al menos en EEUU, la nueva administración federal del gobierno Biden, presionado por la comunidad científica (y por las fuerzas progresistas dirigidas por Bernie Sanders), están convocando La Ley De Producción De La Defensa del país (aprobada por el presidente Harry Truman), que obliga a toda la industria a ponerse al servicio de la defensa del país para producir el material necesario para prevenir y controlar la pandemia. La justificación para apelar a tal ley es que el bien común tiene que estar por encima de todos los intereses privados, exigiendo a la industria farmacéutica anteponer el bien común a sus intereses particulares. Lo mismo ocurre en cuanto a otros productos como las jeringuillas especiales y otros. Veremos si se lleva a cabo. Sería bueno que pasara lo mismo en Europa. Ni que decir tiene que las derechas de siempre –desde Trump hasta las derechas de España (incluyendo Catalunya)– acusan a los que quieren forzar dicha producción de "sociocomunistas". Pasa en todo el mundo. De ahí que la ciudadanía debería movilizarse para cuestionar tanto dogma que está haciendo tanto daño a la población. Animo a los lectores a que se organicen y envíen textos y cartas de protesta a tales instituciones, pues de poder hacerse sí que se puede. Lo que ocurre es que su dogmatismo y creencias les impiden verlo.”

Referencia web original: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2021/02/03/como-los-dogmas-neoliberales-estan-obstaculizando-la-resolucion-de-la-pandemia/

Multipartidismo parlamentario y pluripartidismo gubernamental. Vicisitudes del sistema de partidos del estado español (2015-2020). Roberto Rodríguez Guerra (diciembre 2020) (24 pp.)

Una excelente investigación académica. Señalo sus conclusiones:

“Como hemos ido señalando a lo largo de este trabajo, desde las generales de 1977 hasta el presente, el sistema de partidos del Estado español ha experimentado muy diversos cambios que permiten referirse al mismo como un sistema que, a través de diversos de ciclos políticos-electorales, ha transitado desde el pluripartidismo parlamentario de bipolaridad moderada (García Cotarelo y Bobillo, 1991) y bipartidismo gubernamental al multipartidismo parlamentario polarizado y pluripartidismo gubernamental. En ese tránsito ha quedado evidenciado que las diferencias entre los partidos tienen sus raíces tanto en razones ideológicas (el eje izquierda vs. derecha) como en fuentes étnico-culturales (el eje estatalismo/nacionalismo). Pero quisiera insistir aquí en la idea de que la inestabilidad del sistema se ha debido más a las diversas crisis socioeconómicas, a las crisis institucionales y a la corrupción, a los fuertes grados de polarización y enfrentamiento entre partidos y/o bloques ideopolíticos que a la propia fragmentación del mismo.

En todo caso no quisiera concluir este trabajo sin señalar que en este último ciclo político 2015-2019 hemos asistido a importantes fluctuaciones en los partidos y en el sistema de partidos: a) a la debacle del PSOE y a su relativa recuperación; b) a la hecatombe del PP y a su igualmente débil recuperación; c) al fin del pluripartidismo limitado y la consolidación del multipartidismo parlamentario; d) al fin del consenso en el centro y a la emergencia de fuertes grados de polarización y crispación política; e) a la fulgurante emergencia y a la relativa crisis de Podemos/UP; f ) al rápido ascenso de Ciudadanos y a su profunda crisis actual; g) a la emergencia y consolidación de Vox, así como a su posible estancamiento y retroceso; h) a la débil emergencia de Más País y a su incierto futuro; i) a sucesivos empates minoritarios entre los bloques de las derechas y de las izquierdas estatales; j) al fin del bipartidismo gubernamental y al inicio de un pluripartidismo gubernamental; y por último k), a la persistencia de unas fuerzas nacionalistas/regionalistas que no solo cuentan para formar gobiernos, sino que además han crecido en cuanto a representación e influencia política. En todo caso, si bien el sistema de partidos ha mostrado una amplia inestabilidad desde las generales de 2015 hasta las de noviembre de 2019 y si bien no cabe descartar posibles reajustes en su interior, estamos en un contexto en el que existen indicios que apuntan hacia el fortalecimiento y persistencia de un complejo y plural sistema de partidos marcado por el multipartidismo parlamentario y el pluripartidismo gubernamental, aunque nada permite sin embargo darlo por consolidado.”

Referencia web original: https://www.ull.es/revistas/index.php/atlantida/article/view/2013/1381

Next Generation a la española. Albert Recio (01/01/2021)

Un excelente diagnóstico sobre los riesgos y oportunidades de los planes de modernización económica, con una llamada para abordar una gestión pública, social y ecológica, realmente transformadora. Selecciono los párrafos finales:

“De hecho, podría pensarse que la participación del Gobierno en estas sociedades mixtas podría ser diferente de lo que realmente va a ser si hubiera una idea clara y un compromiso para alterar realmente la situación. Algo que seguramente pasaría por contar con gestores públicos con formación y capacidad para controlar el proceso, con regulaciones adecuadas que impidieran el poder abusivo característico de las actuales redes empresariales, con unidades de base organizadas como cooperativas u otras fórmulas de empresa no capitalista, con buenos sistemas de control de la gestión y de los efectos sociales y ecológicos… Y que debería situar los proyectos particulares en algún tipo de política que definiera prioridades y tuviera en cuenta factores distintos a los de rentabilidad financiera y crecimiento.

La única forma de impedir que los intereses privados impongan sus prioridades es que exista una fuerte demanda pública y social sobre lo que hay que hacer. Y esto exige una construcción que pasa no sólo por una buena generación de ideas (lo que requiere espacios de elaboración adecuados), sino también una importante presencia de movimientos sociales y activismos que presione en la buena dirección. Requiere también la existencia de marcos institucionales que favorezcan el debate social y el control. Y, hasta hoy, estos canales son insuficientes o suelen estar conformados de tal forma que dan un peso exagerado a las élites capitalistas y sus adláteres. Hay que luchar por establecer nuevos espacios de participación realmente deliberativos, de control. Un terreno donde hay mucho por recorrer en los diversos espacios de gestión pública y sobre lo que resulta imprescindible trabajar.

Es dudoso que las actuales políticas nos saquen de las diferentes crisis encadenadas en las que andamos metidos. La situación actual va a dejar mucha gente fuera a menos que los planes de reconversión no estén orientados hacia un modelo social inclusivo y ecológicamente orientado. Más bien parece que los planes se van a diseñar para potenciar unas pocas actividades y favorecer los intereses de los que se sepan colocar. Pero es tarea de la gente activista que se abran otras perspectivas. Y ello depende no sólo de su combatividad, sino también de la capacidad de entender las limitaciones y las oportunidades de las políticas actuales para introducir elementos de transformación.”

Referencia web original: http://www.mientrastanto.org/boletin-197/notas/next-generation-a-la-espanola

Feminismos y sexualidad: placer y peligro, versus libertad y censura. De los debates (inacabados) de final de siglo hasta hoy. Ana Almirón Mengibar (10/12/2020) (25 pp.)

Excelente estudio académico publicado en RELIES: Revista para el Laboratorio Iberoamericano para el Estudio Sociohistórico de las Sexualidades (2020/4, pp. 272-296). Transcribo su resumen:

“El 11/09/2019 la Universidade da Coruña (UDC) suspende una jornada de debate sobre trabajo sexual al no poder garantizar su seguridad, dado el “fuerte rechazo, acoso y crueldad” recibidos, tras la polémica protagonizada por activistas abolicionistas bajo el hashtag #UniversidadSinProstitución, denunciando la iniciativa y afirmando que formaba parte de la estrategia del “lobby proxeneta”. Apenas un mes después, el 18/10/2019, 22 universidades de todo el estado hacen público un programa colectivo tratando de abrir un debate en libertad sobre trabajo sexual, bajo el hashtag #UniversidadSinCensura, que pudiera arrojar luz sobre ello, dando voz además, como algo fundamental, a las propias protagonistas. Debate en el que se inscribe este Monográfico. Un debate por tanto no solo académico, sino social y político, pero ni novedoso ni con un único punto de vista feminista al respecto, a lo largo de los casi cincuenta años de debates feministas de este país, desde sus inicios como movimiento social (años 70) hasta la actualidad, transitando entre el placer y el peligro hacia el reconocimiento de la diversidad y libertad sexual, contra la estigmatización, censura y prohibición de derechos. Debates feministas que hemos querido trasladar aquí, de forma obligatoriamente resumida, mostrando la pluralidad de ideas y propuestas, desde entonces hasta hoy, planteándonos finalmente cuales podrían ser los retos actuales del movimiento feminista, en un contexto de creciente conservadurismo estatal y global.”

Referencia web original: https://www.upo.es/revistas/index.php/relies/article/view/5112/4711

LA OTRA MIRADA. Compendio de percepciones sobre la migración en España y recomendaciones para el cambio de narrativas. Oxfam Intermón (noviembre 2020)

Un estudio muy interesante y detallado (32 pp.).

Recojo una parte de su introducción:

“El contenido de este compendio se ha generado y recogido a través de un viaje que comenzó en 2017 y que ha recorrido períodos de investigación, análisis, formación, intercambio con diversos actores y experimentación en el campo de las narrativas para la justicia social.

El capítulo El mito de la polarización, identifica algunos patrones recurrentes en las creencias sobre la migración en distintas partes del mundo, revisando las conclusiones de los principales estudios europeos sobre percepciones y segmentación actitudinal, así como en el contenido del informe Si, pero no aquí, realizado por Oxfam sobre percepciones de la migración venezolana en Perú, Colombia y Ecuador.

El capítulo Percepciones sobre la migración en España expone, por primera vez, los resultados de los estudios y segmentaciones actitudinales de la ciudadanía en España, comisionados por Oxfam Intermón, que permiten comprender los miedos y valores que, con respecto a la migración, coexisten en la mayoría de las personas. El análisis evolutivo de estas percepciones, entre 2017 y 2020, así como sus semejanzas con los resultados de los estudios europeos y con los realizados en Perú, Colombia y Ecuador, permiten extraer una serie de conclusiones y aprendizajes clave.

En Aprendizajes clave, este documento se detiene en tres conclusiones principales que permiten conectar la comprensión sobre percepciones y perfiles derivada de los estudios actitudinales con su aplicabilidad para la construcción de narrativas alternativas para la justicia social.

Esta aplicabilidad se ilustra a través de recomendaciones concretas para propuestas comunicativas para el cambio de percepciones y la construcción de nuevos imaginarios, recogidas en el capítulo 5. Propuestas comunicativas para el cambio de narrativas.

Por último, las conclusiones de este compendio sintetizan los mensajes y recomendaciones clave a aplicar en las prácticas comunicativas que buscan devolver los términos del debate al campo de la evidencia, atendiendo a las preocupaciones y valores comunes.”

Referencia web original: https://cdn2.hubspot.net/hubfs/426027/Oxfam-Website/oi-informes/informe-la-otra-mirada-oxfam-intermon.pdf

“Ahora hay una batalla que es más partisana”: Xavier Domènech (23/11/2020)

Excelente y larga entrevista en la que el historiador y exlíder de En Comú Podem responde a cuestiones sobre Catalunya, la crisis del Régimen y la territorial, las soberanías y las tradiciones y los horizontes republicanos. Selecciono tres párrafos sobre la configuración de alianzas y sujetos:

“La hegemonía neoliberal se construyó con otros tipos de alianzas de clases, con otros principios. ¿Qué quiero decir? Que el Estado debería poder ser muy proactivo en generar nuevas políticas fiscales, nuevas políticas públicas, que vayan más allá de la protección social, pero eso necesita también la configuración de procesos y sujetos sociales. Hay una parte de la batalla de ahora que no es por alternativas de gobierno, que no se trata de que gobiernen las izquierdas y hagan unas políticas y las derechas hagan otras, porque, a veces, gobiernan las izquierdas y tampoco pueden cambiar tanto las políticas. Ahora hay una batalla que es más partisana. Hay una fase más bien de los años 40, en la II Guerra Mundial. Es más partisana en la configuración de nuevas realidades y de nuevas alianzas. Por tanto, estoy de acuerdo, se tiene que ser proactivo en los discursos, pero hay temas que son procesos más profundos que se tienen que producir también…

Y el tema de la clase es brutal. El lamento constante por la inexistencia o “debilidad” en el presente de la clase acaba convirtiendo esta clase en una “identidad”. De hecho, es irónico, gran parte de la reivindicación de este tipo de “obrerismo” se hace contra la extensión de las políticas de la identidad en la medida que se percibe que las mismas (es decir, la segmentación constante en diversos sujetos identitarios) han debilitado los “grandes” sujetos históricos de cambio, dividiéndolos (sean identidades nacionales, de género, de procedencia, etc.). Más allá de que la emergencia de estas identidades tiene que ver con condiciones reales de opresión, a pesar de que se quiera reducir su realidad a una operación neoliberal, lo más curiosa es que para atacar esta realidad se acaba convirtiendo la realidad de clase en una identidad más. No es que la realidad de clase no genere identidades obreras, que lo hace en diferentes fases históricas, es que la clase era y es una relación social que podía generar y convivir con diversas identidades cambiantes. Hay un libro de Seline Todd, El Pueblo, que es la historia de la clase obrera británica durante el siglo XX que es magnífico en este sentido. No hay ningún ejercicio de melancolía, ni ninguna construcción arquetípica en su obra donde muestra la clase obrera como un crisol de muchas realidades diversas y, de hecho, la grandeza de la relación de clase y conflicto de clase es cómo todo este crisol podía generar formas de identificación comunas y acciones sociales y políticas de transformación.

Es verdad que vivimos una época muy de políticas identitarias y que muchas veces cuando se apela a este ataque a las políticas identitarias no te das cuenta que lo estás haciendo desde la reclamación de una identidad y también la cosificación de algo que no era una identidad, que era otra cosa. Y entonces, a partir de esta imagen que estás buscando, dices que no hay conflicto de clases, no hay conciencia de clase y te lamentas, pero en realidad lo estás haciendo a partir de una imagen que tú tienes. Que, además, es de cómo debería ser esta clase y esta conciencia. ¡Igual sí que hay conflicto de clases! Lo que pasa es que se expresa de formas muy diferentes a las que tú buscas. Por eso, por ejemplo, ahora mismo leer a E. P. Thompson puede ser más interesante para entender el conflicto de clases actual en muchas cosas que leer a autores que te hablan de la clase obrera industrial del siglo XX, aunque esta también siga presente en nuestra realidad actual, porque Thompson se estaba enfrentando a un contexto, salvando todas las diferencias, comparable, por ejemplo, a aquel texto magnífico que era Lucha de clases sin clases.”

Referencia web original: https://debatspeldema.org/xavier-domenech-ahora-hay-una-batalla-que-es-mas-partisana/

EL ESTADO DE LA POBREZA. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2008-2019. EAPN (octubre de 2020) (Informe completo, 244 pp.)

Informe exhaustivo sobre el estado y la evolución de la pobreza. Hay un Informe Ejecutivo de 28 pp. Selecciono varios datos:

“European Anti-Poverty Network (EAPN) es una Plataforma Europea de Entidades Sociales que trabajan y luchan contra la Pobreza y la Exclusión Social en los países miembros de la Unión Europea. La EAPN busca permitir que aquellas personas que sufren la pobreza y la exclusión social puedan ejercer sus derechos y deberes, así como romper con su aislamiento y situación, y tiene como objetivo principal situar ambas cuestiones en el centro de los debates políticos de la Unión Europea…

En primer lugar, como ya se venía anunciando en los últimos años, no solo no se cumplió el objetivo social especificado en la estrategia, sino que ni siquiera se consiguió recuperar la situación del punto de partida. A pesar de la evidente mejora de la tasa AROPE [En riesgo de pobreza y exclusión] y de sus tres componentes en los últimos cinco años, el indicador se quedó a 1,5 puntos porcentuales por encima del registrado el año de control especificado para la Estrategia (2008). En términos absolutos, si en el año 2008 había unos 10,8 millones de personas en AROPE, en 2019 hay 11,8 millones, lo que significa que, en lugar de reducir la tasa AROPE en 1,4 millones de personas, se incrementó en 1 millón de personas más….

En segundo lugar, los datos muestran que la recuperación macroeconómica proclamada a partir del año 2014 quedó lejos de alcanzar efectivamente a las personas…

La cuarta parte más pobre de la población ha perdido un 10,4 % de renta real y el resto ha perdido tres veces menos: entre el 2,2 % y el 3,8 % de renta real según el cuartil al que pertenezcan. En estas condiciones, no puede sorprender que la práctica totalidad de los indicadores no hayan recuperado las tasas que registraban en el año 2008…

En tercer lugar, lo más importante es lo que concierne al reparto de las consecuencias de la crisis económica. Por una parte, el fracaso de los objetivos asumidos en la estrategia EU 2020, redunda en un claro empeoramiento de las condiciones de vida de las personas más pobres y vulnerables, expresado principalmente en el aumento de las tasas de pobreza severa y de la brecha de pobreza, la tendencia al crecimiento de las diferencias basadas en el género y el incremento de la desigualdad territorial…

En este sentido, los datos muestran la incapacidad económica de un amplio porcentaje de población para afrontar una crisis de la envergadura que produce el coronavirus: llueve sobre mojado.”

Referencia web original: https://eapn.es/estadodepobreza/ARCHIVO/documentos/Informe_AROPE_2020_Xg35pbM.pdf

Liberar a las mujeres y mejorar el bienestar de las familias: el cuarto pilar del Estado del bienestar. Vicenç Navarro (5/10/2020)

Una propuesta ineludible. Destaco la necesidad de fortalecer el poder de las mujeres y el poder de las clases populares, así como la aportación del feminismo sobre la importancia de la economía y la política social de los cuidados:

“La dualidad de servicios privados para las clases pudientes, y públicos (siempre escasamente financiados) para las clases populares, caracteriza todos los servicios del Estado del Bienestar en España, desde el sistema sanitario y el sistema escolar hasta los servicios de ayuda a las familias, que son los más infrafinanciados. Ello es reflejo de que las clases pudientes tienen mucho poder, y las clases populares muy poco. Insisto, no es solo el poder de género, sino el poder de clase lo que explica el subdesarrollo de los servicios de ayuda a las familias. Hay que subrayar, pues, que el poder de las élites y clases dominantes es una de las causas, junto con el poder de género, que explica del subdesarrollo y subfinanciación de estos servicios del Cuarto Pilar del Estado del Bienestar. Esta es la realidad, ocultada en los principales fórums del establishment político-mediático del país…

EEUU se caracteriza precisamente por tener muchos movimientos reivindicativos autónomos, que no se relacionan entre ellos. Es el país de los movimientos sociales, cada uno en favor de una causa, sin formar parte de una causa común. Es más, hay competencia entre esos movimientos para recibir la atención del Estado federal. No hay un movimiento transversal que los una, como podría ser un movimiento socialista, tal y como ocurre en los países escandinavos. Es más, en el caso del movimiento feminista estadounidense, sus dirigentes suelen ser mujeres con estudios universitarios y de clase media-alta, que interpretan la liberación como la integración de las mujeres en la estructura de poder. El movimiento NOW, el principal movimiento feminista, es muy grande. Y, sin embargo, las mujeres en general y las mujeres trabajadoras en particular tienen muy poco poder. De ahí que los servicios públicos de ayuda a las familias sean muy escasos…

Una de las grandes contribuciones del movimiento feminista español ha sido el poner de relieve la gran importancia de la economía de los cuidados para determinar la calidad de vida y el bienestar de la gente, así como la eficiencia y eficacia de la economía. Esta economía de los cuidados es la economía de lo que hacen predominantemente (y de forma desproporcionada) las mujeres: cuidar a la gente. Pero, dentro de esta economía de los cuidados, hay que resaltar el gran déficit que existe en los servicios de ayuda a los miembros más vulnerables de las familias, que son las criaturas y las personas mayores.

Referencia web original: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2020/10/05/liberar-a-las-mujeres-y-mejorar-el-bienestar-de-las-familias-el-cuarto-pilar-del-estado-del-bienestar/

Las élites capitalistas españolas entre dos crisis. Albert Recio Andreu (28/10/2020)

Un clarificador ensayo (11 pp.) sobre los grupos de poder económico que mandan en España:

“Es perceptible que en cada fase de desarrollo, en cada periodo histórico existen sectores de capitalistas que representan los intereses hegemónicos del momento, que tratan de influir en las políticas bien directamente bien a través de apoyo a partidos políticos, medios de comunicación, centros de pensamiento, patrocinios… que sean útiles a sus intereses. Y es útil tratar de entender en cada momento cuales son los intereses dominantes, cuáles son sus estrategias y como tratan de influir en las dinámicas de desarrollo. Un análisis que ayuda a entender las dinámicas económicas en marcha y tratar de entender en qué medida responden a la influencia de estos grupos sociales hegemónicos. En las notas que siguen trataré de abordar tres cuestiones. En primer lugar, cómo se ha alterado el núcleo de estas élites en España tras la crisis de 2008. En segundo lugar, qué mutaciones ha tenido la estructura económica que favorezcan la formación de nuevas élites o la transformación de las viejas. Y en tercer lugar analizar qué mecanismos de influencia tienen, ilustrándolo en el caso de Barcelona…

La revisión de lo ocurrido los últimos diez años no cambia en lo fundamental la evaluación que hice anteriormente de las élites españolas. Estas se han adaptado con notable éxito al proceso de globalización optando por un modelo de especialización especialmente rentable para sus intereses. Un modelo en gran medida depredador y rentista. Una buena prueba de ello es que tras la crisis de 2008 el capitalismo español se rehízo en términos de producción mercantil y muy especialmente las clases pudientes han obtenido un notable avance en términos de su cuota de renta nacional. Por esto, en España han aumentado, a la vez, los ricos y los pobres. Es, sin embargo, un modelo de una enorme fragilidad en lo económico (muy dependiente del turismo), lo social (desigualdades, precariedad y pobreza) y en lo ecológico. La crisis de la Covid-19 ha mostrado todas sus carencias y la cuestión es ver si estas élites son capaces de maniobrar otra vez en favor de sus intereses o podemos entrar en un cambio sustancial de modelo que reduzca su poder. De ello depende el bienestar colectivo y la respuesta a la ya evidente crisis ambiental.”

Referencia web origibnal: https://www.fuhem.es/papeles_articulo/las-elites-capitalistas-espanolas-entre-dos-crisis/

En el 80º aniversario de la muerte de Walter Benjamin. Diez tesis sobre su aportación a la Teoría crítica. Michael Löwy (23/09/2020)

Un comentario recordatorio del ilustre y poco reconocido pensador crítico. Selecciono un par de párrafos:

“Walter Benjamin forma parte de la Teoría crítica en sentido amplio, es decir, de esa corriente de pensamiento que se inspira en Karl Marx y que, a partir o en el entorno de la Escuela de Fráncfort, cuestiona no solo el poder de la burguesía, sino también los fundamentos de la racionalidad y de la civilización occidentales. Buen amigo de Theodor Adorno y Max Horkheimer, no cabe duda de que influyó en los escritos de ambos, sobre todo en la obra capital que es la Dialéctica de la Ilustración, donde encontramos numerosas ideas suyas e incluso, ocasionalmente, citas sin referencia a la fuente. Él también fue a su vez sensible a los principales temas de la Escuela de Fráncfort, pero se diferencia de ella por determinados rasgos que le son propios, y que constituyen su aportación específica a la Teoría crítica…

El pensamiento de Benjamin está profundamente arraigado en la tradición romántica alemana y en la cultura judía centroeuropea; responde a una coyuntura histórica precisa, la de la época de las guerras y revoluciones, entre 1914 y 1940. Sin embargo, los temas principales de su reflexión, y particularmente sus tesis Sobre el concepto de la historia, son de una asombrosa universalidad: nos proporcionan los instrumentos para comprender realidades culturales, fenómenos históricos, movimientos sociales en otros contextos, otros periodos, otros continentes.”

Referencia web original: https://vientosur.info/en-el-80o-aniversario-de-la-muerte-de-walter-benjamin-diez-tesis-sobre-su-aportacion-a-la-teoria-critica/

La segmentación laboral durante la recuperación económica: empleo atípico y rotación. Luis Cárdenas del Rey (septiembre 2020)

Un interesante estudio académico en el último número, 38(1)2020, de la revista Cuadernos de Relaciones Laborales de la UCM: Se ha intensificado la precariedad e inseguridad laboral, con mayor segmentación. Selecciono varios párrafos:

“De esta manera, el principal objetivo del trabajo es utilizar la teoría de la segmentación para explicar la evolución en el patrón de empleo, aportando evidencia sobre sus principales rasgos, y analizar cómo han cambiado las prácticas de gestión de la fuerza de trabajo en el empleo temporal tras las reformas laborales de 2010 y 2012.

La primera hipótesis a testar es si la introducción de esas políticas “flexibilizadoras” del mercado laboral han reducido la segmentación laboral y la inestabilidad, tal y como defendían sus proponentes y defensores (MEYSS, 2013) o, por el contrario, la reducción del empleo atípico se debió a factores coyunturales y se ha recuperado.

La segunda hipótesis que cabe plantear es si la flexibilización ha traído una mayor estabilidad (como se suele afirmar desde los planteamientos que identifican la dualidad con una excesiva rigidez contractual) o si, en realidad, han implicado un incremento de la rotación como consecuencia de una mayor intensidad en las prácticas de gestión de la fuerza de trabajo orientadas al uso de mano de obra “flexible” para ajustar las condiciones de la producción con menores costes y que se concentra en determinadas ocupaciones.

De confirmarse el aumento del empleo en figuras atípicas y una mayor rotación, existirá evidencia de que el impacto de las reformas laborales de 2010 y 2012 consistiría en haber propiciado un clima social en que las empresas tienen mayor influencia sobre la determinación de los salarios, la contratación y el despido, y la organización y contenido de los puestos de trabajo, y gracias a ese mayor control pueden imponer de forma más fácil un uso de la fuerza de trabajo en la teoría flexible y en la práctica inestable…

En conclusión, el perfil de la creación de empleo es claro, el empleo atípico tiene un fuerte carácter procíclico (crece en las expansiones y se reduce en las recesiones) y su tendencia es creciente. Asimismo, los cambios legislativos realizados en la última década no parecen ir asociados a una mejora de la estabilidad. Al contrario, en el período analizado (2006-2018) la rotación muestra haberse incrementado significativamente como consecuencia de una intensificación en las prácticas previas de gestión de la fuerza de trabajo en el segmento secundario.”

Referencia web original: https://revistas.ucm.es/index.php/CRLA/article/view/68871/4564456553372

Las contradicciones del capital y de los cuidados. Nancy Fraser (19/08/2020)

Interesante libro ‘Los talleres ocultos del capital: Un mapa para la izquierda’ (205 pp.) de esta ilustre feminista. Merece la pena su estudio y debate. Destaca la interacción entre la crisis de la producción y la de la reproducción social y de los cuidados. Apunta, en forma de interrogantes finales, a un cambio global del orden social bajo el objetivo de la emancipación en alianza con la protección social. Selecciono varios párrafos significativos del avance editorial del cap. 4 (pp. 74/91):

“Los cuidados, que comprenden tanto trabajo afectivo como material y a menudo se realizan sin remuneración, son indispensables para la sociedad. Sin ellos no podría haber cultura, ni economía, ni organización política. Ninguna sociedad que sistemáticamente debilite su reproducción social logra perdurar mucho. Hoy en día, sin embargo, una nueva forma de sociedad capitalista está haciendo exactamente eso. El resultado es una enorme crisis no solo de los cuidados, sino también de la reproducción social en su sentido más amplio.

La «crisis de los cuidados» es mejor interpretarla como una expresión más o menos aguda de las contradicciones sociorreproductivas del capitalismo financiarizado. Entiendo esta crisis como uno de los componentes de una «crisis general», que incluye también vectores económicos, ecológicos y políticos, que se entrecruzan y exacerban mutuamente. El aspecto de la reproducción social forma una dimensión importante de esta crisis general, pero a menudo queda olvidado en los actuales debates, que se centran principalmente en los peligros económicos o ecológicos. Este «separatismo crítico» es problemático; el aspecto social es tan fundamental en la crisis general que ninguno de los otros puede entenderse adecuadamente haciendo abstracción de él. Sin embargo, también puede afirmarse lo contrario. La crisis de la reproducción social no es un elemento independiente y no puede entenderse adecuadamente por sí sola. ¿Cómo deberíamos interpretarla, entonces? Yo sostengo que la «crisis de los cuidados» es mejor interpretarla como una expresión más o menos aguda de las contradicciones sociorreproductivas del capitalismo financiarizado. Esta formulación sugiere dos ideas. En primer lugar, las actuales tensiones a las que están sometidos los cuidados no son accidentales, sino que tienen unas profundas raíces sistémicas en la estructura de nuestro orden social, que yo denomino aquí capitalismo financiarizado. No obstante, y este es el segundo punto, la actual crisis de la reproducción social indica que hay algo podrido no solo en la actual forma financiarizada del capitalismo, sino en la sociedad capitalista per se… Los déficits de cuidados que experimentamos hoy son la forma que esta contradicción adopta en esta tercera fase, la más reciente, del desarrollo capitalista. Para desarrollar esta tesis, propongo explicar primero la contradicción social del capitalismo como tal, en su forma general. En segundo lugar, esbozo su evolución histórica en las dos fases anteriores del desarrollo capitalista. Por último, sugiero interpretar los «déficits de los cuidados» de hoy en día como expresiones de la contradicción social del capitalismo en su actual fase financiarizada…

Como cada uno de sus regímenes predecesores, el capitalismo financiarizado institucionaliza la división producción-reproducción sobre una determinada base de género. A diferencia de sus predecesores, sin embargo, su imaginario dominante es el individualismo liberal y la igualdad de género: las mujeres se consideran iguales a los hombres en todas las esferas y merecen igualdad de oportunidades para realizar sus talentos, también –quizá en especial– en la esfera de la producción. La reproducción, por el contrario, se percibe como un residuo retrógrado, un obstáculo que impide el avance en el camino hacia la liberación y del que, de un modo u otro, hay que prescindir. A pesar de su aura feminista, o quizá debido a ella, esta concepción ejemplifica la actual forma de contradicción social del capitalismo, que asume una nueva intensidad. Además de disminuir la provisión pública y atraer a las mujeres al trabajo asalariado, el capitalismo financiarizado ha reducido los salarios reales, aumentando así el número de horas de trabajo remunerado que cada hogar necesita para sostener a la familia y provocando una desesperada pelea por transferir el trabajo de cuidados a otros. Para llenar el «vacío de los cuidados», el régimen importa trabajadores migrantes de los países más pobres a los más ricos. Típicamente, son mujeres racializadas, a menudo de origen rural, de regiones pobres, las que asumen el trabajo reproductivo y de cuidados antes desempeñado por mujeres más privilegiadas. Pero para hacerlo, las migrantes deben transferir sus propias responsabilidades familiares y comunitarias a otras cuidadoras aún más pobres, que deben a su vez hacer lo mismo, y así sucesivamente, en «cadenas de cuidados globales» cada vez más largas. Lejos de cubrir el vacío de los cuidados, el resultado neto es desplazarlo de las familias más ricas a otras más pobres, del Norte global al Sur global…

Las luchas en torno a los límites referentes a la reproducción social son tan centrales para la actual coyuntura como las luchas de clase en el ámbito de la producción económica. Responden, sobre todo, a una «crisis de los cuidados», que tiene sus raíces en la dinámica estructural del capitalismo financiarizado. Globalizado e impulsado por la deuda, este capitalismo está expropiando sistemáticamente las capacidades disponibles para sostener las conexiones sociales. Proclamando el nuevo ideal de familia con dos proveedores, atrae a los movimientos de emancipación, que se unen con los defensores de la mercantilización para oponerse a los partidarios de la protección social, ahora cada vez más resentidos y chovinistas…

¿Qué sigue a todo ello en la actual coyuntura? ¿Son las actuales contradicciones del capitalismo financiarizado suficientemente graves como para considerarse una crisis general y deberíamos, por consiguiente, prever otra mutación de la sociedad capitalista? ¿Galvanizará la presente crisis luchas de suficiente amplitud y visión como para transformar el régimen actual? ¿Podría una nueva forma de feminismo socialista romper el idilio del movimiento feminista predominante con la mercantilización y, al mismo, tiempo forjar una nueva alianza entre la emancipación y la protección social? Y de ser así, ¿con qué fin? ¿Cómo podría reinventarse hoy la división entre reproducción y producción y qué puede sustituir a la familia de dos proveedores?...

La senda de su resolución solo puede avanzar mediante una profunda transformación estructural de este orden social. Lo que hace falta, ante todo, es superar el rapaz sometimiento de la reproducción a la producción que tiene lugar en el capitalismo financiarizado, pero esta vez sin sacrificar ni la emancipación ni la protección social. Esto, a su vez, exige reinventar la distinción entre producción y reproducción y reimaginar el orden de género. Queda por ver si el resultado de todo ello será compatible con el capitalismo.”

Referencia web original: https://ctxt.es/es/20200801/Firmas/31887/Nancy-Fraser-covid-capitalismo-crisis-feminismo-socialismo.htm

Acceso al libro en abierto y PDF: https://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/PC_21_Talleres%20ocultos_web_baja_0.pdf

El Trabajo Social necesita laicizarse, repoetizarse y repolitizarse. Luis Nogués Sáez (julio) Cuadernos de Trabajo Social 33 (2) 2020

Interesante entrevista sobre la problemática de los servicios sociales, con una crítica a la estrategia dominante neoliberal-tecnocrática-moralizadora. Un matiz es que no comparte el papel de la solidaridad o la reciprocidad como fundamento respecto del Estado de bienestar, las políticas sociales y de garantía de rentas, al menos por la alusión que hace a mi posición que, irónicamente, asimila a ‘teoría perfecta, equilibrada, moderada, intachable’. Destaco un párrafo:

“Si algo descubrí en el tiempo que formé parte del Área es que cualquier transformación de los servicios sociales pasa por llevar a cabo profundos cambios de la mentalidad de los trabajadores sociales, para lo cual es preciso empezar por comprender la estrategia que utiliza el neoliberalismo a la hora de gestionar la desigualdad social, y el papel asignado a los profesionales de la intervención social. Hay quien piensa que el neoliberalismo se ha humanizado y que ha abandonado sus intervenciones moralizadoras y disciplinadoras, pero no: simplemente ha optado por utilizar la técnica de camuflaje del calamar, ha incorporado el mundo de los afectos, de lo íntimo, de la comunión moral. Propone desplegar, simultáneamente y en paralelo, una doble lógica: un modo de gestión más objetiva, despersonalizada, modelizada y burocrática que articula una práctica de orden y coerción, y una segunda lógica personalizada, próxima, de hacerse cargo del desborde afectivo-emocional de los usuarios, creando un vínculo cariñoso que articula una práctica de cuidado y empatía individualizadora.”

Referencia web original: https://revistas.ucm.es/index.php/CUTS/article/view/69949/4564456553921

Elementos esenciales pero olvidados de la reconstrucción social y económica. Vicens Navarro (22/06/2020)

Síntesis del informe presentado a la Comisión parlamentaria para la Reconstrucción Social y Económica. Extraigo un párrafo:

“Existe la necesidad de, además de corregir el enorme déficit de gasto público que creó los déficits de recursos en las áreas sanitarias y sociales (repito, y que explica, en parte, la elevada mortalidad por coronavirus en España), ayudar a que estos servicios estimulen la economía. Para ello, lo primero que se debería hacer es invertir en el sector social para llegar al promedio de la UE-15, lo cual, como ya hemos indicado, supondría un aumento de alrededor de 49.300 millones de euros en todos los servicios públicos del Estado del Bienestar (80.500 millones para alcanzar la inversión sueca). En realidad, este aumento debería incluir la creación de algo más de tres millones de puestos de trabajo en las distintas áreas de los servicios públicos y en distintas formas de contratación. Ello implicaría un aumento muy notable del sector público (poco desarrollado en nuestro país), el cual debería ser priorizado en las inversiones para la reconstrucción social y económica del país.”

Referencia web original: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2020/06/22/elementos-esenciales-pero-olvidados-de-la-reconstruccion-social-y-economica/

Ver el Informe completo coordinado por Vicenç Navarro y María Pazos (62 pp.): https://www.upf.edu/documents/3943251/0/informe+-+4%c2%ba+pilar+del+estado+del+bienestar/80828c07-ae14-8419-2225-f18c2744fb93

La “nueva” normalidad no puede ser una “nueva” precariedad. Joan Benach, Ramon Alòs y Pere Jódar (18/05/2020)

Un argumentado alegato contra la precariedad pasada, presente y futura, vestida de nueva normalidad. Selecciono varios párrafos:

“A finales de los años 70 del siglo pasado, sin embargo, las elites, las clases opulentas y sus organismos internacionales (OMC, FMI, BM, OCDE) optaron por globalizar, financiarizar y flexibilizar economías y trabajos. Ello implicó, por una parte, pérdida de soberanía de los países frente a las grandes multinacionales y financieras y, por otra, desocupación y precariedad. Presentando la precariedad como “solución” a la desocupación, han ido extendiendo ambas. Una estrategia de hegemonía política perfecta para defender sus privilegios e intereses. El hambre, penuria y deudas, junto a la presión ejercida sobre los sindicatos, y la “destrucción” del derecho y la protección al trabajo, han sido factores esenciales para que la población tuviera que aceptar trabajar por un menor salario, con mayor dependencia y mayor vulnerabilidad. Desde entonces, la desregulación y la flexibilidad promovida por las agencias internacionales y las políticas neoliberales abrazan nuestras vidas, hogares y familias. Durante un cuarto de siglo, gota a gota, la aprobación de decenas de reformas laborales fue degradando y precarizando las condiciones de empleo y trabajo en España, un proceso que se acrecentó con las políticas austericidas y reformas implantadas tras el shock de la crisis de 2008…

La lógica del tiempo y el espacio fordista se disuelve: se debe estar disponible para trabajar en cualquier lugar y momento y surgen nuevas formas de precariedad, disciplina y dependencia. Aparecen nuevas formas de gestión basadas en la disciplina del pago por tareas, proyectos, objetivos y resultados. La precarización se hace ubicua, afecta la situación laboral-contractual y la trayectoria laboral, mientras genera vulnerabilidad y desprotección. El empleo precario, inestable, inseguro, con derechos y protecciones limitados, borra la frontera entre situaciones de empleo (fijo, temporal, a tiempo completo y parcial), y entre situaciones ocupacionales (asalariados y autónomos, formales e informales, contratados y subcontratados, ocupados y subocupados). Al tiempo, el trabajo de reproducción de cuidados, social, política y económicamente indispensable, permanece oculto y sin reconocimiento, a la espera de que las mujeres practiquen el doble trabajo y la doble presencia…

La precarización del trabajo no es un destino o una fatalidad, sino el resultado de un régimen político y un modelo económico impuesto a conciencia para disciplinar en la sumisión. La excepcionalidad de esta pandemia ha generado el relato de una “nueva” normalidad que, caso de no poner en práctica propuestas radicalmente alternativas, recreará la “antigua” precariedad...

La “nueva” normalidad está aún por construir. Ante la progresiva destrucción de derechos laborales y la extensión global de la precarización, ante la desigualdad global y el reto crucial de hacer frente con urgencia a la crisis climática y ecológica, la pandemia puede ser una ocasión –quizás la última– para reivindicar la importancia decisiva de luchar por la democracia y la justicia social, dentro y fuera del medio laboral, y con ello proteger la salud y la vida. Sólo creando una gran mayoría social, unida, persistente e insobornable, capaz de construir una nueva hegemonía, parece posible que eso pueda llegar a suceder.”

Referencia web original: https://ctxt.es/es/20200501/Politica/32258/Joan-Benach--Ramon-Alos-Pere-Jodar-covid-nueva-normalidad-precariedad.htm

El enfoque de los mercados de trabajo segmentados: origen y evolución. Ana María Fernández Marín, Prudencio José Riquelme Perea y María López Martínez. Cuadernos de Relaciones Laborales, 38(1), 167-187 (2020)

Interesante ensayo (21 pp.) sobre la evolución, las teorías y la realidad actual de la segmentación del mercado laboral, de este número monográfico sobre el futuro de las relaciones laborales. Expongo el resumen:

“La relevancia económica del trabajo ha supuesto que su mercado se haya analizado desde todas las corrientes económicas. Desde mediados del siglo pasado, marxistas, keynesianos, estructuralistas y, especialmente, institucionalistas y estructuralistas latinoamericanos, han rechazado con rotundidad las hipótesis sostenidas por los clásicos, construyendo con sus aportes el enfoque de los mercados de trabajo segmentados. Un robusto marco teórico que integra las visiones sistémicas del proceso económico, interpretando la realidad desde las instituciones, la cultura, la historia o el proceso de producción para explicar las diferencias en salarios y condiciones laborales entre trabajadores de un mismo espacio socioeconómico y en un mundo globalizado. Este artículo pretende presentar el profundo desarrollo de este enfoque heterodoxo que han permitido explicar las desigualdades que presentan los mercados de trabajo y los desafíos a los que se enfrenta en la actualidad.”

Referencia web original: https://revistas.ucm.es/index.php/CRLA/article/view/68873/4564456553374

Capitalismo, reproducción y cuarentena. Silvia Federici (20/04/2020)

La importancia de la reproducción de la vida y el papel comunitario de las mujeres:

“Entonces podemos ver que la reproducción es el terreno estratégico fundamental para la construcción de un futuro, de una sociedad. Reproducción significa vida, significa futuro. Vivimos en un sistema capitalista que su problema fundamental, lo que lo hace insustentable, es que sistemáticamente se basa sobre la subordinación de la reproducción de la vida. La subordinación de nuestra vida, de nuestro futuro. Se basa en el lucro individual, en el lucro de las grandes compañías y corporaciones. Esto es el capitalismo. Se funda sobre la explotación del trabajo humano y la subordinación de nuestra reproducción. Se puede ver que todas las medidas políticas y económicas que ponen en acción están conformadas por esta finalidad.”

Referencia web original: http://lobosuelto.com/capitalismo-reproduccion-y-cuarentena-silvia-federici/?

Ese oscuro objeto de deseo. Cristina Garaizabal (6/03/2020)

Artículo donde se explica que ‘la censura no puede ser un instrumento de lucha feminista, y el Código Penal no es un buen aliado de las mujeres’. Selecciono su párrafo final:

“Apuesto por un feminismo inclusivo, radical, que cuestione las estructuras que reproducen la desigualdad, la exclusión y la marginación; que defienda firmemente las libertades para toda la ciudadanía y amplíe los márgenes de decisión de aquellos grupos más marginados y oprimidos; que tenga como centro a las personas excluidas y discriminadas por el sistema de géneros binarios; que apueste firmemente por la libertad sexual, sin moralinas o normativas que estigmatizan; y que tenga especial preocupación por los sectores más empobrecidos y excluidos del reparto de la riqueza.”

Referencia web original: https://ctxt.es/es/20200302/Politica/31266/sexo-deseo-feminismo-codigo-penal-cristina-garaizabal.htm

Las consecuencias del escaso poder de la mujer en España. Vicenç Navarro (27/02/2020)

Largo, argumentado y clarificador diagnóstico. Destaco varios párrafos:

“Las desigualdades de renta familiar son mucho más grandes que las desigualdades individuales de renta. De ahí que la mujer que está en peores condiciones sea la mujer perteneciente a la clase trabajadora (incluyendo a lo que se llamaba el "ama de casa"). El gran aumento de las desigualdades ha afectado sobre todo a la mujer que pertenece a dicha clase, y ello tiene consecuencias para las familias. La polarización de las rentas individuales se reproduce como polarización de las rentas familiares, polarización que es incluso más acentuada entre las familias que entre las personas, debido a que entre las mujeres de las clases sociales de renta media-alta y alta hay más mujeres casadas e integradas en el mercado de trabajo, tienen menos divorcios y habiendo menos madres solteras, y tienen esposos con mayor cualificación y salarios que las mujeres de clase trabajadora. De ahí que esta polarización de rentas familiares sea más acentuada que las diferencias de renta individuales. Este crecimiento de las desigualdades de renta familiar explica que los niños, niñas y adolescentes de familias de clase trabajadora (sobre todo la no cualificada) cada vez estén más alejados a nivel socioeconómico de sus homólogos en las clases de renta superior, debilitándose las posibilidades del ascenso social que permitiría la famosa igualdad de oportunidades, que debería darse pero que no existe…

La recuperación de la democracia permitió cambios enormemente positivos para la calidad de vida de las familias, cambios liderados en su mayoría por las izquierdas del país. Entre estos cambios, uno de los más importantes fue el establecimiento del Servicio Nacional de Salud. Pero la incorporación del neoliberalismo en el argumentario y prácticas políticas de las corrientes mayoritarias dentro de las izquierdas retrasó e incluso revirtió algunos de estos cambios. De ahí que sea esencial que, además de revertir estos retrocesos, se amplíe tal Estado del Bienestar para mejorar la calidad de vida de las mujeres, de los hombres, de los niños y niñas, de los y las jóvenes y de los ancianos y ancianas. Pero ello no ocurrirá sin movilizaciones y la presión popular. La democracia representativa requiere de formas directas de presión que neutralicen la influencia de los lobbies conservadores que configuran el proceso de decisión de los gobiernos. La historia de España está llena de ejemplos.”

Referencia web original: https://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2020/02/27/las-consecuencias-del-escaso-poder-de-la-mujer-en-espana/

Faltan políticas feministas en el mercado laboral. Carmen Heredero (10/02/2020)

Buen diagnóstico sobre los límites institucionales para el avance en la igualdad real de las mujeres, con una exigencia de políticas feministas efectivas:

“En la práctica, los planes de igualdad resultan, por lo general, un mero trámite a cubrir, ajeno comúnmente al conjunto de la plantilla -y también a las propias trabajadoras-, que ni tienen conocimiento de su existencia. En definitiva, en el mundo de las empresas -grandes, medianas o pequeñas- la legislación favorable a las mujeres tiene difícil acceso. Esas pequeñas proclamas de igualdad que suelen expresar los gobiernos alrededor del 8 de marzo no consiguen romper el muro empresarial que considera que “en mi empresa mando yo” y, menos aún, si a la vez se dictan -o se mantienen- leyes generales abusivas, como las últimas reformas laborales que, esas sí, tienen perfecta aplicación en cada empresa. Pues bien, si hoy nos planteáramos una conclusión, tras 12 años de la Ley de Igualdad en el ámbito laboral, en mi opinión, esta no puede ser otra que la de la necesidad de superar una legislación carente de verdadera voluntad de cambio. Seamos coherentes con nuestros deseos de combatir la discriminación femenina, legislemos la obligación de la adopción de medidas que realmente consigan pasar de la igualdad legal a la igualdad real. Ahí tiene este gobierno progresista un buen marco de trabajo. Cúmplase de verdad lo que la Ley de Igualdad señala como Objeto en su artículo 1, “hacer efectivo el derecho de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres”.

Referencia web original: https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/politicasfeministas-mercadolaboral-brechasalarial-discriminacionlaboral/20200210191542170990.html

Identidades en proceso. Una propuesta a partir del análisis de las movilizaciones feministas contemporáneas. María Martínez (2019)

Excelente monografía publicada por el CIS de esta profesora de sociología de la UNED. Es una amplia investigación sociológica cualitativa que aborda interesantes cuestiones sobre la experiencia (relacional) del movimiento feminista en España desde los años setenta. En particular, llama a superar los esencialismos y el construccionismo discursivo y profundiza en la problemática de su identidad colectiva a través de una ‘procesualidad radical’, basada en la interacción social y la participación democrática, valorando críticamente distintas teorías feministas y sobre los movimientos sociales. Es una buena base para abordar los cambios significativos de los últimos años, en un nuevo contexto sociopolítico, que modifican parcialmente la dinámica fragmentaria anterior: su impacto en la formación y el carácter de una corriente social feminista más amplia que la activista, el sentido y alcance transformador de la nueva dinámica feminista o su consistencia sobre unos ejes sustantivos (contra la violencia machista y las brechas de género…) y no solo expresivos, que han polarizado u acción. Es decir, avanzar en el hilo conductor de libro: interpretar al sujeto (social) colectivo del feminismo y sus perspectivas. Expongo su presentación:

“¿Cómo se conforman hoy las identidades (colectivas) cuando todo parece indicar que carecemos de soportes para su construcción, de teorías que expliquen esas construcciones y cuando la propia categoría quiebra? ¿Cómo se construyen las identidades en un movimiento, el feminista, que, en muchas de sus expresiones, desactiva la noción misma de identidad? Este libro se propone encarar estas preguntas a partir de un trabajo empírico de carácter cualitativo sobre las movilizaciones feministas contemporáneas en el Estado español. Pero aspira, al engarzar con discusiones teóricas amplias, a hacer una propuesta teórico-analítica que sirva para el estudio de otras identidades colectivas. Las identidades (feministas) en proceso constituyen esa propuesta.

El texto plantea los límites de una concepción de la identidad colectiva únicamente como definición aportada por un movimiento que es tomado como objeto dado, como axioma. Esto permite un triple movimiento: primero, desobjetivar la noción de movimiento social y apostar por la de movilizaciones feministas; segundo, proponer que las identidades no son ya modelos a los que los sujetos deban convertirse o alternar, sino que los sujetos y sus identidades son el resultado inconcluso de la incorporación y articulación de experiencias diversas, y, finalmente, apostar por radicalizar la procesualidad de las identidades colectivas a través de las reiteraciones relacionales y las activaciones emocionales. Los sujetos y sus identidades son hoy procesos inacabados, materializaciones y sedimentaciones parciales; búsquedas o ensayos permanentes de construir un sentido nunca definitivo del «nosotras»”.

Referencia web original: https://www.academia.edu/41323244/Identidades_en_proceso._Una_propuesta_a_partir_del_an%C3%A1lisis_de_las_movilizaciones_feministas_contempor%C3%A1neas

Digitalización, robotización, trabajo y vida: cartografías, debates y prácticas. Arturo Lahera Sánchez (2019)

Introducción al número monográfico de la revista académica Cuadernos de Relaciones Laborales, nº 37(1) 2019. Transcribo su Resumen que ilustra el enfoque de este importante tema del impacto de las nuevas tecnologías en el empleo y la vida:

“Como introducción al monográfico de este número, este artículo rastrea el ‘estado del arte’ de los debates sobre los efectos de los procesos de digitalización y robotización en el futuro del trabajo y del empleo. Revisa críticamente dos enfoques dominantes sobre si se va a producir un futuro desempleo tecnológico masivo o si, por el contrario, se producirá nuevamente un desplazamiento de la fuerza de trabajo a nuevos empleos con tareas y cualificaciones digitales, con ganadores y perdedores de la digitalización. Un primer enfoque es denominado digitalización de sustitución, que plantea la inevitabilidad de un masivo desempleo tecnológico por las disrupciones laborales de las nuevas tecnologías digitales (e Industria 4.0), que acabarán con múltiples ocupaciones y sus empleos, que serán automatizados.

Un segundo enfoque alternativo será denominado como digitalización de tareas, centrado en plantear que la digitalización no elimina ocupaciones completas sino tareas específicas de los puestos de trabajo, potenciando la eliminación de algunos empleos y la creación de nuevos puestos de trabajo que permitirán el incremento del empleo global. Se enfatizará que ambas perspectivas coinciden en la aparición de perdedores y ganadores de la digitalización, con la necesidad de intervenir en los sistemas de formación y reciclaje del factor humano. Por último, se planteará una estrategia de diseño tecnológico de digitalización de integración, basado en plantear la industria 4.0 como una oportunidad para reforzar el uso colaborativo de las nuevas tecnologías digitales con la recualificación del factor humano.”

Referencia web original: https://revistas.ucm.es/index.php/CRLA/article/view/66037/4564456552272

Regresión progresiva. Metamorfosis de la política social europea. Wolfgang Streeck (2019)

Interesante ensayo del sociólogo alemán en New Left Review 118 (2019) donde explica las distintas etapas de la política social europea: etapa 1, Planificación sectorial en economías mixtas; etapa 2, Federalismo del estado del bienestar; etapa 3, El capital se impone de nuevo; etapa 4, Europa en la tercera vía; etapa 5, La política social, subsumida; y 6, Perspectivas de futuro. Señalo sus conclusiones sobre el debilitamiento del ‘modelo social europeo’:

“Las políticas sociales europeas han experimentado un continuo vaivén, cambiando con la dinámica de la economía capitalista, de las relaciones de poder entre el capital y el trabajo, así como al hilo del tamaño y la heterogeneidad de «Europa» como entidad política. Lo que se estableció como un ejercicio internacional en la gestión pública tecnocrática de sectores económicos específicos se convirtió durante un corto periodo de tiempo en un proyecto de construcción del Estado del bienestar socialdemócrata, lo cual desafió y fue posteriormente desafiado por el proyecto de construcción neoliberal de un mercado supranacional, que para entonces había comenzado a surgir de la crisis de la economía mixta característica del capitalismo administrado por el Estado de la Europa de posguerra.

Ese conflicto se resolvió en la década de 1980 a favor de la construcción supranacional del mercado con el advenimiento del «mercado interno» en 1992 y la introducción de la moneda común carente de Estado a fines de la década, lo cual constitucionalizó el «déficit democrático» de la Unión con respecto de la política monetaria, a escala supranacional, y de la política fiscal, económica y social en los Estados miembros. A ello se sumó en la primera década del nuevo siglo un proyecto de construcción imperial, que utilizó el apoyo financiero y fiscal a los países periféricos para atraerlos a la órbita del centro de Europa occidental, ayudando a «Occidente» a extender su periferia hasta las fronteras de Rusia.

La política social europea actual ya no es un campo de política («relativamente») autónoma impulsado por intereses en conflicto, por débiles y limitados que fueran, con los imperativos de la acumulación de capital. En lugar de retrasar o modificar el curso del desarrollo capitalista, la política social europea, en sus muchas y diversas versiones, se vio envuelta en la crisis general de la acumulación capitalista y del sistema estatal de posguerra, y más recientemente en la batalla por un orden posneoliberal y, de hecho, por el futuro del capitalismo. ¿Qué pasará con la política social europea, dada su actual condición de crisis y debilidad, ahora que se ha estancado el proceso de «integración europea» de posguerra? Depende de lo que llegue a ser el sistema estatal de Europa occidental dada su sobre-extensión, su frustrada ambición de centralización tecnocrática, sus disparidades cada vez mayores entre regiones y Estados, la creciente desigualdad de sus ciudadanos y las ambiciones geopolíticas de París, Berlín y, de un modo diferente, Bruselas. Sin embargo, lo que parece claro es que el proyecto, que se remonta a la década de 1970, de un Estado del bienestar a escala europea, que otorgaba contenido político a un supuesto «modelo social europeo», ha llegado a su fin.”

Referencia web original: https://newleftreview.es/issues/118/articles/progressive-regression.pdf

Mercantilización financiera y crisis climática (II). Alberto Fraguas (12/12/2019)

Concienzudo y crítico informe del coordinador de ecología política de Attac. Selecciono unos párrafos de esta segunda parte. Abajo las referencias de la 1ª y la 3ª parte.

“El Capitalismo aunque se tiña de verde no puede superar su base fundacional como es la de necesitar un crecimiento permanente en un planeta de recursos finitos… Esta financierización de la naturaleza está impulsada por un supuesto ambientalismo que en nada preocupa la naturaleza sino los negocios privativos que de ella podrían extraerse, y que caen en manos de agentes financieros cuya preocupación es la de monetarizar y mercantilizar unos «servicios y bienes» ecológicos con independencia de la nula seriedad científica en que se basen las valoraciones, y con el único objetivo de crear un nuevo mercado especulativo con otras herramientas aunque dé igual que lo que esté en juego sea el futuro común. Se trata de una nueva burbuja ambiental y climática que no solo no resuelve los problemas ambientales sino que los incentiva, pues es la degradación ambiental la que genera las expectativas de negocio. Es obvio que esta especulación financiera distorsiona y dificulta la eficacia de las políticas de reducción de gases de efecto invernadero…

La realidad es que a más capitalismo, mayor probabilidad de desastres naturales por la desregulación que conlleva, incrementando incluso posibles riesgos fiscales en los Estados, pues cuando los costes de corrección de los efectos ambientales son excesivamente caros para la cuenta de resultados de las empresas, estas transfieren el costo al Estado como en su momento ocurrió con los desmanes financieros. Es la lógica misma de este sistema: socialización de los costos, privatización de las ganancias, en este caso también a nivel ambiental…

La cuestión es de nuevo: ¿Qué New Green Deal?. La cuestión en sí es plantear si esta inversión no sea una vez más una herramienta lampedusiana (cambiar todo para que nada cambie) que suponga un cambio tecnológico a nivel energético sin modificar el modelo en sí mismo. Un New Green Deal que pretenda realmente ser transformador debe mirar hacia un proceso transicional promoviendo la descentralización completa del modelo energético, empoderando a la ciudadanía y potenciando sus elementos de coordinación más allá de las grandes corporaciones de producción y distribución energética, incentivando también acciones de economía social y de cercanía que están emergiendo como nueva punta del iceberg.”

Referencia web original: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/26597/mercantilizacion-financiera-y-crisis-climatica-ii/

Referencia de la primera parte (11/12): https://blogs.publico.es/otrasmiradas/26599/mercantilizacion-financiera-y-crisis-climatica-i/

Referencia de la tercera parte (13/12): https://blogs.publico.es/otrasmiradas/26596/mercantilizacion-financiera-y-crisis-climatica-y-iii/